miércoles, 5 de julio de 2017

Ésa es la cuestión


En la compra, Leonor ha traído un bote de mi desodorante. Se me había acabado, en efecto. Y ahí está el flamante bote en mi lado del cuarto de baño. Mi duda es si Leonor se había dado cuenta o se había dado cuenta. Ésa es la cuestión. En el primer caso, sería un ama de casa atentísima. En el segundo, una esposa delicada hasta extremos japoneses. Voy a apuntarme a la delicadeza oriental y no le voy a pedir explicaciones.

--Me has comprado el desodorante. ¡Muchas gracias!

--De nada.


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