viernes, 24 de agosto de 2018

Piropos


Mis aforismos los escribe el espíritu de la escalera.



Así que después de escribir mi artículo sobre los piropos, he pensado que una buena definición de piropo es "Jaculatoria secularizada".

Aunque tampoco. Porque abundan los piropos creyentes, que hablan de Dios con frecuencia, convencidos por instinto por la cuarta vía del Aquinate. "Hoy creo en Dios", por ejemplo.

Precisemos, pues: "Piropos: jaculatorias laicas". Esta definición es coherente con el pensamiento de Hadjadj y quizá hasta nos dé una pista de por qué a los laicistas recalcitrantes no les gusten nada los piropos.


sábado, 18 de agosto de 2018

Karma


Ha querido el destino que ahora en verano, cuando algunos quedan conmigo como poeta y acuden con altas perspectivas líricas, me haya encontrado con este soneto de Mario Quintana:



 Querías que te hablase de “poesía” un poco 
burlándome de tanta ordinariez atroz. 
Querías el sonido de mi voz 
y no apenas un eco más de este mundo loco. 

 Aunque qué puedo darte, pobre criatura, en trueco 
de cuánto tú esperabas, ay de nos- 
otros, si yo soy hueco, hueco, hueco 
como el Hombre de Lata en El Mago de Oz

 Tú te acuerdas, seguro, de su horror 
a las lágrimas porque después se oxidaría… 
Pero como a un nenúfar del lago me querías, 

 como una lluvia de oro que te cubriese, como 
un pájaro de luz… No obstante, ¿habrá mayor 
poesía que mi afán sin fin por la poesía?





sábado, 11 de agosto de 2018

SOS [Actualizado y resuelto]



Estoy rematando mi traducción de la poesía de Mario Quintana y me ha surgido una duda que no soy capaz de solucionar solo. Vengo a pedir ayuda.

En El color de lo invisible (1989) tiene este poema:


La compañera   
La luna marcha con el que se marcha 
y se queda con quien se queda 
—pacientemente— 
espera a los suicidas en el fondo del pozo.

Lo había publicado antes, mucho antes, en El zapato florecido (1948) con un adverbio más:

La compañera  
La luna marcha con el que se marcha 
y se queda con quien se queda 
y, 
pacientemente, consoladoramente, 
espera a los suicidas en el fondo del pozo. 


Creo que la versión del 89 es mejor y sospecho que la consolación de la luna está implícita en la paciencia, pero no estoy seguro.

La existencia de las dos versiones me dan un pequeño margen de elección (que un traductor siempre agradece), pero no sé qué hacer. ¿Asumiríais el riesgo de que el poema pueda quedar macabro o preferirías la versión explicativa inicial?

ACTUALIZACIÓN.- Me habéis resuelto el problema prefiriendo mayoritariamente la opción que el propio Quintana (¡más de cuarenta años después!) escogió. Incluso hay quien considera un acierto poético ese punto morboso de la luna que aguarda. Yo prefiero pensar que queda la luz indirecta (¡lunar!) de la comparación con la paciencia y la espera, aunque puede que ambas juntas.

Una duda nueva a partir de otro comentario dejar sólo "consoladora":


La compañera  
La luna marcha con el que se marcha 
y se queda con quien se queda 
y
consoladora

espera a los suicidas en el fondo del pozo. 

No. No me decido. Es demasiada intervención y, curiosamente, no funciona tan bien como esperaba.

Entonces pienso (casi veo) al viejo Quintana sopesando todas estas dudas, todas estas posibilidades pacientemente. Y que ahora nos sonría, desde el fondo de la eternidad, consoladoramente, feliz de que al fin hayamos llegado a su propia conclusión.

viernes, 10 de agosto de 2018

Coliflor y Cordelia



Quique estaba castigado en su cuarto porque no quería comer la pizca de coliflor que le tocaba en suerte. No cenaría hasta pasar por el trance. Como nos daba lástima, lo visitábamos por turnos para intentar convencerlo de que había que probarlo todo un poco y que luego ya podría cenar más de lo que él prefiriese, con la satisfacción del deber cumplido y la sobriedad ganada. Pero nada de nada. ¡Que no!

Eso fue anoche. Ahora acabo de enterarme de que, cuando era Carmen la que le visitaba, le llevaba escondidos trocitos de bizcocho. ¡Así ya podía resistir el muy sinvergüenza! Finjo una furia fuera de cauce. Carmen me dice: "Hice como Cordelia".

Se llama de segundo nombre Cordelia por tres razones: santa Cordelia, Cordelia de Lear y Cordelia Flyte. Y le encanta que le cuente las historias de sus tres patronas. Repasé por orden las referencias: Santa Cordelia vuelve a morir del martirio que había esquivado porque no le parece honroso ni piadoso ni amistoso el escaqueo. No es el caso. La shakespeariana es la hija excelente. No, para nada, en esta ocasión, todo lo contrario, boicoteando mi castigo. Cordelia Flyte, sí, claro, caigo de repente, que llevaba whisky a Sebastian cuando este estaba castigado en Brideshead.

No es un precedente muy ejemplar, pero la literatura me desarma. Para mejorar la pedagogía al menos y espantar dipsomanías, les cuento la historia de santa Casilda. 




martes, 7 de agosto de 2018

Marshall vs. Quintana

Bruce Marshall: "The true poet cared only that great poetry should be written and not that he himself should write it. " (The World, the Flesh & Father Smith) Vs. los "Tres poemas" de Mario Quintana. 

TRES POEMAS QUE ME ROBARON

En aquel tiempo suspiré en un verso 
“Voluntad de escribir Sagasse de Verlaine...”. 
Mas hoy mismo mi voluntad sería 
haber escrito La piedra en medio del camino, 
La balada y la caña y La estrella matutina 
si, 
             —Oh musa infiel, 
no te hubiesen poseído antes 
Carlos, Augusto y Manuel...

Aplauso para los dos, para la melancolía de Quintana y la alegría de Marshall, pero me quedo con Marshall.


domingo, 5 de agosto de 2018

Fotogenia



Salir tan mal en las fotos no me inquieta. Con no fotografiarme, ya está. Es una vacuna contra la fiebre de los selfies y eso. Un memento mori sin necesidad de calavera. Hasta ahora lo único malo eran esas fotos que por retratar un momento bonito o memorable no quisiera yo estropear, pero estropeo.

Sin embargo, incluso en esas acabo de descubrir un valor a mi poca fotogenia. Un recordatorio de que, si algo está mal en el mundo, soy yo. Un signo de mi responsabilidad. Las fotos me lo impiden: no puedo hacerme el inocente.

Bien.


sábado, 4 de agosto de 2018

Dictado


La tarea de Carmen le pide que su padre o madre le haga un dictado con la palabra "mago". Así que me he arremangado:


El caballero es un mago
que cambia la realidad. 
Apenas dice un halago 
y lo convierte en verdad.



viernes, 3 de agosto de 2018

The World, the Flesh and the Father Smith


He disfrutado muchísimo esta novela de Bruce Marshall. Un amigo me la regaló hace 4 0 5 años y hasta ahora no la he terminado, tal es el retraso que llevo en mis lecturas, y en mi vida en general. Aunque tampoco vamos a angustiarnos, porque el libro se publicó en el 45 y no le he sumado tampoco tanto retraso.

Se merece un barbero real, pero hoy sólo comentaré un detalle extrapolable. A veces el libro insiste en darnos sana doctrina. En un momento dado, me estaba saltando dos o tres páginas catequéticas, suponiendo que qué tenía yo que aprender a estas alturas, pero, en el último instante, vi de reojo que la homilía la daba el Padre Scott, que es uno de mis personajes más queridos.

Volví de inmediato y me leí entero su sermón sin saltarme una coma. Al final, contra todos mis pronósticos, saqué una enseñanza, y esencial. Ganarse previamente el cariño de nuestro interlocutor es imprescindible incluso para darle la más dulce y alegre de las noticias.


domingo, 22 de julio de 2018

Mariología y hamaca


En la hamaca de la piscina me di cuenta de que mi tarde se me estaba complicando mucho. No podía sacar a los niños del agua a la carrera y Leonor estaba haciendo gestiones. Me resigné a quedarme tumbado en la hamaca, leyendo, mirando de reojo las risas de los niños, y a no ir a una actividad religiosa que tenía convocada. Como estoy leyendo un librito extraordinario de un escritor protestante, me dije: "Cambio la meditación por esta lectura y quizá me aproveche bastante más".

Pero la Providencia no iba a dejarme tan pancho en mi hamaca. El libro, ya digo, había sido extraordinario hasta ese momento, pero justo cuando lo utilizaba de coartada moral, va el autor y se pone a hablar regular de la Virgen María, con lo que yo la quiero, y del culto excesivo de los católicos. Ay.

Me lo tenía merecido.

Quedé bastante mohíno. Tanto, que por la noche, la misma Providencia tuvo a bien regalarme una copla de Mario Quintana que, aunque quizá sólo sea un requiebro a una sobrina llamada María, podría leerse perfectamente como un canto eucarístico y mariano. Así lo leo y lo rezo y lo agradezco yo:

Tres cosas hay en el mundo 
cuyo gusto nunca hastía. 
El sabor del pan, del vino 
y del nombre de María.

 

viernes, 20 de julio de 2018

Conducción


Un mérito al menos no podréis negar a mi estilo de conducción: es perfectamente feminista y reivindicativo. Justo cuando los conductores a mi lado o detrás va a empezar a decir "¡mujer tenía que ser!", ven a un tipo absolutamente masculino al volante. He hecho más por luchar contra los tópicos machistas que muchos y muchas profesionales y profesionales del ramo.


jueves, 19 de julio de 2018

De cómo cambié mi ex libris


Mi ex libris favorito es el de mi mujer, Leonor Blázquez:
Yo me diseñé uno que he venido utilizando hasta ahora:
El problema es que casi nadie veía la'E', la 'G' ni la 'M' ni el guión, y nadie el molino quijotesco, sino apenas una casa extraña con un sol muy raro. Yo resistía, pero al escribir este artículo quedé sobrecogido por la belleza del sello del Instituto Pearson:



En el texto explico todo lo que el sello quiere decirnos. Y  viceversa: el sello explica todo lo que el artículo quisiera decir. Por ese motivo, y porque también Casiopea muestra dónde se halla la polar y dibuja, además, una M de Máiquez, he cambiado de ex libris


Las estrellas, encima,representan los asteriscos con los que subrayo mis libros al margen. Desde que tengo este nuevo sello, he dejado de pintarrajear: todos mis subrayados son líneas imaginarias, proyecciones de las estrellas. Queda  más limpio y mucho más orientado.

El lema también se explica, pero aquí

Parece que he renunciado a don Quijote, pero ni hablar, nunca, aunque su sombra resulte ahora muy sutil. Existe una versión extendida del sello de Pearson que lo reivindica:


Ojalá pueda hacerme pronto una versión extendida propia sobre ésta.

lunes, 16 de julio de 2018

Reverencia


Reconozco, para mi vergüenza pública, que tuve que leer tres veces este chiste de Nieto hasta pillarlo. Pero una vez pillado, qué sublime:



Es una maravillosa, irónica y agridulce refutación de todas las poéticas comprometidas, necesarias e instrumentales, y, de paso, de las actitudes pedantescas y profesionales. Hecha desde la belleza, la humildad y los grandes maestros.

Mi reverencia al guarda o conserje de guardia.


domingo, 15 de julio de 2018

Dulzura


Como vamos con prisa, Leonor me encarga que peine a Carmen. Se pone en mis manos. Al ratito, suspira: "Menos mal que no sabes peinar a las chicas. Porque peinar bien a una chica duele muchísimo".

Y yo reconozco un antiguo sentimiento muy mío: la dulzura de hacer las cosas mal.


sábado, 14 de julio de 2018

Oh, O'Gorman



Un buen amigo, Paco Soler, me manda esta maravilla. 
Mervyn O'Gorman fue un ingeniero eléctrico y aeronáutico británico, en los tiempos en los que comenzaban a construirse los primeros aviones. Nació en 1871 y murió en 1958, y Santa Wikipedia se acuerda aún de él, aunque sólo en la versión inglesa: https://en.wikipedia.org/wiki/Mervyn_O%27Gorman

Muy curioso, y muy amigo de la innovaciones técnicas, a primeros de la década de 1910 se interesó por las primeras noticias que llegaban sobre exploraciones de fotografía en color. Y dedicó algunos de sus ratos de ocio a ejercitarse en esas técnicas que entonces casi nadie conocía.

Y así, allá por el verano de 1913, dedicó un buen día a acompañar a la familia de su amigo, el filósofo Edwyn Robert Bevan ( https://en.wikipedia.org/wiki/Edwyn_Bevan ), y a fotografiarla, prestando especial atención a una de sus hijas, llamada Christina.

Y el resultado de aquel día de verano fue este:
[Algunos no podéis ver las fotos en el blogg, ay la tecnología: en este enlace están.]












Después de esto, el buen ingeniero O'Gorman siguió con sus trabajos y sus técnicas. Dice además Santa Wikipedia, que «Sir Geoffrey de Havilland lo describe como "un hombre de gran encanto y humor, siempre interesante en la conversación"».

Más aún, en 1933 publicó incluso un libro de poemas, titulado "Verses Gloomy and Gay" del que tengo en mi biblioteca un ejemplar de la primera edición (supongo que no habría más) dedicado por el propio O'Gorman...

... pero de todas sus actividades, sus inquietudes, su proyectos y cálculos, sus ideas y humor, su carácter y su vida, lo único que ha quedado para el recuerdo, y la razón por la que se sigue hablando de él, y aparece en Santa Wikipedia, son esas fotografías que tomara un buen día de verano, en 1913, acompañando a la familia de su amigo filósofo...

Un sólo día en su vida. Un par de horas. Un par de miradas suyas en esas fotos... ¿no resulta todo esto bastante misterioso...?

Mervyn O'Gorman, el ingeniero de las maravillosas fotografías de aquel verano 1913, para copiar uno de los poemitas de su colección "Verses gloomy & gay", que editara en 1933 en Chelsea.

Es un librito muy breve. Once poemillas, no más... menos de veinte páginas... aunque eso sí: impresas con buen gusto en un papel grueso y muy agradable al tacto, que ha resistido 85 años sin perder su dignidad.

La mayor parte de los poemillas son divertimentos graciosos, en versos de muy pocas sílabas. De ritmo ágil. Uno puede entender a qué se refería Sir Geoffrey de Havilland cuando describió a O'Gorman como «un hombre de gran encanto y humor, siempre interesante en la conversación». 

Pero hay un momento en esas páginas en el que O'Gorman se pone serio, y escribe esto:

Stones and crystals

Buried in dark abyss, covered in slime,
Reckless of seasons, heedless of time,
       The stones know God!
Infused by Him the germ of crystals rare,
Hidden within their rugged shapes, they bear
And patiently, withouth reproach or tears.
Perfect their fruit of symmetry... and years.

Far flung by shell, hurled from their rest,
Spluttered with blood accurst or blessed
      The stones know God.
No grief they feel, no fear, no love or hate
They work His will thy serve Him as they wait
Their purpose hidden, sleep would seem their doom
They live as dead, their symbol is the tomb.

Smashed by the seas, or worn by streams,
They raise no plaint, God moulds their dreams,
      The stones know God.
Carved for His Church or hewn to form a dome
Trodden by all, and crushed into the road
They bear man's burden, and they build his home,
Silent and helpful, they endure the load;
      The stones know God!

Que supongo que puede traducirse más o menos así:

Piedras y cristales

Enterradas en abismos oscuros, cubiertas de limo,
sin preocuparse de las estaciones, descuidadas del tiempo,
      ¡Las piedras conocen a Dios!
Infundido por Él, contienen el germen de los raros cristales,
Oculto dentro de sus formas rugosas
Y pacientemente, sin reproche ni lágrimas
Perfeccionan su fruto de simetría ... y de años.

Lanzadas lejos como proyectiles, arrancadas de su descanso
salpicadas de sangre maldita o bendita
     Las piedras conocen a Dios.
No sienten pena, ni miedo, ni amor ni odio
Ellas hacen Su voluntad y le sirven a Él esperando
Su propósito oculto. El sueño parecería su destino
Pues viven como muertos, y su símbolo es la tumba.

Aplastadas por los mares, o desgastadas por las corrientes,
No levantan quejas. Dios moldea sus sueños.
     Las piedras conocen a Dios.
Talladas para Su Iglesia o labradas para formar una cúpula
Caminadas por todos, y pisadas en el camino
Ellas soportan el peso del hombre, y edifican su hogar,
Silenciosas y serviciales, sobrellevan la carga;
     ¡Las piedras conocen a Dios!

Claro está que estos versos no van a cambiar la historia de la poesía inglesa. Pero nos muestran que el respetado ingeniero aeronaútico O'Gorman, además de un técnico aficionado a manejar los nuevos descubrimientos, un agradable conversador, y un fotógrafo genial, que tuvo el privilegio de un día de verano arrebatador, poseía también una dimensión religiosa...

viernes, 13 de julio de 2018

Castigo


Carmen se enfada mucho conmigo porque no le compro un slime. Recuerda que Enrique se enfadó conmigo hace unos días y estuvo media hora sin hablarme. Me dice, enfurruñada: "Yo no voy a dejar de hablarte, porque soy muy charlatana, pero estoy tan enfadada que voy a preferir a mamá". 

Pongo cara de póker, no vaya a echarse atrás. Me encanta oírla.


sábado, 7 de julio de 2018

Escaneo




Iba a escoger algunos de los aforismos que Felipe Benítez Reyes publica en "Pliegos sueltos de la Academia", pero no fui capaz. Menos mal que siempre nos quedará el escaneo:




Y, por otra parte, ahora que el barbero se ha mudado (oficio obliga) a Nueva Revista, tampoco está mal que el pobre blogg, mi retaguardia, se reserve para selecciones íntegras.



viernes, 6 de julio de 2018

Epitafio universal


Un mirlo se ha dado de cabeza con el cristal del porche. Los niños lo han recogido del jardín y han tardado muy poco en perder la esperanza de que se restableciese. Hemos tenido que encerrar a Aspa que estaba menos bucólica y más Diana cazadora y, ya tranquilos, ellos han procedido a enterrar al pájaro con solemnidad. Carmen le ha escrito un epitafio, crecida por el éxito de su última composición. Igual que a Andrés Trapiello todo le empieza a servir para himno, a nosotros en casa cualquier ocasión nos vale ya para un epitafio. Esta vez, sin embargo, no le ha salido, aunque el verso: "Te recogí del suelo, y te di un nombre" estremece.

Enrique, decepcionado de los versos de su hermana (el nombre es "Plumitas"), ha venido a pedirme un epitafio como el de Pukka. Le digo: "No puede ser, porque Pukka estuvo dieciocho años con nosotros y al mirlo lo acabo de conocer y no me inspiro". Me ha replicado: "Pero tú eres amigo de Dios y Dios amaba al mirlo".

No he tenido que decirle nada. Me ha visto tan impresionado, que también se ha crecido, y ha añadido: "Tú eres hijo de Dios y Dios creó el mirlo, de modo que el mirlo es tu hermano, y puedes y debes escribirle una lámina ['Lámina' por 'lápida' y ésta por 'epitafio']. Creo que hay más poesía en la primera argumentación y más escolática en la segunda, pero ninguna está mal para un niño de siete años.

Y ambas sirven de  epitafio para el mirlo, para nuestro (ahora sí) mirlo.


jueves, 5 de julio de 2018

Salitre


Soplaba un poniente largo y hacía un frío delicioso para leer en el playa. A los niños no les importaba y se bañaban, felices y revolcados por las olas. Yo lamenté no haberme llevado las gafas de sol, pero enseguida el salitre empezó a oscurecerme, solícito, las gafas. Leonor tuvo que levantarse para recoger a los niños, a los que la reseca se llevaba bastante a la izquierda. Seguí leyendo, urgido por el progresivo oscurecimiento de mis gafas. Cuando levanté la vista, Leonor venía con los niños por la orilla y tenía un tipo estupendo, de anuncio. Me deslumbró a contraluz. Y me entretuve pensando en los detallados piropos que le diría cuando se sentase de nuevo a mi lado. Pero al llegar a mi altura, era otra la chica. Ah. Y, de cerca, menos guapa que Leonor. Pero ese piropo ya no se lo diría, para no complicar las cosas. Seguí leyendo.




martes, 3 de julio de 2018

Mal rollo


Estaba agotado porque la noche había sido movidita de arriba a abajo, pero al cruzarme de buena mañana a Enrique, despeinado y serio, me tuve que reír. Por lo que me dijo: "¡Qué mal rollo tiene el Ratoncito Pérez". Después de muchos días esperando que se le cayese el diente, le había traído una red para pescar camarones y, por algún motivo, no le había gustado nada.

Me recordó a su madre. Cuando leí Señora de rojo sobre fondo gris de Miguel Delibes me fastidió muchísimo aquella mujer a la que todos los regalos la decepcionan. Luego me casé con Leonor y todos los regalos la decepcionan y aprendí, sin embargo, a amar ese característica. Supongo que es un fondo de ingenuidad muy puro: no se conforman con sucedáneos, quisieran el Regalo.

Quique lo ha heredado y ahora la había tomado con el Ratoncito Pérez. Me pareció una decepción muy sana, muy educativa. Le dije que a un Ratón tampoco se le puede exigir demasiado, como comprenderá.


sábado, 30 de junio de 2018

Mamita



Casa tomada por mi familia (política). Han venido todos a celebrar santa Leonor, que es mañana. Bien, claro. Pero, de pronto, Leonor baja y, para buscar a su madre, grita: "¡Mamita!" y hay tanta ternura ahí que yo daría por buena la visita, si necesitara justificarla, que, por supuesto, que no.

Con todo, ¡qué descarga de emoción en vena me habría perdido si no hubiesen venido!