Una tormenta de ideas con algún rompimiento de gloria
Hoy, al menos, no tanto.
Viene aquí muy bien esta entrada de Laudator temporis acti
Muy laudable enlace, Arp. Gracias mil.
Todo lo contrario, no hay nada que más nos ayude, como personas y como proyectos de escritores que las previas escrituras (de otros autores, claro), favorecen hasta el espacio y contribuyen a salvaguardar bosques, por el ahorro en papel.
Yo pienso que lo peor de escribir mucho son los calambres en las muñecas.
...y tan malo.
Hoy, al menos, no tanto.
ResponderEliminarViene aquí muy bien esta entrada de Laudator temporis acti
ResponderEliminarMuy laudable enlace, Arp. Gracias mil.
ResponderEliminarTodo lo contrario, no hay nada que más nos ayude, como personas y como proyectos de escritores que las previas escrituras (de otros autores, claro), favorecen hasta el espacio y contribuyen a salvaguardar bosques, por el ahorro en papel.
ResponderEliminarYo pienso que lo peor de escribir mucho son los calambres en las muñecas.
ResponderEliminar...y tan malo.
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