jueves, 28 de enero de 2010
Palinodia
Hasta hace poco he mantenido que, a pesar del tiempo que me roba para la contemplación lírica, una ventaja de mi faceta de articulista, que empezó unos meses después de la publicación de Casa propia, iba a ser que ya no hablaría de cuestiones político-sociales en mis versos. Se me harían solos y más puros. Desfogaría, por así decirlo, en mis columnas.
Sin embargo, llevo unos meses —desde que me he puesto a revisar mis poemas inéditos y a ordenarlos— con la mosca detrás de la oreja. Hay una emoción que salta a la vista en los poemas comprometidos, sobre todo cuando son políticamente incorrectos, que esa ventaja al menos llevamos ahora nosotros, como la llevó Blas de Otero en su tiempo. Y, sin ir más lejos, me he estado recitando hace poco “Santo Oficio” de Julio Martínez Mesanza y he paladeado “este placer divino de sentirse / detestado por toda la canalla”, que describió Miguel d’Ors. La canción de ayer fue la gota que desbordó el vaso. Tiene ese sabor épico de declaración a contracorriente que, ahora lo veo claro, queda muy bien en la lírica.
Y no solo por motivos extra-poéticos, ojo. Si la poesía es, entre otras cosas, la expresión de un yo, las declaraciones extremas (y no sólo extremadamente hondas o extremadamente elevadas) le vienen como anillo al dedo. Le dan un timbre de autenticidad y de personalidad, que son matices fundamentales si el verso tiene, como tiene, que emocionar.
miércoles, 27 de enero de 2010
Heureusement que dans vie certaines choses refusent de changer
lunes, 25 de enero de 2010
Aluvial en la lluvia
En mi defensa, pensé, podría argumentar que, igual que ese fin de semana seguíamos comiendo —y muy bien— y durmiendo —regular—, para mí también era una primera necesidad, prácticamente fisiológica, leer un mínimo de poesía. Pero habría sido una defensa de abogado, un tanto sofista y bastante pedante… Y la réplica entonces hubiese salido sola: “Bueno, vale, pues tráete un pequeño volumen de san Juan de la Cruz o Escrito a cada instante, de Leopoldo Panero o, por lo menos, Hombre de Dios de José María Valverde; pero no Aluvial, de Tomás Segovia”.
Viendo que me estaba haciendo un lío y que no leía, el Barbero se apresuró a cortar el nudo gordiano con estos subrayados suyos:
Todas las aves sonTerminé el libro cuando una campanita nos llamaba para la siguiente plática. Mientras que regresaba rápido a la casa y con cuidado de no meter el pie en ningún charco, di con la siguiente ley, o ley todavía no, con la siguiente hipótesis: “Poesía auténtica es aquella susceptible de ser llevada a la oración”.
Aves del paraíso
*
El día ya impaciente se ha asomado
A ver si está bien puesto el mundo
*
Hay veces que el olvido es una fuerza
*
… pregunto si no será mi vida
La que podría estar
Acaso con justicia descontenta de mí.
*
Aquellos días en que cada hora
Ocupaba ella sola toda el tiempo.
*
Muchas veces por gusto
Pero por obediencia siempre
Aceptar decir bien
[…]
Lo que está a punto de pedir ser dicho.
*
Se me iba dando el mundo
Y yo con mi palabra
Todo se lo iba devolviendo siempre.
*
Y vi que no le perdonaban
Que no quisiera dominar el mundo.
[a la belleza]
*
Y me callo admirando la equidad prodigiosa
Con que este mundo cuida por igual
De todas sus minucias.
*
Y en mí, ¿cómo cabría
Esta mañana en la que cabe todo?
Cielo
Alma
Nada acaba?
*
Seguros de que toda nuestra carga
[…]
Hoy no pesa — sostiene.
*
Qué podrá ser esto que empieza ahora.
domingo, 24 de enero de 2010
El estudiante
................EL ESTUDIANTE
Estirarse, encogerse, estar ocioso,
enojado, en las nubes, aburrido,
llegar todos los lunes deprimido
tras un fin de semana tormentoso
Empezar los exámenes nervioso,
enamorado, triste y confundido;
no comprender por qué lo han suspendido,
si su ejercicio siempre es fabuloso.
Mezclar el curso con las vacaciones,
y mantenerse ausente hasta que acabe,
llevar chuletas en los pantalones,
y el buen orientador es esa llave
que le va atravesando evaluaciones;
el profesor que lo aprobó, lo sabe.
sábado, 23 de enero de 2010
Un príncipe o un dentista
Los dentistas son baratos. Cobran por un empaste un ojo de la cara, pero te dan de regalo una lección impagable de silencio. Ya lo conté (charlatán irredento) otra vez: mientras ellos hablan y hablan, uno replicaría esto o lo otro… si no se lo impidieran las dos manos que tiene uno metidas en la boca hasta la campanilla y los varios artilugios y la anestesia. Luego, cuando recuerdas todo lo que no has dicho, te alegras lo indecible de tu prudencia (impuesta).
De paso, he descubierto un nicho de mercado. Teniendo en cuenta las dificultades que implica llevar un monólogo mientras se concentra uno en el taladro y el único público disponible sufre, los dentistas tropiezan con serias dificultades en el noble arte de la conversación. ¿No les vendría bien un cursillo intensivo de oratoria?
A mi dentista, al menos, sí. Aprovechando mi indefensión, se refirió a la literatura como “mi hobby”. Odio eso, pero no rechisté ni mu. No pude. Aunque quizá sí percibió mi mirada de fuego, porque cambió de tercio. “Qué suerte escribir cosas tan bonitas, y no este trabajo mío tan feo”. Eso me escamó, por si lo feo no fuese su trabajo en general, sino mi boca en particular. Pero yo, burguesito muy educado, le habría contestado (ya digo, de poder): “¡Oh, no, no, qué va, tu trabajo es maravilloso!” Teniendo en cuenta mi situación de entonces, dolorida, hubiese sido decir lo contrario de lo que se piensa con intención de engañar. Una mentira gorda, vamos. Me la ahorré.
En realidad, en esos momentos cruciales yo pensaba, precisamente, en la factura, y recordaba a aquel cantante melódico que le reconoce a su chica que ella se merece, mejor que él, a un príncipe o un dentista, aunque, para su asombro, ella se queda ahí, a su lado y el mundo le parece más amable, menos raro. Aquella canción siempre me hizo mucha gracia. (Pensar en algo que me hiciera gracia me ayudaba a mantener la boca abierta.)
Al final, charlamos un rato de tú a tú, en pie —y de pie— de igualdad. Le conté de alguien que no tenía medios para ir al dentista, y él se ofreció, sin darse importancia, a atenderle por su cuenta. “Qué gesto tan precioso te permite tu profesión”, le dije, y no mentía. “Principesco”, hubiese añadido, y sin un ápice de ironía.
viernes, 22 de enero de 2010
Cómo somos
Uf.
Pero ahora, en la ecografía del quinto mes, uno se alegra, sí, y da gracias, a medida que el ginecólogo va midiendo órganos y fémures y rellenando en su plantilla: normal, normal, normal, normal… Pero también se descubre, en honor a la verdad, un fastidio idiota a la altura de la vanidad: ¿no podría este hombre exclamar de vez en cuando extraordinario, extraordinario o qué? (Ya estoy queriendo --me detecto-- que la niña rompa todos los percentiles, con esa mentalidad de guiness de los récords de la que tanto me reía antes. No tememos arreglo los padres.)
miércoles, 20 de enero de 2010
La ateodicea es el último grito
domingo, 17 de enero de 2010
Stat crux
Stat crux dum volvitur orbis.
sábado, 16 de enero de 2010
Un gesto
Ha sido un gesto profundamente civilizado, y diría, venciendo el miedo a parecer cursi, que hermoso. La biblioteca, cualquier biblioteca, tiene que tener puerta, por supuesto, y sin pestillo, pero la puerta debe estar bien cerrada.
Fue Rubén Moreno González. (Le pedí el nombre para rendirle este homenaje.)
jueves, 14 de enero de 2010
Un poema ejemplar
Y si el tiempo, pasado los cuarenta,
no juega a mi favor, qué ha de inquietarme,
igual que ayer cuando tenía veinte
me tiendo al sol y dejo que la palabra encuentre
su cauce natural. Que sea el caos,
como los astros que dibujan
en el cielo figuras mitológicas.
No me importa el fracaso, a nada temo,
vano apurar el trago, si hay algo que no haré
es violentar al tiempo, él hace su trabajo,
y como el viejo Blake nos enseñaba:
ama la eternidad.
No pienso profanar este tácito acuerdo.
La poesía, se sabe, desprecia al impaciente.[Roberto Malatesta, Santa Fe, Argentina, 1961]
miércoles, 13 de enero de 2010
Puntos suspensivos
*
Escribir mal cuesta más. Encima.
*
Correcciones: carraspeos.
*
Profesionalizarse.- Pasar de tener algo que decir a tener que decir algo.
*
Ventaja del bloqueo del escritor.- Con qué puntualidad temblona de segundero he vuelto a mis clases. Y qué agradecimiento hasta las lágrimas de mendigo [sí, de mendigo] pensar en la nómina. Y en la ingenua atención de los alumnos...
*
Leo en Qohólet, 5, 2: in multis sermonibus invenietur stultitia; y, acto seguido, en Act 18, 9: Noli timere, sed loquere et ne taceas. No sé a qué carta quedarme. La Providencia me acuna entre mis dudas.
domingo, 10 de enero de 2010
viernes, 8 de enero de 2010
A salto de mito
Últimamente, en cambio, todo me reafirma en aquella herejía mía. En La elegancia del erizo de Muriel Barbery, novela que, a pesar de su multitudinario éxito, es muy interesante, los gatos de Kakuro Ozu, personaje que encarna la esperanza y la felicidad, se llaman precisamente Kitty y Levin. Y más definitivo aún: en Troppo vero, Andrés Trapiello nos cuenta que comienza a leer la novela de Tolstoi y cómo se va convirtiendo en un firme partidario de la pareja dichosa.
Respaldado por el argumento de autoridad, yo iré más lejos. El adulterio me interesa poco en la práctica y todavía menos, si cabe, en la teoría. La gracia a los engaños no se la veo, ni la emoción específica, todo lo cual me dificulta el acceso a muchas de las grandes novelas decimonónicas, como Madame Bovary, La Regenta, Effi Briest o El primo Basilio, pero ¿qué le voy a hacer?
En las mismas estoy ante el reciente ensayo Ulises y las Sirenas. El Dilema de la Infidelidad (Ed. Paréntesis) de Jesús Cotta (Cártama, 1967, Málaga). Será muy ilustrativo, sin duda, y, con esas dosis abundantísimas de sal y, sobre todo, de pimienta que son la marca de la casa. El libro, al que esté al borde del adulterio, le vendrá de miedo, supongo. Pero yo no lo leeré. Sería como un alérgico al pulpo estudiándose el monográfico Las mil y ocho recetas de cefalópodos. Hay otros libros.
Sin ir más lejos, el filósofo Cotta es también poeta, y en su poemario A merced de los pájaros (Ed. Ecoem), aletea la felicidad por todas partes, con versos conseguidísimos de amor pleno, de amor paterno y de amistad de la buena. Lo he releído ocho veces. Y lo recomiendo vivamente; incluso a los adúlteros, que también tienen derecho a disfrutar de lo bueno, los pobres.
***
En el artículo del Semanario Alba no me cupo, pero aquí, además de que se pueden hacer enlaces y enlaces, os copio un Cotta:
...........SI AÚN TIENES UN AMIGO
...................................A José Julio Cabanillas
Si aún tienes un amigo, te aconsejo
que subáis a los montes un buen día.
No olvides llevar agua, un catalejo
y alguna confidencia. Al mediodía
descansaréis bajo los pinos viejos
y subiréis en buena compañía
a aquella cumbre que, antes, a lo lejos,
era irreal y azul. Y todavía
os quedará una tarde luminosa
para charlar un poco hasta que alumbre
Venus la noche. Y cuando esplendorosa
la luna inicie con el mar su idilio
descenderéis cantando de la cumbre
como hacen los pastores de Virgilio.
jueves, 7 de enero de 2010
Y viceverso
........................VEN CONMIGO
Se te ha olvidado andar y hay que aprenderlo
de nuevo.
.................Ven. Comienza,
ve juntando ese sol,
...................................¡alguna tarde
tenemos que nacer!
...................................Amarillean
las nubes en el cielo y no me escuchas;
vas a mi lado y tiemblas;
el pie va tras el pie como la ola
va detrás de la ola.
................................ Estás inquieta.
Se te ha olvidado andar, se te ha caído
la voz y no la encuentras,
la buscaré contigo y las palabras
vendrán.
...............Vamos a hacer la primavera,
vamos a hacer el mar poquito a poco,
la luz, la paz, la guerra,
como si no se hubiesen desprendido
ya una vez de tu voz y en ti nacieran.
¡Vamos a hacerlo todo
de nuevo!, hasta que puedas
reunir tu corazón como se hace
la firmeza del mundo con arena!
Sin embargo, si el otro día comentábamos que la biografía del poeta puede aclarar definitivamente unos versos, aquí tal vez ocurre lo contrario. Me entero por Miguel Díez R. y Paz Díez Taboada (Antología comentada de la poesía lírica española, Cátedra, 2005) de que "este poema tuvo su origen en un hecho autobiográfico: una grave enfermedad de María, la mujer del poeta. A ella se dirige la voz que habla, exhortándole a recomenzar el aprendizaje de la vida: 'se te ha olividado andar...', pues 'ven'; ella no le escucha, quizá ni siquiera le oye, y camina absorta, como ausente, aunque temblorosa o inquieta. Pero lo grave es que ella ha perdido la palabra; por eso él, pacientemente, reintenta su recuperación [...]" [p. 538] Lo que ganamos de conocimiento de la intrahistoria del poema, lo perdemos de su carga simbólica, de su apuntar directamente a nuestra alma y sus titubeos interiores, y de animarnos a la remontada. A la tercera o cuarta relectura el poema vuelve de nuevo a hablarnos a nosotros, sí, pero la información produjo una interferencia, que no ayuda para nada a su halo mágico y emocional. Qué cosa tan delicada, tan frágil es un poema, incluso uno tan recio como este. Y la poesía, qué refractaria a las leyes generales, qué misterio.
miércoles, 6 de enero de 2010
martes, 5 de enero de 2010
Commercial Harm
lunes, 4 de enero de 2010
Aclaración
domingo, 3 de enero de 2010
Esperando a los Reyes
viernes, 1 de enero de 2010
Feliz 10 (vuelta)
martes, 29 de diciembre de 2009
Máiquez le pega un cosqui a Wesley
Cuenta que en vez de ir al preestreno de Paranormal Activity fue a la presentación de un libro de José Jiménez Lozano. Hizo bien.
Describe a JJL., y lo hace muy suelto, pero bien.
La reseña de la presentación del libro no está nada mal. Los que somos de provincias y no podemos asistir a esos eventos capitalinos se lo agradecemos.
El cosqui viene a continuación. Resulta que W.J. ha ido en un par de ocasiones (así, en stylo casual) a visitar al maestro Jiménez Lozano a su casa de campo de Valladolid mientras que reconoce que no le ha leído gran cosa: una novela, alguna poesía suelta y dos o tres cuentos. ¡Vaya con Wesley!
Sobre todo, no sabe lo que se pierde, como Jesús Beades el caritativo le señala muy suavemente en comentarios. Pero además, ¿qué concepción tiene de la literatura, eh? En el fondo, hasta los más listos y sensibles (y W.J. lo es) se piensan que los escritores son gente aburridísima a la que viene bien que visitemos un rato, como a los enfermos, en plan obra de misericordia. ¿Se imagina alguien a un forofo del Barça dejándose caer (en un par de ocasiones) por la casa de Messi? Y un forofo, aún. Sé de alguien que lee, colecciona y relee todo lo de JJL, incluso sus artículos del Diario Palentino, y que luego, porque todo le sabe a poco, le rinde alguna visita de homenaje a Petit Port-Royal, y eso entonces está justificado. Pero, volviendo al símil futbolístico, ¿qué pensaríamos si, en vez de un forofo de Messi, el que llama a su puerta es uno que vio dos goles una vez en un telediario y, oye, no le parecieron mal y, en fin, más que nada, no sé, va para contarlo, y por el chorizo argentino que saca de aperitivo, y por lo decorativos que quedan esos balones viejos que guarda de recuerdo el crack por los rincones?
Moraleja: no invitar a comer así como así, ni a un afable café.
lunes, 28 de diciembre de 2009
Libros perdidos y hallados justo a tiempo
-Llibre de merevelles, de Vicent Andrés Estellés
- La canço de d'amor i de mort del corneta Christoph Rilke, traduïda per Carles Riba, de Rainer Maria Rilke
y - Llibre d'Amic e Amat, de Ramon Llull
Como en el horizonte asomaban nuevas nubes negras, que los terminarían de destrozar, me los he traído a casa. Lo cuento aquí por si quien los perdió lee mi blogg, que se los devolvería inmediatamente y bien secos ya, y para celebrar, en caso contrario, este regalo adelantado de los Reyes Magos.
jueves, 24 de diciembre de 2009
Feliz Navidad
(Dibujo de Nicolás García-Máiquez Mateos y décima de un servidor.)......ACCIÓN DE GRACIAS
Saltó san Juan de alegría
en el vientre de Isabel
al oír el cascabel
del saludo de María.
Pero yo no cambiaría
ni por la Visitación
estos saltos de ilusión
que mi niña da en el vientre
de su madre, en misa, entre
el gloria y la comunión.
miércoles, 23 de diciembre de 2009
Corrigiendo exámenes
Pocas veces me siento tan útil. Acostumbrarlos a confiar en su sentido común y a pedir explicaciones cuando no lo vean claro es desactivar la carga explosiva de buena parte de la publicidad, de mala parte de las imposturas literarias y, sobre todo, de un tanto por ciento elevadísimo de los discursos políticos. Los poderosos, en el ámbito que sea, se enfundan enseguida el famoso traje del Emperador, o sea, que ellos andan cómodamente desnudos, pero despertando a la vez y gracias a la verborrea de los sastres que les enhebran sus discursos, la admiración atónita de todo el boquiabierto respetable. Oh.
[Estos dos párrafos son los que sirven de tormenta de ideas, el resto del artículo son rayos y truenos sobre ZP en Copenhage y, por tanto, el periódico es su sitio.]
lunes, 21 de diciembre de 2009
Domingo
domingo, 20 de diciembre de 2009
Buenos días y buena suerte
sábado, 19 de diciembre de 2009
Cara o cruz
Para hacerse perdonar que pasara por el Puerto sobre ascuas, Carlos RM me envío una invitación a Spotify. Yo me había quejado de no ser capaz darme de alta solo. Ahora que lo he conseguido, qué buena música, en efecto. Pero a los diez minutos, ya estaba buscando a Mario Quintana y a Dante…No tengo remedio. Del viaje a Sicilia me traje dos euros con el perfil de Dante, viva moneda que nunca se volverá a repetir, me recitaba. Lo guardé en mi cartera y cada vez que pagaba perdía mis buenos segundos en identificar la moneda italiana y apartarla con cuidado. Era un homenaje continuo. Un día, sin embargo, se me perdió. ¿Pagué algo con ella? Para mayor mosqueo tuvo que ser confundiéndola con una moneda de un euro porque cuando había que soltar dos yo ponía los dos ojos. Luego, en un aparcamiento subterráneo de Jerez, yendo al ginecólogo por primera vez, la máquina me devolvió el perfil de Dante, que por lo visto se volvía a repetir.
Ahora las colecciono: tengo cuatro. Tuve cinco, y, ay, ay, volví a perder otra. Siempre llevo en la cartera la última adquisición, para no dejar de rendirle ese segundo de peligroso homenaje, y cuando me entra un Dante nuevo, lo celebro mucho, relevo al antiguo (que debe de suspirar aliviado) y lo meto en una cajita. Mi meta es llegar a cien, como los cantos de la Divina Commedia. Y así vamos pasando el rato.
viernes, 18 de diciembre de 2009
Sois judíos
Del hecho en sí no tenemos certeza. Pero habíamos sido educados en el amor absoluto por los judíos Jesús, María y José, entre muchos otros. Luego, la pasión por la literatura hizo el resto. Cuántos escritores extraordinarios son judíos. No es casual: su lectura de las Escrituras les prepara de una forma extraordinaria.
En todo caso, es bien probable que tengamos sangre judía, gracias a Dios. La historia de España deja poco lugar a dudas. En mi familia, además, hay narices que encajan en el perfil. Y mi padre una vez me explicó muy serio que Abrahán negoció mal la salvación de Sodoma, porque al no haber esos diez justos con los que Yahvé ya le había concedido el perdón de la ciudad, dejó de regatear. Mi padre, con todos los respetos para el padre Abrahán, hubiese seguido terciando hasta un no tajante, lo que indica una decantación de la raza. Con estos antecedentes, ya pueden ustedes imaginar la alegría con la que recibí la noticia de las investigaciones de las universidades de Leicester y Pompeu Fabra. Según sus estudios, los andaluces occidentales tienen un 18% de ADN sefardita. Malo sería que a mí, tan del Puerto de Santa María, no me tocase en suerte por lo menos un décimo, ¿no?
A esta llamada de la sangre, le ha dado una explicación el teólogo judío Michael Wyschogrod. El compromiso de Dios con Abrahán y su familia es una prueba de su amor por los individuos concretos. Él no ama en abstracto al género humano como un socialista, sino a las personas a la sombra de su árbol genealógico y de sus relaciones concretas. Mi admiración por los judíos es, por tanto, una expresión más de mi firme vocación de amado de Dios.
jueves, 17 de diciembre de 2009
A vueltas con la verdad
2) Tenía preparada una entrada [véase en comentarios] sobre las sesiones de evaluación. Pero ahora, metido hasta el cuello en ellas, no soy capaz de ponerla aquí arriba, a la vista de todos. No es por prudencia ni por pudor ni tan siquiera, creo, por la impotencia que en algún caso —y no hablo de aprobar o suspender— siento. No la pongo, qué raro, por demasiado verdadera.
3) Aprovechando la lluvia en los cristales, leo a Machado. Cuando dice lo de “Y volver a sentir en nuestra mano/ aquel latido de la mano buena...” pensé que hablaba de su Leonor y me quedé tan campante, pero el poeta precisa: “aquel latido de la mano buena/ de nuestra madre”. Ah, ahí está el maravilloso Veritatis Splendor, que justo en el poema que sigue Machado describe humildemente como “la ola humilde […] de unas pocas palabras verdaderas”. En la mano de la amada, umm, se siente la piel, la piel y el alma. El latido sólo en la mano de la madre, lo recuerdo perfectamente. Qué honda la verdad, qué misteriosa.
miércoles, 16 de diciembre de 2009
Cinco
Jesús Jiménez Lobo: "¡Qué bestiaaa! Yo no creo que en mi vida me meta, ni juntándolas todas, ese montón de páginas".
Francisco Hidalgo de la Cruz: "¿De qué va?"
Yo: "Un escritor y poeta, que cuenta su vida, lo que le va pasando..."
Javier Ibáñez: "Ah, pues eso me parece a mí que es el método más sencillo para hacer un libro. Yo podría hacerlo".
Yo: "La realidad te dictaría el argumento, sí, pero hay que tener el oído muy fino, porque la vida habla en voz muy baja, como si estuviese copiando en un examen. Luego hace falta muy buena mano, que ya sabéis que los dictados se complican..."
Jesús Jiménez Lobo: "Sería fácil de escribir. Lo difícil es que interese a alguien después".
Javier Ibáñez: "A él [por mí] le interesa esto [por Troppo Vero]
Yo [queriendo demostrar que no soy tan único ni tan friki]: "A mí y dicen que a cinco mil, si no a más, lectores".
Javier Ibáñez [con admiración]: "¡Cinco mil! Con que me leyesen cinco que no fuesen de mi familia..."
***Cuánta razón tiene Ibáñez. Qué maravilla que te lean cinco. Y entonces me acordé de vosotros, que sin ser astronómicos, sois incluso más de cinco, y me dije, con una emoción auténtica: "Tengo que darles las gracias". Y luego pensé poner aquí la frase de Javier Ibáñez Estrade, porque es verdad, y para que le lean más de cinco, que se lo merece.
martes, 15 de diciembre de 2009
Su primer libro
"Espero que os guste...", seguía. Y ha sido mucho más que un gusto. Qué emoción inaugurar su biblioteca, y con un libro de poemas, y con un regalo de S. De S., y de San Juan de la Cruz, que todos los años el día de su santo me trae algo, y este, cuando ya parecía que se había olvidado de mí, se ha superado a sí mismo. Para que no cupiera duda, miren su firma, "oscura noche hermosa", en el primer poema que leí, a la puerta de Correos, a la luz titubeante de un farol que brillaba con un no sé qué que queda parpadeando. El libro es El libro de los monicacos de Michael Ende. Y el poema 40, "Para susurrar mientras concilias el sueño" hubiese sido, además, perfecto para Leonor anoche:Queridos Leonor y Enrique;
Quería manifestaros toda mi alegría por ese nuevo miembro en la familia. Como la amiga librera que soy a mí me toca ayudar con la biblioteca de la pequeña.
Yo no os profetizo que leáis menos [o sea, que encima ¡me lee!], pero quizás cambiaréis el tipo de lecturas. Para empezar os envío el libro de poesías que más me marcó en mi infancia. He intentado buscar la edición antigua, pero no ha habido manera. Ésta, aunque cambiando las cubiertas, es calcada de la original. Es una traducción, pero increíble lo bien que está. Me encanta, por ejemplo, el poema 40.
Bueno, el caso es que un libro que adoro y con el que quiero contribuir al inicio de la que supongo será una pequeña lectora.
Suave, leve, blando arrullo,
pausado, quedo murmullo.
En el cercano aposento
suena el viejo reloj lento.
Blanda, suave, leve almohada,
fiel quietud, mano posada.
Padre, madre: cercanía;
cerca están: confía, fía.
Confía fía, reposa;
tras la oscura noche hermosa,
se abrirá la luz temprana:
¡qué bello día mañana!
Suave, leve, blando arrullo,
susurreo, bisbiseo, murmullo,
ola lisa, balanceo,
columpio, barco, trineo.
Trineo, columpio, barco,
para mis sueños me embarco.
Duermevela
lunes, 14 de diciembre de 2009
Gloria en Re Mayor
domingo, 13 de diciembre de 2009
Jugar con fuego
-fuegos fatuos.Pero no se trataba de demostrar mi chispa. Sólo de dar la razón a los climatólogos en lo que sí la tienen: somos antiabortistas. Y de enviarles también, ya que estamos, un caluroso abrazo.
-dar la brasa
-la aliteración Al Gore/ hoguera
y -soflamas encendidas
sábado, 12 de diciembre de 2009
Cotta
Hay versos y poemas mucho mejores, pero anoche me quedé colgado de dos medios versos del soneto "Ulises". El bardo ciego Demódoco narra la historia del héroe y éste descubre esos "cantos que llegaron (...)/ antes que yo a mi patria". La maldición del poeta moderno es que tiene que ser Ulises juntamente y Demódoco, y su bendición es cuando sus cantos llegan, efectivamente, antes que él a su patria: o sea, cuando le enseñan el camino, no cuando cuentan su historia, sino cuando se la crean. Después de esos versos, me puse a soñar, aunque todavía tardé un rato en quedarme dormido. Me acuné con el final del soneto:
¡Cuanto daño
para los náufragos que desesperan
si los aedos ciegos no existieran!
jueves, 10 de diciembre de 2009
El arbitrario Barbero en el Vidario
-Miguel Delibes
-José Jiménez Lozano:
* Un hombre de letras tiene la irresistible tendencia a sacar punta a las cosas, primero porque sin alguna clase de punta no hay escritura.-Carlos Pujol:
* Todo va como un caleidoscopio en estas páginas.
* … un arañazo retórico, algo tan normal en el oficio y sociedad literaria que no podrá darle mayor importancia el lector inteligente.
* Todo diario es un rescate.-José Carlos Mainer, que recomienda Seuils (1987) de Gérard Genette, sobre los paratextos.
* Escribir siempre desde el yo —tan traicionero— y contar el día a día sin poder inventar nada… salvo la manera de contarlo. Tal vez literatura en estado puro, sin más imaginación ni fantasía que la que se pone en las palabras.
-Miguel García-Posada
-Darío Jaramillo Agudelo
-Eloy Sánchez Rosillo:
* [De estos los diarios bien se podría] agavillar un libro de poemas en prosa.-José Luis García Martín, cuya nostalgia por el suplemento literario Citas no tiene límites
-José Muñoz Millanes
-Pedro García Montalvo:
* Cervantes y Dickens están también detrás del personaje que Trapiello ha creado a partir de sí mismo
* Muchos libros que pueden leerse por separado.
* Las obras verdaderas se escriben solas
Abelardo Linares:
* …lo más sorprendente [de AT en los diarios] es lo que no nos cuenta.
-Javier Goñi
-José Carlos Cataño:
* …bebe en Cervantes, después de haber rozado la desafectación barojiana.
-Antonio Pau
-Juan Manuel Bonet
-Pedro Zarraluki:
* No hay nada más misterioso que un amigo-Antonio Soler
-Félix Ovejero:
* Cita a Goethe, citado por Trapiello: Cada paso ha de ser en sí mismo una meta, sin dejar de ser paso.-Fernando Sanmartín
-Margarita Valencia:
-Felipe Benítez Reyes:
* cada vez más voluminosos, cada vez más parecidos a sí mismos y cada vez distintos, más portentosamente hechos de un apenas.
* En sus diarios, Trapiello hace lo que suele hacer cualquiera: se enfada, se venga, se entristece, se regocija, se aburre, se exalta, se chuflea, divaga, se lamenta, se encrespa, se justifica, se echa las manos a la cabeza o se pone la mano en la cintura si toca desplante, teoriza, se abruma, pasa revista, celebra, conjetura, dictamina, se sacude la mosca que tiene detrás de la oreja o bien opta por dejar la mosca allí y hablarnos de la mosca, se arrepiente, se crece en el castigo, se emociona, se obceca, se sosiega, se derrumba, aplaude o abuchea…
* Y un diario, además, no es un cuento de hadas.
*Y es que los libros proponen un diálogo, y ese diálogo no está obligado a ser complaciente por ninguna de las dos partes.
* Miriam, siempre juiciosa, y sus hijos, siempre hijos
* Y todo eso contado con una prosa envolvente y de fluir magnífico, de modulación tan inconfundible, de entonación tan precisa, tan viva.
* Salón de Pasos Perdidos […] un salón que va camino de ascender ya a laberinto.
-Carlos Marzal:
* ... no hay manera de escamotearnos. Escribir es comparecer.
-Amalia Bautista
-Esperanza López Parada
-José Manuel Benítez Ariza:
* …si el autor se molestara en escribir las transiciones necesarias para esa obra inabarcable, igualmente podrían integrarse en ella sus novelas y libros de ensayos propiamente dichos.-José Mateos
* [Trapiello concibe la literatura emancipada de inoportunas motivaciones colectivas o gélidos principios de laboratorio estético] Lo que no significa que el resultado no sea un acabadísimo testimonio de su tiempo y un experimento literario felizmente logrado.
* Gracias a él, el hecho de escribir la palabra “yo” (…) se nos antoja un poco menos gratuito y mejor fundado que hace veinte años. Lo menos que podemos hacer es reconocérselo.
-Vicente Gallego
-Antonio Moreno:
* El diario vendría a ser un baluarte para guarecer al hombre interior.-Jordi Gracia:
* [Frente al menos es más, AT recuerda que] más nunca es lo bastante, puesto que fatalmente las páginas de un diario, por muchas que sean, son una expresión demasiado parca de la vida.
* estos diarios […] huyen del ensimismamiento del yo como de la peste.
* Y por eso AT acaba siendo la mejor y más perfecta versión imaginable de su propio autor.
* Eso es lo que hizo Josep Pla […] romper el corsé de la novela que había roto Proust.
* inocencia fingida como todas las inocencias adultas.
-Alfonso Meléndez
-Juan Bonilla:
* Como toda obra verdaderamente mayor, inventa su propio género.-Enrique García-Máiquez
-Julián Rodríguez Marcos
-Javier Rodríguez Marcos:
* Cita de Trapiello: El secreto del diario íntimo está en hablar con intimidad de todo menos de uno mismo.-Malcolm Otero Barral.
*Cita de Junger: Lo que la novela tiene de cristalización, lo tiene de mosaico el diario.
* Cita de Trapiello: Decimos sinsabores, y son bien amargos.
* Cita de Thomas Mann [sobre György Lukács]: Mientras hablaba tenía razón.
* Cita de Trapiello: No se puede escribir sin escepticismo por la misma razón que no se puede leer sin entusiasmo.
-Martín López-Vega:
* …el fragmento […], como los fósiles, para funcionar debe guardar al menos una secuencia intacta de ADN, debe permitir, llegado el caso, reconstruir el mundo a partir de la información contenida en él.-Julio José Ordovás:
* Esa dificílisima mezcla de humor y melancolía es la que prolonga las vidas de los libros y renueva la emoción de sus lectores, como cualquier asiduo del Quijote sabe.-Javier Alonso
* En provocar una risa culpable Trapiello también se parece a Cervantes.
* …el mejor Trapiello es el Trapiello diarista, y es el mejor, sencillamente, porque en él concurren tanto el novelista como el ensayista y como el poeta.
-Raúl Espadas:
* Cita de Benjamin: El genio es laboriosidad.-Juan Marqués
* … la nostalgia, en manos del melancólico, se convierte en resorte intensificador de la conciencia: conciencia de sí y conciencia del tiempo.
* un charlot ciclotímico
* La revolución es vivir tranquilos-Elena Medel
* M. […] es uno de los grandes caracteres femeninos de la reciente narrativa española.
* Cita de Cervantes: —¿Y está acabado? —preguntó don Quijote.
—¿Cómo puede estar acabado —respondió él—, si aún no está acabada mi vida?
-Miriam Moreno:
* Me inquietaba la idea de que M. pudiera llegar a suplantarme.
* Y es que M. está escrita y no puede escribirse. En cambio, yo sí. Y, claro, ella tampoco puede leerse
* …hacen paradójico su título [Salón de pasos perdidos], pues su vocación es la de apostar por un sentido.
* Andrés Trapiello reserva un espacio para poner a salvo las capas más profundas de su intimidad.
miércoles, 9 de diciembre de 2009
martes, 8 de diciembre de 2009
Un lector
lunes, 7 de diciembre de 2009
Ignífuga
Estos dos años he ido salvando cuidadosamente ese tronco de la quema, pero ayer no me quedaban más troncos gordos, y lo eché al fuego. Me dio mucha melancolía, como si ardiese la infancia del hijo de mi amigo. Sólo conseguí superarme (o disimular) quemando las hojas de los periódicos, según las iba leyendo. Leía por encima, hacía una pelota, y adentro, y a ver arder y volar como una pavesa ese barullo de malas noticias. El tronco ardía con mucha más lentitud y majestad. Los periódicos sueltan una llama azul, irónica y exuberante mientras que la leña prefiere las clásicas llamas rojas y humildes. El fuego, como el tiempo, parece que no camina siempre al mismo paso, por suerte.
Y además nos queda la memoria, que, cuando es buena, es ignífuga.
domingo, 6 de diciembre de 2009
Chiste e imagen
Aunque a menudo le he puesto los cuernos con Mafalda, Olafo es mi tira cómica por antonomasia.
sábado, 5 de diciembre de 2009
El anonadamiento
En la primera página de Pensamientos desordenados, publicados por Trotta, dejó sentado un principio suyo básico: “Basta no mentirse para saber que no hay nada en este mundo por lo que se pueda vivir”. En cambio, Chesterton, en la Autobiografía aplaudía con admiración a un tío abuelo que era tan partidario de la vida que, aun si se condenaba, daría gracias por haber existido. Como entre sus siluetas, mayor contraste entre el gordo inglés y la escuálida francesa no se encuentra.
Qué bien que dentro del pensamiento de inspiración cristiana quepan puntos de vista tan diversos. Salta a la vista que yo tiendo más a Chesterton, pero en el justo medio está la virtud, y si bien la vida es un regalo que nunca exaltaremos bastante, hay ciertos casos extremos en los que hubiese sido preferible no haber nacido, como advirtió el mismo Jesucristo.
Weil insiste en la insuficiencia del mundo, y eso, a los vitalistas a ultranza nos levanta la vista. Ella, que quiso compartir la suerte primero de los jornaleros del campo, después de los obreros de la Renault y, finalmente, de los presos de los nazis, entendió muy bien el anonadamiento que conllevan ciertos trabajos. Sólo el espíritu religioso puede redimirlos. “El trabajo manual es o bien una servidumbre degradante para el alma o bien un sacrificio”.
Chestertoniano, yo trato de disfrutar de cada día, incluyendo los laborables. Sin embargo, no deja de ser necesario que nos recuerden la dimensión sacrificial de cualquier trabajo, sobre todo cuando a veces se hacen pesadísimos, insoportables. Entonces, contra la insidiosa pereza (que no para), hay un pensamiento incisivo de Weil que es la cita con que inauguro mi agenda todos los años: “El deber se nos da para que matemos el yo; y yo dejo que tan precioso instrumento se me oxide”.
viernes, 4 de diciembre de 2009
jueves, 3 de diciembre de 2009
Un pan bajo el brazo
miércoles, 2 de diciembre de 2009
Hoy lo vi
Hoy la tierra y los cielos me sonríen;Qué claro lo había visto Gustavo Adolfo. Con visión estereoscópica, encima, porque a la via pulchritudinis de la belleza (“la he visto…, la he visto”, balbucea, impresionado) une la via caritatis (“y me ha mirado”), más asombrosa aún, si cabe. Es para que la tierra y los cielos le sonrían, verdaderamente.
hoy llega al fondo de mi alma el sol;
hoy la he visto.., la he visto y me ha mirado...,
¡hoy creo en Dios!
lunes, 30 de noviembre de 2009
Levedad
Leve es el pájaro
y su sombra, que vuela,
más leve.
Y la cascada aérea
de su garganta,
más leve.
Y lo que se recuerda
escuchando su canto,
más leve.
Y la nostalgia
de aquel lejano instante,
más leve.
Y la fuga invisible
del paseante amargo,
más leve.Cecília Meireles, de Mar absoluto (1945)
domingo, 29 de noviembre de 2009
Javier González Bezunartea
sábado, 28 de noviembre de 2009
viernes, 27 de noviembre de 2009
Teología y realismo
Se las da, en vista de que no se le ocurre a nadie más y aun a riesgo de caer en cierta redundancia, a la propia existencia. Su felicidad no es de mínimos, sino de áureas medianías, como la de todo pagano como Dios manda. Pero transmite la misma sintonía jubilosa de Chesterton con el mundo, al que García Martín llama significativamente “Hotel Universo”, un hotel de muchas estrellas, innumerables, a poco que se levante la mirada. Él se encuentra confortable con su vida de profesor universitario, de poeta no reconocido del todo, de crítico temido, de hombre que le suelta lo que piensa al lucero del alba y que, sin embargo, mantiene su buen puñado de amigos, de materialista enredado en historias de fantasmas, de turista incansable y, no obstante, ovetense rutinario. Desde luego, no son pocas ni mínimas ni sencillas esas cosas suyas, pero da gusto ver a un español que está contento (incluso con su sueldo).
Lo traigo a Alba, semanario católico, no por recomendable, aunque literariamente lo es, sino para alegrarme de algo que de pasada me he encontrado en un cajón de la mesilla de noche del Hotel Universo. Una de mis admiraciones más constantes es Jorge Luis Borges, que, para mi incomodidad, había repetido sin descanso que la teología es una rama de la literatura fantástica. Vaya. Yo, que casi siempre le río las gracias al argentino, ante ésta, torcía el gesto. García Martín nos cuenta que, en verdad, Borges sostenía que "la teología y el realismo son las más fascinantes ramas de la literatura fantástica" (pág. 230). Me he llevado una sorpresa estupenda, porque, claro, emparejar la teología con el realismo ya es otra cosa; otra cosa fantástica. Chesterton pensaba eso mismo, como explica minuciosamente en el capítulo IV, titulado “The Ethics of Elfland”, de Ortodoxia.
jueves, 26 de noviembre de 2009
Documentario, de Mario Quintana:
“Mi querido James;
Leí con asombro y aprecio el ensayo que V. publicó en la Provincia de Sâo Pedro y en el cual tiene la bondad de avisarme de que tomé el rumbo equivocado en poesía. Me apresuré entonces a ver lo que hicieron, según V., aquellos que tomaron el rumbo cierto. He ahí don Pablo Neruda: publica él, en una revista nuestra, una oda a la señora madre de Luiz Carlos Prestes. Abro otra revista y se me aparece el Sr. Camilo de Jesus con un “Poema para Anita Leocádia”, hijita del Sr. Luiz Carlos Prestes. Me desconsuelo. Veo que llegué muy tarde. Ahora sólo me quedan las tías del Sr. Luiz Carlos Prestes…
Mas quiero creer que no es esto lo que usted desea, y que el propio Sr. Luiz Carlos Prestes será el primero en quedar compungido por esas cosas. Por lo que entiendo, desea V. que nosotros, los poetas, nos limitemos a cantar las reivindicaciones sociales de la época. ¡No, eso no es negocio para nosotros, querido James! Pues en vista de la proyección nacional del Sr. Prestes y de la eficiente actividad de adeptos tan sinceros y convencidos como V. y los demás camaradas suyos, es de creer que en breve la cuestión social estará definitivamente resuelta en Brasil. ¿Y qué será entonces de nosotros, los poetas brasileños? Nos quedaremos irremediablemente en paro, sin rumbo alguno, ni cierto ni errado.
Pero felizmente no es así. Hay otras cosas, las cosas eternas, que no se resuelven nunca, gracias a Dios: estrellas, grillos, penas de amor, nostalgias, ángeles, nubes, muertos, amadas, todos los paisajes, alegrías y tristezas de este mundo y del otro mundo. Hay otras cosas... tal y como ya decía el nunca demasiado citado Shakespeare:"There are more things in heaven and earth, Horatio, than are dreamnt of in your philosophy", lo que traducido a buen portugués actual, da lo siguiente: "Há mais coisas no céu e na tierra, o James, do que sonha o materialismo dialético".
Sin más, disponga, etc. etc."
Provincia de San Pedro, junio de 1946
miércoles, 25 de noviembre de 2009
My boys, let us be grave: here comes a fool
martes, 24 de noviembre de 2009
Definición de clásico
Todas rondan una definición con la que, por fin, he dado yo. Perdonadme la presunción: reconozco que las suyas son más bonitas de aquí a Lima, pero no más precisas que la mía. Un clásico es el libro que no podemos dejar de leer. En el sentido básico, para empezar, es decir, que debemos leerlo, a pesar de Twain; y sobre todo, en el sentido figurado. Una vez cerrado, leamos después lo que leamos, o no leamos, como apunta Mateos, estamos siempre, tal y como sugiere Juan Ramón, leyéndolo, es decir, recordándolo.
Me explicaré con un ejemplo, el mismo que me ha permitido decantar mi definición. Estos días no he regresado a Retorno a Brideshead más que incesantemente al hilo de otras lecturas. Lo bonito es que una de ellas venía del pasado, otra era una confluencia y la última una proyección. Me encontraba, por tanto, ante un clásico: no podía dejar de leerlo de ningún modo.
Estaba yo ensimismado con las palabras, palabras, palabras de Hamlet, cuando caí en la cuenta de que la situación (incómoda) en la que se encuentra Charles Ryder en Brideshead, invitado por la madre de Sebastian, para que, de alguna manera, lo espíe, está trasladada del papelón (acto II, escena II) de Rosencrantz y Guildenstern, amigos íntimos, queridísimos, de Hamlet que los reyes hacen traer de la Universidad de Wittenberg para que le echen un ojo (o cuatro) a la melancolía del príncipe. Éste los ve venir (“Were you not sent for? Is it your own inclining? Is it a free visitation? Come, deal justly with me. Come, come. Nay, speak”) y es la pena subsiguiente la que calcó Waugh en su novela.
Vayamos con la confluencia, que no es cronológica, pero vale. Un poema fascinante del primer José Mateos, precisamente, es “Julia Reis”, de Una extraña ciudad, que musicó Loquillo con la voz desgarrada y el rock nostálgico que los versos exigen. Leyéndolo, adiviné en los barcos perdidos de la noche, con distintos aires de época, por supuesto, el mismo viento huracanado del capítulo “Orphans of the Storm”. El que resumiría como nadie la contundente Cordelia: Thwarted passion. Y coincide el nombre de Julia, fíjense, que tiene ecos de calurosas resonancias doradas que se apagan lentamente como una tarde de verano. La amistad tolera los abusos, así que llamé corriendo a Mateos y me aseguró que no había tenido presente Brideshead Revisited al escribir su poema, que lo más probable es que no la hubiese leído todavía entonces. Pero ahí está la novela, paralela a sus versos.
Y finalmente la proyección. He terminado con Introducción a la literatura griega de C. M. Bowra. No ha sido ni mucho menos el menor de los encantos de la lectura saber que Bowra fue el vivo modelo de Mr. Samgrass, el pedante y persistente profesor que persigue a Sebastian por Oxford y más allá. El libro es una conversación sobre literatura griega de lo más amena y uno se la imaginaba teniendo lugar en los salones de Brideshead, mientras esperábamos, copa en mano, a que volviese la partida de caza del zorro, o por la noche, medio a oscuras, después del rosario y antes de la visita a la capilla, amenizada por diapositivas, entre el humo de los cigarros y la ironía de los espectadores. ¿Quién le iba a decir a C. M. Bowra que gracias a una despiadada caricatura uno iba a leerle con tanta ternura? Tendría que escribir un elogio del insulto, y dedicárselo a quien yo me sé, pero eso será otro día.
lunes, 23 de noviembre de 2009
De otra cosa
Se me pasó nada más desembocar en una canción tan voluntariosa como ésta, la 33:
Hoy quiero soñarte, río,
más pequeño.
Igual que el Guadalquivir,
o más chico, como el Duero.
Y todavía más chico,
más pequeño.
Lo mismo que el Guadalete
de mi pueblo.
Río que sueña en ser mar,
debe ser mar, si es su sueño.
Déjame así que hoy te sueñe
más pequeño.
domingo, 22 de noviembre de 2009
Salto atrás
sábado, 21 de noviembre de 2009
Cantad con inteligencia
No me interesó por vanidad, sino por ver qué pienso. Para saber mi opinión tengo que escribirla o decirla y leerla u oírla. Y a menudo luego he de quitarme la razón o parte de ella o matizarla, y así voy afinando mi manera de comprender el mundo. Es lo que pretendo hacer ahora. En un momento de la entrevista, declaré que, a diferencia de nosotros (tan exquisitos), Dios mira las intenciones de nuestros textos más que los resultados. Él se parece mucho más a una madre que un crítico literario, remataba.
Y eso es verdad, sí, pero en parte o, mejor dicho, sólo en última instancia. A Dios le gustan los textos muy bien escritos. Nadie más sensible a la belleza que Él, que la ha creado. Por eso, la advertencia de Flannery O’Connor es, naturalmente, mucho más sagaz que la mía: “Sólo se sirve a Dios y la posteridad con artículos bien hechos”. El matiz está en el verbo “servir”. Dios aplaude y gratificará nuestras buenas intenciones, que nos sirven a nosotros, pero servirle, lo que se dice servirle a Él, lo hacen sólo los artículos de primera magnitud.
En el Salmo 47 se exige con rotundidad: “Cantad con inteligencia”. Nada, pues, de cantitos melosos almibarados de sentimientos blanditos. Los escritores católicos tenemos que cantar en los poemas y hablar en los artículos con la mayor calidad literaria. “Porque Jehová el Altísimo es temible”, se precisa en el mismo salmo.
Dando vueltas a este asunto, le he visto una aplicación crítica a la inquietante parábola de Jesús recogida en Lucas 16, 1-8. La del administrador injusto, ¿recuerdan?, que viendo que lo iban a despedir, fue ganándose a los deudores de su amo uno a uno con chanchullos varios. El amo, esa conducta tan reprobable y contraria a sus intereses, la alaba. Aplaude su astucia. Y Jesús remacha: “Ciertamente, los hijos de este mundo son más astutos con su gente que los hijos de la luz”.
La parábola, que a los hijos de la luz nos deja más bien a oscuras, ¿no podría apuntar a que Dios celebra también aquellas obras humanas que demuestran inteligencia y capacidad, por su misma habilidad técnica, con independencia de los propósitos, precisamente como haría un crítico literario? Nada bueno, con el sentido más mundano de bueno incluído, deja de agradar a Dios. Tenemos vía libre, por tanto, para admirar los libros de esos grandes escritores que doctrinal o moralmente sean contrarios a nuestro pensamiento. Podemos incluso elogiarles encarecidamente, como hizo el amo de la parábola.
Y, por nuestra parte, además de los mejores propósitos, por supuesto, tenemos que lograr mejores páginas. Dios seguro que nos valora los primeros, pero a Él se le sirve con las segundas. Lo cortés no quita lo valiente. Ni lo astuto (en la medida de lo posible).
viernes, 20 de noviembre de 2009
Un vaso de violetas
Encaminé mis pasos a leerme, como era de esperar. Me encontré en la pág. 185, acompañado de un dibujo precioso de Manuel Benítez Reyes en la 184: un vaso con violetas. Leerme me supo raro: sospecho (y ya lo he certificado en varias calas a lo largo y ancho del tomo) que diré en parte lo mismo que todos, y me fastidia; pero salir en parte por peteneras, tampoco tranquiliza. Los monográficos es lo que tienen.
Ahora bien, qué gusto cerrar el libro y saber que me quedo cara a cara con ese precioso vaso con violetas, y cómo tienen que oler por las noches en la intimidad nemorosa de las estanterías.
(Son también un símbolo afortunado de la buena compañía en la que —de la noche a la mañana— me veo.)
jueves, 19 de noviembre de 2009
Haiku power
La mosca zumba,
da la vuelta, se pierde
sin hacer daño.
............*
Mi pelo al viento...
Años después, al viento
pero sin pelo.
Ley de Murphy
Enrique:
Por favor, envíame los artículos a este dirección. Me gustaría haber leído el de la "fiesta-sorpresa" siempre me ha parecido una idea espantosa. A M. prácticamente desde que la conocí, le avisé que lo que jamás debía hacer, pase lo que pase, nunca jamás es una fiesta sorpresa. Si me organiza una fiesta sorpresa seguro que llegaré tarde a casa (como siempre), y por descontado, ese día llegaré cansadísimo, sin ganas de cenar, solo queriendo acostarme y hasta mañana. En fin envíame tu artículo, porque el otro día me contaron que al pobre B. C. le organizaron una por su cumpleaños (tiene 5 niños), dicen que salió tarde del despacho, recogiendo y llevando niños al tenis, cumpleaños, clases particulares, etc... Y cuando llega a su casa
"to reventao", enciende la luz y se encuentra el hogar lleno de gente. ¡Me cago en diez! ¡Qué putada! Un tío harto de trabajar con cinco niños, y un día entre semana fiesta sorpresa. El personal está completamente loco... B. me contaba que le hizo mucha ilusión... ¡No me creo ná!
Después de haberme definido "ligeramente" enemigo de las fiestas sorpresa y esas horteradas, espero que tu artículo será tirándole a este tipo de eventos (por si acaso ya voy suavizando). Aunque sea a favor de las fiestas sorpresa, envíamelo.
Un abrazo
miércoles, 18 de noviembre de 2009
Consuelo
domingo, 15 de noviembre de 2009
Corto y click
En este estado de zozobra informática y biológica, corto y click.
viernes, 13 de noviembre de 2009
jueves, 12 de noviembre de 2009
Chapeau, Chateaubriand!
miércoles, 11 de noviembre de 2009
Apunte interior
Mea culpa
Así las cosas, sólo tengo una excusa por acusar a alguien de un defecto que también es propio: yo no me he metido a presidente de todos los españoles y escribo, por mi cuenta y riesgo, poesía lírica, precisamente, y un blogg-diario que podéis leer o dejar de leer con un simple click de más o de menos, y unas columnas de opinión (la mía) que compartiréis o no, como es lógico.
martes, 10 de noviembre de 2009
2ª ecografía
lunes, 9 de noviembre de 2009
2º motivo de la rosa
Por más que te celebre, no me escuchas,
aunque en forma y en nácar te asemejes
a una caracola, atenta oreja
que guarda el mar en íntimas volutas.
Te pongo en un cristal, frente a un espejo
sin eco de cisternas ni de grutas…
Ausencias y cegueras absolutas
ofreces a la avispa y a la abeja
y a quien te adora, ¡oh sorda y silenciosa
y ciega y bella, interminable rosa
que en tiempo, aroma y verso te transmutas!
Sin tierra y sin estrellas brillas, presa
de mi sueño, insensible a la belleza
tuya que ignoras, porque no me escuchas…[Cecília Meireles, Mar Absoluto, 1945]
domingo, 8 de noviembre de 2009
sábado, 7 de noviembre de 2009
jueves, 5 de noviembre de 2009
Una reseña no escrita
A la Szymborska me encantaría escribirle una reseña con todas las de la ley [indirecta a los de Poesía Digital], pero, mientras tanto, disfrutemos dos poemas del libro sin demasiadas interferencias mías.
El primero a más de uno le traerá a la memoria el poema de Miguel d’Ors titulado “Escuchando a Ella Fitzgerald da en meditar en los misterios del amor de Dios” de Hacia otra luz más pura, que no he podido enlazar porque no se encuentra en toda la blogosfera, y nosotros que nos lo perdemos. Sería curioso compararlo con este de W.S.:
................ELLA FITZGERALD EN EL CIELO[En polaco no riman los dos últimos versos, aunque tratándose de un poema a una cantante, no deja de tener su gracia. Lo que vale por una clase de traducción es la razón por la que han traducido el título “Ella Fitzgerald en el cielo” cuando en v.o. es “Ella w niebie”, sin apellido que valga. En español Ella se puede leer como ella, claro, y sería un lío.]
Le rezaba a Dios,
le rezaba ardientemente,
para que hiciera de ella
una feliz chiquilla blanca.
Y si ya es tarde para esos cambios,
pues al menos, Mi Señor, mira cuánto peso
y quita de aquí como poco la mitad.
Pero el misericordioso Dios dijo No.
Simplemente puso la mano en su corazón,
le miró la garganta, le acarició la cabeza.
Y cuando todo haya pasado—añadió—,
me llenarás de júbilo viniendo a mí,
mi alegría negra, mi tonel cantarín.
Mi otro poema favorito trae esta vez al recuerdo la poesía de José Jiménez Lozano. Además de traernos mucha paz y alegría, que falta nos hacen:
...................VERMEER
Mientras esa mujer del Rijksmuseum
con esa calma y concentración pintadas
siga vertiendo día tras día
leche de la jarra al cuenco
no merecerá el Mundo
el fin del mundo.
miércoles, 4 de noviembre de 2009
La intimidad intimidada
martes, 3 de noviembre de 2009
Totoro y yo

Uno a cero: desde que la niña Satsuki ha exclamado: “¡Somos el viento!”, siento que Hayao Miyazaki me acaba de regalar el primer verso de un haiku, pero no logro seguir solo o no hace falta. Sin embargo, cuando Totoro salta bajo un árbol para que con el temblor de tierra le caigan las gotas de lluvia redobladas, recuerdo un haiku de Jaime:
En cuanto escampa,A la salida, encantados, comentamos la mágica sincronía entre la emoción del mundo infantil y el interés nuestro de mayores que consigue la película sin hacer trampas. Jaime entonces apunta: “Es como en Platero y yo”. Y lo es. Dos a cero.
se refugia la lluvia
bajo los árboles.
lunes, 2 de noviembre de 2009
Vidas y venidas
Por muy vulgar y corriente que sea la existencia de cualquiera, desde el momento en que se pone a contarla se da de bruces con un problema de primera magnitud: la verosimilitud. Con desconcertante frecuencia, nos pasan cosas extraordinarias, literalmente increíbles. El escritor ya irá viendo cómo soluciona esa papeleta, pero la enseñanza fundamental, desde el principio, está clara: la vida es fantástica.
*
Cosas tan íntimas que sólo pueden decirse en público.
*
Escila y Caribdis: la autocomplacencia y la falsa humildad.
*
Cuando me recriminan tanto impudor y transparencia, me sale una respuesta grandilocuente: “Hay más cosas entre mi pecho y mi espalda, Horacio, de las que caben en mi literatura”.
*
Escritor autobiográfico: redundancia (que muchos ignoran).
*
El escritor de ficción se escapa; el autobiográfico se persigue. Sólo los buenos de uno y otro signo se alcanzan.
*
Para salvarse, el personaje aspira a persona, la persona a personaje. Cuando se cruzan por la calle, se saludan ceremoniosos e irónicos, pensando: “¿A dónde se creerá que va éste?”
*
El escritor autobiográfico es un vividor. El tiempo, de negro, le escribe su obra, menos el final, que es lo más difícil, que se lo encarga a una afamada profesional, la muerte.
*
El Juicio Universal será menos violento para el escritor autobiográfico.
*
El lema del escritor confesional: “También la verdad se inventa”.
domingo, 1 de noviembre de 2009
Perspectivismo y personalismo
También tiene cierto interés mi tendencia a hablar de autores más que de títulos. Sobre todo, con los poetas, pero con todos. El personalismo me puede.