martes, 8 de septiembre de 2020

Una Virgen guerrera

 

Este año, aunque es el ocho de septiembre, la Virgen de los Milagros no se ha asomado al balcón del río. No ha habido procesión de la Virgen de los Milagros, pero ha sido un día que ha hecho mucho honor a la fama belicosa de nuestra patrona, tal y como la cantó Alberti:

La Virgen de los Milagros

es una Virgen guerrera.

Bajo del cielo a la frente

coronada de un castillo.

Yo he cerrado los horarios en mi departamento; y eso no ha sido ni mucho menos la mitad de la otra batalla en la que me he enrolado, ya veréis; además de las escaramuzas de los encargos diversos.

En casa, tenemos un cuadrito de su procesión, que Carmen había colgado en mi despacho hace dos días. De modo que, de pronto, he tenido un precioso consuelo, mirándolo:


Hace un rato hemos rezado el rosario como si fuese, les he dicho a los niños, la fiesta de cumpleaños de la Virgen. «Es como traerle flores», ha dicho Quique. Estaban acostados, a oscuras, aunque Quique se ha empeñado en rezarlo de pie.

Cuando hemos llegado a las letanías, se han pedido leerlas en mi móvil. Con la luz de cara, leyéndolas, Quique parecía talmente un Georges La Tour. Como el móvil lo tenía él, no he podido sacarle una foto, que es lo que me hubiese gustado; y he seguido rezando.

Pero la imagen era esta:


Lo mejor es que se confundió leyendo y dijo: «Madre del conservador», que me parece una equivocación la mar de acertada.

De remate, me he ido del cuarto cantando «Cumpleaños feliz», y los niños se reían de mí, lo que está muy bien de fin de fiesta.

2 comentarios:

Juan El Portoventolero dijo...

Me gustan los cuadros de tu entrada y los versos a La Virgen.
¡Atenta y Cordialmente,
J u a n!

Fátima Rodríguez dijo...

Pido a la " Madre del conservador" que Ud. siga escribiendo.