sábado, 8 de abril de 2017

Un artículo, una novela


Pablo Pomar fue quien me confirmó que el colegio "José María Pemán" había sido originalmente "Blasco Ibáñez". Estaba seguro de que no podía haberse llamado "Pemán" en el 33, pero "Blasco Ibáñez" me vino de perlas. Daba un final en parábola a mi columna. Más tarde, añadía Pablo unas sospechas interesantes que darían, no ya para un artículo, sino para una novela. Vicente Blasco Ibáñez se las había tenido tiesas con Miguel Primo de Rivera, de Jerez y tan querido en su ciudad que aún no ha habido quien le desmonte de la Plaza del Arenal. Encima, Blasco Ibáñez con La bodega había apuntado contra los Domecq de un modo casi explícito y, por extensión, contra todos los bodegueros de la tierra. ¿Quién tomó la decisión de ponerle al colegio ese nombre? ¿Fue, como parece, un acto político cargado de intención y ganas de incordiar? ¿Cómo fue recibida la noticia? Hubiera tenido, entonces, cierta justificación el cambio de nombre a las primeras de cambio, y una disculpa que José María Pemán, que ya se había mostrado contrario a los bailes de nomenclaturas en un artículo estupendo, aceptase éste, él que "había consagrado su vida y su obra a la defensa del Altar, del Trono y de la Casa Domecq", como epigrameó lanzándose en picado, Manuel Halcón, marqués de Villar de Tajo.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

En esta información (http://www.infolibre.es/noticias/politica/2017/04/06/un_colegio_jerez_vota_cambiar_nombre_del_escritor_franquista_jose_maria_peman_poeta_gloria_fuertes_63535_1012.html) se mencionan dos datos aquí omitidos, y que quizá tenga algún interés el conocer: 1) El cambio de nombre se hizo tras una VOTACIÓN favorable en el propio colegio. 2) Pemán fue responsable de la depuración de maestros republicanos.

Yo me limito a hacerlo constar; las conclusiones, cada uno.

Enrique García-Máiquez dijo...

Gracias.