lunes 30 de enero de 2012

Mi torpe incertidumbre indumentaria


Delante de mi armario me pongo muy antoniomachadiano y hago gala de un profundo desdén por las cuestiones de la indumentaria: "Ya conocéis mi torpe aliño indumentario". Hasta ahí, bien, homenajeo al maestro y me visto cómodo y rápido. Lo malo es que en cuanto piso la calle me vuelvo ipso facto muy manuelmachadiano –Manuel es otro de mis mayores– y en pleno ataque de dandismo sobrevenido, lamento mis pintas y me arrugo (aún más). Parece broma, pero me pasa a diario, desde hace siglos y no aprendo. Como no quiero renunciar a ninguno de los dos maestros, no sé por qué no soy un dandy a la hora de vestirme y un desaliñado bohemio después. Entonces tendría arreglo: podía sacarme la camisa o manchármela o así. Con el desordenado orden de los factores de ahora, desde luego no hay forma. 

domingo 29 de enero de 2012

Donde la hoguera verde



Inma Moreno ha ganado el premio "Antonio Machado en Baeza", que le ha dado, además de 6.000 € que quién los pillara, la publicación de Donde la hoguera verde en Hip- hip- Hiperión. ¡Hurra! Y a nosotros nos ha dado —y ahí es nada— la posibilidad de leer sus versos. 

El miércoles fui a la presentación del libro a Cádiz-Cádiz, o sea, a Cádiz capital, como decimos los de Cádiz provincia. Yo iba, más que nada, para arropar a mi amiga. Cree el ladrón que todos son de su condición, y abrigo pocas esperanzas cuando voy a la presentación de un libro. Esta vez no se cumplieron mis desesperanzas. Estuvo muy bien. El agudo presentador preguntó por los títulos de los poemarios de Inma, y ella hizo una reflexión muy sabrosa. Son siempre frases inacabadas: Son los ríos, Como lava oscura, y este Donde la hoguera verde; y eso, aunque no lo ha hecho nunca a propósito, debe de indicar, suponía ella y a mí me convenció, su idea de que la poesía es sobre todo señalar un misterio, un misterio al que ha de llegar solo el lector. Egotista, me puse a pensar que quizá mis títulos, frases coloquiales que transparentan un significado más alto, funcionan de un modo análogo, dentro de las diferencias de cada cual. 

Hubo coloquio posterior muy interesante, lo que fue otra cosa insólita. Apuntó Ana-Sofía Pérez-Bustamente [que no lee mi blogg y yo le dije muy en serio que mejor, porque con los amigos que venís tengo suficiente y prefiero que las autoridades lean luego los libros en que selecciono mucho y corrijo más estas entradas, eso le dije, pero a lo mejor, cae en la trampa de Google y viene a ver qué digo de ella], muy bien apuntó, digo, que veía en este libro que sucede en Inglaterra, la huella de una escuela sevillana (Jacobo Cortines, Fernando Ortiz, Juan Lamillar) con cierta contención muy british, que remite —eso ya lo tercié yo— a reivindicación del T. S. Eliot crítico que hiciera Cernuda y, entre nosotros, Ortiz y al tamizado mito de la Andalucía inglesa que tanto glosara Pemán. 

Unos y otros fueron destacando poemas favoritos y me llamó poderosamente la atención la falta de coincidencia. Nadie señaló el que yo colgué ya aquí. Ni tampoco éste: 

FÍSICA CUÁNTICA

La misma luz filtrada en blanco,
el mismo mar de plomo huidizo,
el mismo viento casi sólido,
las mismas gentes,
el mismo suelo,
la misma estricta geografía
y, sin embargo, en mi conciencia,
dos universos separados.

Con su presencia cotidiana,
desde que vine hace unos meses
hasta este instante en que lo miro
¿en qué momento este paseo,
este que hoy vivo y que me vive,
se avino a ser este paseo?

Donde la hoguera verde nace de un viaje a Inglaterra que se transforma en un viaje al interior del alma. Justamente de la transformación nos habla este poema, de cómo un parque anodino (aunque perfectamente descrito: "luz filtrada en blanco", "viento casi sólido", "mar de plomo huidizo") se convierte de pronto en parte de una vida, la nuestra, y ésta hace a su vez nuestro el parque. Las nociones de la física cuántica se aproximan a estas transformaciones sentimentales de la realidad, aunque sin llegar a su hondura.  

sábado 28 de enero de 2012

Nueva variación

¿La verdad? No.; tu verdad. 
Si es la verdad y la ves, 
hazla tuya desde ya. 
[Sigo dando vueltas a la soleá, ya ven]

More es más


Canetti apuntó en su cuaderno Libro de los muertos un detalle admirable de la muerte de St. Thomas More. No sé de dónde lo sacó, pero lo deja sin traducir: "Laying his head upon the block, bade the executioner stay until he had removed aside his beard, saying that that had never commited any treason". O sea, que dijo al verdugo que esperara a que retirase a un lado su barba, porque ésta no había cometido traición ninguna. Es admirable, realmente, y uno no se puede resistir a apuntarlo también en su cuaderno. Por el humor finísimo, rozando por un pelo el absurdo, pero sobre todo valiente y sereno; y también (More es siempre más) por la elegancia literaria de proclamar allí su inocencia con una viril metonimia, sin lloriqueos ni grandilocuencias, con un guiño al respetable; y por último, por ese detalle de mundanidad bien entendida: cuidando su aspecto hasta el último suspiro. Amén. 

viernes 27 de enero de 2012

Porque españoles somos todos

Generalmete no, pero esta vez se me ha hecho la boca agua de verme llamado o andaluz:
O 4º número está já disponível e nele podemos saborear a poesia dos portugueses A.M. Pires Cabral, Ana Salomé, Carlos Soares, Jorge Velhote, Manuel A. Domingos, Maria Quintans e Pedro Santo Tirso, da catalã Ana Gorría e do americano de ascendência polaca Mark Wisniewski, apreciar os micro-romances e microcontos dos portugueses Carlos Veríssimo, Guilherme José Pires & João Rui Afonso (do blogue Histórias Daninhas) e João Luís Barreto Guimarães e do andaluz Enrique Garcia-Máiquez, descobrir um conto do nosso grande romancista Camilo Castelo Branco e um outro do castelhano Ignacio Martínez de Pisón e deslumbrarmo-nos com as ilustrações das portuguesas Maria João Sanchez e Mariana, a Miserável, da brasileira Camila do Rosário, da americana Ali Cavanaugh e do francês Julien Pacaud. 

El punto final

No nos pagan mucho a los columnistas, pero a cambio nos llaman de redacción cada dos por tres para que escribamos menos por el mismo dinero. La relación cantidad/precio empieza a ser, por tanto, inmejorable. Yo cada vez tengo que escribir columnas más cortas, apenas la basa, con muy poco fuste. Me dicen que si no el lector de hoy no llega al punto y final. Pero, ¿qué tendrá el dichoso punto y final de tan deseable?, me pregunto. ¿No sería más respetuoso con los lectores y su presunta pereza permitirles que acabasen ellos en cualquier otro punto cualesquiera, aunque fuese suspensivo?... Y seguir nosotros haciendo columnas con su basa, su fuste y hasta su capitel, que puedan interesar algo al lector de mañana.

Machamartillo, qué bien suena

Conservador en todos los sentidos de la palabra, católico a machamartillo, miembro del Opus Dei, rasgos, en fin, de los que me siento lejos, este magnífico poeta mantiene un blog que sigo con gusto. Todos los días hay una entrada, aunque a veces sea brevísima. Pero todas tienen agudeza y hondura. García-Máiquez no oculta sus ideas políticas ni religiosas, en absoluto, pero nunca es agrio, bronquista, amargo o apocalíptico. Tiende más a la levedad, al humor, a la sugerencia. Entre los blogs que estoy citando, no sé si conozco otro, además, tan pegado a lo personal, a lo familiar, a lo doméstico.
Pues hoy habrás hecho la visita en balde, desconocido amigo, porque la entrada diaria me la has escrito tú, aunque la exigencia —merecerme este retrato— venga a ser mía. Y tanta (una en cada coma), que no sé si agradecértela o echarme directamente a temblar.  No dejo, sin embargo, de alegrarme muchísimo por la compañía, por la tuya y por la de los blogs con los que tu atención me junta. 

jueves 26 de enero de 2012

Inagotable

Quizá si cuando publiqué esta reseña a su poesía completa hasta la fecha Carlos Pujol no me la hubiese agradecido, no habría pensado ahora en rescatarla, y habría escrito otra con otro tono diferente. Y, sin embargo, gracias a eso he aprendido, como de Carlos Pujol, una lección nueva. La leo y me alegro. De los poetas verdaderos no hay que hablar nunca como si hubiesen muerto. 

Cuatro puntos cardinales



La veleta sólo quiere saber de dónde viene el viento, no adónde va...
*
A la brújula lo de los vientos le parece una frivolidad: ella no pierde nunca el norte.
*
Qué empeño el del barómetro por estar a la última. 
*
Y el reloj dando vueltas.