miércoles, 4 de mayo de 2016

Decisión crucial



El médico me ha aconsejado levantar ligeramente la cama por el cabecero. Y me ha dicho que puedo encargar unos tacos de madera, pero que unos libros bajo las patas delanteras valdrán. Llevo tres días paralizado por la trascendencia de la decisión. Podría poner, por respeto al libro, dos tomos malos, y a correr, esto es, y a dormir. Pero por respeto a la literatura no puede ser. Debería poner dos libros fundamentales, como que van a ser mi fundamento ocho horas al día. Una variable en los cimientos de los libros de cabecera. Y hay que contar en el contagio por contacto, en la cercanía, en la ósmosis. ¿Qué dos libros poner, cuáles?


martes, 3 de mayo de 2016

Coplas de (Francisco Díaz Velázquez) nadie


Coplas de nadie (Francisco Díaz Velázquez) es un librito delicioso que, de pronto, esconde coplas que nos han matao. Qué apropiado, pues, que esté publicado por Libros de la herida. Véase:


Tenía las ideas muy claras. 
¡Lástima que tanta luz 
no le dejara ver nada!

*
 ¡Qué trabajoso es hablar 
contigo que siempre tienes 
la escopetita cargá!

*
 Se encerró en su casa. 
Dicen que ese fue 
el viaje más largo 
que hizo Gulliver.

*
 A compás de bulerías 
hasta la pena más grande 
se convierte en alegría.

*
 “¡Qué corta es la vida!” 
Dicen que eso fue 
lo último que oyeron salir de los labios 
de Matusalén.

*
 Demasiada prudencia: 
siempre piensas lo que dices, 
nunca dices lo que piensas.

*
 Canta un pajarito 
dentro del nido 
y se despierta el gato 
que está dormido. 
¡Ay, Señor mío, 
que ya no puede uno 
decir ni pío!

*
 La cebolla se forma 
de muchas capas; 
cuando le quitas todas 
no queda nada. 
Como nosotros: 
bajo tantos disfraces 
no hay ningún rostro.




lunes, 2 de mayo de 2016

Elegancia natural


Primer día de playa del año. Todo bien. Yo leía bajo la sombrilla. Unos muchachos empezaron a jugar al fútbol a mi lado. Gritaban, salpicaban arena —soplaba un poniente largo que me metía los granos en los ojos— y amenazaba pelotazo. No era confortable. Entonces uno de los muchachos dijo, sin que yo hubiese tenido tiempo de quejarme ni de echarle una mirada recriminadora: "Vamos, para arriba para no dar por culo". Y me pareció una frase llena de elegancia natural. Ese muchacho, un poco basto por fuera, tenía un alma finísima. Ya (le) dijo Pla que la forma suprema de la elegancia es la caridad. 


sábado, 30 de abril de 2016

Instinto maternal



Leonor nunca puso pegas a mi acento hablando inglés. Se maravillaba de mi vocabulario y esas cosas. Pero ahora, con los niños delante, me corrige hasta extremos fricativos. A mí, que ya sabía que el acento no es un don que quiso darme el Heaven, no me extraña. Me pasmo ante la fuerza del amor. Del de novios, del de madre.


miércoles, 27 de abril de 2016

Foto



Estaba escribiendo sobre esta foto vertiginosa, cuando nos llegó un mensaje de me hermano Jaime que adjuntaba esta foto de mamá:


Con este comentario al que no tengo nada que añadir: "De esta foto me gusta todo".

Y, de pronto, sentí unos enormes cargos de conciencia. ¿Hemos sido lo suficientemente agradecidos a la fotografía? A la emoción y a la felicidad a raudales que nos ha dado.


lunes, 25 de abril de 2016

Modo


Ayer Leonor hizo esta foto, que le salió modo Sorolla:



En misa, luego, en la pradera, los niños jugaban por atrás y por el lado. Se tiraban dardos y practicaban esgrima con dos ramas. Bucólico, pero épico. De pronto, Carmen dijo algo a Quique, que estaba a unos tres metros, y todos los bancos de cerca se rieron. A mí no me extrañó, porque los veo graciosos por el mero hecho de existir. A la salida, una amiga me contó que Carmen había advertido a su hermano: "Quique, voy a dejar ya las flechas. Me pongo en modo niña".