miércoles, 5 de marzo de 2008
Edificar sobre Rouco
lunes, 3 de marzo de 2008
Los días que me gustan
RESUMEN DE UN DÍACierro la ventana antes de acostarme: luces de una grúa, ventanas encendidas. He visto los puestos en las calles, una ciudad moviéndose, y ahora quedan lejos las voces de los que paseaban, el golpeteo de escaleras, un niño que aplastaba la lengua contra el cristal de un escaparate. He traído una flor para mi cuarto, una flor amarilla, y la he puesto encima de la mesa. Y nada más, si nada ocurre en los días que te gustan.
Seguramente no. Y, sin embargo, desde que leí hace muchos años unas pocas, mínimas prosas poéticas antologadas por Francisco Bejarano en La poesía más joven (Qüàsyeditorial, 1991), aunque lo ignoraba todo del Cha no Yu y del Ikebana, no había olvidado el nombre de Esther Morillas.
sábado, 1 de marzo de 2008
Seguro
viernes, 29 de febrero de 2008
Bagatela del año bisiesto
que querías hacer antes de que acabase
febrero. Para ti, hoy comenzaba marzo.
Mas te sorprende el año bisiesto con un día
de regalo, con un día que no esperabas
y que descubres por azar entre otras fechas
del almanaque.
............................Bien. Pues no pierdas el tiempo.
Pon manos a la obra. Y agradece este día
de más, en el que acaso puedas hacer —si viene
la inspiración a dártelo— un poema que hable
de ti mismo, de la luz tan dulce y distinta
de esta tarde de invierno, y de otras cosas. En
fin, de lo que tú quieras, de lo que se te ocurra,
de algo que te interese y sea verdad. Es lo mismo.
Pero no te descuides. Trabaja.
............................................................Ya declina
la tarde. Y veo que sigues mirando al techo, y no
comienzas tu poema. No te decides. Piensas
sólo en las musarañas, igual que siempre. Pronto
caerá la noche. Y mucho, mucho me temo que
se morirá este día que no te has merecido
sin que en él nada alcances.
.....................................................No te lamentes luego.
[Eloy Sánchez Rosillo, Las cosas como fueron, La Veleta, p. 190. Negritas mías]
jueves, 28 de febrero de 2008
Jo, Juno
Qué poco dura el prestigio en la casa del profe.
miércoles, 27 de febrero de 2008
La cultura y la derecha
Juan Manuel de Prada opina que el artista se inclina a la izquierda porque ésta le ofrece a la vez un cobijo (reconociéndole y apoyándole) y una causa (dándole la ilusión de que lucha contra el poder o los valores establecidos). Lo expresó mucho mejor el astuto Picasso, cuando rogó a Josep Pla: “Dígales a mis amigos de Barcelona que la suerte no me abandona [...] Soy multimillonario y me han hecho del Partido Comunista. No creo que un artista pueda pedir más”.
Dejando a un lado la picaresca, que se explica sola, saltemos a la otra senda española, el quijotismo, que han de transitar los creadores que grosso modo llamaremos de derechas. Resulta sintomático que Prada y Colón los ignoren. Cuando alguien informado como Carlos Colón afirma que “en España la unión de derecha y cultura ha sido tan rara como la de pensamiento y navarro, según la famosa broma de Unamuno”, algo muy grave ocurre, con independencia de que la famosa broma sea de Baroja. Una simple enumeración de los escritores españoles de derechas rebosaría enseguida los límites de este artículo. ¿Cómo los olvidan?
Seguro que ni Colón ni Prada confunden la cultura con la lista de Los 40 principales o con las páginas de las revistas del corazón, en cuyo caso no habría más que hablar, desde luego, y sería la nuestra una cultura muy guay y progresista. Como por suerte tenemos otro nivel y en él hay autores de toda cosmovisión, la clave del debate cultural es preguntarse por los motivos que llevan al ninguneo de los más o menos de derechas.
Junto a la hostilidad sordomuda de los medios de izquierda, no se debe olvidar lo más triste: el desapego de la derecha. Don Álvaro d’Ors lo explicaba al hablarnos de la imponente figura de Eugenio d’Ors, su padre. A esa derecha despegada la retrató el Marqués de Tamarón: “En España no hay conservadores, sino conservaduros”. Aunque hay indicios de cambio, los conservaeuros mantienen un temor instintivo hacia los intelectuales, especialmente hacia los suyos, siempre más comprometedores que comprometidos. Hasta que la derecha no se atreva a reconocer sin melindres a sus pensadores, estará en inferioridad de condiciones frente a un PSOE que flipa con los suyos, esto es, con Serrat y Sabina, como si fuesen, no sé, Beda el Venerable y Ludwig Wittgenstein.
[Recogido en Análisis Digital]
domingo, 24 de febrero de 2008
sábado, 23 de febrero de 2008
Calentamiento global (ya en el Siglo de Oro)
[...]
y aqueste campo riego
con agua de mis ojos, que es de fuego.
Tanto que por mí pierde
de estar cubierto de su rica alfombra,
que en él no hay árbol verde
que al sol defienda su apacible sombra
ni de aljófar lo esmalta
la clara fuente que entre guijas salta.
Por mí el florido mayo
ya no le restituye los colores
ni el sol con puro rayo
abre en los prados las pintadas flores,
ni la rosada aurora
líquidas perlas sobre el campo llora.
Por mí, con tiernas quejas
lamentan las ovejas con la hambre,
y errando las abejas
vuelan perdidas del nativo enjambre;
porque por donde paso
quemo las flores y la yerba abraso.
Luis Martín de la Plaza
jueves, 21 de febrero de 2008
Logan Pearsall Smith
miércoles, 20 de febrero de 2008
lunes, 18 de febrero de 2008
domingo, 17 de febrero de 2008
Contraportada
José Antonio Marina —reincidiendo...
Bastó con eso. El volumen daba más de lo que cabía esperar. Me marché sonriente, pensando en el sutil arte de la escritura, que la carga el daimon...
sábado, 16 de febrero de 2008
Jo, Juno
Mi primer pronto sería rogarles con la misma monada: “Sacad vuestros ovarios/ de los telediarios”. Claro que, bien pensado, es una bendición que la noticia más grave encuentre huecos en los informativos por fin. Si a falta de pareados geniales quieren gritarlos genitales, bienvenidos sean. En una sociedad mediática como ésta, haber logrado que el aborto abra telediarios es un paso de gigante. Y como nuestra sociedad también es sentimental hasta extremos preadolescentes, el segundo paso sería demostrar ahora que lo festivo, liberalizador, rompedor, aventurero, es la vida.
Aquí es donde aparece la película Juno, del director canadiense Jason Reitman. Va de una chica, Juno, que decide esperar al niño que espera, y darlo en adopción a alguien que lo necesita y, también, lo espera. Está lejos de ser una edulcorada historia edificante: los diálogos son bastante gamberros y malsonantes, y sobreabunda la frivolidad. Por eso mismo, qué eficaz resulta el retrato del sórdido ambiente de la clínica abortiva. O la constante guasa que se gastan con la aséptica educación sexual. El guión de la ex stripper “Diablo” [sic] Cody apunta, como quien no quiere la cosa, con una intención afiladísima.
La película muestra a las claras que lo rebelde —cómo miran a Juno por los pasillos del instituto, mientras que ella avanza sin arredrarse— y lo divertido —cómo se ríen ellos, cómo nos reímos y nos emocionamos nosotros— es el embarazo ininterrumpido. A pesar de las complicaciones, todo acaba mejor.
Me gustaría hacer una mención especial a la niña feúcha, con gafas por supuesto, que monta guardia delante de la clínica abortiva a la que se dirige Juno. Uno, qué quieren que les diga, se siente identificado con ella. Tímidamente, pasando un mal rato, saluda a su compañera de instituto y le ruega que no aborte. Milagrosamente, contra todo pronóstico, tiene éxito. A partir de ahí, como es natural, el protagonismo es de Juno, guapa, divertida, arrojada y arrolladora. Y de su bebé.
viernes, 15 de febrero de 2008
jueves, 14 de febrero de 2008
Acción de gracias
Gracias, Señor, por mis debilidades,
por el aire que piden los pulmones,
por el agua y la sed,
por mi perro guardián,
este dolor que ladra en las heridas.
Gracias, Señor,
por la luz y las sombras
que son la cara oculta de la luz,
por la noche y el sueño
que me impide temer la última noche,
por el borroso barro y por tu aliento.
Gracias, Señor, por todo y sobre todo
gracias de todo corazón por darnos
la inquieta soledad que nos unió,
por hacer necesario lo que soy,
por poner a mi alcance lo que amo.
Javier Almuzara, en Constantes vitales (Visor, 2004)
miércoles, 13 de febrero de 2008
Doble voltereta
lunes, 11 de febrero de 2008
Ruego
Lo llevaré sin quejas, pero vivo
entre los bárbaros: no me señales
como poeta, no, no me señales.
Bhartrhari
domingo, 10 de febrero de 2008
Contra el golf
Tampoco lo critico por ecologismo. Dentro de las posibilidades de explotación agrícola, entre los cultivos de regadío, ninguno tan rentable como el césped de las lomas de un club de golf. Y allí se ven corretear todo tipo de alegres animalillos, desde las célebres perdices hasta unas confiadas corzas, dichosas de ver al hermano hombre cargando con una bolsa de inútiles palos y no con una escopeta de cartuchos.
Contra el golf tengo el tiempo que se escurre por sus hoyos. Góngora se lamentó así del amor: “Diez años desperdicié,/ los mejores de mi edad,/ en ser labrador de Amor/ a costa de mi caudal./ como aré y sembré, cogí;/ aré un alterado mar,/ sembré una estéril arena,/ cogí vergüenza y afán./ Déjame en paz, Amor tirano,/ déjame en paz”. Reconozco que resulta mucho más romántica la queja del cordobés que la mía. Pero es que yo los años los desperdicié con el golf: con el amor me fue bien al final, y aquí estoy, felizmente casado con quien incluso me consuela, después de cada campeonato, por mis inexorables subidas de handicap.
Gómez de la Serna lo definió como un juego para ratones que se han vuelto ricos. Hoy también juegan al golf los roedores de clase media; lo que no quita mérito a la greguería de Ramón porque quizá lo más grave de este deporte sea, precisamente, que te vuelve un poco ratón. No es normal pasarse una espléndida mañana de domingo trotando tras una bola como de gruyère para arrastrarla hasta un agujerito. Si durante la partida, uno hablase al menos con sus compañeros de otra cosa que de su swing y del maldito slice, tendría una justificación. ¡Ay, si pudiésemos extasiarnos con el paisaje sin perder la concentración necesaria para el putt!
¿Cuántas energías de nuestra juventud más sana no se están desperdiciando en seguir con atenta mirada el vuelo (cuando vuela) de la bola? Pienso en el arte, en la política, en las horas de lectura y de reflexión y de activismo en las que podrían emplearse con enjundia tantas energías magníficas. Lo malo del golf no es el golf, sino la ingente cantidad de cosas más importantes que por su culpa (mea culpa) desatendemos.
viernes, 8 de febrero de 2008
El error perfecto
L’amor mai no canvia,Terminado el libro al fin, lo que más me ha conmovido, sin embargo, ha sido un craso error justo en su última frase. La “Nota de autor”, desde la que se hacen las dedicatorias, acaba:
Però els temps sí:
Stendhal plorava a l’òpera.
Jo ho faig al cinema.
“El escriba” está dedicado a Anne-Marie y Abelardo Linares —a quienes no conozco personalmente— por su generosidad al editar mi libro La dádiva casi a ciegas.Supongo que Llop hubiese preferido escribir Marie-Christine, que es el nombre verdadero de la traductora de Morand y señora de Linares, pero qué efecto poético tiene su metedura de pata. Gracias a ella no hace falta que Llop jure que no conoce al matrimonio personalmente ni que su libro se lo editaron a ciegas. La generosidad de los dueños de Renacimiento queda muy resaltada, ¿verdad? Es lo que se pretendía.
jueves, 7 de febrero de 2008
Traducción simultánea
miércoles, 6 de febrero de 2008
Método

martes, 5 de febrero de 2008
lunes, 4 de febrero de 2008
Se buscan Quijotes
Supongo que estas cosas van minando la salud y la moral de los profesores. Por ahora, no la mía. Contra que me llamen loco estoy bien vacunado gracias a don Miguel de Cervantes. Don Quijote es inagotable porque nunca terminaremos de resolver el conflicto entre heroísmo y majadería o caridad y sinrazón que su figura nos plantea. En lo que sí estoy con él sin ninguna sombra de duda es en el esfuerzo y el ánimo. Cuando uno ve claro su ideal, no está bien que ande titubeando porque algún cabrero (o soldador) no le entienda a la primera de cambio. Es más, la incomprensión de muchos suele ser un indicador particular de acierto. Mejor sería, claro está, que todos se entusiasmasen y que aplaudiesen a rabiar a quien les señala lo bueno y lo hermoso; pero no suele ser.
Y todavía más. Aquel gesto de aquel alumno fue casi una caricia, si me permiten el exceso de optimismo. Precisamente entraba en clase pensando en la escasez que tenemos hoy en España de quijotes. Me habían contado las bromas (por llamarlas de algún modo) que soportan unas monjitas cuyo convento ha quedado en medio de una zona de movida nocturna. Luego estuve leyendo sobre el creciente problema del abuso escolar. Que pululen bestias pardas no me entristece tanto como caer en la cuenta de que no sale nunca nadie a pararles los pies, aún a riesgo de llevarse algunos coscorrones.
El coscorrón es la condecoración de don Quijote, y que le tomen por loco lo más natural. Qué honor, no me digan, que me asimilen de algún modo al ingenioso hidalgo. Y más y mejores caballeros necesitamos. Personas normales y valientes que afronten los riesgos que sean menester por defender a los desvalidos. Pongamos anuncios: “Se buscan Quijotes”.
viernes, 1 de febrero de 2008
Zumba zen
............LEYENDO A LAO-TSE
Vale: “El que habla no sabe; y el que sabe no habla”;
nos ha dejado dicho el ilustre Lao-Tse.
Mas si el ilustre Lao-Tse fue de los que saben,
¿por qué ha dejado escritas nada menos que cinco mil palabras?............LEYENDO A CHUANG-TSE
El maestro Chuang-Tse reduce todo a uno,
pero a mí me parece, no sé, que hay diferencias.
El ave fénix vive lo mismo que una víbora,
pero vuela, quizá, un poquillo más alto.
jueves, 31 de enero de 2008
No sabe pero Saba
8)¿Qué es la función poética del lenguaje?
A. Otro nombre del soliloquio.La chica, saber, no sabe, pero cómo olvidar a Umberto Saba:
B. Lograr que el mensaje resulte atractivo o interesante.
C. No es una función sino un oficio, que da poco dinero.
D. Rimar flores con amores.
Amei triste parole che non unoPor fortuna, la pregunta se la he podido poner bien (por Saba) sin que por eso haya aprobado el examen (por Jakobson).
osava. M’incantó la rima fiore
amore,
la piú antica difficile del mondo.
miércoles, 30 de enero de 2008
Algo pasa
martes, 29 de enero de 2008
Optat ephippia bos piger, optat arare caballus
lunes, 28 de enero de 2008
Expositio super Job, 13,3
Esta disputa entre el hombre y Dios podría parecer inconveniente, debido a la distancia que los separa. Pero hay que tener en cuenta que la diferencia de las personas no cambia para nada la verdad. Cuando se dice la verdad, sea quien sea el adversario, uno es invencible.Santo Tomás de Aquino.
viernes, 25 de enero de 2008
jueves, 24 de enero de 2008
Celo
miércoles, 23 de enero de 2008
martes, 22 de enero de 2008
La Cleopa
Venirnos con que hay un Para un isoY algunos de los aerolitos ( así llama a sus aforismos) publicados en la misma antología:
[...]
yendo de gue en rra de rra en gue
Pero también están los grandes grandes
del ar de la poe de la músi
los profe los filó los matemá
¿Quién olvida a Beethoven quién olvi
las máximas de Heráclito quién ol
la llamada María de Magdala
o esa otra mujer la Cleopa?
El hombre es un misterio estropeado.El Bien y el Mar.
Decir que las mariposas son animales es un insulto a las mariposas.
Verte que te quiero verte (homenaje a Federico)
lunes, 21 de enero de 2008
A la salida del cine
2-Unas migajas al menos de optimismo. Para que las cosas salgan tan mal se ve que es necesario que confluyan un sin fin de errores y de malentendidos. Si uno solo de los personajes no se equivocase o si otros no actuasen sin ética alguna, se podría haber evitado tanto dolor. Una conducta recta, cualquiera, corta el embrollo con la limpieza de un tijeretazo. Moraleja: no equivocarme yo, en la medida de lo posible.
3- Addenda lunera. ¿Por qué todas estas historias tan contundentes se ambientan, desde los tiempos de Esquilo, en altos palacios o en magníficas country houses o en exclusivos clubs de Londres o en espaciosos apartamentos de Manhattan? Pues como símbolo de que la tragedia es un lujo. Y, más frívolamente, como un aviso: cuanto más rico eres, más fácil la complicación. Los personajes no tienen que pasarse la mañana de los lunes (y los martes y los miércoles y los demás) trabajando, como es lógico.
La clase media da bien para la comedia, afortunadamente.
sábado, 19 de enero de 2008
Madrid, Madrid
Invitado por la Universidad Francisco de Vitoria, Madrid ha vuelto a sorprenderme, sobre todo, como digo, por el elemento humano. Tras mi charla, se me acercaron unos jóvenes ejecutivos perfectamente enchaquetados, que habiéndose enterado de que mi pueblo es El Puerto de Santa María, venían a comentarme cuánto les gusta el Carnaval de Cádiz. Sabían mucho más que yo del asunto, por supuesto, y terminaron entonando a dúo el estribillo de la chirigota “Lo que diga mi mujer”. Lo cantaban bien.
En la cena, un madrileño de pura cepa (que en este caso particular era de origen menorquín) explicó los intríngulis del camino del Rocío, que cada año hace con la Hermandad de Jerez. Otros comensales conocían las playas de mi provincia mejor que yo. Todos reconocían encantados lo admirable de mi tierra.
Y no sólo de la mía. Se habló con cariño y mucho conocimiento de causa de Barcelona, de Javea, Portugal, de Israel, de Estados Unidos... Yo, que, sin llegar a los extremos de un madrileño medio, he viajado lo mío y he vivido en el extranjero, puedo afirmar que nunca jamás he visto una sociedad menos cateta y más proyectada hacia el otro que ésta. Da gusto (y hasta vanidad) visitarla y se entiende así su dinamismo económico y social, su interés cultural y también su inquietud religiosa, porque todo va unido.
“Rompeolas de las Españas” llamó Machado a Madrid, y eso es, como mínimo. Lope de Vega en La Dorotea, ante el Guadalete de mi pueblo, se preguntaba qué río era éste que se cantaba más que el Manzanares. Debía estar haciéndose una pregunta retórica, pues Lope seguro que sabía que los madrileños prefieren loar las excelencias de los demás a mirarse el ombligo. Yo, ya de vuelta a mi orilla del Guadalete, no me olvido de los amigos de allí. Hoy quisiera corresponder y cantar al Manzanares y a sus espléndidos, generosos ribereños.
viernes, 18 de enero de 2008
Espiral
jueves, 17 de enero de 2008
Más Velázquez
*Lo que no hay quien entienda es la cartela del cuadro de Menipo. Se dice literalmente que el griego amaba tanto las riquezas que llegó a suicidarse. Curiosa manera, no me digan, de apegarse a las riquezas, eh, y de redactar una cartela.
miércoles, 16 de enero de 2008
Yo me muero mirándola
lunes, 14 de enero de 2008
Propuesta
domingo, 13 de enero de 2008
Lo que cumple
sábado, 12 de enero de 2008
AG
como un cuchillo
Pero nada ya ahora
-ni siquiera la muerte, por su parte
inmensa-
podrá evitarlo: exento, libre,
como la niebla que al romper el día
los hondos valles del invierno exhalan,
creciente en un espacio sin fronteras,
este amor ya sin mí te amará para siempre.
Viaje de vuelta
viernes, 11 de enero de 2008
A José Mateos, tan dedicado
El proyecto tendría mucho interés crítico porque permitiría ver en acción una de las principales líneas de fuerza de la poesía española contemporánea, como yo explicaría en el prólogo, si me lo pidiesen, o en una reseña para Poesía Digital, si no. Por los poemas dedicados a José Mateos que conozco, sería un volumen de muchísima calidad. Esos poemas suelen contarse entre los mejores de sus autores.
En la vida nada ocurre por casualidad, y menos aún, si cabe, en poesía. La calidad de esos textos devuelve lo que puso José Mateos, con su influencia poética o con su trato personal, con ambos en la mayoría de los casos, para que nuestros libros tuviesen un nivel aceptable.
José Mateos, tan dedicado: y no sólo por los poemas que a él se le dedican, sino también por el tiempo y el cariño que él dedicó a nuestros poemas. Que yo conozca, a nadie se le puede aplicar mejor el verso de Umberto Saba: “Tu hai come il dono della santitá”. Su entrega y su paciencia han sido siempre ejemplares y ejercidas con tanta naturalidad que parecen eso, un don.
Jorge Luis Borges repetía a la menor ocasión que el hecho más trascendental de su vida había sido la biblioteca de su padre. El hecho más trascendental de mi vida literaria fue el encuentro con Mateos, que ha sido para mí un maestro, aunque de paisano. Me explico: en esta época alérgica a la jerarquía, los maestros molestan por su necesaria superioridad. José Mateos, tan delicado, sabe hacerse amigo de sus discípulos y no levantar la mínima suspicacia de estos tiempos horizontales.
¿Me ha provocado celos ver cómo su magisterio, desde aquellas casi clases particulares que me daba en la codirección de la revista Nadie parecía, ha ido expandiéndose con su taller literario de Jerez y ahora por los escaparates de las mejores librerías, a través de su Escuela de la Docta Ignorancia? Quiero pensar que no, siquiera sea por hacerme digno de una de sus enseñanzas más suyas de palabra y de obra: “Lo que se guarda, se pierde”.
[Contribución al libro-homenaje que sus alumnos del taller literario de Jerez han dedicado a José Mateos.]
jueves, 10 de enero de 2008
¿Por qué me desenterraste del mar?
Apuesto a que adivinan qué voy dudando, justamente.
miércoles, 9 de enero de 2008
Los miércoles, alehop
martes, 8 de enero de 2008
Agradecimientos
entre dulces paredes que ojala no taladre
jamás ácida envidia, porque viví y aún vivo
de su seno, modelo del hogar donde vivo
bendita sea mi madre.
por todos estos años protegido, al cobijo
de todo hijo de perra que me muerda o me ladre,
porque intentó engordarme, aunque seguí canijo,
por esta Gloria en vida cosechada en su hijo
Gloria para mi padre.
por aquel paraíso de cow-boys y casitas.
por aquellos castillos de todos los veranos
en la playa, por todos lo gozos y las cuitas
compartidos de siempre, benditos y benditas
mis hermanas y hermanos.
por los tiempos dichosos que, después del espanto
de estar solo, brotaron como brotan los trigos,
por mi risa y mi guasa fomentada hasta el llanto,
por las curdas tan gordas que me aguantaron tanto
benditos mis amigos.
y porque del abismo de soledad oscura.
donde vagué perdido, allá en la noche negra
nació este Sol hermoso, que me elevó a su Altura
por la Gracia impagable de parir la Hermosura
bendita sea mi suegra.
y puesto que no hallé criatura más hermosa
que tú, por los senderos de la vida perdida.
por este místico éxtasis de amor con una Diosa,
porque hasta ahora has sido lo mejor de mi vida
bendita seas, Esposa.
y si algún poetilla de esos que están de moda
no gusta de mis versos por tradicionalismo
de sus temas o formas o algo así, que se joda:
Gloria para mí mismo, Gloria para mí mismo,
Gloria para mí mismo.
[Francisco Fortuny, Cielo rasante, Pre-Textos, 1992, pp. 7-8. Los subrayados son míos --quiero decir, más míos, si cabe.]
viernes, 4 de enero de 2008
Desde la despensa
—Mari Carmen, así llueve en la selva.
Y había en la frase nostalgia y reconocimiento, cierto didactismo orgulloso, mucha poesía. Salí a mis gestiones como quien regresa de un viaje por el trópico, enriquecido.
jueves, 3 de enero de 2008
Disculpa si todo esto es una obviedad
miércoles, 2 de enero de 2008
Novelas de amor
La perspicaz premio Nobel polaca sospecha que Darwin descansaba así de tanto determinismo evolutivo y despiadada selección natural y predominio del más fuerte. En cierto sentido, nada menos natural que el amor, donde el egoísmo brilla por su ausencia. Darwin tendría que disfrutar de lo lindo, lógicamente. Casi tanto como yo.
Las novelas de amor presentan una ventaja añadida en estas fechas. Se desparraman ahora demasiados deseos vagos, facilones, de amor y de felicidad. Las novelas, con sus cientos de páginas, son un antídoto eficaz. Nos recuerdan que el amor tiene densidad y peligro, que requiere bastante esfuerzo. “El amor, señores, no es un eslogan”, advierten con su peso y su volumen los inacabables novelones decimonónicos.
Otro aspecto interesante de estas novelas es que suelen ser varias las parejas a un tris de fracasar o de fundirse en un abrazo. Se nos señala con sutileza que los sentimientos tienen una importante dimensión social. Aunque uno, monógamo, ame sólo a una, late misteriosamente una secreta solidaridad entre la intimidad de todas las parejas. Por eso hay épocas y ambientes en los que amar es más sencillo o más difícil o prácticamente imposible, según.
Yo quisiera desearles para este año que empieza mucha felicidad y amor, como está mandado, pero no en plan tarjeta navideña, sino como si de un novelón de trescientas sesenta y cinco páginas como mínimo se tratara. O sea, que les deseo un amor prolijo, apasionado, intenso, resistente, que no dure sólo para las fiestas, sino durante todo el taco del calendario.
[Grupo Joly]
martes, 1 de enero de 2008
Las campanadas con Kierkegaard
2) Sin riesgo no hay fe.
3) ¡Cuánto se asemejan la melancolía y la frivolidad!
4) La verdadera tarea consiste en ser objetivo con uno mismo y subjetivo con los demás.
5) Verdaderamente, para servir a la verdad sólo cabe hacer una cosa: sufrir por ella.
6) La más peligrosa de todas las enfermedades: admirar en público lo que se considera intrascendente en privado.
7) La luna es la conciencia de la tierra.
8) Tan sólo una cosa ha de ponernos serios: el propio pecado. Para lo demás vale el principio de que, si puedes tomártelo a la ligera, tanto mejor.
9) Aristócrata es o se vuelve todo aquel que a sabiendas quiere el bien.
10) La gente apenas hace uso de la libertad que tienen, por ejemplo, de la de pensamiento; en cambio, para compensar, demandan libertad de expresión.
11) La paradoja es el verdadero pathos de la vida intelectual.
12) La vida sólo puede ser comprendida hacia atrás, pero únicamente puede ser vivida hacia delante.
lunes, 31 de diciembre de 2007
Poesía preventiva
Los bares clausuran otro año.
Un grupo de jóvenes golpea una máquina de refrescos.
Un coche a todo trapo cruza la avenida.
Te cojo de la cintura y te aprieto contra mí.
Me alivia saber que nos estamos haciendo viejos para esta noche.
domingo, 30 de diciembre de 2007
Rendidos
Se vio con la ETA. Negociar con los que asesinan para que por favor lo dejen, es —como les señaló media España— ponerse de rodillas. En verdad teníamos que haberlo visto mucho antes: un progre es un marxista que se ha entregado al capitalismo, si me perdonan la contradicción, que es de ellos. Aunque yo reconozco que sólo ahora, con lo del aborto, he comprendido del todo que la rendición incondicional es la esencia del progreso. Había una ley y esa ley no se cumplía hasta que llegó una jueza que la aplicó; y entonces ellos deciden cambiar la ley para despenalizar todas las conductas ilícitas. O sea, que —dispuestos a no enfrentarse jamás al delito— se apresuran a declararlo legal.
Los ejemplos podrían multiplicarse. Educar es esforzado, ¿verdad?, pues entonces no se educa y se prohíbe hasta el pedagógico cachete. Y si los alumnos suspenden, para evitar el fracaso escolar, se les permite pasar de curso con cuatro suspensos, hala. El problema no se resuelve; se disuelve en una pasta gelatinosa y tibia de vaguedades y demagogia, donde se camuflan a gusto.
Sus relaciones con los dictadores son análogas: ¡venga diálogo con Gadafi, Castro y Chávez! Ni por la democracia que tanto invocan se esfuerzan lo más mínimo. Con el Sáhara y el Sultán de los Creyentes Mohamed VI igual, o sea, nada. Su defensa del divorcio es, bien mirada, una exaltación de la derrota, ¿o no? El divorcio nunca es una lucha si exceptuamos la feroz en los juzgados por ver quién se lleva la pasta. La lucha heroica sería tratar de salvar los matrimonios.
Son esas mismas ganas de rendirse lo que produce la rabia sorda, un punto acomplejada, contra los que no nos conformamos. También lo que explica su enorme éxito de crítica y público, porque no pelear parece más confortable y comercial.
No son tan fieros como se pintan: son acomodaticios y blanditos. Quizá inocentes, porque todo lo inocula su ideología. Creen en serio ese insulto a la inteligencia —que decía Cioran— de que la historia progresa inevitablemente. Y, creyéndoselo, resulta lógico que se dejen arrastrar por la corriente, limitándose a flotar, haciendo el muerto.
sábado, 29 de diciembre de 2007
Jo, Joseph Joubert
La literatura. A lo que no tenga encanto y cierta serenidad no podremos llamarlo literatura. Incluso en la crítica debe hallarse alguna amenidad; si falta por completo, entonces ya no es literatura. En los periódicos encontramos todo el tiempo esta repelente controversia. Donde no hay ninguna delicadeza no hay literatura.*
Cuando las palabras están bien escogidas son abreviaciones de frases.*
Que las palabras se separen bien del papel: es decir, que se fijen fácilmente en la atención, en la memoria, que sean fáciles de citar y desplazar.*
Podemos muy bien imaginar e incluso imitar el estilo de los hebreos y de los griegos sin saber una palabra de su lengua, pero no sin conocer a sus escritores.*
Voltaire tenía el alma de un mono y el ingenio de un ángel.*
Hay mil maneras de decir lo que se piensa, y una sola de decir lo que se es.*
La ignorancia, que en moral atenúa la falta, es en literatura una falta capital.*
Escribiendo demasiado arruinamos nuestro espíritu; no escribiendo, lo oxidamos.*
Es imposible volvernos instruidos si sólo leemos lo que nos gusta.*
Mis descubrimientos (y cada cual tiene los suyos) me trajeron a mis prejuicios.*
Tres condiciones son necesarias para hacer un buen libro: el talento, el arte y el oficio. Es decir: la naturaleza, la factura y la costumbre.*
La verdadera profundidad viene de las ideas concentradas.*
Todos nuestros instantes de luz son instantes de dicha. Cuando hay claridad en nuestro espíritu, hace buen tiempo.*
Para escribir bien se necesita una facilidad natural y una dificultad adquirida.*
En los trabajos del intelecto el cansancio previene al*
hombre de la esterilidad del momento.
La alta filosofía nos enseña a no ser demasiado filósofos.*
No puede hallarse poesía en ningún lado cuando no se lleva dentro.
Joseph Joubert. Sobre el arte y la literatura. Periférica, 2007
jueves, 27 de diciembre de 2007
La naturaleza imita al arte
Un silencio chestertoniano
miércoles, 26 de diciembre de 2007
Elogio del cachete
Mis padres, tan extraordinarios en otros aspectos, en esto fueron de lo más ordinarios. La paternidad lleva implícito un cariño desbordado por los mocosos, que, visto desde fuera, resulta bastante sorprendente. Ese cariño insondable les dota de una paciencia sobrehumana y también les retrae bastante a la hora de soltar un coscorrón. Los amigos de los padres o sus vecinos, personas de tímpanos delicados y de paciencia humana, daríamos con gusto el razonable, el moderado coscorroncete, pero no entra dentro de nuestras facultades. La naturaleza es muy sabia y concede la autoridad a quien la usará de forma muy comedida.
Por supuesto, siempre hubo excepciones: padres malas bestias, pero a ésos se les aplicaba con toda justicia el Código Penal. Lo extraño de la nueva reforma es que el Estado prohíbe a los padres normales ejercer el derecho ancestral de educar a sus hijos con el punto y aparte de un cachete. Ahora, por norma, se establece la necesidad de dirimir las discrepancias “con respeto a la integridad física y psicológica” de los menores. ¿Y la integridad física y psicológica de los mayores, qué?, preguntaría uno, que al menos en esto es un observador imparcial (y muy preocupado, por cierto, con lo que observa).
Desde un punto de vista propagandístico, la medida es una torpeza, porque la Educación por la Ciudadanía ya había despertado en amplios sectores de la sociedad la sospecha de que el Gobierno se mete donde no lo llaman. Esta prohibición del cachete levantará aún más suspicacias en los que ven mal que se intervenga la educación de sus hijos. Y desde un punto de vista práctico, cómo se aplicará: ¿crearán un fiscal anticachete, una brigada antiazotanina o esperarán a las denuncias de los ofendidos chavalines?
Algunos han señalado la paradoja de que sean los mismos que están por la labor de permitir que trituren a los fetos de hasta 30 semanas los que prohíban ahora que se les dé una palmada en el culete a los niños a partir de los 40 semanas. En el fondo, no hay tal. Con sus evidentes diferencias, ambos casos son maneras de quitarse un problema de encima. Lo difícil para los padres es educar, reñir e incluso pegar un cosqui si resulta necesario. Nos lo decía mi madre, la pobre, cuando no le quedaba más remedio que darnos una torta: “Me duele más a mí”.
[Grupo Joly]
lunes, 24 de diciembre de 2007
¡Feliz Navidad a todos!
VILLANCICO
Cada año nace Dios,
¿para cuándo nazco yo?
Es Navidad novedad
que se repite incesante:
se nos pone Dios delante
hecho Niño en el Portal.
Y, en medio de la emoción,
no dejo de preguntarme:
"Cada año nace Dios,
¿para cuándo nazco yo?"
sábado, 22 de diciembre de 2007
Wislawa lo vale
Tal para cual.El fervor poético anunciaba el fervor febril y ando medio malo hoy, lo cual me ha impedido ir a un SPA con toda mi familia (política), ay. No he tenido más remedio que quedarme solo, en el cuarto del hotel, calentito, leyendo la antología de Ángel del Río de grandes moralistas castellanos (Editorial Éxito, 1968) que encontré en El Arrebato.
viernes, 21 de diciembre de 2007
Argumentos
jueves, 20 de diciembre de 2007
ay, yayay
Pobrecita Virgen,
va pisando nieve,
pudiendo pisar
rosas y claveles.
miércoles, 19 de diciembre de 2007
Un pestiño
Lo mismo pasa con la descripción de alguien como que tiene un polvorón en lo alto. Por ejemplo, Moratinos; aunque del ministro sería todavía más exacto afirmar que lo tiene en la boca mientras farfulla afanosa, mofletudamente sobre la Afifanza de Cifilifafiones. Esto por limitarnos a los dulces más característicos, que la cosa se podría estirar a otras frases hechas, tales como andar con el pavo subido, dar la matraca o que nos den las uvas, todas de resonancias navideñas, pero poco festivas.
El habla popular ha andado aquí muy fina, porque efectivamente todo tiene un límite y lo cotidiano es mucho y feo. Si nos pusimos a comer turrones allá por septiembre, nada más volver de la playa, es lógico que lleguemos a la Nochebuena deseando que comience la Cuaresma, o, si quieren —por eso de la famosa Afifanza—, el Ramadán. Y quien habla de dulces lo hace de salados y de bebidas espumosas. Con las inexorables comidas de empresa uno alcanza la cena familiar al borde de su resistencia física y psíquica.
Qué lástima que, por haber comenzado dos meses antes con las luces y con los villancicos en los centros comerciales y con las degustaciones, vayamos ahora a pasar el día principal de las fiestas empachados y protestones, hartos en los dos sentidos de la palabra. En vez de admirar la mesa nos automedicamos almax y sal de frutas. En vez de aplaudir a la cocinera o al cocinero apuntamos el régimen de la lechuga. En vez de brindar comparamos pesos y tallas. En definitiva, en vez de felicitarnos por el derroche que supone que Dios se haya hecho Niño para redimirnos, estamos deseando que todo acabe pronto.
Aún estamos a tiempo, sin embargo. Yo me propongo —si me dejan— pasar estos días que quedan hasta la noche del 24 en relativa austeridad, acordándome del frío camino en burro de José y María hacia Belén. Por repetidas experiencias, sé que basta un día y medio de régimen para que el pavo trufado, los turrones, los pestiños, los polvorones e, incluso, el mismísimo conejo vuelvan a recuperar su originaria condición de suculentos manjares. Con cinco días de frugalidad, que son los que quedan, llegaremos a la Nochebuena con el espíritu y el estómago bien dispuestos para la gran celebración.
[Grupo Joly]
martes, 18 de diciembre de 2007
Insisto (lo siento)
El año 2004 escribí este villancico. Ahora se vuelve a hablar de la ampliación del aborto y yo lo vuelvo a entonar. Lo siento.
Con la ampliación del aborto
morirán más inocentes,
Gomorra exulta y las gentes
se odian… Hoy, Jesús, te exhorto
a que tu amor sea más corto
y no vengas al Portal…
No nos merecemos tal
derroche de paz desnuda.
Nos merecemos que acudas,
pero al Juicio Universal.
lunes, 17 de diciembre de 2007
Con PISA, sin pausa
Una sociedad obsesivamente igualitaria tiene un fondo de rebelión contra la excelencia y, por tanto, contra la cultura. No sería difícil, quizá, conectar esto con la escasa magnitud de lo que con generosidad llamamos arte moderno. Lejos de mí arremeter contra la democracia para la elección de nuestros representantes públicos. Sin embargo, permítanme recordar a Aristóteles cuando enseñaba que el mejor sistema político sería el que conjugase democracia, monarquía y aristocracia.
Aquí hemos bajado mucho el listón y nos conformamos, en vez de con el mejor sistema, con el menos malo, que sin duda es la democracia, como afirmó Churchill. Pero sin el contrapeso de los otros dos, la democracia se descontrola e impone sus simples criterios cuantitativos.
En el Instituto de Enseñanza Secundaria donde trabajo han organizado un club de lectura. Los extraordinarios alumnos que se apuntaron estaban muy desanimados porque apenas eran nueve. “La literatura es para pocos; nueve son suficientes y con sólo uno más se hubiesen salvado hasta Sodoma y Gomorra”, les dije. Me miraron raro. Luego me enteré que la elección (democrática, por supuesto) del libro a leer en común estuvo muy disputada entre Ruiz Lafón, Dan Brown y Paulo Coelho. Ganó Coelho. Así se entiende: si su idea de Literatura es un best-seller resulta lógico que quieran ser muchedumbre.
Para enderezar la educación haría falta un cambio de rumbo estético y ético: que se respetase lo mejor, que lo excelente se reconociera como tal. No pienso que sea imposible. Creo que no se quiere bajo ningún concepto. Y mientras tanto, se ponen parches legales a la debacle educativa. Sin pausa. Y en el próximo PISA, seguro que peor, ya verán.
[Publicado en Alba, recogido en la página de la Fundación Burke]
domingo, 16 de diciembre de 2007
El Mirador de los Vientos
Ahora, que he recibido la revista—con una portada muy chula—y la he leído enseguida, estoy de acuerdo con el maestro d’Ors [“Ay, el epigonismo”, dirá alguno]. No tanto [“Matando al padre, huy”, dirá otro] con la fiebre por Juan Antonio González Romano. Que está muy bien, ojo, como en esta soleá: “No quiero hacerme a la idea/ de que la vida que tengo/ es la vida que me espera”, pero al mismo nivel (alto) que lo mucho bueno de la revista, sin salirse.
Y uno que es malicioso por naturaleza, cae en que tal vez la cuarteta decisiva para don Miguel haya sido ésta:
Si quiero cambiar de temaLas cursivas son mías, desde luego; y de la lectura de d’Ors, sospecho.
escribo punto y aparte.
Ojalá la vida fuera
tan sencilla como el arte.
sábado, 15 de diciembre de 2007
Οἰδίπους ἐπὶ Κολωνῷ
viernes, 14 de diciembre de 2007
Que mana y corre
jueves, 13 de diciembre de 2007
Aurora Luque
NUEVO CASO DE HYBRIS
Arte:
una letra de amor
y tres de muerte.
miércoles, 12 de diciembre de 2007
Mudanzas Heráclito
Yo unas obras no se las deseo a nadie; ni a Magdalena Álvarez, ministra del ramo, la pobre. Una mudanza, en cambio, se la deseo a Zapatero y paralelamente a Rajoy, a los dos por igual, para que vean lo centrista, neutral y ponderado que me he vuelto.
De las obras hablaré otro día o jamás, pues no me gusta venir al periódico a llorar más de lo necesario, que en vista de los motivos que nos dan, nunca es poco. Toda mi experiencia en el sector de la construcción se resume en una enseñanza nítida: nunca más.
Con las mudanzas es distinto. Para empezar, al poeta Juan Manuel Macías se le ocurrió que un buen nombre comercial para empresa de mudanzas sería Heráclito S.L., en honor al filósofo presocrático que pensó que todo fluye. La broma culturalista de mi amigo tuvo su gracia y, sobre todo, es verdad: las mudanzas al menos se mueven. Las obras, no. Una marca apropiada para empresa constructora podría ser Parménides S. A, en recuerdo del griego aquel que sostuvo que todo permanece estancado para siempre. De eslogan publicitario valdría: “Quien avisa no es traidor”.
Es tanta la movilidad de las mudanzas que, en concreto, mover la biblioteca ha sido un deporte de riesgo. Lo saben mis riñones. ¡Y luego dirán que leer es un hábito sedentario! Ha resultado, además, sorprendente, como entrar en una librería, pero en barato. No recordaba que ya tuviese libros tan interesantes, y aún por abrir. Me he prometido ponerme al día antes de volver a asaltar cualquier mesa de novedades. A los Reyes Magos les voy a pedir los libros que ya tengo, o les pediré —para no dejar de soñar con la magia de Oriente— el tiempo para leerlos.
Lo más emocionante, con todo, han sido los altillos de los armarios. Cuántos regalos de boda que no habíamos vuelto a ver descendieron de golpe. Hemos recuperado la ilusión de entonces, aunque ahora sin nervios. Qué bonito asociar a cada amigo con su regalo, que para eso mismo los hicieron.
Hay una última felicidad en una mudanza. Ninguna casa es pequeña viendo lo que cabía en ella. Como la nueva es algo más grande, tendremos espacio suficiente para acumular montones de cosas inútiles durante el resto de nuestras vidas. O sea, que mientras cargo cajas y más y más cajas celebro que nunca tendré que meterme en obras, qué consuelo.
[Grupo Joly]
martes, 11 de diciembre de 2007
Ejemplarizante
lunes, 10 de diciembre de 2007
Ubicacionista (II)
En cambio, poner a Benítez Ariza por delante de Benítez Reyes resulta raro.
Para colocar a Cervantes en el lugar más alto, que le corresponde, y no en una balda de abajo, voy a tener que comprarme las obras completas de Camilo José Cela, uf.
Me chirriaba un poco Luis Alberto de Cuenca lindando con Dante. De pronto, de una caja apareció Arnaut Daniel para interponerse y quedó todo redondo. Las doce en el reloj.
Predicando con el ejemplo: lo más epicúreo de Epicuro son sus obras completas: 96 pequeñas páginas.
Bilocación. Esquilo, según el idioma de la edición, está en la E o en la A. (No admirarme enseguida, amigos, que no es por Αἰσχύλος, en griego, como si yo fuese ARP, sino por Aeschylus, en mi Basic English y en la Loeb Classical Library.)
Sorpresa... y luego solución lógica del misterio de mis tres volúmenes de A rocha dos proscritos. Miguel d’Ors me recomendó vivamente ese libro de Ramiro Fonte; yo lo compré; lo leí; y no me entusiasmó. Mi memoria selectiva, naturalmente, lo olvidó. Miguel d’Ors me lo recomendó de nuevo y vuelta a empezar hasta convertirme en el mejor cliente del mundo de A rocha…
Paradoja. Qué baldón Gala.
Equidad. Tan sólo tengo el tomo II, o sea, la mitad de Mi medio siglo se confiesa a medias. Ea.
Gracioso que sobre los yertos mitos griegos escribiera Graves.
Las múltiples traducciones (primero Homero, luego Horacio) nos enseñan, como mínimo, que un libro es tantas obras como lectores tiene.
Con qué ímpetu Ibáñez Langlois mantiene la dignidad de la estrecha estantería de la I. La I parece Chile.
Por un instante, compartí el juicio de muchos contra Federico Jiménez Losantos. Fue cuando se me interpuso entre Juan Ramón Jiménez y José Jiménez Lozano.
Cuán largo me lo fiáis —recito cada vez que pienso en Zorrilla… y en las cajas que se interponen entre nosotros.
Kafka es más nombre de café que de insecto... a pesar de sus esfuerzos. A su salud, me lo tomo y vuelvo, con otro ánimo, a cucarachear entre las cajas.
En la M me acuerdo mucho de Ignacio.
Nadie diría que Neruda no es santo de mi devoción.
Ñadie en la Ñ.
Otro argumento a favor del alfabeto: toda la estirpe junta. Dos baldas y media de orstodoxia.
Gravita la geografía sobre una biblioteca. Nunca imaginé que tendría tantísimo Pemán.
Quevedo se ríe (algo) de Quintana. Quintana se sonríe (algo) de Quevedo.
¿Haber heredado las obras completas de Racine de Éditiones Fernand Roches encuadernadas en piel por Galván me obliga a aprender francés? Noblesse oblige?
Saba iba a inaugurar la S y yo, que lo admiro tanto, estaba contento. Pero confieso que mi patriotismo vibró un poco cuando en el último segundo le hizo un inesperado adelantamiento por la izquierda Saavedra Fajardo con su República literaria.
Savater linda con Scheler. Se dirán de todo, menos lindezas.
Leo J. Treese (La fe explicada) vs. Eugenio Trías (Pensar la religión).
Unamuno se piensa que está solo.
Toda mi educación sentimental en la W: Louis de Wohl y P. G. Wodehouse. Bien agitados, que no batidos, y con unas gotitas de Simone Weil, dan a Evelyn Waugh.
Y Yeats, almost last, but never least.
Todo el puente de la Inmaculada soñando con alcanzar a Zorrilla y ahora veo que no era el último. Hay más: Stefan Zweig. Por cierto, que no queda nada mal, para terminar, su La lucha contra el demonio.
sábado, 8 de diciembre de 2007
Fumata bianca
miércoles, 5 de diciembre de 2007
Spes
Y no es que vaya a desentenderme de esos asuntos, que jamás. El Papa no nos invita sólo a poner los ojos en el cielo, sino también a hincar bien los pies en la tierra. La esperanza cristiana ha movilizado a millones de personas a lo largo de la historia para ocuparse más y mejor de sus prójimos. Eso lo ve cualquiera que mire a su alrededor sin prejuicios. Ante los males del mundo, la esperanza no es un calmante —ni valium ascético ni placebo de prozac. De hecho, es quizá la más poderosa fuente de energía de la humanidad. Cuántos la han intentado sofocar o desnaturalizar se han encontrado con la vigorosa resistencia de los mártires. De calmante, pues, nada de nada.
El lector laico estará tentado a pensar que una encíclica no va con él, y a pasar página del periódico. El Papa no hace lo propio, y a lo largo de Spe Salvi entabla un diálogo a tumba abierta con pensadores de todas las escuelas, desde Platón y san Agustín, por supuesto, hasta Karl Marx, Max Horkheimer y Theodor W. Adorno, pasando, entre otros, por Francis Bacon. Teniendo en cuenta que hablamos de un valor universal, nada más sensato que contrastar las muy diversas concepciones de la esperanza, y sopesar logros y fracasos. Yo, que procuro no perderme los libros de los mejores pensadores ateos, le recomendaría a ese lector laico este digamos ensayo de uno de los más claros pensadores cristianos. Por contrastar.
Nuestra esperanza, que ha aportado mucho al mundo, está orientada hacia la vida eterna. Qué brillante y asequible resulta la argumentación de la encíclica en este punto. A mi formación jurista y a mi devoción por Dante le emociona la fuerza probatoria de la vida eterna que el Papa concede a la necesidad de una completa realización de la justicia.
Sin resurrección ni Juicio Final, el sacrificio de tantos inocentes quedaría impune, y ellos sin recompensa. Hay que luchar por la justicia aquí, pero no desesperar cuando la veamos tan débil y manipulada, tan en manos indignas. En última instancia —nos dice la fe— una Justicia sin fisuras, que es Amor y gracia, se impondrá tal y como aspiran todas las personas de buena voluntad. Por eso, ante los atentados o ante los abortos masivos de Barcelona, por encima de nuestra necesaria indignación civil, brilla imperturbable una segura esperanza.
[Grupo Joly]
martes, 4 de diciembre de 2007
Correspondencias
lunes, 3 de diciembre de 2007
Alejandro Bekes
No me juzgues, Dios mío, con la vara
que se volvió serpiente sobre el suelo;
júzgame por la rosa del anhelo,
por la zarza en que quise ver tu cara.
[...]
sábado, 1 de diciembre de 2007
El placer a la fuerza
Se nos había ido pasando plácidamente el año y o íbamos ya o nos caducaba el invento, así que mientras que usted —qué envidia— lee esta entrada o algo mejor en su cuarto de estar, yo estaré descargando maletas y exclamando: “Oh, oh qué bonito” y sacando fotos de todo y rezando por que no tengan SPA ni mucho menos servicio de masajes, que los tendrán, y será un bochorno.
