lunes, 20 de marzo de 2017

Felicidades


Con gran tensión y angustia, pasé el día de ayer conteniendo mis imperiosos deseos de felicitaros, queridos Josés y Pepes. Pero uno es fiel hijo de la Iglesia, aunque le cueste, y es lógico que la liturgia mande sobre el calendario, al menos en cuestiones que afectan al santoral. Como ayer era domingo de Cuaresma, la fiesta de vuestro (nuestro) santo patrón, se traslada a hoy. Así que ¡muchísimas felicidades! Me queda el consuelo de que, si no habíais caído, os regalo un día más de fiesta grande. Celebrarlo por todo lo alto. Y yo con vosotros.