Güelfo blanco
-
Para mi artículo de hoy, quisiera que fuese leído con el tono de esta muy
admirable entrada de *Compostela*. Y no me refiero al poema de Luis Alberto
de C...
Hace 1 día
"Iluminad los días de la vida, ya no serán lo que son" (Vizconde de Chateaubriand)
...............NIGHTMARE
Era de nuevo octubre del noventa
y en el viejo autobús hacia la Facultad
se sentó junto a mí,
pero en cambio esta vez no dije nada.
Así que nunca más la volví a ver,
y nunca coincidí con ella en ningún sitio,
ni pude presentarme, ni insistí en que supiera
mi pasado de niño de barrio pobretón.
Tampoco se partió de risa con mis chistes
sobados y patéticos,
ni accedió pensativa, haciéndose la dura,
a ver una película de moda en esos años,
Nightmare, (ni a los refrescos
invitó ella y a las copas yo.)
Así que no nos vimos muchos años después,
recién salidos de otra pesadilla,
y no hablamos mil horas por teléfono,
y no hicimos un nudo de aquellas cuerdas rotas,
y una mañana no naciste tú,
y yo no te escribía jamás este poema.
Me he llevado años envidiándoles la palabra “aburridor” a los colombianos. Nosotros usamos “aburrido”, que califica sólo el triste estado del paciente paciente. Con “aburridor” se describe al agente activo del aburrimiento, a aquel que lo provoca, y de paso, como quien no quiere la cosa, se le insulta un poco, en venganza. Sin embargo, he leído un “Elogio de los pelmazos” de mi inseparable Chesterton, donde demuestra que los aburridores no existen. Sólo hay gente que no sabe prestar la suficiente atención o que es incapaz de descubrir el lado interesante de lo que cuenta el aparente aburridor. Me ha convencido y me he alegrado de que nuestro español de aquí, tan vapuleado, no conozca más que la palabra "aburrido".
Todo va de acuerdo:
el espejo que desgasta mi cara,
los ojos que emborrona el tiempo.
*
No hacer distinciones:
vivir con los muertos:
los de antes, los de luego.
*
¡Que se entretengan,
que se entretengan!:
¡que se aburran
sin darse cuenta!
*
Como Eva en el Paraíso,
huyendo de la ley,
caigo en el capricho.
*
Del agua saltó un pez,
relámpago de plata:
¡volverlo a ver!
*
A ver, niña,
sonríe un poco,
que el día de mañana
te sonreirá la foto.
*
Ser feliz un momento,
aunque sólo sea
para el recuerdo.
*
Pace el caballo,
acaban de venderlo:
no se ha enterado.
*
En mis sueños
nadie del todo ha muerto:
sigue chillando el cochino
con el cuchillo en el cuello.
*
Que te hayas ido, bueno,
pero ¡que te lleves
también tu recuerdo!
*
¿Vivir para contarlo?
Puede ser;
pero mejor, al revés.
*
Yo me voy,
tú te quedas:
que huelas por mí las rosas
a la primavera.
*
Cada copla una flecha,
y si acaso no te toca,
que se pierda.
*
Que sean muchas,
a ver si de tantas
te acierta alguna.
*
En la mina del alma,
revueltos
el oro y la ganga.
*
Luna insomne:
se ríe de los sueños
de los hombres.
*
Cae la flor del almendro
a cámara lenta;
a plomada
cae la almendra:
en dejarse caer
hay mucha ciencia.
*
Arbolillo menudo:
¡qué castigo
tantos frutos!
*
Con periódicos
de anuncios de pisos,
se cubre de la noche
el mendigo.
*
Hasta mi esposa
en primavera
me parece otra.
*
Será por la distancia, no sé,
pero con qué cariño
me miro los pies.
*
¡Tan feliz sube la pelota!
Y luego cae
como si tal cosa.
*
“Llueve a cántaros”,
qué bien que uno se explica
exagerando.
*
Voto de pobreza:
no tener ni idea.
*
Exactitud, claridad,
y si además, sencillez,
¡el no va más!
*
… a la luz de los farolillos
de las buganvillas…
…
Gracias, gracias, amigas, [las flores]
por ser tantas, y tan repetidas
Hay destinos
donde todo lo que carece de temblor no es sólido.
*
Todo, hasta el mismo silencio,
tiene algo que callar.
*
[…] quieres escribir un poema
tan sencillo y diáfano que sería invisible
[…] pero tal vez un ángel
lo leyera.
*
Lo que sólo es poético mata la poesía…
*
Hubiera debido buscar palabras cotidianas.
Ni siquiera al vino sin consagrar
se le puede añadir nada.
*
[...] aunque el corazón patalee sin cesar.
*
Incluso pecador, un cura es un cura…
Pero el poeta […]
*
presiente una palabra tan grávida, que debería estar encerrada
en un libro imposible de sostener en la mano…
*
Qué silenciosamente bebe el caballo…
*
Un poema
es un don… Sí, pero lo hablado vale más que lo escrito…
¡Qué daría por un amigo!
*
Todo es un poco más plano,
como un poema escrito a máquina
o una iglesia con calefacción…
*
En el jardín, la lluvia
se tiñe el pelo como el saúco.
*
Sólo el ángel de la guarda no entra ni sale,
siempre está con nosotros, conmigo casi cincuenta años,
y, sin embargo, hasta hoy nunca se me ha ocurrido
ofrecerle un vaso de vino.
*
Dios, ese amante no correspondido…
*
[El dolor]
es siempre mayor que el hombre,
y sin embargo tiene que caberle en el corazón.
¿No han reparado ustedes
que estoy muy hueco
desde que Goran Bjorkman
me vertió al sueco?
Mil gracias al amable
doctor de Upsala
por el precioso libro
que me regala;
y en prueba y testimonio
de simpatía,
pues su lengua no entiendo
y él si la mía,
mi ruego no desoiga
ni lo desdeñe:
remítame una sueca
que me la enseñe.
Hablo de lo pequeño, y comprendo que es grande.
*
Escribo para saber que tengo alma.
*
Lo más próximo a un milagro que conozco
*
Estar aquí ya es mucho.
Siempre, en realidad, fue suficiente.
*
Más allá de cualquier alumbramiento,
un hombre siempre deja descendencia,
[…]
Si ha sido querido,
un hombre nunca muere.
*
[En el epílogo destaca entre las hondas contradicciones de la muerte] —cómo puede seguir tan presente alguien que ya se fue—
....................CUATRO OJOS
Me emociona ese niño que está en la biblioteca
mirando viejos tomos
de Juan Ramón, de Rilke, de Alberti (de quien guarda
autógrafo con foto).
Me emociona mirar cómo pasa la tarde
con tanta noche al fondo.
Cómo una voz lo avisa, cómo apagan las luces,
cómo él se apaga, cómo
de regreso a su barrio donde le espera nadie,
donde le esperan todos,
va pensando unos versos, va soñando esa música
que no dirá a los otros.
Golfillo que apedrea las farolas del parque
y gasta malos modos.
Menos punta que un alfiler, pero más cabeza.
*
Ya querría yo que fueran imperdibles, pero son chinchetas.
*
Chinchetas de quita y pon. Las prendo en mis artículos de prensa o en mis reseñas, y después las vuelvo al corcho, hasta otra ocasión.
*
Chincheta salomónica: tornillo. (¿Demasiado barroca para mí?)
*
Menos genial que la greguería, pero la chincheta lo clava.
*
Del derecho, lo clava; del revés, pincha.
*
Chinchetas de colores, un guiño a la fantasía.
*
El mundo, la peonza de Dios. La peonza del escritor, la chincheta.
*
Estrellas: chinchetas gloriosas.
*
Las mejores chinchetas son aforismos fantasmas: me sopla el espíritu de la escalera.
*
Chincheta rima con poeta. Sí, y con cuchufleta.
*
No querrían que chincharan, pero lo llevan en el nombre.
*
Coma, chincheta doblada.
*
Punto final: chincheta clavada hasta la bola.
Las páginas nunca estamos solas. Siempre tenemos una delante o detrás. Lo curioso es que sin la otra no podemos existir. Nuestros destinos son inseparables y tienen un nombre común: hoja. Aunque yo prefiero hablar de amistad, amor o matrimonio. Unidas pase lo que pase. Lo contrario sería espantoso: girarse y encontrarse con... la nada. ¿Quién puede convivir con un abismo?
Somos los enemigos de la guerra y la sangre
y nadie nunca nos llamará cobardes,
¡nunca, nadie, jamás!
Si algunos nos pretenden resistir,
les partiremos la nariz.
¡Somos de la Brigada de la Paz!
............HABITACIÓN
Habitación de los silencios. Viene
con paso gris la abuela. Sigue el rastro
del Ángel del demonio que, otra vez,
abrió las jaulas de los chamarices
y los echó a volar. Derrama afónica
su voz de patio húmedo. Por vieja
conoce mi escondite,
.................................. pero sigue buscando.
De la superna corte curïal
e sacro socio de la jerarquía,
que de la diva morada eternal
fuste enviado por custodia mía,
gracias te fago, mi Guarda especial,
ca me guardaste fasta en este día
de las insidias del universal
nuestro adversario, e fuste mi guía.
E así te ruego, Ángel, hayas cura
del curso de mi vida e breviedad,
e con diligencïa te apresura,
ca mucho es débil mi fragilidad;
honesta vida e muerte me procura,
e al fin con los justos santidad.