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martes, 11 de febrero de 2014

Puse un caleidoscopio a las estrellas



El verso que titula esta entrada es uno más de los excelentes del poema "Confesión", de Vaga música, de Cecilia Meireles. Sólo he traducido, por libre, una estrofa: 


En la culminación de mi miseria 
fui haciendo todo lo que no debía: 
cuando reían, me ponía seria, 
si se ponían serios, me reía.

(Aún de madrugada, he tomado un café en la barra de un bar, oyendo las conversaciones de la parroquia —por decir algo—, que han oscilado de la glosa minuciosa a la sección "Contactos" del periódico a los comentarios indignados sobre la falta de ética en el ramo comercial. Entonces he recordado y padecido esos versos de Cecília.  Para subrayar los contrastes, el libro que leía yo ¡y subrayaba! era ¿Cómo hablar de Dios hoy? de Fabrice Hadjadj, última joya de Nuevo Inicio.)


lunes, 30 de noviembre de 2009

Levedad

Leve es el pájaro
y su sombra, que vuela,
más leve.

Y la cascada aérea
de su garganta,
más leve.

Y lo que se recuerda
escuchando su canto,
más leve.

Y la nostalgia
de aquel lejano instante,
más leve.

Y la fuga invisible
del paseante amargo,
más leve.

Cecília Meireles, de Mar absoluto (1945)

lunes, 9 de noviembre de 2009

2º motivo de la rosa

Por más que te celebre, no me escuchas,
aunque en forma y en nácar te asemejes
a una caracola, atenta oreja
que guarda el mar en íntimas volutas.

Te pongo en un cristal, frente a un espejo
sin eco de cisternas ni de grutas…
Ausencias y cegueras absolutas
ofreces a la avispa y a la abeja

y a quien te adora, ¡oh sorda y silenciosa
y ciega y bella, interminable rosa
que en tiempo, aroma y verso te transmutas!

Sin tierra y sin estrellas brillas, presa
de mi sueño, insensible a la belleza
tuya que ignoras, porque no me escuchas…

[Cecília Meireles, Mar Absoluto, 1945]

martes, 27 de octubre de 2009

Atasco

Colapso. Me ha dado un ataque de ansiedad, con palpitaciones y otras somatizaciones diversas, menos románticas y más desagradables. Leo sobre las ganas que tengo de leer y mucho antes de acabar un libro ya he empezado otro. La lista que sigue no es un pegote sino una pelota: la que se me ha montado. (Lo de las citas sin traducir sí es un pegote a medias; la otra mitad es la prisa.) Voy como Sísifo, cargado de libros (y diccionarios), pero sin coronar nunca ningún colofón. Y sólo se me ocurre, como a Pulgarcito, ir dejando piedrecitas (frasesitas subrayadas) para no perder el camino de vuelta. Enumero los títulos que me traigo entre manos y la última frase que marqué de cada uno. Quien padezca de los nervios, mejor que no me siga.

Leopoldo Panero, Memoria del corazón, Renacimiento, 2009. ... hasta sentir la vida / ciegamente latir en donde nace. [p. 178]

Hechos de los Apóstoles, Sagrada Biblia, Eunsa, 1990. “Argentum et aurum non est mihi; quod autem habeo, hoc tibi do: In nomine Iesu Christi Nazareni surge et ambula!” [San Pedro, en la p. 89]

C. M. Bowra, Introducción a la literatura griega, Gredos, 2008. “Pues bien, ya es hora de que nos marchemos, yo para morir, vosotros para vivir. Quiénes van a lo que es mejor, nadie lo sabe, sino Dios” [Sócrates, en Apología de Platón, recogido en la p. 289]

Henry David Thoreau, Escribir (una antología), Pre-Textos, 2007. No es fácil escribir en un diario lo que nos interesa a cada momento, pues escribirlo no es lo que nos interesa. [p. 45]

James Wood, Los mecanismos de la ficción. Cómo se construye una novela, Gredos, 2009. “Sólo hay una receta: preocuparse muchísimo por la cocina” [Henry James, en la p. 9]

José Luis García Martín, Hotel Universo, Trabe, 2009. Soy tan vanidosamente modesto que, al contrario que Gamoneda (y exactamente como Cernuda), me gustaría merecer todos los premios, pero no recibir ninguno. [p. 131]

Flannery O’Connor, The Habit of Being, Farrar, Straus and Giroux, 1979. I have been busy keeping my blood pressure down while reading various reviews of my book. Some of the favorable ones are as bad as the unfavorable. [p. 391]

Frederick Copleston, A History of Philosophy, volume 2, medieval philosophy, Continuum, 2003.The condemned propositions [of Boethius of Dacia were] that “there is no more excellent state than to devote oneself to philosophy” and that “the wise men of the world are the philosophers alone”. [p. 441]

Sagrada Biblia, Antiguo Testamento, volumen 3- Proverbios, Eunsa, 2001. Beatus homo, qui invenit sapientiam / et qui affluit prudentia: / melior est acquisitio eius negotiatione argenti, / et auro primo fructus eius. / Pretiosior est cunctis gemmis, / et omnia pretiosa tua huic non valent comparari. [Proverbios 3, 13-15]

Josemaría Escrivá de Balaguer, Camino, Surco, Forja, Rialp, 1991. “Surge et ambula!” [p. 604; sí, sí, ya sé que es lo mismo que en los Hechos, y como uno ni cree en la casualidad ni juega al azar, al leerlo, pegué un bote.]

Nuevo Misal Popular Iberoamericano, Tomo 2, Eunsa, 2003. Habéis recibido, no un espíritu de esclavitud, para recaer en el temor, sino un espíritu de hijos adoptivos, que nos hace gritar: «¡Abba!» [p. 613]

Llorenç Villalonga, Un verano en Mallorca, Alianza Editorial, 1987. Es una buena costumbre no hablar de uno mismo. Pero quien no habla de sí mismo habla de los demás; y son los demás los que salen perdiendo con ello. [p. 177]

José Ángel Valente, Obras completas I. Poesía y prosa, Galaxia Gutenberg. En el desasosiego / de ser sin nunca tener centro. [p. 224]

H. Blyth, Haiku, volume 4-Autumn-Winter, The Hokuseido Press, 1992. Before the white chrysanthemum,/ The scissors hesitate / A moment. [Busson, en p. 1119]

Juan Ramón Jiménez, Ideolojía, Anthropos, 1990. Andar entre lo inútil envejece. [p. 423]

Cecília Meireles, Antolologia Poética, Editora Nova Fronteira, 2001. Para onde vâo minhas palabras, / se já nâo me escutas? [p. 50]

Miguel Díez R. y Paz Díez T., Antología comentada de la poesía lírica española, Cátedra, 2006. La luna y las Pléyades se han puesto, / y medianoche es pasada, / y las horas huyen, huyen, / y yo estoy sola y echada. [Safo de Lesbos, en la p. 54; me trajo al recuerdo, entre otras cosas, esta entrada ortográfica de CRM]

Nicolás Gómez Dávila, Escolios a un texto implícito, Atalanta, 2009. Para resucitar la prueba físico-teológica tendríamos que fundarla sobre el desorden del mundo. Un cosmos naturalista sería una figura perfectamente regular, una “esfera perfecta”. Glory be to God for dappled things. [p. 249; me trajo a la memoria a Flannery O’Connor, of course.]

Joan Fuster, Diccionari per a ociosos, Edicions del Mall, 1986. Morir-se massa jove és un error. Morir-se massa vell, també. En general, morir-se és sempre un error. [p. 186; me trajo a la mente lo de Sócrates en la Apología, que es mucho más irónico y mejor, en general.]

Dante Alighieri, Divina Comedia, Purgatorio, Galaxia Gutenberg. D’antico amor sentí la gran potenza [Canto XXX, v. 39, p. 208]

Blaise Pascal, Pensamientos, en Moralistas franceses, Biblioteca de Literatura Universal, Almuzara, 2008. Cuando se lee demasiado deprisa o demasiado despacio, no se entiende nada. [p. 265]

viernes, 15 de mayo de 2009

Otra entrevista

Transcribo trozos de la entrevista que Patricia Bins realizó a Mario Quintana para la revista Leia de octubre de 1985.

PB—Qué diferencia hay entre el niño Mario y el poeta Quintana?
MQ—Ninguna.

PB— ¿Puede usted recordar su primer poema? Y el que escribió hoy, ¿cómo es?
MQ— No puedo recordarlo. Comencé a hacer versos en cuanto a aprendí a leer. Seguro que el poema no funcionaba. Aunque el poema de un niño poeta es siempre el mejor poema del mundo. No puede no serlo: es el primer y deslumbrado encuentro de un alma con la poesía. En cuanto al poema de hoy, prefiero no citarlo, porque existe el peligro de que haya sido un desencuentro…

PB— ¿Qué le irrita más de los otros? ¿Y de usted?
MQ— Las preguntas íntimas. Las respuestas evasivas.

PB— Le gustan las mujeres hermosas. Su primera musa, ¿quién fue? Y Bruna Lombardi [Desde 1976 siempre van juntos a las tardes de autógrafos], ¿de qué manera entró en el papel de sus amores?
MQ— Bruna es, ante todo, mi mascota. ¿Nuestros amores? Bruna no me ama, sólo me adora. Esto porque un desencuentro de los husos horarios abrió una diferencia de 48 años entre nosotros… ¡Una pena! Pero felizmente el Tiempo nos dio tiempo de encontrarnos aún en esta vida, de volvernos grandes amigos. No puedo quejarme… porque Bruna es una de esas personas que compensan la vida.

PB—El futuro, ¿cómo lo imagina?
MQ— El futuro es una especie de banco, en el cual vamos ingresando, uno tras otro, los cheques de nuestras esperanzas. Vaya, no es posible que todos los cheques sean sin fondos.

PB—Y su visión del otro mundo, ¿De Dios, dioses y de los ángeles? ¿Del Diablo?
MQ— Lo sabré cuando toque… Tengo hasta bastante curiosidad —pero ninguna prisa— de saber coómo será el otro mundo. Dios está en todas partes. ¿Por qué buscarlo en el ruido exterior? Si está en todas partes, está dentro de cada uno de nosotros y a cada uno le compete descubrirlo, darle la mayor parte posible en nuestra vida terrena. De lo contrario nuestro Dios interior puede hasta morir, como acontece con los ateos. los positivistas, todos los materialistas. Ellos no saben que son el sepulcro de Dios.
En verdad, no importa si la gente creo o no en Dios, sino si Dios cree en la gente. Por mi parte, sólo creo en la segunda Persona de la Santísima Trinidad, en el Dios vivo, pues tenemos testimonio histórico de que Jesucristo vivió entre nosotros.
En cuanto a los dioses paganos, murieron de hecho, porque los poetas dejaron de invocarlos.
De los ángeles no puedo dudar en absoluto, en vista de la insistencia con que aparecen en mis poemas.
¿Santo de mi devoción? San Jorge, con su caballo y su dragón. Soy muy devoto de los tres.

PB—¿Qué obras o que autores ama más?
MQ— Antonio Nobre, Cecília Meireles, Camôes, García Lorca, Apollinaire, Verlaine, Racine, Shakespeare, el Nuevo Testamento, Dostoieski.

PB— ¿Qué obra suya le dio más placer? ¿Y mayor angustia?
MQ— Todas.

PB— Considerado hechicero y mago, ¿qué siente ante el misterio de crear?
MQ— Deslumbramiento y susto. Digo susto porque, para decir verdad, nunca pasé de aprendiz de hechicero.

PB— Cierta vez, al recibir una invitación de Manuel Bandeira, respondió que sí, que iría, y añadió: “Su deseo es una orden, pero ni se imagina lo aburrido que soy en los intervalos de mis poemas”. ¿Es verdad, se halla usted aburrido cuando no está en estado de gracia?
MQ— Otros me encuentran aburrido cuando estoy en estado de gracia.

PB— En el “Quien es quién” está registrado que Marío Quintaan es un “patrimonio universal”. ¿Cómo encara la prueba concreta de su inmortalidad?
MQ— Yo siempre me consideré un ciudadano del mundo, pero ¡patrimonio universal? Eso es otro cantar. Se alguien se considera un patrimonio universal, será que está loco… o que es un genio. Yo, ninguna de las dos cosas. Pasa que estoy de moda, lo que me me asusta un poco, pues me desvivo preguntándome: “¿Hasta cuándo durará esta inmortalidadicilla?

sábado, 16 de diciembre de 2006

Cecília Meireles

ACEPTACIÓN

Es más fácil posar el oído en las nubes
y sentir pasar las estrellas,
que prenderlo a la tierra y alcanzar el rumor de tus pasos.

Es más fácil, también, hundir los ojos en el océano
y asistir —allá al fondo— al nacimiento mudo de las formas,
que desear que aparezcas, creando con un gesto
un signo de esperanza.

No me interesan ya ni las estrellas, ni las formas del mar,
ni tú.

Desenrollé de dentro del tiempo mi canción:
no tengo envidia a las cigarras: también voy a morir cantando.

jueves, 7 de diciembre de 2006

Cecília Meireles

Mi traducción de Mario Quintana ya cogió caminito para la imprenta. Y como me ha quedado la buena costumbre de la poesía brasileña, me he lanzado a los brazos de su admirada Cecília Meireles. Traducir te permite hacer íntima una poesía ajena, y esa apropiación es lógicamente muy enriquecedora. Para facilitarme más la tarea, Cecília escribió este poema, no sé por qué, en masculino.

MOTIVO

Canto porque el instante existe,
porque mi vida está completa.
No soy alegre ni estoy triste:
soy poeta.

Hermano de volaterías,
no siento gozo ni tormento.
Cruzo las noches y los días
en el viento.

Si permanezco o no y me voy,
si me deshago o me construyo,
no sé, no sé. No sé si estoy
o huyo.

Canto y en el cantar me escudo:
su sangre no para jamás.
Y sé que un día estaré mudo
—nada más.

Para no atribuirme méritos que no son míos (qué hospitalario es el portugués), y por si me ha traicionado algún falso amigo y alguno de vosotros, buenos amigos, lo detecta, transcribo la versión original del poema, recogido en Viagem (1939), su primer libro.

MOTIVO

Eu canto porque o instante existe
e a minha vida está completa.
Nâo sou alegre nem sou triste:
sou poeta.

Irmâo das coisas fugidias,
nâo sinto gozo nem tormento.
Atravesso noites e dias
no vento.

Se desmorono ou se edifico,
se permaneço ou me desfaço
—nâo sei, nâo sei. Nâo sei se fico
ou passo.

Sei que canto. E a cançâo é tudo.
Tem sangue eterno e asa ritmada.
E um dia sei que estarei mudo:
—mais nada.