viernes, 29 de junio de 2012

Epigrama 6 de Tomás Moro

Ya llegué a puerto. Adiós, Esperanza y Fortuna, 
me libré de vosotras. Jugad ahora con otros. 


Es un epitafio tremendo, ¿verdad? Y paulino, de paso. 

jueves, 28 de junio de 2012

Nenhum milagre é permitido agora

Ayer traduje este soneto de Mario Quintana (el III de Rua dos Cataventos) y a partir de hoy empiezo a usarlo de oración de ofrecimiento de obras, aunque reconozco que por las mañanas temprano se me acumula últimamente el trabajo por aquí y por allá:


Cuando al alba mis ojos se entreabrían 
se cerraron de nuevo, deslumbrados: 
unos peces vivaces y dorados 
volaban en la luz y en ella huían. 

En las calles brillaban los tejados. 
Las claras mariposas se reían. 
Y en el arcón donde dejé guardados 
mis zapatos, de golpe, florecían.  

¡Y yo casi levito, contagiado! 
Evítame, Señor, ese prodigio... 
Cómo iban las familias a mirarme…  

Cualquier milagro ahora está vedado, 
y de éstas pierdo el poco de prestigio 
que en mi barrio pudiera aún quedarme...


miércoles, 27 de junio de 2012

Más que un club

Resulta reconfortante ver a un puñado de españoles de todas las regiones y todas las sensibilidades unidos por una causa común. Y no, aunque parezca increíble, no estoy pensando en la Roja esta vez.

martes, 26 de junio de 2012

Above all I am not concerned with Poetry

El título de esta entrada lo escribió Wilfred Owen en el "Prefacio" a sus Poemas de guerra, donde reitera que su tema era la guerra y precisa que la piedad de la guerra. "La Poesía es la piedad", dice después, y es tremendo. Y eso que tan moderno nos parece, ya lo había dado a entender Dante, con mucha más sutileza, en su Canto IV

Si leer a Owen, cuando ya había escrito mi breve ensayo dantesco, me reafirmó en mi interpretación, gracias a Joseph Ratzinger y su "Conciencia y verdad", pude entender que no es una casualidad, ni muchísimo menos, que Dante haga coincidir en el mismo Canto la explícita renuncia a tratar en público cuestiones de técnica poética y la afirmación de su condición de poeta cristiano. Sensu contrario, qué bien lo explica Ratzinger: "Con ello hemos llegado al punto verdaderamente candente de la cuestión: cuando los contenidos no cuentan ya, cuando predomina una mera praxiología, la técnica se convierte en el criterio supremo".

Las cámaras de seguridad también hacen poemas

lunes, 25 de junio de 2012

Las 1001 noches oscuras del alma

Jaime García-Máiquez acaba de publicar Oh, mundo (Númenor, Sevilla, 2012), su tercer poemario ortónimo, un libro que está, ¡oh!, a la altura de su título. Y cómo se ha hecho esperar, el puñetero. Si hoy no puse mi entrada tempranera es porque llevo toda la mañana dudando qué poema traer aquí para celebrarlo. Al final he decidido hacer caso de Jaime y de uno de sus aforismos más deslumbrantes: "La memoria es un crítico infalible". Aquí va éste, que me aprendí de memoria la primera vez que lo leí y que me debo de haber repetido lo menos 1001 noches:


LAS 1001 NOCHES OSCURAS DEL ALMA


Se alza la noche sobre un mundo débil
de luz. Hay que ser fuerte.
Que no nos venza el miedo a estas alturas.
El hombre puede contener la muerte


con el asombro, con el entusiasmo,
con el épico amor,
con la belleza y la verdad certeras,
con algo de sentido del humor.


Llama la noche oscura
del alma a tu aposento. 
Invítala a pasar. Dile a la noche
que no se vaya sin contarte un cuento. 

domingo, 24 de junio de 2012

No obligatorias y, además, aladas

Así son las palabras sobre lecturas de Szymborska y LAC. 

No ser invitado

Leonor está cambiando a Enrique y Carmen y yo, desde el salón, no sabemos si llora o se ríe. Estamos de acuerdo en que preferimos que se esté riendo, pero no tenemos seguridad. Yo quisiera que de este artículo tuviesen ustedes la seguridad de que me estoy riendo, que es lo que hago, pero quién sabe lo que pensarán ustedes. 

viernes, 22 de junio de 2012

Epigrama nº 66, de Moro

No acierto a ver qué aporta la belleza. 
Si ardes de amor, la fea se hace hermosa. 
Y la hermosa qué fea, si estás frío. 
No acierto a ver qué aporta la belleza. 
[Versión libérrima del epigrama 66 de Moro, con una traducción más fiel en la estupenda edición de Concepción Cabrillana, Epigramas, Rialp, 2012]. Lo que sí se acierta a ver es que Moro era, por una parte, un hombre casado y que, por la otra, no era un esteta, sino más bien un moralista y un guasón. En el fondo, un moralista hedónico, porque amó mucho, de modo que lo veía todo bastante hermoso.

miércoles, 20 de junio de 2012

Nueva variante

En el artículo de hoy hablo de los dos clásicos de toda la vida: el "Me han suspendido" vs. el "He aprobado". Pero no he recogido una variante postmoderna que me estoy encontrando mucho últimamente: el "Apruébame, por favor; apruébame, anda; anda, apruébame, qué te cuesta..." Quizá no la había procesado porque no la entendía, y el que no comprende es como el que no ve. Pero ayer, en una desternillante conferencia de Miguel Ángel García Mercado, lo vi, porque a él —que les ha pedido explicaciones— se lo han contado los propios alumnos: en sus casas, cuando piden así las cosas, al final las consiguen. Ah, claro, por eso insisten así: están entrenados. 

martes, 19 de junio de 2012

Yo amo fatalmente las palabras sencillas

El que lo dice es Emilio Quintana, en su delicioso cuadernillo inaugural Las leyes de la herencia (Nada Nuevo, Granada, 1992); pero yo también las amo, quizá menos fatalmente gracias a su ejemplo y compañía. Emilio Quintana no se hace ilusiones, pero no le preocupa, porque se hace esperanzas:
Yo sé que el de allá arriba 
no hubiera entrado nunca en la Academia. 
Para estar frente a Él 
tan solo espero 
saber las cuatro cosas —simples y cotidianas— 
que, por obvias, 
supongo que aún no he descubierto. 
Aunque las va descubriendo, y cómo, a medida que su poesía crece. Para un seguimiento de lo suyo más actual: aquí.

lunes, 18 de junio de 2012

Dos SOS, una falso y otro dramático

Una de mis penas traductoras más grandes era que cuando Moro (en Sir Thomas More de Shakespeare, nada menos, y de otros más) acaba su discurso en defensa de la piedad con los extranjeros y habla de su "espantosa inhumanidad", en inglés dice: "This is the stranger's case / and this your mountainish inhumanity". Esa montañosa inhumanidad, qué acierto, recuerda al Góngora del Polifemo: es grande, da vértigo, es rocosa, fría, deshabitada, montuna. Además, es una palabra extrañísima que sólo se usa una vez más en la literatura inglesa y la usa... ¡Shakespeare! O sea que es otra prueba de la teoría de que WS no es una mano más en una obra común, sino la mano cantante. Y yo no iba a ser capaz de conservarla. Aunque, ¡idea! ¿Y si traduzco mountainish por cerril? Ahí está el cerro y lo cerrado, y la sorpresa del adjetivo extraño también se salva por lo fuerte y rústico que en el florido discurso de Moro sonará de cierre cerril. Me hace ilusión pensar que Shakespeare (que había leído como mínimo la Diana) quisiera traducir precisamente "cerril" con eso de mountainish. Quedaría: "Así es vuestra cerril falta de humanidad". [Este es el falso SOS, falso sobrevenido, eh, porque pensaba pedir ayuda —y la pedí en privado—, pero se me ocurrió lo de cerril, y lo último que quiero yo es engañar a nadie o hacer que penséis en vano. Ahora lo pongo por dos cosas por si me lo queréis chafar (¡mejorándolo, eh!) y, sobre todo, lo confieso, para que cuando lo leáis en la obra —la edición no será bilingüe— no creáis que traduzco directamente stubborn y a correr.]

*** 

El segundo SOS es verdadero y dramático. El tono de la obra es bastante luminoso, a pesar de todo, y por eso me da mucha rabia que se me pierda su pincelada más oscura. Moro, que ya ha perdido el favor real, habla con su yerno Roper de los peligros y falsedades de la Corte y dice, refiriéndose a las malediciencias, consolándose de su confinamiento:
MORO 
True, son, here's no strife, 
Nor does the wanton tongue here screw itself 
Into the ear, that like a vice drinks up 
The iron instrument.
que sólo he podido traducir como:
MORO 
Cierto, aquí no hay discordias, 
ni la impúdica lengua se enrosca cual tornillo 
en el oído, que se traga 
el instrumento férreo.
Vice (que es un instrumento de carpintería que agarra la pieza que va a ser taladrada) es un acierto brutal de Shakespeare que se me escapa de las manos. Por un lado está la imagen en sí, por otro su sonido, que remite al vicio, como salta al oído, y por último el concepto resultante: eso de que el vicio y en concreto las calumnias nos inmovilizan. Pero no he sido capaz. ¿Alguna sugerencia? Se pagará con el envío de un ejemplar dedicado por los traductores y con el agradecimiento eterno de William Shakespeare, que no quiere que se pierda nada de la obra, y con la bendición de santo Tomás Moro. 

domingo, 17 de junio de 2012

Equilibrio

Un buen amigo y tan buen lector me decía por correo privado, o sea, me cuchicheaba, que el blogg había bajado de intensidad con tanto trampolínk a las tantas cosas que tengo que escribir. Me temo que tenía razón, ¡con la ternura que me despierta el blogg y lo que me fastidia decepcionar a los que venís aquí a visitarme...! Así, que para compensar, el artículo de hoy en el periódico es talmente una entrada de Rayos y truenos. Sí, Mahoma y la montaña, pero aplicado, humildemente y con todo respeto, a lo mío de aquí y de allá, de ida y vuelta. 

viernes, 15 de junio de 2012

Lo mejor del partido

Lo que más me ha alegrado no han sido los goles de España —contaba con ellos—, sino la alegría de la gradas irlandesas, donde nos ganaron por goleada. Teniendo en cuenta que llevan un tiempo intervenidos, qué consuelo ver que hay vida después y no parece que horrible . Veinte mil propios la mar de contentos, a pesar del 4-0. El gol de la consolación fue el de la grada. Y me consoló de veras. Thank you very much.

jueves, 14 de junio de 2012

Chestertónico perdido

Quería un día chestertoniano y salió chestertónico. 


A la 1:30 Leonor me informó con gran pesadumbre de que tenía comida de trabajo. Lo malo es que hoy era jueves y eso, que puede parecer intrascendente, significaba en nuestro caso que es el día sin ayuda en casa. O sea, que estaba solo ante el peligro. Eso es lo chestertónico, veo ahora, convertir una inconveniencia en una aventura, a base de buscarle el ángulo favorecedor.


En el viaje de vuelta del IES tuve un dolor fuerte en el pecho. Pensé en mi muerte. Cuando me dolió el pecho así viendo un partido de España en el Mundial, me dije: "Vaya muerte para un poeta, viendo el fútbol por la tele". Hoy me lamenté: "Y mi último artículo, a Rajoy, el pasmo de Pontevedra", vaya chasco. 


Parece que voy a poder escribir más artículos, que me tengo que pensar mejor, por si acaso. 


Comí solo con Enrique. Intimamos. Lo digo sin ironía. Y pronunció la palabra: "Reloj" o "reló", vaya. Para que luego diga mi suegra que no va a ser poeta. Después de "papá" y "mamá", la palabra en el tiempo. 


Fuimos juntos a recoger a Carmen. Una madre de la parada de autobús, oyendo mis quejas por la tarde que tenía por delante me dice, sonriendo, sin malicia (que es peor) sino porque lo estaba simplemente pensando: "Eso es bueno para adelgazar". [sic]


La tarde no ha sido para tanto. Orgulloso de Enrique, que se ha caído de boca en el césped seis o siete veces y no ha llorado. "Paciencia y barajar, éste es tu oficio", parecía decirse. 


Carmen ha cogido un libro y lo ha abierto y ha hecho como que leía un buen rato. Luego, iba de una esquina a otra de la casa con el libro bajo el brazo, talmente como su padre. 


Yo he podido leer muy poco, pero me ha cundido. Por ejemplo, les he leído en alto, confiando en el poder encantatorio de las palabras, un artículo de Camba, uno sobre las camas inglesas, comparadas con las francesas. Y ha sido brutal. Qué transparente escribe Camba. Qué bien se le lee en voz alta. Frases cristalinas, que suenan como esos vasos con agua que tocan a veces en los anuncios de coches. A los niños les ha gustado, pero solo uno. 


Luego he leído la solapa de la antología de la poesía de José Luis Parra, Cimas y abismos, que acaba de salir en las rayas de Renacimiento. Pero esta perla: "Tiene fuerza y verdad —son sinónimos". También he leído tres entradas de Cámara oscura, el diario de Insausti. Hablaba en dos de ellas de las tardes cuidando a sus hijos. 


Han pasado más cosas y se me ocurrían otras, pero cómo no las apuntaba y ahora es tarde y estoy cansado, no me acuerdo, pero no importa. La idea general es que pensaba que iba a ser horrible y que ha estado más o menos bien, y que Leonor ha llegado muy cansada, pero contenta... de llegar. Y nosotros de que llegase. Colorín, colorado. 

San Chesterton, ruega por nosotros


Lo propone y lo reza Steinhardt, a imitación del "San Sócrates, ruega por nosotros" de Erasmo. Y anteayer, un amigo me leía por teléfono una frase de tío Gilberto: "Hay tres cosas que las mujeres no entienden: la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad". Qué tío, qué caballero, GKC, cómo admiraba a las mujeres, sólo les veía virtudes. 

El verdadero motivo

Publicar un libro del blogg es la manera de recuperar la intimidad, casi el secreto, que siempre debieron tener estas notas.

miércoles, 13 de junio de 2012

A su salud, maestro

Qué bonito lo que dice Julio Camba: "Los grandes móviles de la generosidad humana son el sol y el vino de Jerez". Hoy brindaré por usted. Es mucho más bonito, lo confieso, de que le digo yo a otro gallego: en mi Una no-crítica de las no-explicaciones de Rajoy. A pesar del no-sol (nos cuenta nuestro corresponsal que allí llueve), un gallego me ha ganado por la mano hoy en generosidad.

domingo, 10 de junio de 2012

Optimismo de mínimos

Para los que me reprochan mi optimismo incombustible, y para los que lo hacen por mi incorregible patriotismo, ahí va esta artículo. Que no digan que no les doy razones.

sábado, 9 de junio de 2012

Ténsalo bien fuerte

No quería llenar la reseña de Víctor Botas de poemas suyos, y éste, además, lo he hecho tan mío que quedará más en su sitio en el blog personal. Y así me permito un juego de enlaces cruzados, de aquí a allá, ida y vuelta. 


VARIACIÓN SOBRE UN TEMA DE TU-FU


Cuando tenses el arco, ténsalo
bien fuerte.
Cuando elijas la flecha, elige
la más larga.
Cuando ataques, empieza
cargándote al caballo.
Cuando hagas prisioneros, échale
el guante antes que nada al jefe.
Cuando en vano desees unos ojos,
................................................ una sonrisa, un
no sabes muy bien qué
................................. (pero que está
ahí, igual que un don, y es ella),
.................................................... convierte
ese dolor en música, en sutil
lamento de violines;
.............................. haz
de tu tristeza un lento,
.................................. solemne buque
solitario
................ y ponlo a navegar
..............................................—luminoso y distante—
en la noche impasible de los tiempos.


.

viernes, 8 de junio de 2012

Curiosidades


El otro día me pillé, cerrando el parque de los niños, el dedo gordo. Fue un golpe tremendo y durante una hora y media o más estuve convencido de que había sido en la mano derecha. Cuando se me pasó el dolor, comprobé aliviado que no, que había sido en la izquierda.  Qué curioso, ¿no?

Hasta la página 100, más o menos, de un libro voluminoso es como si fuese cuesta arriba, pero a partir de ahí empieza la cuesta abajo con una sensación física vertiginosa: sin esfuerzo alguno, casi sin tiempo, avanzo muchísimas páginas, me deslizo hacia el final alegremente. 

Le hicimos este invierno un porche a la casa, que no tenía. Luego lo hemos ido llenando de curiosidades: muebles, lámparas, cuadros... Ayer vi que un mirlo, en un vuelo rasante de esos que son su especialidad, lo atravesaba de punta a punta, y me encantó. A pesar de nuestros esfuerzos, no se ha convertido en una habitación más de la casa. Sigue siendo a medias jardín, y el mirlo exigía lo suyo, con razón. 

Mi suegra, arrobada, viendo como Enriquito disfruta con el camión que le ha regalado: "Este niño no va a ser poeta". (Lo curioso es el arrobo , no el camión, evidentemente.)
Noto que en la biblioteca del IES no despiertan mi curiosidad en absoluto las amenas conversaciones de los alumnos, pero suspira una alumna y levanto la mirada enseguida, distraído. Se ve que me interesan más sus sentimientos que sus ideas. 

Por último, este verso de Ovidio vía Compostela. Es bien bonito, ¿verdad? Pero la cuestión importante o la curiosidad capital, digamos, es que nos gusta tanto porque describe o recoge o retrata la realidad o un trozo de ella. Para disfrutar de la poesía hay que amar el mundo apasionadamente y agradecerlo y ser un partidario de la vida, siquiera de modo inconsciente. Si no, ¿qué te importa a ti el leve murmurar del agua y unas palabras que, como una foto de un ser querido en la cartera o en el móvil, te permiten llevar ese murmullo en la memoria?

jueves, 7 de junio de 2012

Now I am in a holiday humour

En la reseña, me recreo poco en Rosalinda, pero no hace falta decir la admiración que me produce una chic capaz de verso tan claro: "A traveler! By my faith, you have a great reason to be sad". 

martes, 5 de junio de 2012

Alipori

La elegancia se presume, por supuesto, pero sólo en los demás, no en uno o, mucho menos, en su grupo. La elegancia, diríamos, no se conjuga jamás en primera persona. Ni en singular ni  en plural. "Fuimos elegantes", qué oxímoron, que diría Espada. Lo ha dixo Xavi. No tiene un pase, a pesar de todo el tiqui-taca que se quiera. ¿Qué pensará mi çuegra, tan del Barça y tan (ella sí, lo digo yo) elegante?

viernes, 1 de junio de 2012