Esta mañana en clase temprano vibró el teléfono, no cogí, y vibró, y no cogí, y así, y me fui temiendo lo peor, como me pasa desde que soy padre. Pero era que había salido la entrevista, un poco recortada por las puntas, pero bien. Al ver el periódico me he alegrado lo indecible. En la portada, grandísima foto de la cabeza de Caballero Bonald, el príncipe de los heterodoxos, flamante premiado con un premio de cuyo no nombre no puedo acordarme, y en la contraportada, Moro, que perdió la suya. Todo en su sitio.
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viernes, 30 de noviembre de 2012
martes, 3 de julio de 2012
epigramas, epigramas…
Lo de versificar las versiones de Cabrillana de los epigramas de Moro va a resultar que es un vicio. Aquí una justificación, y aquí otro ejemplo, el nº 137:
LO QUE DEBEMOS PEDIR A DIOS EN POCAS PALABRAS Oh Dios, danos lo bueno, lo pidamos o no;
y aleja de nosotros —lo pidamos o no— lo malo.
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