jueves, 21 de septiembre de 2017

Conde Donoratico


Quique se sienta sobre mis rodillas y no puedo resistir la tentación de morderle la oreja. Le hace cosquillas. Le digo: "Umm" y me vengo arriba "tengo que contarte la terrible historia de Ugolino della Gherardesca, conde Donoratico. "Cuenta, cuenta". Le resumo al Dante. Como el malvado obispo Ruggieri degli Ubaldini le encerró en la Torre Mida con sus hijos Gaddo y Uguccione, y sus nietos Nino y Andelmuccio, y más tardé claveteó la puerta y prohibió que les dieran de comer. Quique, como es comilón, se iba angustiando, metiéndose en la historia. Entonces, cuando el hambre ya era insoportable, los niños le dijeron: «Padre: más corto será el duelo si comes de nosotros: Tú que vestiste nuestra carne, desnúdala si quieres», y se ofrecieron a ser devorados. "¿Les comió?", pregunta Quique tocándose la oreja. "No se sabe", le digo, "Dante nos deja con la duda, porque es mucho más terrible que la certeza". 


Un minuto de silencio. Y Quique se levanta de mis rodillas y se va al jardín. Creo que mi primer intento de crear un dantófilo me ha salido por la culata. 

1 comentario:

Gonzalo García Yangüela ن dijo...

Ahí, sin contemplaciones...