martes, 30 de enero de 2007

Reciclaje

Por fin ayer cumplí al menos uno de mis propósitos de Año Nuevo y ordené los armarios del Departamento. Qué de papeles para reciclar y, entre ellos, una primera versión de Casa propia. Como corrijo en el ordenador y grabo encima, había perdido los poemas que deseché para la versión final. Me los encuentro ahora. Y me alegro. Me alegro, por supuesto, de haberlos desechado, aunque también porque éste, sólo para el blogg y para solidarizarme con Fernando do Vale y compañeros opositores, se puede copiar aquí:
OPOSICIONES

Me he comido las uñas y los años
en ese oficio falso:
opositando.
Las mañanas de invierno, las tardes de verano
se transformaban (dentro de mi horario)
en un reconcentrado lago helado
en donde, solitario,
pasaba yo mis días, salmodiando
con un ritmo sonámbulo
fechas, artículos, decretos, plazos,
fechas, artículos... De vez en cuando,
el rollo se rasgaba por el rayo
repentino de un verso. Radiante y asombrado,
lo apuntaba en el margen: sumé así dos poemarios
que fueron lo mejor de aquellos años.
¡Imaginaos
cómo sería --¡cómo fue!-- lo malo!
Pues eso, el cáncer del cansancio,
el miedo rutinario,
escuchar --como siempre-- el paso
del tiempo --que pasa de largo--
y el ver cómo mis planes eran planos
que acercaban a un sitio cada vez más lejano.

(Muchas tardes, después de haber sacado
la oposición, recuerdo aquellos años
y a veces me pregunto: ¿qué ha cambiado?)

lunes, 29 de enero de 2007

Lunario sentimental (con Borges este lunes)

Dame, Señor, coraje y alegría
para escalar la cumbre de este día.

Breve ensayo dantesco

Una de las críticas más constantes que se han hecho a la Divina Commedia es la presunta crueldad con que se describe el Inferno. ¿Fue Carlyle quien habló de Dante como una hiena que se ríe entre las tumbas? Aunque la inquietud de más de uno se entiende, ya en la inscripción de la puerta se nos avisa que aquel lugar lo hizo la justicia, la suma sabiduría (¿lo de "suma" sería un guiño a Tomás de Aquino?) y el amor primero, nada menos:
Giustizia mosse il mio alto fattore;
feceme la divina podestate,
la somma sapïenza e 'l primo amore.
Ese aspecto misericordioso, que Dante desarrolla en sus tercetos, lo explicó bien Kant en un libro de hermoso título: La religión en los límites de la razón pura. Allí alaba la existencia del infierno, porque en él se radica el mal, y se libera por tanto a la tierra, que es donde lo ponen maniqueos y gnósticos. Desde la literatura comparada, nada mejor para comprender la delicadeza dantesca que distraerse releyendo el Sueño del Infierno de nuestro don Francisco de Quevedo, tan hilarante, tan hiena.

Elogio del trabajo en equipo

No iba a ser siempre yo el que glosara a Caballero.

domingo, 28 de enero de 2007

El Barbero en Châlons-du-Main

Leo lento; y así he ido avanzando (un animal por día) por las Histoires naturelles de Jules Renard, al que tanto admiro por su extraordiario Diario. Como la cultura es descubrir mediterráneos, me he asombrado de lo que le deben Platero y yo y las mejores estampas de Gabriel Miró a este librito. Curiosamente, a mitad de lecturas, los bloggs amigos se llenaron de vacas y otros animales: yo disfrutaba con el paralelismo y recordando la frase de Levi-Strauss, citada en el prólogo: "Los animales son buenos para pensar". Y buenos, sin más.

El Barbero, con su navaja fría, ha recortado estos trocillos:

[Describiendo unas palpitantes y vergonzantes escenas de caza de la perdiz] ... y sobre los ojos, dice Homero, desciende la sombra de la muerte.

*

[Gallo] Su cola parece la esquina de una capa que una espada levanta.

*

[Pato] Cojea de las dos patas.

*

[Pavo real] Tan seguro de su belleza que es incapaz de sentir rencor.

*

El vuelo rápido de los tordos y los mirlos roza el corazón.

*

Tus zapatos aplastan las blandas chabolas de los topos.

*

Es un día pobre, gris y corto, como roído por sus dos extremos.

*

El agua del río es tan transparente que hiere: si uno sumergiera en ella los dedos, cortaría como un cristal roto.

sábado, 27 de enero de 2007

Chesterton

“El mundo sólo respeta al cristiano que no se excusa”, avisó Nicolás Gómez Dávila. En esta parte del mundo que algunos nos hemos empeñado en seguir llamando España se acabó el tiempo de las excusas, como puede comprobarse sin ir más lejos aquí, en Alba. Del mismo modo que se habla de una eclosión liberal, habría que estar ciego para no ver la eclosión de un pensamiento católico combativo, que no había existido nunca entre nosotros como en Inglaterra o Francia, quizá porque no hizo falta. A las políticas beligerantes de ZP tenemos que agradecerles el auge. Y del consiguiente combate de ideas hay esperar (además de que gane el mejor) que salten chispas de verdadero talento literario.

En esto Gilbert Keith Chesterton fue un maestro insuperable. Por eso he recibido con regocijo la noticia del próximo nacimiento de una revista mensual llamada Chesterton. La evidente envergadura del enorme escritor converso inglés no deja —como la de aquel personaje final de El hombre que era Jueves— de crecer. Del desternillante periodista, polemista mordaz y autor de cuentos policíacos, que nunca aspiró a grandes galardones literarios ni a ser llamado filósofo, atendemos cada vez más su pensamiento.

Que una revista haya escogido como patrón a G. K. Chesterton es ya un acierto de peso que nos hace abrigar grandes esperanzas. Todo indica que, por sus intenciones y colaboradores, podremos dedicarle el mejor elogio: que hace honor a su nombre. Los que se creían con el monopolio de la cultura temblarán de rabia, nosotros de risa y de emoción.
[En Alba]

viernes, 26 de enero de 2007

¿Recochineo?

Sigo dando vueltas a (y con, por, para, entre...) mi GPS, como un niño con su regalo de Reyes. La maquinita tiene también su grano salis lingüístico. Se llama TomTom; y teniendo en cuenta la facilidad de manejo y que te guía como de la mano por las carreteras... parece que la cosa va con cierto recochineo o retintín. No ofende porque es sin querer: simplemente no han traducido el nombre inglés del aparato. ¿El equipo de marketing de la delegación para España se plantería algún cambio o ni caerían, los muy tontones?

jueves, 25 de enero de 2007

Almendro

Obedeciendo al GPS, tomo una curva mientras subo con la otra mano la calefacción al máximo. Y entonces veo un almendro en flor. Se trata de la belleza más poética, pienso al dejarlo atrás, dibujado en el retrovisor como en un lienzo japonés de seda. ¿Las razones? Primero, la sorpresa. No la sorpresa mía personal en la curva, que no importa, sino la de la flor en pleno invierno, cuando más aprieta el frío, como una promesa que al hacerse ya está cumplida. También el contraste de —en esos troncos negros y resecos— una delicadeza blanca y/o rosa, que parece posada en y no nacida de las ramas hirsutas. No es su último mérito la pequeñez: la rosa es evidente y pomposa; la flor de almendro, en cambio, no se impone, siempre al borde del camino. Y al final están sus frutos: generosos, duros como piedras, ibéricos, y alimenticios.

miércoles, 24 de enero de 2007

Resurrecciones y otras alegrías

A Beades lo desenlacé porque desde su feliz enlace no participaba en estos lances, lógicamente. Lo mismo, y con el mismo dolor de corazón, hice con Dal, que resurge con un hermoso y monterroso microcuento ad hoc. Aquí la tardanza sólo se le permite a Lanzas palabras veloces, por eso de la contradictio in terminis, entre otras cosas. Pero mira por dónde el buen Beades resurge de sus cenizas y nos entona estas alegrías, que son las nuestras.

La taberna errante

Éste es mi artículo número cien encaramado a la columna del Grupo Joly. Hay que temer a los números redondos porque son propicios al rodar de lágrimas. La celebración de aniversarios es un género periodístico de mucho sentimiento en el que no conviene tropezar del todo. Aunque tampoco me gustaría pasar por alto esta oportunidad de brindar con una (o dos) copas de vino a mi salud.

Y no por egolatría, sino para recordarle a la ministra Salgado que el vino es muy saludable. Cuando ella, tan en plan talibán, la emprendió contra el tabaco, teniendo en cuenta que la única fumadora de mi familia es mi suegra, no me pareció mal. Su guerra contra las hamburguesas daba alipori: solamente el régimen perenne y melancólico que padezco a medias impidió que me metiese entre pecho y espalda una de las más grandes como acto de insumisión cívica. Pero ahora la ministra va a por el vino, y yo por ahí no paso. Estoy dispuesto a echarme al monte, empezando ya mismo con las dos (o tres) copas de rigor.

En mi más tierna infancia comía, más que bebía, del vino de jerez. Mi padre se ha ganado la vida en una bodega. Ni sangre azul ni colorada, a mi mujer por las venas le corre vino fino. Y unas gotas de vinagre añejo, si hay que decirlo todo. Sus apellidos son, como escribió Foxá, una marca registrada. Además, trabaja en el sector y gana (esto emocionará mucho a María Teresa Fernández de la Vega) más que yo, que es algo que llevo de maravilla, para que vean cuán moderno y feminista soy. Pero no es sólo ni principalmente agradecimiento lo que me acerca al vino: es que me encanta. Por eso en días especiales como hoy, que es mi centenario, me tomo tres (o cuatro) copitas.

Algo tendrá el vino cuando lo maldicen éstos. Toda una garantía sensu contrario, pues en el Gobierno tampoco gustan los toros, ni el Plan Hidrológico ni las víctimas del terrorismo… Chesterton escribió una novela profética titulada The Flying Inn (o sea, La taberna errante) en la que para sortear las prohibiciones los protagonistas se convierten en prófugos que huyen con su barrilito de ron y su queso por esos mundos de Dios. Chesterton y sus amigos predicaban con el ejemplo y se enchufaban cuatro (o cinco) copas de vino a la menor oportunidad, que siempre es buena. Eran católicos y dieron tan buen ejemplo que los abstemios, con el puritanismo que les caracteriza, criticaban the boozy halo of Catholicism. (Lo dejaré sin traducir, para no dar ideas.)

¿Qué tiene que ver el catolicismo con todo esto?, preguntará alguno, demostrando —perdón pero in vino, veritas— una preocupante ignorancia. El vino es bebida sagrada. En la Biblia se constata que “alegra el corazón del hombre”. Allí no gastan lenguaje de género, así que donde se lee “el corazón del hombre” se entiende que también es el de la mujer, con la excepción de la ministra Salgado, me temo. A pesar de todo, brindaremos por ella las veces que haga falta. Hip, hip, hurra.
[En el Grupo Joly]

martes, 23 de enero de 2007

Un consuelo paulino

Hoy, mientras usted, amable lector, come cómodamente en su casa o con sus alegres compañeros de trabajo, yo estaré estiradamente almorzando en la casa-palacio de un marqués que ha dado en leer mis artículos con aprobación. Lo cuento, que conste, para darme envidia. Mis reparos no son por el desprendimiento de rutina ni por mi siesta fatalmente perdida ni por la tarde sin libros. Por supuesto, agradezco muchísimo la invitación y las palmaditas en la espalda de mi autoestima, tan necesitada [“La vanidad no es afirmación, sino interrogación”, que afirmó aquí mismo Gómez Dávila hace tres días]. Lo triste, lo duro es, precisamente, lo contraproducente. Nunca estoy a la altura, ni siquiera, de mis artículos, y saberlo con antelación es un aperitivo de melancolía. Degusto el acíbar de decepcionar a quien me estima. Y al final, en el café, me disuelvo como un azucarillo. Para colmo, no me acompañará mi mujer, esa fermosa cobertura, por usar la expresión de otro marqués, el de Santillana; así que nadie me cubrirá la espaldas. Me consuelo recordando que San Pablo (2 Cor 10, 10) estaba, descuéntenme la presunción y salven las distancias, en el mismo caso: “Epistulae graves sunt et fortes, praesentia autem córporis infirma et sermo contemptíbilis”.

post scriptum.- FE DE ERRATAS
1.- Donde puse casa-palacio léase palacio a secas, esto es, a lo bestia.
2.- Donde puse marqués léase vizconde.
y 3.- Donde me puse la venda (con San Pablo) quítese por innecesaria. Tan encantadores han sido que mi esnobismo, del que estaba curado (de espantos), está a un tris de reactivarse.

lunes, 22 de enero de 2007

domingo, 21 de enero de 2007

Definición de aforismo

Pereza y precisión.
¡Pero qué casualidad!, si existe. Pensaba reducir mi entrada a esta definición, cuando recibo un buen puñado de aforismos de Lec, enviados nada menos que por su traductor Emilio Quintana. No es talmente una selección, sino los que por casualidad (si existe) se quedaron en la memoria de su ordenador, tal vez descartes. En todo caso, levantan el blogg. Yo pongo la pereza; la precisión, Lec:
Al derribar las estatuas, respetad los pedestales. Siempre pueden ser útiles.
*
Exigid el resguardo cada vez que hagáis una reverencia.
*
La historia nos enseña cómo falsificarla.
*
Cada palabra es un pensamiento. No se puede decir lo mismo de cada frase.
*
En tiempos sombríos, es difícil esconderse entre las sombras.
*
Cuanto más limpias las víctimas, más sucias las manos de los asesinos.
*
En arte, la elección de las palabras no es democrática.
*
Los pies planos se reconocen incluso con coturnos.
*
A veces la aureola no deja que entre nada en la cabeza.
*
Reforzaban los lazos entre los hombres haciéndolos del grosor de una cadena.
*
Cuando el hombre deshace las palabras, el Estado se las rehace inmediatamente.
*
Estaba en lo más alto de su prestigio. A los pies del tirano.
*
El crimen es modesto, le basta un rinconcito cualquiera.
*
No toda masa gris es un cerebro.
*
La rectitud, en el hombre, no es el camino más corto entre dos puntos.
*
Creo en la evolución de las especies. Vendrá un tiempo en que la pulga y el león serán iguales. Lo que no sé es si esto se hará por el empequeñecimiento del león o por la elefantíasis de la pulga.
*
Hay quien carece del don de la verdad. Sin embargo, qué sinceridad en sus mentiras.
*
Oh, nudistas, ¿quién os va a contratar para un estriptís?
*
Cuántos hay que, a cambio de poder volver a mirase el ombligo, consienten en agachar la cabeza.

viernes, 19 de enero de 2007

jueves, 18 de enero de 2007

El Barbero en Cajicá

Aprovechando que el PSOE se retrata solo y en sede (vacante) parlamentaria, el barbero del rey de Suecia se ha ido a Colombia. No a descansar, a coger fuerzas. Y a difundirlas aunque de Nicolás Gómez Dávila (Cajicá, 1913-Bogotá, 1994) cualquier antología resulte insuficiente. Pensaba yo que era por su talento siempre en guardia, pero me explica el barbero (que sabe más) que también es porque toda su obra es una muy estricta selección. Pronto saldrá otro libro —se avisa— más completo y, por tanto, mejor, pero no olviden nunca el título del volumen publicado en España por Áltera. Es el sueño de todos los barberos literarios que en el mundo han sido: Sucesivos escolios a un texto implícito.

Ningún ser merece nuestro interés más de un instan­te, o menos de una vida.
*
La apologética debe mezclar escepticismo y poesía. Escepticismo para estrangular ídolos, poesía para se­ducir almas.
*
Las artes florecen en las sociedades que las miran con indiferencia, y perecen cuando las fomenta la solicita re­verencia de los tontos.
*
La cantidad sola basta para despertar la admiración del moderno.
*
Sólo de causas perdidas se puede ser partidario irres­tricto.
*
Una disciplina es científica cuando no exige que sea inteligente el que la ejerce.
*
La violencia no basta para destruir una civilización. Cada civilización muere de la indiferencia ante los va­lores peculiares que la fundan.
*
El mundo moderno no es una calamidad definitiva. Existen depósitos clandestinos de armas.
*
La posteridad no va a entender qué hazaña es la mera sensatez en este siglo demente.
*
Ideario del hombre moderno: comprar el mayor número de objetos; hacer el mayor número de viajes; copular el mayor número de veces.
*
Se acostumbra pregonar derechos para poder violar de­beres.
*
Que rutinario sea hoy insulto comprueba nuestra ig­norancia en el arte de vivir.
*
Una convicción no se robustece sino cuando la nutrimos de objeciones.
*
El católico debe simplificar su vida y complicar su pensamiento.
*
El honor del apologista cristiano está en ser probo con el diablo.
*
El mundo sólo respeta al cristiano que no se excusa.
*
Hombre culto es aquel para quien nada carece de in­terés y casi todo de importancia.
*
La democracia es el régimen político donde el ciuda­dano confía los intereses públicos a quienes no confiaría jamás sus intereses privados.
*
El que se empeña en refutar argumentos imbéciles acaba haciéndolo con razones estúpidas.
*
No hablo de Dios para convertir a nadie, sino porque es el único tema del cual valga la pena hablar.
*
Las pruebas de la existencia de Dios abundan para quien no las necesita.
*
¿En qué dios habrán creído los que dejan de creer en él?
*
Entender suele consistir en entender que no habíamos entendido lo que habíamos creído entender.
*
Escéptico o católico: lo demás se pudre con el tiempo.
*
Nada es suficientemente importante para que no im­porte cómo está escrito.
*
El que es capaz de escribir sobre cualquier cosa no escribe nunca sino una cosa cualquiera.
*
El espíritu engendra en la angustia; pero sólo en la dicha no aborta.
*
La perfección moral está en sentir que no podemos hacer lo que no debemos hacer.
*
Cuando cobra total seriedad, la meditación metafísica culmina en relato autobiográfico.
*
El historiador completo sería el que analizara con malevolencia y relatara con simpatía.
*
Aun cuando la humildad no nos salvara del infierno en todo caso nos salva del ridículo.
*
Con buen humor y pesimismo no es posible ni equivocarse ni aburrirse.
*
El tiranicidio debe consistir hoy en apuñalar ciertas ideas.
*
El que desprecia cosas que sabemos dignas de respeto nos parece meramente fastidioso y grotesco, pero nunca perdonamos al que desprecia cosas que estimamos sin estar seguros de que merezcan nuestra estima.
La incertidumbre es quisquillosa.
*
Ser joven es temer que nos crean estúpidos; madurar es temer serlo.
*
La literatura no es inofensiva sino en dosis masivas.
*
Los reaccionarios les procuramos a los bobos el placer de sentirse atrevidos pensadores de vanguardia.
*
Que el valor de una obra no dependa de su tema es cierto. Mientras su autor no lo sepa.
Un formalismo trivial acecha la obra del autor que lo sabe.
*
Los ritos preservan, los sermones minan la fe.
*
La verdadera sensualidad es avidez de la eternidad de su objeto.
*
El sexo no resuelve ni los problemas sexuales.
*
Limitar nuestro auditorio limita nuestras claudica­ciones.
*
La salvación social se aproxima cuando cada cual confiesa que sólo puede salvarse a sí mismo.
*
La vanidad no es afirmación, sino interrogación.
*
La verdad es la dicha de la inteligencia.

miércoles, 17 de enero de 2007

La oposición a la oposición

Parece un chiste de Lepe: “Va el fotógrafo y dice que busca una imagen fresca, natural, y entonces ella…”. Yo me las prometía muy felices comentando el desnudo instantáneo de la concejala lepera del PP y sus mucho más impúdicas declaraciones, en las que asoma cierto masoquismo: le gusta leer El País (que machaca sistemáticamente a su partido) y se confiesa apasionada por la cultura árabe (donde no sé si se admirará tanto su desinhibida afición a la pose artística). Pero el columnista propone y la actualidad dispone: las trifulcas de la manifestación y del debate en el Parlamento reclaman mi atención, lo siento.

Lo más llamativo es la unánime exigencia de responsabilidad al PP por no haber apoyado el particular proceso de Zapatero y por no sumarse a la unidad (que pretende incluir a los grupos cercanos a las posiciones de Batasuna). En España hoy se exige más responsabilidad a la oposición que al Gobierno, lo cual es muy extraño y quizá significativo de lo que en el fondo creemos que podemos esperar de cada cual. También asombra la frecuencia con que se aconseja a Mariano Rajoy, siempre por su bien. Qué desvelos por su éxito.

Y cuando no hace caso, qué oposición a la oposición, a pesar de que no cumple más que su papel constitucional y hasta semántico de oponerse. El Parlamento no es el avalista ni el firmante en blanco de los cheques del presidente. Si cuando éste se equivoca no se lo recrimina nadie, ¿para qué pagar un sueldazo a sus señorías?

No nos engañemos: proponerle al PP manifestaciones de apoyo o acuerdos sin un compromiso firme por parte del Gobierno de hacer verdadera política antiterrorista es un truco de tahúr. Tenderle amablemente una mano imposible con la doble intención de dejarlos solos y señalados ante la opinión pública. Quedó bien claro en la convocatoria de la manifestación del pasado sábado con aquellas declaraciones de Luppi —ese lapsus linguae— en las que se despachó a gusto (“cerril, ultramontana, casi gótica”) contra la misma derecha a la que reprochaba su no asistencia, supongo que para gritárselo a la cara.

Las posiciones del PP, gusten o no, están bastante claras. Mi duda es por qué el PSOE muestra ahora este ansia infinita de unidad universal. La unanimidad es una obsesión de las dictaduras; la democracia convive bien con la discrepancia. Hay que retratarse: pactar con unos y no con otros. Si el PP se equivoca, lo pagará en las urnas. Tantas zalemas y amenazas mezcladas de ZP para que todos se le sumen suenan raro, muy raro: algo así como a aquel rey desnudo que necesitaba que nadie dudara de sus ricas (e inexistentes) vestiduras. Y yo, para rey desnudo, me quedo con la concejal de Lepe, la verdad.
[En Grupo Joly]

martes, 16 de enero de 2007

Lo cortés no quita lo valiente

Muy bien por Juan Fernando López Aguilar, cortés y valiente.

Sobre la frase de marras

Que la frase de Rajoy sea una prueba diabólica se compadece bien con la naturaleza real de los terroristas. Quienes la critican lo hacen agarrándose a un voluta verbal: le quitan la premisa. Rajoy dijo que, en una negociación con ETA, "si usted no cumple le pondrán bombas y si no hay bombas es porque ha cedido". Por supuesto que si todos los etarras están en la cárcel no pondrán bombas y no se habrá cedido. Cuando en un debate uno habla de la realidad y otro hace recortes retóricos, entenderse entre ellos es difícil. Pero los oyentes sí lo entendimos todo.

Posdata.- Por otra parte, con esa frase Rajoy no hace más que recoger literalmente el argumento de quienes defendieron que el atentado de Barajas demostraba que el Gobierno no había cedido.

lunes, 15 de enero de 2007

Exaltación del matrimonio

Se lo trajeron los Reyes a Leonor, entusiasmados con el título: Exaltación del matrimonio, de Ernesto Giménez Caballero. Pero ella, llena de sentido común, desdeña los superlativos, quizá porque no los necesita. He sido yo, exactamente igual que cuando le regalé La perfecta casada, quien ha acabado por leerse el librito. No dejará de venirme bien.

El barbero del rey del Suecia os ofrece estos trasquilones del libro (que defiende que el matrimonio supera la tentación petrarquista, tan italiana, de divinizar a la mujer, como a Laura, y la simétrica tentación de castigarla, como Don Juan), :

La Conferencia y el Ensayo son géneros demoliberales, parisienses, anglosajones. No van con nuestro genio apologético, exaltador, catolicista. Un italiano lleva siempre en sí un tribuno y convierte en seguida todo salón en foro. Nosotros, los españoles, sentimos dentro al sacerdote y al predicador. Y la charla más frívola nos deriva a sermón y apologesis.

*

El armisticio en el amor se llama matrimonio.

*

[Sobre Petrarca] ¿Qué es eso de morirse de nostalgia por una mujer sin jugarse antes toda la vida por conseguirla?

*

Ya es muy sintomático que el propio introductor del “laurismo” en España, Juan Boscán, realice su felicidad de amante… con su propia mujer. De la que canta:

Y aquellos pensamientos míos tan vanos
ella los va borrando con el dedo.
Y escribe en lugar dellos otros sanos.

*

Lo cierto y sincero en Gracilaso no fue su “ayayai” de amor y su “salid sin duelo lágrimas corriendo” sino su envidia por Boscán que se había casado a gusto y bien, al que dice:

Tú que en tu patria, entre quien bien te quiere
la deleitosa playa estás mirando,
alégrate…

*

Y esos preclaros mílites de Roma, ¿qué hicieron entonces para atacar a los mitos de Laura y de Don Juan? Pues frente a Don Juan exaltaron el dogma de la Inmaculada Concepción. Y frente a Laura el dogma de San José y de la “Perfecta Casada”.

*

Hoy a esta humanidad que se aleja de la guerra, del sacrificio y del dolor sólo le podemos ondear el amor, como lo que es el Amor en su última instancia: un sacrificio, una tensión heroica.

domingo, 14 de enero de 2007

Panarrias

En esta tertulia nuestra del rinconcito del cibercafé El Universal, se habla mucho últimamente de animales (domésticos o salvajes, del tamaño de una vaca o de un pececillo de colores), revelando cuán cerca está de nuestros corazones el espíritu seráfico de San Francisco. Lo educado es participar en el tema de conversación y lo malo es que ya hablé de mis perros (Pukka y Carbón). Con los años, me aterroriza empezar a repetirme como el abuelo Cebolleta.

Afortunadamente d'Ors, que es el Séptimo de Caballería, vino a salvarme, y ayer por mi cumple me regaló un chiste zoológico, traducido del gallego. Se encuentran tres curas párrocos y empiezan a quejarse amargamente de la nocturna turba de murciélagos que habita en sus iglesias. El primero dice: "He gastado botes y botes de spray y nada: son inmunes". El segundo: "Yo he derramado por mis muros un polvo que, además de amarillo, es inútil". Entonces exclama el tercero: "Pues yo he solucionado el problema". "Cómo, cómo", preguntan sus colegas. "Fácil", dice el más galaico de los tres: "les di la Confirmación y ninguno ha vuelto a pisar la iglesia".

Como la cabra (otro animal) tira al monte, yo enseguida me planteé ciertos problemas de traducción, que me encantan. ¿También hay que atender a los contextos? Tal vez en Andalucía, que como detectó Santa Teresa es tierra que tira al monte, el buen sacerdote tendría que haber dicho: "Les di la Primera Comunión y no les he vuelto a ver el pelo". Yo, en principio, soy partidario de aclimatar el poema. Lo que creo que sería un exceso es introducir palabras demasiado particulares. A los murciélagos en mi pueblo se les llama panarrias, que es un nombre muy simpático y menos oscuro, pero que en el chiste no tiene por qué.

sábado, 13 de enero de 2007

Cumpleaños

Feliz, porque enseguida, nada más levantarme, el puntual y difunto Mario Quintana me susurra al oído:
Idades só há duas: ou se está vivo ou morto.

Neste último caso é idade demais, pois foi-nos prometida a Eternidade.

También El Corte Inglés, vía electrónica, ha madrugado para felicitarme, todo hay que decirlo.

viernes, 12 de enero de 2007

Alcázar Alcaraz

“Cuando las barbas del vecino veas pescar, pon las tuyas a remojar”, tendría que haberse dicho Rodríguez Zapatero, viendo que la AVT no sucumbió a los cantos de sirena de Peces-Barba, el escabechado. Las víctimas eran un referente moral por su triste destino, ahora lo son también por su férrea resistencia al catastrófico proceso.

El mérito es de todas. Pero como insultarlas queda mal, los partidarios de la negociación con ETA, aunque se les escape de vez en cuando [ay, lapsus] algún exabrupto colectivo, concentran su despecho en Francisco José Alcaraz.

El hombre no goza, es cierto, del don de la elocuencia. Su voz es frágil y entrecortada. Yo opino que eso resulta especialmente adecuado: nos sobran los motivos para desconfiar de los oradores profesionales y es natural que el portavoz de las víctimas ofrezca la imagen de un ciudadano corriente al que las circunstancias sobrepasan. También le critican mucho que haya puesto a la AVT al servicio del PP cuando es lo contrario: fue el PP quien se sumó (y se le agradece) a las justas reivindicaciones y a las grandes movilizaciones ciudadanas de la Asociación. A Alcaraz se le achaca, por último, algún exceso verbal, aunque ninguno comparable a los que se publican o dibujan en su contra.

Sin duda que él preferiría no haber sufrido el zarpazo de ETA. Seguro que su lucha por la dignidad, la memoria y la justicia no es un plato de gusto. Con todo, cada vez que le insultan, me vienen a la memoria aquellos versos de Miguel d’Ors que hablaban de “ese placer divino de sentirse / detestado por toda la canalla”.
[En Alba]

jueves, 11 de enero de 2007

miércoles, 10 de enero de 2007

Los miércoles, artículo (o artícula)

REQUISITOS Y REQUISITAS

Un importante funcionario hablaba muy en serio de “los alumnos y las alumnas, los profesores y las profesoras, los padres y las madres”, cuando —ya embalado— nos exigió que cumpliésemos “los requisitos y las requisitas”. Yo lo oí.

Esos tropezones ocurren por saltarse a la torera las leyes del lenguaje. Ahora nuestra consejera de Cultura (valga la contradictio in terminis), Rosa Torres, quiere imponer esa moda progre de mirarle por debajo el sexo a las palabras , y ha reclamado a la Real Academia Española que asuma el lenguaje no sexista como norma.

José Aguilar ha escrito un artículo cojonudo sobre la cosa titulado “Qué coñazo”. Confiesa que él alguna vez exclama “qué coñazo” pero que jamás lo escribe, aunque ahora sí, como protesta a que el Instituto Andaluz de la Mujer nos quiera convencer de que esas inocentes expresiones son “estereotipos sexuales que encasillan a mujeres y a hombres en los roles tradicionales”. Yo soy más puritano, como saben, y sólo digo “cojonudo” para hablar de espárragos. Si hoy no me reprimo, es porque aquel artículo de Aguilar era estupendo y daba, muy clara, la clave: “Los seres vivos tienen sexo, mientras que las palabras lo que tienen es género, y el masculino gramatical se emplea para referirse a individuos de la misma especie sin distinción de sexos. Igual que hay genéricos femeninos que describen a hombres y mujeres. Por ejemplo, víctima. Esto obedece a una ley general de las lenguas: la economía expresiva”. El resto es enredar.

El tema cumple todos los requisitos (y requisitas) para un artículo descojonante, pero a mí las manipulaciones genéticas del lenguaje me acojonan. Imaginen ustedes que Rosa Torres se sale con la suya y acabamos hablando con esa especie de tartamudeo bisexual. Los lectores y las lectoras de mis palabras y palabros acabarían mareados y mareadas. Y lo que es mucho peor: si nos acostumbrásemos, toda la literatura española se mancharía de machismo sobrevenido. Con Quevedo pase, pero qué disparate que suenen a estereotipos sexuales Santa Teresa o Sor Juana Inés de la Cruz.

El PP ha hecho bien en criticar esta iniciativa de la Junta, pero lo ha hecho fatal. Antonio Garrido la tachó de “franquista e inquisitorial”, echando mano del argumentario del PSOE. Bastaba con defender nuestro idioma, como Aguilar, pero ya puestos a mezclar churras y merinas, más pertinente hubiese sido mentar al estalinismo o, mejor aún, un contagio de la manía de manipular las palabras (“paz, paz”) que aqueja a Zapatero. El PP, en cambio, presa de su propios complejos, mimetiza los tics y tópicos de la izquierda. O sea, tontainas y tontainos.
(En el Grupo Joly)

L'esprit de l'escalier

Ya enviado el artículo de hoy, recordé que esta Rosa Torres es la que, en relación a las turbas de invitados a la Feria de Guadalajara, se niega a dar las listas. Y los listos.

martes, 9 de enero de 2007

Epigrama gestual

Para aguijonear a ciertos personajes bastaría con mandarles, bien envuelto, el libro de autoayuda Conoce tu personalidad de Patricia Hedges (Editorial Hispano Europea, Barcelona, 2oo4) u otro análogo. La dedicatoria podría ser: "Y luego nos cuentas".

Como sabía bien Dorian Gray la peor caricatura es un retrato o, aun peor, un espejo.

Parecería una tortura demasiado sutil y cruel si no vienese avalada por el mismísimo oráculo de Delfos, que insultaba así: Nosce te ipsum.

Quizá en la entrada del Infierno, en vez de "Lasciete ogni speranza voi ch'entrate", lo que en verdad ponga sea un temible: "Conoce tu personalidad a fondo".

lunes, 8 de enero de 2007

Vuelva a leer este poema

Antes me niego a leer otro manuscrito, antes lo leo. Definitivamente los malos propósitos son tan efímeros como los buenos. Y eso alegra, porque veo que la debilidad está en los propósitos y no en su bondad, como parecería a veces. El manuscrito de ayer era de mi primo hermano Fernando López de Artieta y qué suerte la debilidad de mi voluntad. Entre los numerosos momentos felices, este poema:

CURRICULUM VITAE

Licenciado en gozar las primaveras,
y en pasear (un master en Granada
y otro en Madrid). Doctor en no hacer nada,
y con mucha experiencia en borracheras.
Superior Técnico en meter la pata.
Un reincidente en exigir aumentos,
días libres, vacaciones, suplementos...
Impuntual. Brillante en dar la lata.
Escrupulosamente prescindible.
Mujeriego. Misógino terrible.
Un mal hijo, un mal novio, un mal amigo,
un traidor, un estúpido, un problema...
Si le interesa contactar conmigo
vuelva a leer de nuevo este poema.

El tema del curriculum vitae (aquí y ahí) me interesa mucho. Tal vez sea deformación profesional (como orientador laboral, tengo que explicarlo a mis alumnos todos los años) o quizá porque, romántico en el fondo, no dejo de pensar que la poesía es un curriculum vera vitae.

El mayor acierto del soneto, virguerías técnicas aparte, es que le retuerce el pescuezo en el último verso a esa costumbre, ya demasiado retorizada, de rematar el poema con un guiño metapoético: "por ejemplo, este poema" y así. El guiño aquí es matapoético, diciendo "pero cómo es posible que después de este poema te pueda interesar el contacto, ¿lo has leído bien?" Tiene su gracia.

domingo, 7 de enero de 2007

¡Los Reyes Magos son iberistas!

Entre los regalos, había un GPS. Es lógico: los Magos no son tan miopes como me suponía y ven cómo soy capaz de perderme varias veces de aquí a Sevilla. Por otra parte, es un regalo muy suyo, pues ellos tuvieron la estrella, que a fin de cuentas era un brillante GPS, y saben a qué buenos sitios te puede llevar la navegación por satélite. La guinda es que mi aparato es para España (entera) y Portugal.

Cuando vi entre los regalos el libro Bichos de Miguel Torga en v. o., ya empecé a sospechar. Pero al abrir las instrucciones de la cafetera Nespreso (definitivamente los Reyes lo ven todo, porque me paso la vida, no dormido ni durmiendo como Cela, sino dormío) llegó la confirmación. Los Reyes son iberistas: ¡las instrucciones estaban en portugués!

La fiebre de blog

Rocío Arana, Llir en Maeztu, me llamó ayer. Y cogí el teléfono, que por lo visto los malos própositos son tan efímeros como los buenos. Resulta que está en la cama con treintaynueve [como en el chiste bobo que tanta gracia nos hacía en nuestra preadolescencia] de fiebre. Quería que avisara aquí que su ausencia blogosférica es temporal, que no ha desertado y que desde el lecho del dolor se acuerda de nosotros. Comprendo a Rocío. Nos vamos aficionando (adiccionando) a esta tertulia, y nos apena pensar que los contertulios hagan click en nuestra puerta y se la encuentren cerrada. La de Llir entre cards se abrirá en breve.

sábado, 6 de enero de 2007

Tres Reyes Magos

I.- MEJOR
Cuando era chico, yo también sentí (lo digo con vergüenza) el síndrome de la mañana de Reyes. Los regalos nunca igualaban la disparada ilusión de la semana anterior. Pero es otra cosa que el tiempo me ha curado. Ahora los Magos me sorprenden cada 6 de enero, y me asombra su piedad y su misericordia. O su vista cansada.

II.- GASTAR
Cuántos libros. Curiosa ley económica: cuando los compro (o me los compra Gaspar, como es el caso) siento que hago un depósito que sólo recuperaré —con sustanciosos intereses— el día que los lea. Así, comprar libros es agridulce: firmar un compromiso o asumir una obligación, cargarme con un deber. La parte dulce, saber que la felicidad está en el deber cumplido... Allá lejos.

y III.- BASTA YA
Aprovecho la frescura festiva de esta mañana, para confesar que estoy negro. El tiempo se me escapa entre las alforjas y llego siempre tarde (como los Reyes Magos a Belén) o no llego (que es peor y más frecuente). Entre los regalos, descubro un cofre de oro, esto es, de tiempo, que no malgastaré. A partir de ahora —me propongo— huiré del teléfono —lo aviso— como de un perro rabioso, no contestaré a los comentarios del blogg, ni siquiera a los amables elogios, y saltaré las tapias de todos los huertos (jurado de premios, cafés eternos, lectura de manuscritos, cenas con amigos de conocidos o parientes de parientes). Como ya os he dicho, tengo muchos libros que leer y alguno que escribir, del que apenas veo la cola de la estrella. Para seguirla, me monto en el camello áspero que a partir de ahora seré.

viernes, 5 de enero de 2007

No novedad

ETA pone las mismas bombas y ZP pone los mismos bombos. Son cosas muy distintas, por supuesto, pero no radicalmente enfrentadas, por desgracia.

Y yo me vuelvo cabizbajo a la poesía, recordando aquello de José Luis Tejada:
Es la vida,
decimos y nos marchamos
cada uno con su herida.

Aún es Navidad (y III)


Con esta preciosa ilustración de su hijo, Miguel d'Ors me felicita, pero de villancico nada. Por detrás, sólo dos palabras: "¡Feliz Navidad!" Antes de lamentarme aquí, hojeo su prólogo al libro que me envía, Obra Poética (1950-2006), de Jesús Górriz Lerga, y me encuentro con estas líneas navideñas, que coronan con un toque estudioso la antología de villancicos 2006 que hemos venido haciendo en este blogg:
Memorial del gozo es una colección de villancicos (en el hoy usual sentido navideño el término), que prolonga una tradición, casi tan antigua como la poesía española misma, en que brilla una larga teoría de figuras ilustres, desde Gómez Manrique, Fray Ambrosio Montesino, Fray Íñigo de Mendoza, Juan del Encina y otros poetas de hacia 1500 —de nombre conocido o no— influidos por el franciscanismo y la devotio moderna hasta contemporáneos jóvenes, como José Mateos o Abel Feu, pasando por Lope de Vega, Góngora, Gerardo Diego, Luis Rosales, Aquilino Duque o los hermanos Murciano; una tradición —no puedo dejar de notarlo— considerablemente viva entre los poetas navarros de la segunda mitad del siglo XX, supongo que en gran parte a causa del fuerte sustrato católico, y aun sacerdotal en no pocos casos, que los caracteriza.
De lo anterior se deduce fácilmente que el villancico, como todos los subgéneros literarios muy frecuentados, ha llegado a nuestros días con un alto grado de "institucionalización": tan larga y sólida tradición ha ido estableciendo un modelo —temas, motivos, tono, métrica, estilo...— al que resulta sumamente difícil aportar algo nuevo. Esto no se le escapa a Jesús Górriz:

Los villancicos tienen
el consabido son
de la ilusión que canta
al son de la ilusión.

nos avisa ya, metapoéticamente, el primero de este volumen, "Villancico que trata de villancicos". Pero ¿merece de veras la pena apartarse de ese "consabido son"? Cristo nos advierte, desde el Evangelio, que sólo haciéndonos como niños podremos entrar en el Reino de los Cielos. ¿No es una de las posibles maneras de hacerse como niños el escribir villancicos? A mi entender lo es, y no sólo porque únicamente con la Fe vigorosa de la infancia podrá tener alguien la ocurrencia de acercarse cantando jubiloso y esperanzado al Portal de Belén, sino también porque, en un plano más literario, el cerrar los ojos al evidente convencionalismo de esta clase de poesía y seguir componiendo villancicos como si uno fuese el primero que lo hace es igualmente un modo de identificarse con los niños, que son los humanos con menos conciencia del pasado:

Belén no era antes Belén,
que fue Belén desde el día
en que tuviera María
al Niño Jesús. Amén.

jueves, 4 de enero de 2007

Novedad (II)

Mi intención era no hacer leña del proceso caído y, desde esta esquinita de la inmensa blogosfera, poner mi grano de pena en la unidad de los honestos, por fin, en contra del terrorismo. Pero hay argumentos que hierven la sangre, y más cuando los hacen los más [Arcadi Espada, José Aguilar] inteligentes, aquejados quizá del virus de la equidistancia. Dicen que el atentado de Barajas demuestra, a la par que el optimismo patológico de Zapatero, que la AVT y la única oposición estaban equivocadas al denunciar que el Gobierno vendía a parcelas el Estado de Derecho. El argumento es maniqueo, como si sólo hubiese dos posibilidades: o todo o nada. ¿No es posible --me sigo preguntando-- que el Gobierno estuviese cediendo bastante pero no suficiente o suficientemente rápido para los terroristas? Me niego a considerar a los etarras como la última instancia para dirimir qué es el Derecho y cuál su estado óptimo. Y porque los hechos (proyecto de reforma del Código Penal, retórica pomposa de Pumpido, extraña dimisión de Fungairiño, dimisión del fiscal Alonso, petición de pena menguante de De Juan Chaos, hombre de paz, internacionalización del conflicto, movimientos sísmicos en el PSOe navarro que afectan (o lo parece) a la cuestión Navarra, tipex de los tedax, etc.) son imborrables. Constatado lo cual, volvamos, sin más reproches que los estrictamente necesarios, a la ley y al orden democrático, al Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo, si puede ser.

P. S. Pero hoy no hay pero que ponerle a Aguilar.

Aún es Navidad (II)

Inmaculada Moreno no puede dejar de ser ella misma, poeta en todo. Hablábamos que su libro de poesía infantil (para sobrinos) era un poemario más de su obra completa, con su mundo, su voz y sus inquietudes. Con los villancicos que cada año nos envía, relativamente puntual, ocurre lo mismo. Poema suyo, suyo:

NAVIDAD, 2006

Viene arrastrando esa maraña
de cosas que creímos imposibles:
el frío de una nieve que nunca conocimos,
las tierras más ignotas y calientes,
un viaje dictado por estrellas;
la paz como una fruta;
la íntima esperanza de sentirnos,
de nuevo, inocentes.

miércoles, 3 de enero de 2007

Novedad

En el artículo de hoy me muestro bastante eclesiastés y escéptico sobre la posibilidad de que el Año Nuevo nos traiga algo ídem . Cuando ya lo tenía escrito y enviado, en lo referente a la lucha antiterrorista parece que el ministro Rubalcaba ("el proceso está roto, liquidado y acabado y es insalvable") sí que ha aportado novedades. De ser así, yo me alegro mucho de mi pronóstico erróneo y desde luego, si es contra ETA, estaré siempre con el Gobierno como una piña.

Aplaudiendo la sabiduría de la rectificación, la realidad es compleja y presenta numerosos matices. Me gustaría ser analista político para ir desbrozándolos demoradamente, a uno por columna de opinión:
1) ¿Por qué no fue Zapatero en su primera comparecencia el que dio por rota la negociación?
2) ¿Cómo se explica la falta de credibilidad de José Blanco, que dijo antes lo mismo que Rubalcaba, pero al que no se echó cuenta alguna? ¿Está amortizado?
3) ¿A cuento de qué la ministra Narbona expresaba sus esperanzas de que el proceso de paz experimentara apenas un paréntesis [sic]? ¿Quiso correr por delante, ser más zapaterista que nadie, y se ha quedado sola?
4) ¿Qué impide al presidente abandonar su reserva en Doñana y acudir a la T-4?
5) ¿En qué empleará Rubalcaba el plazo de una semana que se ha puesto para empezar a organizar la lucha antiterrorista con los distintos grupos parlamentarios?
6) ¿Cuáles son las posibilidades reales de que se vuelva al Pacto Antiterrorista? ¿Puede el PSOE permitirse un acercamiento al PP después de la demonización a la que lo ha sometido? ¿Qué le dirán sus actuales socios de Gobierno?
7) ¿Será capaz el PP de mantener su prometido apoyo a un presidente del que tiene motivos para desconfiar? ¿Cederá a la tentación de querer aprovechar la esperada rectificación gubernamental para sus intereses electorales?
8) ¿Y cómo pedirle responsabilidades al Gobierno por todos los movimientos espasmódicos que ha venido dando en aras del proceso llamado de paz (aspectos del Estatuto catalán, del andaluz como cobertura, presiones a la judicatura y en la carrera fiscal, proyectos de reformas legales...) sin que parezca un ensañamiento, pero sin dejarlos pasar? ¿Hay vuelta atrás?
9) ¿Qué puñetas va a hacer el PSOE ahora con Esquerra Republicana, una pata del tripartito, que ya va diciendo que ETA ha sido la parte más generosa?
10) ¿Será posible que todos los españoles aprendamos de esta vez por todas que sólo con la ley y juntos podemos enfrentarnos a la delincuencia? ¿O tendremos que aguantar que cada nuevo presidente de Gobierno busque un atajo hacia la paz y sus medallas?

Aún es Navidad



Sigue siendo Navidad y van llegando Christmas y villancicos. Entre ellos, éste con artístico dibujo de nuestra invitada y jueza, Begoña Feu, y texto de su padre original y auténtico, Abel.

He recibido también un poema navideño de Mario Míguez muy bonito, pero no tengo su permiso para reproducirlo, ni su teléfono ni su dirección electrónica. Le pediré la autorización por correo ordinario, pero me temo que no llegue a tiempo. Lástima.

Como consuelo tenemos el villancico luminoso de Abel Feu, que vaya si consuela:

VILLANCICO DE LA SORPRESA

En el portal de Belén
se aburre uno un montón.
No hay cuarto de los juguetes
y no hay televisión.

No hay ni cine ni piscina
y no hay centros comerciales.
Allí sólo hay una cuadra
para guardar animales.

----------Pero hay luz
----------porque estás Tú.

Donde no hay nada lo hay todo
y donde hay todo no hay nada.
¡Mira qué contradicción!

Donde menos se espera
nace Dios.

martes, 2 de enero de 2007

Padres apócrifos y a prueba

Dentro de la esmerada educación de los Feu a sus hijas está un poco de meditatio mortis por lo visto. Les preguntaron que si ellos, sus padres, se morían con quién querrían irse a vivir. Begoñita dijo, me dicen que sin dudarlo mucho, que con nosotros. Sus padres, que nos conocen bien, espantados por la imprudencia de su primogénita, le preguntaron si lo había pensado, que si estaba segura. Ella empezó a dudar y se le ocurrió venirse a vivir con nosotros unos días a prueba. Y aquí está. Desde mis años de opositor no sentía esta zozobra. Deseadnos suerte.

domingo, 31 de diciembre de 2006

Las uvas con Eloy

Y cómo pasa el tiempo, que es lo que hoy toca decir. Y sentir. Ayer no más me entusiasmaba repetirme cada 31 de diciembre aquel soneto de Jon Juaristi.
SAN SILVESTRE, 1985

Otra vez me han plantado. Ya me veo
enfangado en el güisqui solitario.
A mi edad, sin embargo, es necesario
vigilarse el riñón. Me acuesto y leo.

Las nocheviejas me deprimen. Creo
que las voy a borrar del calendario.
Para el muermo no habrá otro aniversario
ni ganará a mi costa el jubileo.

Vuelvo, hasta que me pesa la cabeza,
a una lectura amena y provechosa:
La Regenta (edición de Juan Oleza).

Y me duermo seguro de una cosa:
tampoco ganaré el año que empieza,
el concurso de tangos de Tolosa.
Aunque ya lo de los tangos de Tolosa me parecía excesivo, el endecasílabo "enfangado en el güisqui solitario" me entusiasmaba. Cómo pasa el tiempo. Ahora este soneto ha bajado bastante en mi estimación. Sin embargo, hay otro Jon Juaristi, el pequeño Juan, el solitario, el de un puñado de poemas estremecidos, que valoro incluso más que entonces.

De él hablaremos otro día, porque este mes lo estoy pasando acordándome sólo de Eloy Sánchez Rosillo y de su "Diciembre":

Se acaba el año y casi nada hiciste
de lo que en este tiempo, vagamente,
te proponías hacer. Pero has escrito
unos cuantos poemas.

-____---------------------(Sé sincero
y di que lo demás no te importaba.)


Y estos versos me consuelan mucho, a pesar de que no me los puedo aplicar del todo. Por dos motivos, uno triste y el otro alegre. El primero es que apenas he escrito poesía, tan distraído con los artículos y el blogg. Y el segundo, por el que me alegro, es que lo demás, cómo pasan los años, lo demás sí que me importa. Y mucho.

sábado, 30 de diciembre de 2006

O no

Ayer dudaba entre varios temas para traer hoy aquí, y sin saberlo qué felicidad. Esta mañana, estos dos golpes terroristas, que disipan mis dudas y mi felicidad. Lo de esta mañana se comenta, espero, solo.

O no.

O no.

O no.

O no.

O no.

O no.

O no.

Lo del aborto tendremos que comentarlo nosotros, ustedes y yo me refiero. O no.

viernes, 29 de diciembre de 2006

Mia Sarah

Creyendo que era una película argentina, fui a ver Mia Sarah. Creo que no estropearé el final a nadie si cuento que en un momento dado el protagonista (no revelaré si nostálgico o eufórico) confiesa que el único día feliz de su vida fue aquel en el que cenó con la protagonista. Yo, entonces, sentí la necesidad imperiosa de susurrarle en la penumbra de la sala lo mismo a mi acompañante, que contestó: “Magnífico, pero ¿cuál de ellos?”

Restando cenas de empresa y algún viaje de trabajo, y sin contar el noviazgo, mi mujer y yo hemos cenado juntos unos trescientos cincuenta días al año durante seis años. O sea, una infinidad de cenas, en las que ha habido de todo, desde tortillas francesas a soufflé de pato con salsa de hongos. Está visto: una frase hecha, aunque redonda, no tiene por qué acoplarse bien a uno y su circunstancia.

Con el tiempo lo cómodo es echar cierta costra de cinismo y asumir que la emoción del enamoramiento se evapora como un frasco de perfume. Pero el cinismo es la defensa del que abandona la defensa. Así que mientras la película seguía con su historia (bastante divertida, por cierto), yo pensaba también un poco en mi propio dilema.

La emoción auténtica sólo puede mantenerse con realismo y sentido común. A estas alturas de la película (de la nuestra), en vez de la frase ésa del día único, por muy chula que me parezca, yo tengo que decir: “Los días más únicos de mi vida son los muchos que cenamos juntos”. O mejor aún: “La vida más única de mi vida la cenaré contigo”. Con algo de inventiva y de ingenuidad y hasta de películas dulces, que inspiren, el romanticismo no muere, se transforma.
[Publicado en Alba]

jueves, 28 de diciembre de 2006

Gracias, gracias

Acabo de recibir el premio BlogCompostela al mejor blog 2006. Y estoy que estallo de entusiasmo. No es para tanto, me recordará algún anónimo de los que llevo en mi blogg como los generales romanos en la cuadriga al esclavo que les susurraba al oído: "recuerda que eres mortal". Bien sé, y eso ha sido una de las mejores cosas del 2006, que Arp es mi maestro y mi amigo (véase mi lista de enlaces/ensalces), pero eso, para mí, lejos de quitarle mérito al premio, se lo da. Hay quien únicamente valora los aplausos de los contrincantes (véase el PP). Cierto, cualquier aplauso está bien, pero a mí la admiración antagónica me escama bastante. Una cosa son sus tibios elogios, que dicta la hipocresía social y que siempre son bienvenidos y correspondidos; y otra, el énfasis, que ya mosquea: ¿qué estaré haciendo mal?, me pregunto entonces. En cambio, cuando es amigo quien te aprecia, uno tiene la seguridad de que lo hace según una escala de valores valiosa o al menos valorada, valga la re[quete]dundancia.

Releo lo escrito y veo que el famoso usuario anónimo podría saltarme ahora a la yugular y espetarme: "Bueno, pues lo mismo pasó con A. Gamoneda y Z. Presidente; y bien que te dejaste caer..." Claro, pero eso nos llevaría a la indispensable distinción estre la potestad (que es lo que tiene ZP: poder) y la autoridad (que es lo que tiene Arp, autor del protoblog). Si mi amigo Enrique Lobatón de la Guardia, i. g. (ingeniero agrónomo), considerase mi blogg como el mejor de la galaxia, vale, bien; pero si pensase que sé cuidar del jardincillo del adosado, ¡vaya, sería ascender muchísimo en mi propia consideración como jardinero! Pues lo mismo: muchas gracias, Compostela.

martes, 26 de diciembre de 2006

El tipógrafo virtuoso

En la primera página de A decir verdad, José Luis García Martín se pone byronic. Pero en el primer párrafo le salta esta errata: "Ningún pescado me sería ajeno, ni tampoco ninguna virtud". Trato de ser (por la cuenta que me trae) muy indulgente con las erratas en los libros de otros, y ésta no me parece mal, sino todo lo contrario. Imagino que mientras picaban (je, je, picaban) el texto, el subconsciente de alguien rechazó la parte licenciosa de la frase. O puede que todos los pecados que le hubiese gustado saborear a García Martín en su ensoñada vida de Lord inglés fuesen los de la gula en su versión piscívora. O puede que maquetaran la página un viernes de Cuaresma.

Más villancicos

Por aquí, por allí, por todas partes...

lunes, 25 de diciembre de 2006

Villancico aunque de barro



Aprovechando que internet es instantáneo, os mando mi felicitación de Navidad en la misma Nochebuena. ¡Feliz Navidad!

El retrato es del pequeño Nicolás, mi sobrino, y el villancico es mío. Se trata de una figurita para el belén poético que año a año quisiera ir montando. Ahí va:

EL PASTOR FIGURÓN

Era un pastor importante
al que trataban de don;
cabalgaba en una mula
de un negocio a otro mejor.

En el pueblo le decían:
"Buenas tardes tenga usted",
y él sólo se codeaba
con los de Jerusalem.

Pero una noche de invierno
un ángel le señaló
el camino de la estrella,
y le entró la vocación.

"Ya llamadme pastorcillo
y plantadme en el belén
que aunque de barro no corra
miraré siempre hacia Él".

domingo, 24 de diciembre de 2006

Brindis del superviviente

He sobrevivido a la primera comida con la familia política (que tiene su mérito porque si la ministra de Sanidad llega a ver esas fuentes repletas le da un ataque de histeria), he sobrevivido a los laberintos y a los jardines de las Hespérides de las múltiples librerías (dejándome eso sí, media tarjeta de crédito en el envite), he sobrevivido incluso a una película española (más aún, he salido encantado de Mia Sarah) y parece que voy a sobrevivir al frío.

Tiritando, he caído en la cuenta de que el frío no es otra cosa que la ausencia de calor, y he vuelto a admirar a Dante que, viendo clara la analogía con el mal, puso el centro de su infierno a muchos grados bajo cero en contra de la iconografía clásica. Y he vuelto a adorar al Niño Jesús, que eligió estas fechas, cuando el día crece, para traernos algo de calor del bueno. Celebrémoslo, ahora que nuestra cintura está más chestertoniana que nunca, con el villancico-brindis de Beades.

sábado, 23 de diciembre de 2006

Aterido aPLAuso madrileño

Cuando el día crece, el frío nace.
Lo dijo Pla y yo se lo aplaudo tiritando por las calles de Madrid.

Y como me dirijo a las múltiples librerías también me recito a Ausonio, esperando que no me abandone. Qué sensato su aviso ahorrador a Filomuso, mi alter ego romano:
Porque tu biblioteca está llena de libros comprados,
te consideras, Filomuso, sabio y gramático.
De igual manera puedes guardar cuerdas, liras y laúdes:
mañana compras todo eso y ya eres un citaredo.

viernes, 22 de diciembre de 2006

Luz, más luz...

Hoy comienzan a crecer los días, y se me ocurre celebrarlo con una entrada metapoética. Porque resulta que, según me informaban ayer, el deslumbrante refrán dice así:

Santa Lucía,
que acorta las noches y alarga los días.
Lo cual nos plantea el problema—fundamental para cualquier poeta— de los muy frágiles y sinuosos límites del ripio, que tantos vates han traspasado de forma, en nuestra opinión, bastante lamentable. Teniendo en cuenta que santa Lucía se celebra el día 13 de diciembre, bien podríamos maliciarse alguno que la han traído al refrán para que ejerza de “palabra o frase inútil o superflua que se emplea viciosamente con el solo objeto de completar el verso, o de darle la consonancia o asonancia requerida”. Además, siendo hoy san Floro, se comete con el pobre hombre una injusticia de las gordas. ¿No habría que decir:
Con san Floro aflora
la luz y gana horas.
Pero no, eso no funciona en absoluto. Corriendo un tupido velo de sombras sobre mis carencias líricas, lo de Floro no fructifica porque es un prodigioso acierto poético que sea Lucía, santa patrona de los ojos y de la vista, la que se adelante [el subrayado es mío] a regalarnos, día a día, con una delicadeza muy femenina, más segundos de luz.

Encima, sabemos por la Divina Comedia y por la devoción popular que la santa es intercesora poderosa, capaz del milagro de la luz creciente, entre otros. Seguro que san Floro le cedió caballerosamente esa flor a la luminosa doncellita, virgen y mártir.

En conclusión, cuando existen razones poéticas poderosas, se tiene un margen de nueve o diez días para moverse por el santoral sin incurrir en rima forzada o ripio. Mutatis mutandis, esto se puede aplicar al resto de los supuestos, pidiendo, eso sí, a Santa Lucía que nos conserve la vista.
***
PROPINAS.- Como era natural en tiempos sin OPAS eléctricas y hasta sin luz de gas, el fenómeno o/y milagro de la luz creciente, fascinaba al pueblo, que le dedicó, según me siguieron informando ayer, más gotas o chispas de sabiduría. También se dice o se decía:
Por Reyes,
lo notan los bueyes.
Yo esto lo considero muy inferior a lo de santa Lucía, y no por afición al santoral, no seáis mal pensados, ni por falta de sensibilidad con las bestias, que conste, no vaya a embestirme la Narbona, sino porque me plantea la duda de si el hipotálamo del buey (como aventuraba J. M. G.) es más sensible a la luz o si es, mmmm, un ripio bovino.

Y otro dicho más, que tampoco es perfecto, a pesar de su carácter profundamente devoto, casi teológico:
Con el Niño alargando
y con San Juan menguando.
El paralelismo entre los dos primos —al segundo le convenía, ¿recordáis?, menguar para que el Otro crezca— es precioso y exacto. ¿Por qué no me gusta tanto, sin embargo? Quizá porque la rima en gerundio es una facilidad demasiado grande que el oído puntilloso que tenemos a pares no perdona. ¡Qué de matices!, como los de la luz, que crecen...

jueves, 21 de diciembre de 2006

Esto no es un villancico

Desde luego que no. Se trata del primero de los Sonetos de la muerte que escribiera Jean de Sponde (1557-1595), que tradujo Mario Míguez (Signos, Madrid, 1988) y que yo he leído (ahora). No se trata, lo aviso, de un villancico, aunque en el fondo y al final…
Mortales, de mortales recibisteis la vida,
una vida que muere en la tumba del cuerpo,
y guardáis como vuestros tesoros de otros hombres,
aquellos cuya vida fue presa de la muerte;

vosotros que observáis que la muerte es constante
y vivís en las casas que fueron de los muertos,
no sentís sin embargo preocupación por ella:
¿cómo es que al recordar olvidáis su recuerdo?

¿Acaso vuestra vida, que adora los placeres,
rechaza los horribles pensamientos mortuorios
sin poder reparar en lo que le es contrario?

Mortales, se os acusa. Yo perdono el error
que forja vuestro olvido: olvidar vuestra muerte
os muestra en sí el recuerdo de vuestra vida eterna.

De este soneto me impresiona, amén de imágenes tremendas como ésa de que vivimos en casas que fueron de los muertos, su sorprendente final, que trae al recuerdo aquella impagable lección de Basho a su primer discípulo, Kikaku. Éste compuso un haiku que mostró, ilusionado, a su maestro:
Una libélula:
si le arranco las alas,
un clavo de pimienta.
Basho contestó: —No. Así has matado a la libélula. Di más bien:
Un clavo de pimienta:
si le pongo dos alas,
una libélula.
Seguro que Jean de Sponde no conocía la historia, pero no le hizo falta. Basho le hubiese aplaudido el soneto. En vez de acusar a los mortales y de recrearse en lo tétrico, supo ponerle a la muerte y a su olvido dos alas de piedad e inteligencia, de transparente verdad. Y entonces, inesperadamente, en el último verso, la muerte salió volando:
Vous montre un souvenir d’une éternelle vie.

miércoles, 20 de diciembre de 2006

Entre comida y comida...

Si siguen así las cosas, vamos a tener que aggiornar la letra del villancico y que la Virgen aparezca peinándose con su peine de plata fina entre comida y comida de Navidad. Lo que no hace falta cambiar, por lo que vemos, es eso de "beben y beben los peces en el río, beben y beben..."

Por suerte, entre festejo y festejo, seguimos recibiendo villancicos. O sin recibirlos, pero visitándolos gracias a las nuevas tecnologías. Tal vez Baltanás haya sido el primero en escribir un villancico virtual hasta con enlaces.

Al buzón, como toda la vida, me ha llegado el de José Mateos, ilustrado por su hijo Emilio. Es emocionante. Leyéndole me ha entrado un calorcillo muy bueno en este día gélido.
VILLANCICO DIALOGADO

--María, dime, ¿qué anuncian
en la noche esas fogatas,
esos cantos y esa estrella
que brilla como la escarcha.
Dime, ¿qué anuncian mis sueños,
María? ¿Y esas campanas
que prometen una vida
eterna como mi infancia?

--Que el amor quiere ser hombre,
José, con dudas y lágrimas;
que en un cuerpo enfermo y débil
quiere encarnar la palabra,
y que Dios quiere ser niño
que berrea y hace caca.

--¿Te has vuelto loca, María?
¡Si esos son cuentos y fábulas!

(Y María se sonríe,
se acaricia el vientre. Y calla.)

Para remate de la dicha, he recibido también el Christmas de la Fundación Caballero Bonald. Y en él, qué gran sorpresa, un poema de Pilar Paz Pasamar, titulado "Maitines", en el que palpita un verdadero sentido navideño. Lo valiente no quita lo cortés, y yo me quito el sombrero sin una pizca de ironía ante la inesperada infracción. ¡Albricias! El poema (con la excepción del primer verso de cada estrofa y los dos finales) no me entusiasma demasiado, por algo redicho, pero, bueno, es Navidad, y además yo también tendré que colgar mi villancico y me interesa dejar claro que en estas fechas misericordiosas la intención es lo que cuenta.

MAITINES
(Monasterio de la Oliva
Carcastillo)

Un solo pájaro despierta el universo.
Un solo trino desenvuelve la enroscada madeja
y en la nave interior, en posturas fetales,
caracolean salmos primerizos,
gira la noria tempranera
y del profundo pozo hasta el brocal del labio
el agua de los salmos adviene como un chorro.

Por Ti madruga el aire,
la semilla se yergue desde el terrón materno;
pugnan por asomar los tréboles,
las ramas desperezan su postura nocturna,
siente hambre de fiera,
miedo o felicidad el hombre que ha soñado,
madrugan y anticipan su sed los deseosos
pendientes de que Tú descorras las cortinas
y nos des la ración de pan, de alpiste y agua.

martes, 19 de diciembre de 2006

Otro villancico

No me llegó a mí, pero aquí está.

Escrito a principios de septiembre

Ante la perspectiva de empezar mañana las clases, me veo deseando que lleguen pronto las navidades. Pero si pudiera, ¿anularía estos tres meses de más trabajo que se avecinan? Yo creo que si pudiera, que si de verdad pudiera... sí.

Y tengo que acordarme de este día para repasar luego, a finales de diciembre, a cuántas cosas hubiese renunciado voluntariamente: encuentros, lecturas, escritos, angustias vencidas, arrepentimientos, alegrías inesperadas y las otras, esperadas y cumplidas, siempre mejores...

lunes, 18 de diciembre de 2006

Christmas brasileiro

Las felicitaciones de Navidad de los poetas bajoandaluces se (como quiere el tópico) retrasan. Mario Quintana, que no era andaluz (qué más quisiera la realiá nasioná) pero sí un poeta como la copa de un pino, me manda, a través del tiempo, del océano y de las lenguas, esta felicitación navideña:

POSTAL

Ahora, como decía el celebrado
archisofista Valerio:
“El Universo es una mancha
en la perfección del No-Ser”…
Recuerdo esto al intentar mandarte
—ante la pureza intocada
de esta página—
una felicitación
de Navidad. “Pero
—me dice
la página, “esa felicitación
fue mandada hace mucho (pregunta
a los tres Reyes Magos
si no).”
¡Ah, sí, ellos tenían la Estrella!
¿Dónde está ahora?
La gente por aquí sólo encontró después
estrellas pirotécnicas,
estrellitas de mar
y estrellas de generales.
Lo mejor es no hablar y
—en lugar de escribir
cualquier palabra que mancharía
la pobre página, aún desnuda
como la verdad—
dibujar apenas
cosas
sin ningún concepto
que atrapar…
Hoy,
día de Navidad,
yo dibujaría,
pues,
—toscamente—
en esta página
a la Virgen, al Niño y al borrico.
—Imagina
el bien que eso nos haría a los dos…
Porque entonces
yo no estaría
mandándote una idea
apenas…
¡Te mandaría una visión!

domingo, 17 de diciembre de 2006

Fama

Como somos de pueblo nos plantamos en aquel restaurante sin reserva. Cuando nos íbamos con la música (y el hambre) a otra parte, la propietaria, lectora compulsiva de poesía y visitante ocasional de mi blog, me reconoció. Removió el lugar y por arte de magia apareció un rincón para nosotros.

Jamás comí mejor: la cena no sólo fue espléndida, encima estaba sazonada con una pizca de vanidad y regada con abundante satisfacción. Pero no teman por la salud de mi estómago ni por la de mi alma. Estas cosas ocurren —si ocurren— una vez en la vida. Sí que sirvió, además de para que mis amigos le descubriesen un encanto a la poesía, para hacerme una jugosa reflexión.

Para criticar, primero hay que entender; y yo, que no me lo podía explicar, hoy comprendo mejor a quienes se rebajan en televisión, en política o en literatura con tal de conseguir migajas de fama. Ella devuelve, como un espejo de cuento de hadas, una imagen fantástica.

El problema —pensé mientras pedía la cuenta— es el precio. Si tienes que hacer el ridículo y adular al público o al poderoso o a ambos, tu fama, aunque mucha, será mala y, si atrae, es que engaña y te engaña: un espejismo más que un espejo. Yo, que con el episodio del restaurante ya gasté los cinco minutos de gloria que corresponden a cada hombre, seguiré haciendo mis poemas para pocos, entre los que no habrá —por índice de probabilidades— otra propietaria de nada. Mejor que perseguir un premio importante con imposturas es hacer con tiempo la reserva, como todo quisqui.
[En el semanario Alba]

sábado, 16 de diciembre de 2006

Cecília Meireles

ACEPTACIÓN

Es más fácil posar el oído en las nubes
y sentir pasar las estrellas,
que prenderlo a la tierra y alcanzar el rumor de tus pasos.

Es más fácil, también, hundir los ojos en el océano
y asistir —allá al fondo— al nacimiento mudo de las formas,
que desear que aparezcas, creando con un gesto
un signo de esperanza.

No me interesan ya ni las estrellas, ni las formas del mar,
ni tú.

Desenrollé de dentro del tiempo mi canción:
no tengo envidia a las cigarras: también voy a morir cantando.

viernes, 15 de diciembre de 2006

Tres citas

La primera cita, para que nadie se queje de que no mereció la pena el click, es de Pla. Y más claro, agua:
La gracia, en literatura, es la verdad.
José Mateos no se quedó corto ayer, en Jerez, en un acto doble, donde se presentaban un cuadro para la colección del Consejo Regulador del Brandy y un libro de artículos de Jesús Rodríguez. La presentación siamesa habría dado para afilados aforismos de ser yo Carlos Rodríguez Morales. Y no quiero ni pensar para qué de ser Andrés Trapiello, porque el cuadro y la alcaldesa y eso... Pero Dios me libre de reavivar el debate sobre los diarios de Trapiello. A lo que íbamos, pues, que es la cita de Mateos:
La prueba definitiva de la inteligencia es saber mirarse a uno mismo por encima del hombro.
Y por último, una que no es propiamente mía. Es clásica, como sabrán ustedes, pero yo en estos días la repito durante toda la mañana por los pasillos del IES como un mantra:
No te suspendo, hijo: es que tú no apruebas.

jueves, 14 de diciembre de 2006

Felicidades

Felicidades a todos, amigos poetas. Hoy es San Juan de la Cruz, nuestro patrón —de unos más que de otros, pero de todos, porque, como es santo, también se apiada de los malos poetas (que no es, espero, nuestro caso), y como es tan buen poeta, entusiasma incluso a los más anónimos, quiero decir, agnósticos (que sí es el caso de más de un usuario, pero no importa).

miércoles, 13 de diciembre de 2006

Ande, ande, ande...

Aquilino Duque ha sido el primero en enviar su villancico. Se trata de una buena tradición que los poetas andaluces tratamos de mantener: cada Navidad nos felicitamos con un poema de nuestra cosecha.

El Christmas de Viñamarina trae, además, una ilustración de Sally, la gran duquesa. Tan buenos ambos, pintura y poema, que no me resisto a compartirlos. Tal vez así algún perezoso (sea o no bajoandaluz) se anime a sumarse (ande, ande, ande) a este feliz intercambio navideño. Yo haré lo que pueda, y esperaré con una ilusión casi de noche de Reyes las felicitaciones de Fernando Ortíz, de Cabanillas, de Carmelo Guillén Acosta, de Feu, del gran Mateos...

Este año Aquilino nos ha puesto el listón (el son) por las nubes:
Navidad no es Navidad
si no se oyen campanas
y al filo de media noche
un gallo en misa no canta.

Vamos a adorar al Niño
que se abriga entre la paja,
entre la mula y el buey,
bajo el lucero del alba.

Sólo así tendrán sentido
el árbol y las guirnaldas
y los regalos que cuelgan
de sus ramas.

La marimorena

Entre todos este año estamos montando un belén. Ande, ande, la marimorena. El manifiesto del PSOE “Constitución, laicidad y educación para la ciudadanía” ha servido para que empiece el frío. Quieren reinterpretar la Constitución y que donde dijo “digo” diga Diego López Garrido lo que le parezca. Fundamentalmente que la religión es malísima. Luego, un proetarra de ésos con los que se va a llegar a un acuerdo de paz y después gloria (para ellos) ha escrito en Gara un artículo insultando a la Virgen. Gallardón se apunta al cirio y felicita no sabe qué con una foto del Manzanares y este mensaje de Paz, Octavio: “En mi peregrinación en busca de la modernidad me perdí y me encontré muchas veces. Volví a mi origen y descubrí que la modernidad no estaba fuera sino adentro de nosotros”. Ande, ande, ande. Tocando la zambomba, de coro, están esos colegios en los que el claustro ha decidido que los alumnos no celebren fiesta de Navidad.

Como ven, un belén con sus múltiples figuritas. Y es que en todo nacimiento que se precie tiene que haber posaderos dando con sus puertas en las narices a san José, y mucha indiferencia en el común de los paisanos que calientan su olla, y un Herodes ocupado en que no lo meneen de la silla, y los mercenarios que maldicen, y en una esquina un pesebre pobrísimo para el niño Jesús.

Como nuestro paisaje navideño recuerda tanto al de Judea de hace poco más de dos milenios, Arcadi Espada, que es un laicista combativo y despierto como una liebre, ha saltado en defensa de la celebración social y unánime de la Navidad, que él considera una fiesta desacralizada. Pero no, es sagrada y estos curiosos movimientos antinavideños no hacen sino proclamar sensu contrario —y eso es lo que disgusta al sagaz Arcadi— su sentido cristiano.

La gente, por su parte, ama la Navidad tal y como es, y no está dispuesta a que se la conviertan en una extraña Novidad. Los padres de los niños a los que se quiere dejar sin villancicos protestan; varios socialistas me han confesado su inquietud ante la deriva anticristiana del partido; los votantes del PP releen atónitos la felicitación de Gallardón buscándole un algo festivo fuera o dentro de sí misma, la clase de religión será defendida por quienes libremente la escogen... Toda esta marimorena, ande, ande, servirá —está sirviendo— para que nos enteremos de una vez que el cristianismo somos nosotros, nuestra cultura, nuestras costumbres. Y que Occidente, sin una fe viva en Cristo, se oscurece. Frente a la ofensiva laicista hay ojos que se vuelven a la Iglesia. Lo explica el refrán: a río revuelto, ganancia de pescadores (de hombres).
[Hoy en Grupo Joly]

domingo, 10 de diciembre de 2006

Ortega en los jesuitas

Cómo habría disfrutado ayer en la iglesia de los jesuitas don José Ortega y Gasset. No es que esté trayendo al sabio a mi molino, que conste. Es que él hubiese visto irrefutablemente confirmada su teoría del marco como realce indispensable de la obra de arte. En la iglesia, llamada de San Francisco (supongo que Javier), hay varias lápidas, que los feligreses pisan con indiferencia. Ayer, sin embargo, pusieron una barrera con cuatro postes como de aeropuerto y una cinta protegiendo la tumba de Sánchez Mancheño, de Arcos de la Frontera. Automáticamente, gran éxito de público y crítica: se paraba todo el mundo a extasiarse con el labrado de aquel mármol que ayer no más pisaban sin compasión. Yo estaba sentado justo al lado de otra lápida, más pálida, imagino que por el agravio comparativo. Los fieles la seguían pisoteando en su camino al asiento, a la fila de comulgar o hacia la tumba enmarcada. La humilde, la mía, rezaba: "Este cañón, asiento y arrimo es de D. Gerónimo Oneto y de su muger, Catalina Josepha Cueto y Figueroa y de sus hijos, herederos y descendencia. A. D. 1667"

sábado, 9 de diciembre de 2006

Aleluya:

ESTA OPERACIÓN
NO TIENE COMISIÓN
***
GLOSA.- Para que luego digan que las entidades bancarias no tienen su lírica. Y supongo que a mí el cajero me hace sólo una aleluya por el tamañín de mi cuenta. A otra más boyante le hará un camafeo de octavas reales que no se salte un inspector de Hacienda. Tengo que ahorrar más: sería bonito que apareciese, brillando verde en la pantalla, una sextina.

viernes, 8 de diciembre de 2006

Graffiti barrocos

Oh nuestro Siglo de Oro. En Sevilla, el teólogo Marina y los dominicos del convento Regina tenían sus reparos lógicos para lo de la Inmaculada Concepción. El pueblo contestó con esta pintada por los muros de la ciudad:

Aunque lo niegue Marina
y los frailes del Regina
y el prior y el provincial,
la Virgen fue concebida
sin pecado original.

jueves, 7 de diciembre de 2006

Puño en ojo

Creía yo que mi artículo del miércoles sobre la (poca) libertad de expresión, titulado "Punto en boca", era pesimista. Ahora, cuando me entero de lo que le ha pasado a Nadie, nuestro colega, amigo y contertulio de blog, veo que era realista, que es peor.

Cecília Meireles

Mi traducción de Mario Quintana ya cogió caminito para la imprenta. Y como me ha quedado la buena costumbre de la poesía brasileña, me he lanzado a los brazos de su admirada Cecília Meireles. Traducir te permite hacer íntima una poesía ajena, y esa apropiación es lógicamente muy enriquecedora. Para facilitarme más la tarea, Cecília escribió este poema, no sé por qué, en masculino.

MOTIVO

Canto porque el instante existe,
porque mi vida está completa.
No soy alegre ni estoy triste:
soy poeta.

Hermano de volaterías,
no siento gozo ni tormento.
Cruzo las noches y los días
en el viento.

Si permanezco o no y me voy,
si me deshago o me construyo,
no sé, no sé. No sé si estoy
o huyo.

Canto y en el cantar me escudo:
su sangre no para jamás.
Y sé que un día estaré mudo
—nada más.

Para no atribuirme méritos que no son míos (qué hospitalario es el portugués), y por si me ha traicionado algún falso amigo y alguno de vosotros, buenos amigos, lo detecta, transcribo la versión original del poema, recogido en Viagem (1939), su primer libro.

MOTIVO

Eu canto porque o instante existe
e a minha vida está completa.
Nâo sou alegre nem sou triste:
sou poeta.

Irmâo das coisas fugidias,
nâo sinto gozo nem tormento.
Atravesso noites e dias
no vento.

Se desmorono ou se edifico,
se permaneço ou me desfaço
—nâo sei, nâo sei. Nâo sei se fico
ou passo.

Sei que canto. E a cançâo é tudo.
Tem sangue eterno e asa ritmada.
E um dia sei que estarei mudo:
—mais nada.

miércoles, 6 de diciembre de 2006

Metacolumnismo

Soy tan antiguo que en materia de ingeniería naval los compartimentos estancos todavían no han llegado a mi alma. Lo malo —seamos sinceros— del artículo de hoy es que resulta llorón. Estaba triste por razones estrictamente privadas, y se me contagió a la columna, que pasaba por allí. Y es una pena —valga la redundancia— porque en literatura el que llora no mama. Los tics sociales que trato de denunciar se lo merecen, por supuesto, pero la denuncia está desactivada por la falta de unas gotas de lo que Víctor Botas llamaba "coña beatífica", que en mi caso al menos es beatífica (o tiene que serlo) en todos sus sentidos.

martes, 5 de diciembre de 2006

Autocensura

En el artículo de mañana, que escribí ayer, opino que celebrar la Constitución en su día es una redundancia: por la mañana, en sus camas, hasta los nacionalistas más cerriles van a estar encantados con el orden constitucional. Aleluya. Y añadía: “algo similar pasará dentro de dos días: incluso los laicistas más recalcitrantes sentirán una gran devoción y gratitud hacia el dogma de la Inmaculada Concepción”. Pero haciendo uso de la mejor de las censuras, que es, como sabía el marqués de Valdegamas, la autocensura, he borrado esa frase. Más que nada porque es verdad. Dejemos que la piedad mariana fluya naturalmente en nuestros festivos y perezosos corazones y, sobre todo, que no caiga en la cuenta Zapatero… Que él es muy capaz de volarnos el puente.

lunes, 4 de diciembre de 2006

El blog es un deporte en equipo

Uno es individualista, o sea, un poco chupón, y cuando empezó en esto del blogg, pensaba que lo suyo era correr por la banda (no hace falta decir cuál), sortear a los contrarios y chutar a portería, por si entraba. Lo mío era la jugada personal (o jugarreta, según qué afición).

Pero fijándome en los grandes, me he dado cuenta de que aquí se compite en equipo. A veces, casi siempre, hay que parar el balón y levantar la vista y hacer un pase en profundidad. Una de las estrellas del campo, Compostela, lo hace con una precisión que ya quisiera Beckham.

Yo, hoy, antes de llegar al banderín del corner, miraré con el rabillo del ojo y buscaré a un compañero que remate a gol. Veo desmarcada a Llir con dos haikus inmejorables. Mi centro ahí va.

domingo, 3 de diciembre de 2006

Premio Cervantes

El premio en almoneda
Caballero venal perdió en el duelo.
Lo ganó Gamoneda.
Tanto uno como otro —me consuelo—
son lo mismo. Aunque un mérito les queda
que justifica el premio —y el libelo—:
la gracia que a ninguno le dio el cielo.

sábado, 2 de diciembre de 2006

Manifestación

A la de hace justo una semana no pude ir por causa de fuerza mayor; y, aunque no soy nada forofo de las manifestaciones, sentí muchísimo no estar con las víctimas del terrorismo, que es lo fundamental. En las anteriores participé, y a mucha honra, pero haciendo un esfuerzo, venciéndome. Mi ideal de compromiso cívico es el que ahora ejerzo: en casa, oyendo el Requiem de Brahms, delante del ordenador, defendiendo mis ideas con las palabras y mi firma.

En las manifestaciones, en cambio, apenas me sale la voz para corear los eslóganes, meneo torpemente la bandera y, cuando se entona un “bote, bote,/ Zapatero el que no bote”, la fuerza de la gravedad atornilla mis vergonzosos talones al asfalto.

A otros muchos les pasa igual. Nuestra reticencia interior tiene un fundamento. Los marxismos, torrefactos o descafeínados, son partidarios de la masa por encima del individuo y es lógico que en las grandes aglomeraciones se sientan como pez en el agua. Nosotros creemos en el ser humano y en la dignidad insuperable de la persona, y nos resulta incómodo si parece que la suma total importa más que cada uno. Contra eso nos previno Søren Kierkegaard.

Y, sin embargo, hay que ir a estas manifestaciones multitudinarias de apoyo a las víctimas, de repulsa a la rendición, de defensa de España, de rebelión cívica, manifestaciones que hasta el solitario filósofo danés aprobaría. Puesto que Zapatero y sus socios ni atienden ni entienden las razones de la lógica y de la justicia, a ver si en su propio lenguaje y repitiéndolo muy alto…
[En Alba]