viernes, 1 de junio de 2007

Certezas razonadas

Se pregunta José Mateos en el prólogo:
¿Y quién puede querer leer un libro que se titula La razón y otras dudas y que muestra una soberana indiferencia hacia las imposiciones de la actualidad, y que habla de Dios y de los espejismos de la razón, de libertad y de poesía, de sufrimientos y esperanzas?
Hombre, muchos; yo, sin duda. Las razones las he explicado, largo y tendido, aquí.

8 comentarios:

María dijo...

Yo también!!!! ¿de quien es?¡¡gracias!!

E. G-Máiquez dijo...

Qué difícil es escribir de forma inteligible y clara, María. Es verdad que mi entrada puede crear confusión. El autor del prólogo, José Mateos, cogió carrerilla y escribió el libro entero él solito. Quiero decir, que La razón y otras dudas es un libro suyo, aunque no se diga en mi entrada.

María dijo...

A mi me vas a contar lo difícil que es que entiendan lo que escribes!!! (más todavía si no conces al que escribe) genial, gracias, tomo nota y... perdona la confusión!

Anónimo dijo...

Las citas de Mateos en tu crítica son tan buenas como las del otro día aquí. La de la felicidad de más me dejó pensativo. Habrá que leerlo.

Javier Liniers dijo...

¿Escribe así: "Hayeck" José Mateos? Si es así, no sé si tendrá mucho fundamento su crítica, pues lo correcto es "Hayek". Es un autor de primera, y no sólo económico, ni mucho menos. ¿Lo has leído?

E. G-Máiquez dijo...

La errata es mía (as usual), que no lo he leído. ¡Jo, Liniers me las trincas todas y en todos los idiomas! Voy a escribir ahora mismo a P.D. para que me lo corrijan.

Y a mí ya no me queda más remedio que confesar que no lo he leído aún. J. Mateos sí y por eso lo escribe bien y lo analiza (de pasada) mejor.

Pedro Blanes dijo...

Quizá el Dios de José Mateos sea como el de Natalia Ginzburg, que aunque de modo caótico, atormentado y discontinuo, creía en Dios.

EM dijo...

Amigo Enrique+

"...Si viste tú en ella/ la luz, era tuya: tu luz inefable."

¿Recuerdas aquel verso del poeta Ramón Gaya: "que en mi pena está todo cuanto he sido"?

Dios mío, cómo acompañan sus versos (Palabras en la noche) y sus pensamientos (El huésped inoportuno)...+Réjouis Toi, montagne inaccessible aux pensées des hommes+

De su último libro acompaña hasta la dedicatoria. Hermoso homenaje a sus amigos de Pre-Textos
Gracias