HOY POR HOY
Hoy me siento feliz... por nada. ¿Un libro?
¿Una visita? ¿Un grato sueño?
Para ser feliz basta
ver sin angustia deslizarse el tiempo.
Hoy tengo paz. Había
olvidado su rostro blanco, inmenso.
Una mujer que vuelve
a quererme. Que ha vuelto.
Vengan hoy los amigos
que para todos tengo
el silencio bastante y la palabra
encendedora del entendimiento.
Me vaga una sonrisa
muy cerca de la cara. No me atrevo
a sorber, a asumir su mañanía.
Está más cerca Dios... ¿o está más lejos?
Si hoy me llega una tórtola y me canta
despacito, seguro que la entiendo.
Si hoy busco la esmeralda
mayor del mar, la encuentro.
Ha sido una sonrisa,
media lástima, un verso...
Un ángel-niña que se entró en mi casa
y me ha puesto de amor como me ha puesto.
domingo, 19 de noviembre de 2006
Dudar jamás se pudo
sábado, 18 de noviembre de 2006
Rehacer mi vida
Como cada caso es un mundo, no puedo criticar más que la cursilería de la expresión. Y no del todo, porque, aunque empalagosa, reconoce de alguna manera que una vida se construye sobre el amor. Lo cual es, en el fondo, bonito y, al final, cierto.
Además, ponerme ahora a luchar contra lo cursi sería peor que lo de don Quijote y los molinos, que aquí de la horterada edulcorada no se libra, de Zapatero abajo, ninguno. Así que dejémosles con su derecho a rehacer (una y mil veces) sus frases hechas, y volvámonos nosotros (quiero decir, yo) a nuestros deberes, o sea, a lo que importa.
A mí me vendría bastante bien una manita de restauración. Claro que apenas si me atrevo a mentar lo de “rehacer mi vida”, no vaya a leerlo mi mujer y me malinterprete. En realidad, es todo lo contrario: la relación que más nos cambia es la que menos cambia, porque las reformas bien entendidas empiezan por uno mismo y no tienen fin y lo demás distrae. Fíjense que no hay nada más revolucionario ni transformante que el amor de Dios, que es el Motor Inmóvil.
[En el semanario Alba]
viernes, 17 de noviembre de 2006
Acertijo
Con su grave voz el true...
no llega a anunciarlo no.
En cambio, aunque él corra, yo
ya te lo he dicho. Y brilló.
jueves, 16 de noviembre de 2006
aPLAuso
[Josep Pla, en Sentencias y aforismos, pág 120, a]
Día de perros
miércoles, 15 de noviembre de 2006
Divagaciones del vago estío (en pleno y ocupado otoño)
Aprovechando que mis colegas de columnismo están cantándole las cuarenta a Zapatero por sus declaraciones sobre De Juana —que dice que es un hombre de paz—, sobre los jueces —que dice que entorpecen el proceso— y sobre el robo etarra de pistolas en Francia —del que no dice nada—, hoy me puedo permitir el lujo de mirar a la calle sin mayores pretensiones.
Y la calle es extraordinaria, con sus viandantes, que cambian cada temporada. Mi afición por la ropa es relativa, casi una excusa para la contemplación, aunque un poco más: me atrae mucho esa cosa abstracta e inasible, cada vez más rara, que se llama “elegancia”. De lo que no soy muy partidario es de las filosofías alrededor del vestir. La moda es una alegre frivolidad: si nos ponemos muy graves, la rebajamos, haciéndola aburrida y pretenciosa.
Yo últimamente prefiero el otoño/invierno. En verano, hay chicas que creen que siguen la moda y es la moda la que las persigue y atropella. Quiero decir, que van a la última, pero olvidan el principio de que no todo favorece a todo el mundo. Deberían mirar menos revistas y más espejos. En verano, con la ropa entalladita y los ombligos por los aires, algunas no van bien, dicho sea con respeto. (Algunos tampoco, pero eso me afecta menos.) Con la fresca, en invierno, los chalecos, las bufandas, los abrigos abrazan mejor cualquier anatomía. La calle pierde emociones fuertes, pero también se evitan sobresaltos.
Otra ventaja es que los tatuajes hibernan. No es que no me interesen, sino que lo hacen demasiado. Fuerzo mi vista de miope por descifrar los caracteres chinos o góticos que se grabó esa buena chica en su tersa espalda y acabo siempre descubierto, por ella o por su atento novio, que es peor. Lo más extravagante de los tatuajes es que estén de moda, porque moda es lo que pasa de moda, mientras que un tatuaje es imborrable, permanente. Más apropiadas a las mudanzas de lo fashion parecerían las efímeras calcamonías. Los tatuajes tradicionalmente se reservaban para lo más sólido, como el amor de madre o el Cristo de la Legión.
Y acaba uno reflexionando sobre el hecho de que nuestros adolescentes imiten en sus hábitos (de vestir; no de actuar, espero) a grupos marginales o fuera de la ley. ¿Será casual eso de llevar los pantalones sucios, sin cinturón, caídos, y los zapatos sin cordones, como los presidiarios norteamericanos? ¿Los piercings qué quieren decir? Ya confesé que hoy no toca hablar de política, así que no recitaré ahora los proféticos versos de Antonio Machado: “Qué difícil es / cuando todo baja / no bajar también”.
Y, además, aún nos quedan las magníficas, las clásicas treintañeras.
[Publicado en el Grupo Joly]
martes, 14 de noviembre de 2006
Chasco y recompensa
Dicen que sigo siendo un niño...
Que no he vivido, que no sé.
Yo, alguna vez, pienso lo mismo:
Que soy un niño, ¡bueno y qué!
lunes, 13 de noviembre de 2006
Elogio breve del divorcio exprés
domingo, 12 de noviembre de 2006
Se le Silva y aplaude
Y como sí hay tres sin cuatro (y más en el haiku) prometo dejar descansar a Silva por mucho tiempo en la paz de mis estanterías.
sábado, 11 de noviembre de 2006
Bomba va
[…]
pero este hombre dirán este cristiano
este hombre no es amante de su tiempo
sólo sabe escupir al siglo XX
tiempo mío
o tempora o mores
tiempo mío mi amor
yo no te escupiré pues tú eres yo
los tiempos dijo Agustín somos nosotros
mi amado siglo XX
no eres bueno pero eres mi persona
una mierda serás pero eres yo
eres todos mis ego uno por uno
eres todos los cristos mis hermanos
I love you 20th century sincerely
I am crazy about you my dearest time
oui je t'aime dans la joie ou la douleur
ti voglio tanto bene o tempo o sole mio
si quieres te declaro en sánscrito mi amor
en esdrújulo adorote mi tempora
en estructuralista si lo entiendes mejor
lo cual es para mí la peor humillación[…]
viernes, 10 de noviembre de 2006
Bibliafilia
--Claro, si la Biblia se lee sin rollos religiosos, como un libro de aventuras, tipo El señor de los anillos, puede estar bien...
Todos suspiran aliviados. El respingo ahora lo doy yo.
Antes de que me dé tiempo a quejarme de la LOGSE y ESO, me encuentro por la tarde con un amigo. Está literalmente deslumbrado con las Radiaciones de Jünger. Me intereso y me cuenta que, además, no sale de su asombro por las extrañas coincidencias entre el alemán y él. Me intereso más y me cuenta más:
--Por ejemplo, afinidades curiosísimas, como que Jünger, igual que yo hace algunos años, leía todos las mañanas la Biblia. ¡Fíjate qué cosa! Era un hombre cultísimo, capaz de citar, no sé, el Eclesiastés o los Salmos...
¿Notaría mi respingo?
jueves, 9 de noviembre de 2006
Privilegios
*Hecha mi queja, os recuerdo que todos tenemos nuestro buen puñado de privilegios; sólo que la primera exigencia de un privilegio es saber verlo como tal. Así que abrid bien los ojos.
miércoles, 8 de noviembre de 2006
Algo huele a podrido
En Dinamarca la noticia ha escocido mucho; aquí, tal vez porque estamos hechos al olor, ha dado igual. No es extraño: tampoco preocupó demasiado saber que superamos las noventa mil interrupciones voluntarias del embarazo por año, que es una cada cinco minutos. Al Ministerio de Sanidad le preocupa más el tabaco.
Mientras tanto, las inquietudes de los educados ciudadanos son el precio de la vivienda y el paro, aunque las que uno percibe en la calle son los resultados del Cádiz C.F. y el pronóstico del tiempo para el próximo fin de semana. De esta atonía general apenas se sale para protestar airadamente contra la crispación que provocan algunos medios de comunicación. Sin ánimo de molestar a nadie, para mí que crispan poco y por muy pocas cosas.
Está bien ver fatal el proceso de desguace de la Constitución, la negociación con la ETA y el ascenso de los nacionalismos insolidarios; pero aún estaría mejor si se cayese en la cuenta de que la ley del aborto ya en 1985 se pasó por el arco del triunfo el artículo 15 de la Carta Magna, que el Tribunal Constitucional ya miró para otro lado y que la práctica de aquella ley desde hace años es un continuo fraude de ley. Ni al PSOE ni al PP ni a casi nadie nada de esto le ha quitado nunca el sueño.
En Dakota del Sur se celebró ayer un referéndum sobre el aborto. Allí la vitalidad del movimiento pro-vida es arrolladora, pero nosotros de Estados Unidos sólo importamos lo que menos importa: el Halloween y la comida basura. Cuestión de gusto, desde luego. Y un indicio de nuestro nivel cultural, social y moral. En las elecciones catalanas, arrasó la abstención, que todos se apresuran a interpretar según su conveniencia. En realidad, la abstención es un voto a favor del nihilismo, nuestro partido mayoritario.
No estoy defendiendo que, ante las tremendas cifras del aborto, dejen de importarnos el paro, la conservación del lince ibérico, el futuro de la nación española, el buen tiempo para el fin de semana, la pobreza en el mundo o los goles que le meten al Cádiz. En el corazón del hombre, si se ordena bien, cabe todo y, además, todo eso, junto, es la vida, esta aventura difícil y vibrante, esta pasión de la que se priva, en España, a una criatura cada cinco minutos.
[Publicada en el Grupo Joly, cuyo enlace sí enlaza]
ACTUALIZACIÓN.- En Dakota del Sur perdió el sí a la vida, desgraciadamente. Aprovechando mi chasco, alguna buena amiga me volverá a reprochar mi fe en la democracia, que es un tema que ya discutiremos otro día. Hoy sólo hay que reconocer la derrota y, a la vez, seguir admirando a los pro-vida que han dado, como don Quijote, la batalla, que la han perdido por un margen estrecho y que en la pelea, razonando y defendiéndose, habrán convencido a mucha gente y salvado vidas, que no hay que contar, porque una, para mí, es diez mil.
martes, 7 de noviembre de 2006
Anda jaleo
Yo me alivié a un pino verde
por ver si la divisaba,
y sólo divisé el polvo
del coche que la llevaba.
Anda jaleo, jaleo:
ya se acabó el alboroto
y vamos al tiroteo.
lunes, 6 de noviembre de 2006
Ciclotímico
domingo, 5 de noviembre de 2006
En realidad, la realidad
Y luego están los tópicos, como el de la superstición. Me cruzo un gato negro y me quedo igual que si fuera albino: para mí, todos son pardos. Las escaleras —si no hay que subirlas— me dejan indiferente. Y un espejo roto me trae a la cabeza a Mario Quintana, que exclamó, encantado: “Os espelhos partidos tem muito mais luas”. Sin embargo, ayer, colgué mi entrada sobre Pemán y pasó una cosa muy extraña que me puso los pelos (figurados, supersticiosos y andaluces) de punta: salía en la pantalla, pero cuando entraba en blogger para corregir algo no había huella de ella ni tampoco se podían hacer comentarios. Estaba en el limbo de la blogosfera; y yo, que pretendía ayudar a evitarle el purgatorio a la obra pemaniana, empecé a verlo como una señal. “Malo”, me dije. Por la noche, todo se arregló y ahí está la entrada, perfectamente puesta en el blogg y en blogger, y me hago la ilusión de que he roto mi lanza por el autor de La bestia y el ángel.
Pero jamás volveré a fardar de que no soy supersticioso, ay, ni andaluz, olé.
Pen-man
Su capacidad de trabajo, con la que fizo la primera hazaña, forjó una obra completa un tanto titánica. Sin embargo, al trabajo unió una levedad y una chispa únicas, que hacen que sus mejores artículos se lean hoy con el mismo placer que entonces.. El humor es el gran conservante de la literatura.
Andaba yo leyéndole cuando me encontré con la frase más famosa de Chesterton, que paradójicamente —como en su caso es lógico— Chesterton no dijo jamás: “Cuando deja de creer en Dios, el hombre cree en cualquier cosa”. Pemán, para mi sorpresa, sí la había dicho con sus palabras: “Cuando decimos de una persona que ‘no cree’ lo que sucede es que cree demasiadas cosas”.
Por mucho que los españoles tendamos a no valorar lo nuestro (por eso, los nacionalistas son una españolada exasperada), y a pesar de que Pemán desarrolló buena parte de su obra en un ambiente favorable, entre aplausos, que es algo que quita nervio a una escritura, no podemos renunciar ni a su gracia ni a su pensamiento. Chesterton nos lo aconsejaría vivamente.
[En Alba]
viernes, 3 de noviembre de 2006
No lo arregles, que es peor
En la frase el hombre se retrata. Y retrata a la derecha que padecemos, su desdén por la estética ["que puede gustar o no gustar pero que carece de relevancia política porque no significa nada"], su absoluta ignorancia de la fuerza que la belleza esconde, el desinterés por todo lo que no sea fungible. Y luego se extrañan de que los artistas y los intelectuales los desprecien. Meramente es mutuo, don Mariano.
Mutuo, aunque algunos nos quedemos en medio, mustios, recordando al Marqués de Tamarón: "En España no hay conservadores, sino conservaeuros".
jueves, 2 de noviembre de 2006
Hipálage
Figura consistente en referir un complemento a una palabra distinta de aquella a la cual debería referirse lógicamente. El público llenaba las ruidosas gradas.Incluso el ejemplo, de espectáculo de masas, es mejorable. Luego, uno escucha a Borges citar de nuevo a Virgilio
Ibant obscuri sola sub nocte per umbraso al árido camello del Lunario, y se empieza a reconciliar con la figura retórica. Y cuando te fijas más, terminas sospechando que es la figura principal de la poesía, pues en ella todo habla de nosotros aunque se nos cuente otra cosa. El "correlato objetivo" del elusivo Eliot es, tal vez, una cáscara de la hipálage.
¿Que por qué me acuerdo hoy de esto? Pues porque me he despertado pensando que el buen Bécquer no estaba hablando de los muertos cuando supiró aquello de:
De un reloj se oíaEstaba hablando de nosotros, que somos los que nos quedamos.
compasado el péndulo
y de algunos cirios
el chisporroteo.
Tan medroso y triste,
tan oscuro y yerto
todo se encontraba
que pensé un momento:
“¡Dios mío, qué solos
se quedan los muertos!”
miércoles, 1 de noviembre de 2006
Treat or trick?
martes, 31 de octubre de 2006
El Barbero en Japón
Los 10 que se salvan son:
Reconciliados,
el hielo vuelve al agua:
todo ha pasado.
Teishitsu
Flores tardías.
Te vas hecha un mar de dudas,
¡primavera!
Buson
Se escapó el canario
como se esfuma un día más
de primavera.
Shiki
La luna de estío, yo
al sereno, en un puente.
Al fin solos, los dos.
Kikushani
Mañana fría:
entona alegres sutras
el novicio.
Shiki
¡Si ella viviera
y penar los dos juntos
viendo nacer la luna!
Shiki
La luna, temeraria,
se zambulle en el agua
y reflota.
Ryôta
Tras la tormenta,
el alba. (Las sandías
no se enteran de nada.)
Sodô
¿Mi biografía?
—Le gustaba aquel haiku,
el de los caquis.
Shiki
Me voy.
Te quedas.
Dos otoños.
Buson
[Aprovechando el trabajo del barbero, voy a pasarle estos haikus a mis alumnos, para que escogan el mejor y el peor, y a ver qué sale. A mí, el que más me gusta es el primero, sin hacerle ascos al último; pero mi sospecha es que ganará la luna que reflota, con su aire popular. Después les cuento.]
lunes, 30 de octubre de 2006
Más justicia
¡MILAGRO!
En este mundo, de prodigios
y de la gracia de Dios lleno,
nada más sobrenatural
que los ateos.
domingo, 29 de octubre de 2006
Sacar punta
viernes, 27 de octubre de 2006
Viernes, boda, Beades y beodos
*Lo que me recuerda que en el piso que alquilamos cuando recién casados, no había sitio para libros, así que aproveché un mueble-bar estilo remordimiento para ir apilando mis volúmenes. Una noche se hundió el mueble y se rompieron todas las botellas. Cuántas había. Lo curioso es que el libro que estaba enmedio del hondo charco etílico, sorbiendo bien, era Boecio. Resecado (o resacoso), he guardado el volumen como prueba de que a la realidad también le gustan los juegos (incluso forzados) de palabras. Otros días, no hoy, el recuerdo me pone melancólico: ¿y si fue que Boecio no encontró suficiente consolación en la filosofía?
jueves, 26 de octubre de 2006
Vaya con la tabla
Pero ahora va Fernández Cerero y me manda por correo la tabla reivindicativa de la cosa:
TABLA REIVINDICATIVA · Plan de inversión de choque para la educación pública para garantizar la construcción de nuevos centros, contratar más profesores, reducir el número de estudiantes por aula, construir plazas en la FP pública e incrementar la cuantía de las becas y el número de becarios. 7% del PIB para la educación pública. · No más privilegios a la educación privada y a la jerarquía eclesiástica. La religión fuera de las aulas. · Ni LOU, ni Planes de Bolonia: universidad pública y gratuita, eliminación de las multas a repetidores. El hijo del obrero a la universidad: ninguna selectividad, ni traba económica para estudiar en la universidad pública. · En los ciclos formativos prácticas remuneradas en las empresas. ¡Basta ya de trabajar gratis! · Por un puesto de trabajo digno al terminar los estudios: Subsidio de desempleo para todos los parados. Salario mínimo de 900 euros al mes. Prohibición de las ETTs: fijo a los quince días. Jornada laboral de 35 horas semanales por ley, sin reducción salarial. · Plan para garantizar viviendas públicas de calidad con alquileres que no superen el 10% de los salarios.
Y ahora ya no sé si es mejor ahogarme y que me trituren los tiburones...
Esto es un plagio como la copia de un pino
Pero hay una cosa horrible del trato con escritores que sí sé: dicen cosas estupendas, y luego uno se tiene que morder los puños para no robarlas. Por ejemplo, Abel Feu me contó que tenía un juego de palabras preparado para soltarlo como un hachazo sobre el primer carota al que pillara con las manos en la masa... ¡Y voy yo y lo uso de título en esta entrada!
miércoles, 25 de octubre de 2006
Lo siento mucho
2- No introducir con alguna reflexión particular, como suelo, mi artículo de hoy, que va a palo seco.
3- Que se me haya pasado el artículo de ma ma marras sin agradecer a mi anfitriona el delicioso postre.
y 4- Pero lo que más siento es que esta tarde Europa (con las esperanzas que yo tengo en ella) nos vaya a clavar su apoyo al proceso por la espalda...
*ACTUALIZACIÓN
Lo ha dicho Jaime:
Que nadie —iluso— ponga su esperanza
en otra Europa que en la de Mesanza.
martes, 24 de octubre de 2006
Coplas a la muerte
Jamás hombre más nacidoLa razón de mi preferencia es que, por alguna parte del poema, hay unas gotas de ironía, de “todo es como y según” y tono menor, que eluden el enfrentamiento directo con el original. Manrique es insuperable y sólo se puede uno poner a su sombra diciéndose: “Ya… y ¿qué?” Lo sabía perfectamente el más listo de la clase, Jaime Gil de Biedma, que citaba cada vez que podía “A José Nogales, muerto”, otro poema por el estilo del mismo Machado.
para el placer fue al dolor
más derecho.
Jamás ninguno ha caído
con facha de vencedor
tan deshecho.
[…]
Por eso, el poema de Dámaso Alonso “Adiós al poeta Rafael Melero” no me gusta del todo. Me resulta a la vez demasiado serio y demasiado ripioso y su blasfemia sí-pero-no para mí es no.
Sin embargo, ayer, en el funeral de un torero, fallecido en accidente de tráfico en Venezuela y al que enlazo triunfador, se me metió en la cabeza una estrofa y no podía dejar de repetírmela. Es, sin duda, la mejor del poema, pero nunca pensé que pudiese servirme para tanto. ¿Cuántos poemas que hemos desdeñado están ahí, agazapados en un rincón, esperando el momento de mostrarnos su potencia y su verdad? La sextina manriqueña que me repito es:
¿Qué bestia gris burriciega
trota idiota, y te nos siega
al trompicón?
¿qué negro toro marrajo
te metió ese golpe bajo,
a traición?
lunes, 23 de octubre de 2006
domingo, 22 de octubre de 2006
sábado, 21 de octubre de 2006
Ni un pimiento
Qué bien quedaría hoy si contase alguna de mis historias más impactantes, como mis relaciones con “Carbón”, mi perro, o con mi suegra. Sin embargo, sé que muchos lectores de los periódicos en los que ya escribo compran ALBA, y no quisiera forzarles a una paciencia para la que les falta la gracia sacramental.
Procuraré, por ellos, no repetirme nunca. O casi nunca, que conviene que hoy confiese de nuevo el lema que guía mis escritos. Como lema, no fue original ni la primera vez que lo escogí en mi primera colaboración en mi primer medio. Son dos versos de William Dunbar con quinientos años, pero quién los supera:
Man, praise thy Maker and be merryTraducidos son: “Alaba a tu Creador y está contento/ que lo demás no importa ni un pimiento”.
And give not for the world a cherry.
Aquí hablaremos, como es lógico, de lo demás, o sea, de lo que, comparado, importa menos, como la literatura o la sociedad, o incluso muchísimo menos, como este Gobierno; y aunque a veces toque protestar o indignarnos, intentaré hacerlo —cuente lo que cuente— sin perder la sonrisa. Como hace mi mujer.
[Publicado en Alba]
viernes, 20 de octubre de 2006
La vanidad tiene las patas cortas
--Tienes que venir, si se va a apuntar... ¡Caballero Bonald!
--OH, digo; entendiendo [sic transit] su enorme admiración por mis artículos. No los lee.
jueves, 19 de octubre de 2006
Monumento al poema desconocido
LA MISA DE LOS INOCENTES
Si no fuese abusar de la paciencia divina
encargaría una misa por mis poemas
que no llegaron más allá de la tercera o cuarta línea,
víctimas
de esa mortalidad infantil que, por ignorancia de los padres,
diezma a las criaturitas inocentes, las pobres…
¡Tanto azul en los ojos,
tanto que dar al mundo!
Yo encargaría el réquiem más profundo
no sólo por los míos sino también por todos
los poemas que, inválidos, se arrastran por el mundo…,
cuya conmovedora belleza sobrepasa la de los otros
porque está
en su intangible anhelo de belleza.
miércoles, 18 de octubre de 2006
Cara y cruz
Lo malo es que, animados por estos artículos, últimamente todos se empeñan en hablarme de Zapatero. No digo que yo no me lo merezca, como un contrapasso dantesco, pero ay. El frutero, en vez de comentarme la calidad de los melocotones, se dedica a despotricar del Estatut, y el otro día, en el taller, sólo a la tercera logré que el encargado dejase de contarme chistes sobre el look de María Teresa Fernández de la Vega y se concentrase en la batería gastada de mi coche. Habrá quien piense que lo hacen por ser amables, porque el cliente siempre tiene razón. Espero que no, porque en verdad el tema no me gusta nada: me da dolor de estómago, que es en lo que está quedando el dolor de España.
martes, 17 de octubre de 2006
El pequeño Nicolás
*Pues bien, ayer fui a la obra con mi sobrino, el pequeño Nicolás, que enseguida descubrió el ancestral encanto de los montones de arena. Descalzo, empezó a trepar por ellos, a tirarse en plancha en su mullido colchón, a hacer boquetes y provocar desprendimientos. Hasta ahí todo normal. Pero, de pronto, la criatura tuvo un rapto poético —pobre, le corre por la sangre— y me gritó desde lo más alto de un montón, abriendo los brazos:
—Mira, tío Enrique: voy en una nube.
lunes, 16 de octubre de 2006
¿Plausible en catalán?
Cuando llego a casa me pongo ante el espejo. He vuelto de Calella muy tostado por el sol, con un color magnífico. Tengo una dentadura blanca. Me encuentro absolutamente plausible.Y mi duda es si también en la versión original "plausible" empieza por "Pla-". ¿Se estaba el escritor haciendo un guiño fonético al espejo, al encontrarse absolutamente pla-? Si fuera así, mi homenaje del aPLAuso no habría sido muy original. Merecido, sí.
jueves, 12 de octubre de 2006
Se busca traductor del japonés
Yuki tokete mura ippai no kodomo kanaAlberto Silva, en su El libro del haiku, lo intenta así:
ApenasEsta versión me parece un resbalón en una placa de hielo que aún quedaba, porque es plana y torpona, dolorosa. La versión en inglés que yo conocía, en cambio, resulta sorprendente y, sobre todo, mucho más emocionada:
la nieve se vaya
se rellenan de niños
las calles.
Snow meltsEso sí es: los niños, blanquitos después del invierno y delicados como copos, con alegría. Yo lo traduciría (del inglés) de esta forma:
and the village floods
with children.
Tras el deshielo
el pueblo se ha inundado
todo de niños.
“De niños y de niñas”, me amonestaría una ministra de cuota o el mismo Zapatero. Y un amigo que hablese japonés tal vez me hiciese alguna otra corrección más pertinente. Ojalá, porque es tan bonito que haríamos muy bien en tener una versión exacta.
Pifias
Todos hemos conocido en nuestra vida algún instante de verdadera vida beata que nos deja mejorados como el tiempo a un verso de Horacio.
Vale; y ahora va el dibujante y pinta, al ladito de esta entrada tan clásica, a una beata, con su velo, su más o menos hábito, un cirio y hasta una aureola, que ya es, una aureola, para una beata.
Esta pifia dulce (de dulce de monja, desde luego) me recuerda a la más amarga de la revista sevillana “Mercurio”. Allí, arriba de una reseña sobre Miguel d’Ors en la que se hablaba de Wyoming, que para el poeta es una imagen de la felicidad, pusieron como ilustración ¡una foto de un señor que se llama el Gran Wyoming! No quiero ni pensar de qué será una imagen el Gran Wyoming para Miguel d’Ors…
Y sin salir de d’Ors, también tiene su gracia lo de la revista malagueña “Litoral”. En un precioso número especial dedicado a los animales y la poesía, cogieron el poema “Murió el “León””, que el poeta dedica al mastín de su infancia, y lo colocaron en la categoría de los leones, naturalmente. Ahora se puede observar al buen mastín entre grandes felinos “con su ladrido tenso, allí en la punta / de la cadena” y ver “cómo aceza, / cómo mueve la cola en esos versos” sin arredrarse por la fiera compañía (de leones y de antólogos).
Acorde
MANO VACANTEDespués de leerlos, uno se queda preguntándose si la vanidad, en un creador, no será un indicio de impostura artística.
La mano del pintor —su mano viva—
no puede ser ligera o minuciosa,
apresar, perseguir, ni puede ociosa,
dibujar sin razón, ni ser activa,
ni sabia, ni brutal, ni pensativa,
ni artesana, ni loca, ni ambiciosa,
ni puede ser sutil ni artificiosa;
la mano del pintor —la decisiva—
ha de ser una mano que se abstiene
—no muda, ni neutral, ni acobardada—,
una mano, vacante, de testigo,
intensa, temblorosa, que se aviene
a quedar extendida, entrecerrada:
una mano desnuda, de mendigo.
Hispanidad
tras las aguas inmensas, los cercanos
de mi España natal, todos hermanos
porque habláis esta lengua que es la mía:
yo digo “amor”, yo digo “madre mía”
y atravesando mares, sierras, llanos
—oh gozo—, con sonidos castellanos
os llega un dulce efluvio de poesía.
Yo exclamo “amigo”, y en el Nuevo Mundo,
“amigo” dice el eco, desde donde
cruza todo el Pacífico y aún suena.
Yo digo “Dios”, y hay un clamor profundo;
y “Dios”, en español, todo responde,
y “Dios”, sólo “Dios”, “Dios” el mundo llena.
[“Hermanos”, de Dámaso Alonso en Tres sonetos sobre la lengua
castellana (1958)]
miércoles, 11 de octubre de 2006
Cómo se gana un premio literario
martes, 10 de octubre de 2006
Retorno (a Brideshead y al blogg)
Father Brown, Chesterton y Waugh, menos frívolos que yo, lo decían de la fe, pero es que con el blogg es parecido. O con la poesía y la forma, como decía Alberti:
Mi libertad es estar preso,
ceñido a ti, gustosamente.
Mi barco zarpa nuevamente
para ir más lejos, de regreso.
Tanto twitch upon the thread, los rayos y los truenos y lo de “ir más lejos, de regreso”, me han recordado que hace ya unas semanas, en una entrada de las que se van quedado retrasadas, un lector me lanzaba un guante que todavía no recogí. Él decía: “A mí me gusta mucho [Retorno a Brideshead], aunque no pueda estar más en contra del mensaje. La escena capital (la supuesta vuelta al redil del padre réprobo) me repugna moralmente, y la mirada de Charles sobre esa escena me resulta incoherente con el personaje. No importa: hay otras muchas cosas en ella, todas buenas, pero sobre todo creo que es el aroma de un tiempo ido lo que nos hace volver.”
Yo, en cambio, creo que esa vuelta al redil es la clave de toda la novela de Waugh, que por eso se llama Retorno. No entenderlo es no entender la historia, su dinámica interna, su trayectoria. Lo mismo sucede a los que se quedan en el Infierno (de Dante), sin comprender que en el último canto del Paraíso está el cimiento de toda la obra. No importa, o, mejor dicho, no importa del todo, porque en ambas obras, como bien decía aquel lector, hay muchas cosas más y todas buenas.
Pero aprovecho la ocasión para resaltar esta analogía entre estos libros que nos acompañan. Y otra analogía más: ninguno de los dos autores, al final, cierra la historia, evitando así, de alguna manera, una moraleja demasiado rotunda. Dante todavía tiene que volver a Italia, sufrir cuanto se le ha profetizado y salvarse (a fin de cuentas, sigue “nel mezzo del cammin de nostra vita”) y Charles Ryder (“I'm homeless, childless, middle-aged and loveless”, dice) aún ha de convertirse. Si Sebastian fue el precursor (“He was the forerunner”) de su historia de amor con Julia, la misma Julia y la conversión de Lord Marchmain también son o podrían o deberían ser precursores...
Ninguna de las dos obras acaba; por eso seguimos retornando a ellas.
viernes, 6 de octubre de 2006
Bloggs de guardia
De verso en verso
Sólo se pierde lo que no se amaEl parecido es asombroso con un alejandrino de Luis Rosales, que cito (esta vez sí) de memoria:
Sólo puede acabarse lo que al vivir se olvidaAmbos versos son reciamente consoladores y, lo que es más importante, verdaderos. Y lo mejor es que me llevan a repetirme el verso de Leopoldo Panero que más me emociona:
Juntos los dos en mi memoria solaNo se le puede pedir más a la poesía: Panero no necesita hablar de pérdida ni de acabamiento, ni para negarlos. Le basta la soledad de la memoria para asumir nuestra condición pasajera, pero a la vez, qué belleza ese "juntos los dos", tan casi sensual. La alegría del encuentro se tamiza con el tiempo y con la sombra de la soledad de la memoria, que a la vez se redime con su propia persistencia. Por ese vaivén, es un verso inacabable, que nos toca, como quería Borges, como la cercanía del mar.
jueves, 5 de octubre de 2006
Biblioteca ambrosiana
Yo, luego, me pasé el día jugando a las adivinanzas: ¿qué iba a hacer él con esta historia en una conferencia sobre pintura en el Museo del Prado? Y me dio por pensar que tal vez quería hablar sobre los libros de arte, que acercan los cuadros a nuestros silenciosos sillones, sin la voz alta de los populosos y lejanos museos. En nuestra relación con la pintura, la reproducción de las obras de arte ha supuesto una revolución similar a la ambrosiana.
Por la noche, le pregunté a mi hermano y me dijo que no, que no iba a hablar de los libros ni de los catálogos. La idea, en todo caso, me consuela del vivir provinciano, tan apartado de todos los museos que en el mundo son...
miércoles, 4 de octubre de 2006
The happy few
martes, 3 de octubre de 2006
Una definición más
La hipótesis nace de leer una soleá de Blanco Garza, y querer comentarla aquí. Para eso, habría que matizar mucho sobre psicología femenina, aventurar toda una historia de amor que se adivina entre líneas, referirse a la sabiduría irónica o a la melancolía feliz del poeta, etc. Afortunadamente, otra característica de la buena poesía es que resumirla, además de imposible, es innecesario.
Yo no sé cuando es verdad,
si cuando me quieres menos
o cuando me quieres más.
lunes, 2 de octubre de 2006
A cada rato lunes
domingo, 1 de octubre de 2006
R. S. Thomas
Suerte que su tocayo y paisano (a su pesar) Thomas More, me dio un antídoto infalible en esta oración:
Give me the grace, Good Lord,
[...]
To buy the time again that I have lost.
sábado, 30 de septiembre de 2006
Justicia
La aristocracia de la inteligencia
se refleja muy claro en el idioma
el latín se declara lengua viva
idioma universal a todo efecto
filosofía ciencia diplomacia amor
música popular finanzas y negocios
si de rezar se trata si de orar
miserére mei Dómine quóniam infímus sum
si de hablar del amor y sus misterios
odi et amo quare id fáciam fortasse requíris
si de insultar al prójimo con ganas
si sapis et sentis hic tibi ait Morere
en las operaciones financieras
Marco spondente recusas crédere tu nummos?
y así para cualquier oficio o menester
ya sacro ya profano bajo la luz del sol
ciertos dialectos vivos se declaran
en desuso por polución mental
el sueco turco vasco y holandés
son lengua muerta están contaminados
por sexo terrorismo teología-ficción
no se pueden hablar decentemente
prohibido su estudio salvo el caso
de un mísero puñado de filólogos
el castellano crece con la fe
nació creció enfermó con pulso teologal
con la sabiduría del pueblo que ama a Dios
y no firma siquiera sus amores
no me mueve mi Dios para quererte
el viento del Espíritu hoy le enciende
resplandores del cielo y de la tierra
el inglés no es el código del dólar y el turismo
es la lengua inmortal de la poesía
qué idioma puede dar estos dos versos
I offer you the memory of a yellow rose
seen at sunset years before you were born
traten de hacer lo mismo en esperanto
les saldrá un poema estructuralista
el griego se declara imprescindible
sólo para poetas y filósofos
clausurado el poeta analfabeto
salvo en el caso de la musa popular
que es cultura sin nombre ni apellido
dónde se ha visto a un músico componer sinfonías
sin haberse adiestrado veinte años en su oficio
en su ciencia ejercicio corazón
los poetas creían que bastaba
papel pluma las ganas de escribir
y alguna emocioncilla de tercera
no señor dijo Rilke hay que tener
una necesidad de vida o muerte
viajes naturaleza mundo vida más vida
y esto para escribir tan sólo el primer verso
hoy día eso no basta se pide mucho más
por lo menos lo mismo que al médico ingeniero
científico abogado cura para ejercer
años y años de vivir en las palabras
amarlas desecharlas rescatarlas
odiarlas descubrirlas conquistarlas
en su idioma y en tres o cuatro más
un poeta en lengua castellana
necesita saber latín y griego
necesita el inglés la métrica y la música
y haberse sumergido hasta las heces
en el habla profunda de su pueblo
secreto manantial de su energía
los libros y la calle por igual
años de años tal vez toda una vida
qué se creen señores que un poema
es menos complicado que una célula
que un átomo que un ojo que una estrella
que la guerra mundial que el fin del mundo
el poema es tan tan enmarañado
profundo sideral raro infinito
exótico invisible ridículo espantable
como el hombre en persona como su alma
calculen los microscopios telescopios
matemáticas ciencias sufrimientos
poder premontorio telepático
buen oído salud buena cabeza
y lenguaje lenguaje y más lenguaje
la absoluta locura del lenguaje
que el pobre necesita para hacer
dos versos aceptables
y no digamos nada de un buen poema
más mejor no seguimos con el tema
si lo pienso abandono esta canción
de amor.
viernes, 29 de septiembre de 2006
Primer día de clase
Nadie me contesta, o algún tímido “hola”. Empiezo a pasar lista y veo, entonces, a una chica con su gorra puesta.
—Perdón, ¿puedes quitarte la gorrita?
— ¿?
—… la gorra, que si puedes quitártela —repito, apoyándome en el lenguaje de signos, señalándome la cabeza.
—No.
—Es una regla del instituto y…
—Ningún profesor me ha dicho que me la quite.
—Soy el primero. Por favor, quítate la gorra.
Se la quita, mascullando. “Vaya entrada”, pienso. Luego, con los nervios, me lío con la lista, y le pongo falta a alguien equivocado. ¿A quién? Pues a la niña de la gorra (de la gorra ahora en la mesa).
—Perdona, me he confundido…, [aspavientos] ... no si ya he visto que tú sí estás aquí.
Para romper el hielo en el primer día, les pregunto por sus aficiones. Chatear, dormir la siesta, salir de marcha, el carnaval… De pronto, alguien dice leer. Miro, y es la niña de la gorra (ahora en sus manos).
—Qué sorpresa, y ¿qué te gusta leer?
—El Código da Vinci.
jueves, 28 de septiembre de 2006
Punto en boca
Ensucio todo hablando demasiado.
Cobarde charlatán, ruidoso hipócrita,
sólo de mis mentiras no me quejo.
Qué duro me es callarme por lograr
una palabra humilde y necesaria
tras de la cual yo quede imperceptible.
Debo callar, permanecer callado.
Aunque lo sé de siempre, no lo cumplo:
mi voz tengo que hacerla de silencio.
miércoles, 27 de septiembre de 2006
Las estaciones
martes, 26 de septiembre de 2006
Memoria
lunes, 25 de septiembre de 2006
De vuelta
¡Ay!, si fuera fácilNo había llegado aún al “pero más despacio”, cuando mi memoria, terca como un mulo, insistía en replicarme, incansable, con esta otra canción rosaliana:
desempalabrarnos
y vivir como viven los niños,
pero más despacio.
Y lo hacía para recordarme que yo, como el mismo Rosales, ya me había decidido por las palabras, y que —por mucho que un fin de semana de ausencia no deje de ser saludable— mi sitio es éste.DECÍDETE, SI NO QUIERES EQUIVOCARTE
Sólo sabrás lo que quieres,
corazón,
sólo sabrás lo que quieres,
después de hacer tu elección.
viernes, 22 de septiembre de 2006
Oh toño!
Señor, es tiempo. Enorme fue el verano.Para celebrarlo, yo me voy con toda mi familia política a pasar el fin de semana. Enorme empieza, también, el otoño.
Pon ya sobre el reloj de sol tu sombra
y deja suelto el viento en las llanuras.
jueves, 21 de septiembre de 2006
Más Chesterton y breve ensayo dantesco

Baltanás nos ha contado como Ada Jones, viuda de Cecil Chesterton, en su libro Los Chesterton, hace un retrato bastante negativo de Frances Blogg, mujer de Gilbert. La noticia nos inquieta por chestertonianos y, más concretamente, porque este blogg tiene una “g” de sobra en homenaje a esa señora. Algún mal barrunto, con todo, ya teníamos, a cuenta de los conflictos con las conversiones o de la tristeza que le causó al escritor que su mujer, durante una temporada, y a raíz de la muerte de un hermano, practicase el espiritismo. Frente a esto se alzan los poemas de amor de Chesterton —encendidos como una hoguera— y todos sus artículos a favor del matrimonio y del romanticismo. El contraste, bien mirado, a Chesterton lo engrandece (¡¿aún más?!, preguntaría alarmado el orondo inglés), porque supone que supo ser feliz y amar a pesar de graves problemas y dificultades.
Y encima lo incluye dentro de una tradición que podríamos llamar de amadores a pesar de sus musas. La primera vez que vi este caso fue con Delibes. En Mujer de rojo sobre fondo gris pinta enamoradísimo un cuadro de una señora que a uno no dejaba de parecerle cargante, con esa manía, ¿recordáis?, de sentirse siempre muy decepcionada con los regalos que le hacían. Pero el arquetipo insuperado es Dante. Beatriz, por la que atravesó el tenebroso infierno, Beatriz, por la que trepó el escarpado Purgatorio, Beatriz, el amor de su vida..., le echa una bronca que corta el aliento en cuanto se lo encuentra en la cumbre del monte del Purgatorio. A él le hace llorar, y a nosotros nos revienta. No sé si Delibes se dejó caer con intención en su novela, pero no me cabe duda que Alighieri, que sabía latín, sí. Es más, para contraste, nos pone en esos mismos cantos finales del Purgatorio la delicada figura de Matelda, que encandila sin resquicios al lector. Dante quería dejarnos claro que, por mucho que él admirase a su dama, ella no dejaba de ser un poco chocante. Era, por supuesto, una imagen de la Divinidad, pero sólo para él y sin exagerar la nota. El Dante-personaje está loco de amor; mientras el Dante-escritor pone sus gotas de acíbar irónico, hace un guiño al lector y se salva, así, de la idolatría.
Ya no gotas sino litros irónicos son los que vuelca nuestro humanísimo Cervantes. Aldonza Lorenzo es sublimada, ante la estupefacción de Sancho, por un don Quijote que se ha tirado en brazos de la literatura. Pero la ironía de Cervantes señala más secretamente una verdad muy honda: sólo el amor realiza esos hechizos y encantamientos. Que a veces dan con el valor más auténtico de la persona así querida. ¿O no fue Borges —ese lector de Dante y, a su pesar, del Quijote— el que dijo que el amor nos permite contemplar al otro como lo ve Dios?
Por tanto, este blogg seguirá con su “g”, y ya no será sólo un homenaje a Frances Blogg, sino también a Beatriz y a Aldonza Lorenzo y al Dios de Borges, que en este caso es el nuestro, y que nos mira así, poniéndonos una “g” de más, justo la de la gracia.
miércoles, 20 de septiembre de 2006
El drama es el retruécano
[Para que ninguno diga que ladinamente le conduzco a mi columna y para que nadie tenga que leerme más de lo estrictamente necesario, extraigo aquí la síntesis del artículo de hoy sobre las educación en España.]
martes, 19 de septiembre de 2006
Contra el pleonasmo
lunes, 18 de septiembre de 2006
Maletero
Un sentimiento parecido a cuando alguien me dice que va a leer uno de mis libros, pero más intenso.
domingo, 17 de septiembre de 2006
Manifiestos
Y uno, en vez de firmar, se dedica a lo suyo: a la melancólica reflexión. Y a esperar sentado un manifiesto de intelectuales en apoyo al Papa ("la difusión de la fe mediante la violencia es algo irracional. La violencia está en contraste con la naturaleza de Dios y la naturaleza del alma"); o incluso, si lo que ha molestado es el emperador, un escrito a favor de la libertad de expresión de Manuel II Paleólogo («Muéstrame también aquello que Mahoma ha traído de nuevo, y encontrarás solamente cosas malvadas e inhumanas, como su directiva de difundir por medio de la espada la fe que él predicaba»). Será que los de la intelligentsia no entienden el discurso de Ratisbona porque echan en falta el espesor del fraseo rubianesco. O es que las dimensiones del problema, que supera con creces los límites suculentos del presupuesto municipal, les queda grande. Yo les propongo, para su manifiesto, un subtítulo descriptivo, con unas gotas de intertextualidad cinematográfica: "El mundo se derrumba y nosotros nos manoseamos".
sábado, 16 de septiembre de 2006
Fe y razón; la rabia y el orgullo
viernes, 15 de septiembre de 2006
De Platón a Dante pasando por Neuhaus
jueves, 14 de septiembre de 2006
Ataque de humildad
Me llama una lectora de mi blogg [o sea, mi mujer] para preguntarme por qué no he escrito aún mi entrada. Me enternece su preocupación y me regodeo pensando en los celos que deben estar sufriendo las levaduras del vino al ver que ella me dedica unos minutos de su horario en la bodega. La razón de mi silencio es que me entró un ataque agudo de humildad, esa cosa tan rara. Me lo merezco por pasarme el día de ayer hablando del respeto a la verdad. Al final, uno se aplica el cuento y, ¡zas!, se ve. Uno de los síntomas más evidentes del ataque es el amor al anonimato y el preguntarse con qué derecho voy a ocupar vuestro tiempo de lectura. Por eso no había escrito hasta ahora. Otro síntoma es que te entra una admiración general por el prójimo —incluso pienso con ternura y sin reservas en la obra de Vicente Luis Mora. Hasta iría a leer su blog si no fuera porque lo que me obsesiona en estos momentos es conseguir una radiografía de mi calavera para ponerla de salvapantallas del ordenador, tal y como hacían los barrocos en sus cuadros, pero en postmoderno. Y al archivo de “Mis documentos” quiero cambiarle el nombre por el epitafio del cardenal Portocarrero: “Hic iacet pulvis, cinis et nihil”. Pero no preocuparos en escribirme comentarios consoladores: por experiencia sé que la humildad se cura sola. Y enseguida.
miércoles, 13 de septiembre de 2006
Exenta
Corro el riesgo en el artículo de hoy de que mi prosa, como un alud, termine sepultando la extraordinaria cita de Eugenio d'Ors. Aprovechemos el blogg para grabarla aquí, libre de aditivos y conservantes:
Todo respeto es poco para la verdad. Toda codicia es poca, de la verdad.
martes, 12 de septiembre de 2006
Remember!
lunes, 11 de septiembre de 2006
La generación pedida
[Primer párrafo de la reseña sobre El río de agua, publicada en "Poesía digital". Espero que mi crítica haga más justicia a Álvaro García que la congestionada foto suya que la ilustra.]
domingo, 10 de septiembre de 2006
Felix Culpa
Todo esto lo tenía claro, pero no encontraba el ejemplo definitivo hasta que he leído esta entrada de Andrés Trapiello en su libro El arca de las palabras:
En Vicolo del Giglio, donde tenía su casa Ramón Gaya, había, en los bajos, un negocio de fontanería, en el que, sobre la puerta, se veía la muestra del negocio: “Idraulico”. Yo le dije al dueño cierto día en que le llevaba una comisión del pintor, que esa vez se había quedado en España: “Qué palabra tan bonita: hidráulico”. El me preguntó cómo se decía idraulico en castellano. Yo le dije: fontanero. Y el hombre quedó maravillado, dijo, oh no, más bonito en español, “fontanero”, y se relamía en cada sílaba, “l’uomo delle fontane”.
sábado, 9 de septiembre de 2006
A Good Man Is Hard to Be
[Variación egocéntrica de un cuento de Flannery O'Connor]
viernes, 8 de septiembre de 2006
Para el ocho de septiembre
Además, desde su torre del homenaje la Virgen se le apareció nada menos que a Alfonso X el Sabio, que lo contó en sus Cantigas. Ni siquiera Rafael Alberti se sustrajo a este encanto mariano y militar de nuestro pueblo:
La Virgen de los Milagros
es la patrona del Puerto.
Para el ocho de septiembre,
se asoma al balcón del río.
Las aguas del Guadalete,
soñando, van de verbena.
San Alejandro, alto puente,
biznaga de farolillos.
La Virgen de los Milagros
era una Virgen guerrera.
Bajó del cielo a la frente
coronada de un castillo.
La playa azul del Atlántico
es un clavel negro y frío.
El faro verde de Cádiz
le raya de añil la arena.
La Virgen de los Milagros
no baja nunca a las playas.
San Fernando manda al Puerto
una lancha cañonera.
jueves, 7 de septiembre de 2006
El Barbero del Rey de Suecia (VI)
Las imágenes del sueño son migajas de ayer.
*
Para ser un buen extremista sólo hace falta simplificar un poquito las cosas.
*
La insatisfacción es la fuerza con que el hombre se origina a sí mismo.
*
En la vendimia de violencia que es el mundo actual [...] no es extraño que cerremos los ojos para poder dormir.
*
La caricia del agua es la sirena.
*
Cuando no estoy contigo soy mi propio empleado.
*
La cólera nos suele convertir en un espantapájaros.
*
Entre todas las cosas importantes que se pueden hacer en esta vida, la primera es seguir, seguir haciendo cualquier cosa.
*
Los ojos lloran porque ven.
*
Sólo la gente en vacaciones cumple su obligación a todas horas.
*
Una mujer empieza siendo niña y acaba como puede.
*
Como carezco de recuerdos mi corazón no es mío, y escucho su latido igual que suena un despertador.
*
Ha llegado el momento en que no sabes lo que quieres, o algo más grave aún: no quieres lo que sabes.
*
El viento es como un ciego que tocara el violín.
*
Nada me ha engañado tanto como mi sinceridad.
miércoles, 6 de septiembre de 2006
Aviso a navegantes
Aquí hoy se truena con la política dura y dura. ¿No será "pura y dura"? No, no, que la política es esencialmente impura, y no lo digo con el desdén del exquisito, qué va. Impura porque mezclada irremediablemente con otras cosas: "en política, lo que no es teología es comercio", es una frase que parece de Adorno y que encierra una verdad como una catedral y un mercado. Y a mí, qué quieren que les diga, si me interesa la política, es sólo por eso. Y un poco también por el comercio.
martes, 5 de septiembre de 2006
Hispania
lunes, 4 de septiembre de 2006
Lunario sentimental
Método Máiquez
1) No hacer régimen. Las dietas engordan por el conocido efecto rebote. Se pilla uno un rebote, y acaba en una pastelería, vengándose de la verdurita.
2) Comer cuando se tenga hambre. La vida social sucede en banquetes sucesivos y nos pasamos la vida engullendo tontamente porque sí. Otras veces comemos porque es la hora, como si fuésemos un tren de cercanías.
3) Digan lo que digan los dietistas, el pan y el vino son sagrados.
4) Renunciar, en cambio, a la comida basura, que en verdad no nos gusta.
5) Practicar las buenas maneras. No abalanzarse sobre los canapés, dar conversación a todos y no hablar con la boca llena. Comeremos menos, pero nos querrán más.
6) En los restaurantes, que pidan ellas: o no tienen hambre o la disimulan; el caso es que lo hacen con una extremada prudencia.
7) Convencer a los amigos de que se puede arreglar el mundo sin necesidad de arrasar con las cervezas y las raciones de menudo. (Se corre el riesgo de que pierdan todo interés por arreglar nada.)
8) No aburrirse. Las formas del aburrimiento son innumerables, pero acaban siempre en la despensa.
9) No hacer jamás la compra. O si es inevitable —que lo es—, no hacerla antes de almorzar.
10) Ahorrarse el chocolate del loro. Se lo termina uno quitando al loro.
Una advertencia: no se pesen, acuérdense de aquella niña que conoció Soler y Pérez, que se ponía cada vez más gorda de la satisfacción que le causaba ir adelgazando. Ni se den, luego, importancia: también están las que o los que estando muy delgados, caen gordos, que ya es triste.
[Publicado hoy en las páginas (aún) veraniegas del "Diario de Jerez"]
domingo, 3 de septiembre de 2006
A la resurrección de la carne
¿Quién pasó murmurando: "caduca y pobre arcilla"?
Dime: ¿quién te decía "carne perecedera"?
Un día tornará, señora, cuanto era
como se han de hacer flor los granos de la trilla.
Este es nuestro ascetismo: damos como semilla
aventada las carnes a la hoya postrera
y aunque pase la edad sin una primavera
tras el Juicio tendremos primavera en Castilla.
Para los ojos míos eres --perdón, señora--
tan de tornasol vago, tan huyente y de ahora,
tan de elegida y rara y dulce fragilidad,
que sueño en la terrible y angélica y sonora
hora en que las trompetas de Dios den a la aurora
el grito: "¡Hágase todo carne y eternidad!"
sábado, 2 de septiembre de 2006
La vida interminable
Mi primer movimiento, no obstante, fue de pereza y desesperación: "¡otro autor que leer sin falta, otro! ¡Esto no se acaba nunca!" Pero luego pensé: qué bien que no se acabe y que la cultura sea una labor infinita, tanto, que por sí misma reclama una vida eterna. Y no son sólo los libros: cuando ya tenía ordenados los blogs que visito, los links han explosionado y ahora no llego a todos cuantos me interesan y que trato de seguir y que siguen multiplicándose… Y no ocurre con la cultura nada más; pasa con las personas (cuántos en la boda de ayer que podrían ser buenos amigos y a los que veré, con suerte, de lejos alguna vez en otra boda), con lo lugares (¿conoceré Buenos Aires, por ejemplo?) y hasta con mi misma mujer, que se merecería una atención absoluta, exclusiva, pero aquí estoy yo, arriba, tecleando sesudo... La vida tiene en sí las semillas de la eternidad; tiende a ella sus manitas ansiosas, aunque por ahora no la alcanza o apenas en contados momentos de inspiración poética o de fervor místico, como los que simbolizó Borges en el Aleph… Ante este panorama inabarcable, me susurro ahora: “Nada de vértigos, Enrique; asombro, humildad, ironía y agradecimiento”.
viernes, 1 de septiembre de 2006
Una lección reversible (como todas)
Pues lo mismo nosotros. A ver si a partir de hoy podemos descansar algo de estas vacaciones.