martes, 1 de agosto de 2017

Golondrinas


Sigue el pulso con Manolo. Ahora se ha ido una válvula del riego automático y me ha vuelto a proponer arreglármelo por libre, pagándole yo por libre, y no en las horas de mantenimiento. Me he mantenido firme. Y él, escurridizo, ha dicho: "Vale", y no sé cuándo llegarán esas horas de mantenimiento, porque los aspersores gotean y se han hecho tres o cuatro charcos en el jardín.

En principio, yo estaba fastidiado.

Pero hace dos o tres días vimos a unas golondrinas revolotear por el jardín y posarse en el suelo, junto a un tupido matorral. Iban y venían, frenando en su última vuelta. Pensé que iban a hacer un nido en el matorral, incluso. Y busqué en internet si las golondrinas hacen sus nidos tan bajos. Incluso empecé a preocuparme por los gatos que cruzan el jardín de vez en cuando, como tigres en miniatura, pero enormes para mis golondrinas. (Ya eran mías.)

Luego no eran dos, sino seis, ocho, doce...

De pronto,  caí. Venían a por el barro, para llevárselo limpiamente en su pico al nido que estarán haciendo o reparando en otra parte. Di gracias a la válvula rota y a la guerra sorda con Manolo. Dan unas vueltas al principio enormes, que se hacen más chicas, y más lentas, hasta que se posan. Yo veo en las vueltas las vueltas del mundo que han recorrido para llegar a casa; y en el momento tan delicado de posarse, un canto nostálgico al sedentarismo.

Le va a extrañar mucho a Manolo que ya no le meta la prisa con el arreglo.


***
[Ilustración de Carmen García-Máiquez]

4 comentarios:

Gonzalo García Yangüela ن dijo...

A tus letras les ha salido el complemento perfecto de la mejor ilustradora. Qué buen par de alas.



PS: Mi modesto jardín sufre las torpes manos de este jardinero que suscribe. Veo que merece la pena el esfuerzo, por los regates que me ahorro.

Enrique García-Máiquez dijo...

Y vaya que te los ahorras.

Un amigo también procuró ahorrarse lo suyo, pero de otra forma.

Gonzalo García Yangüela ن dijo...

Incluso sin baja y sin descubrir la identidad secreta de supergardener, no me parece buen negocio. Siempre tendría el mérito el súper mientras que si algo fallaba, sería que Clark Kent no hizo su parte.

Eso, ya lo sabemos, e asín.

José María C dijo...

¡Enrique! Doy un seguidor de don Tú Monasterio, y gracias a él llegué a tu blog que me encanta. Tengo 17 años y también pasé esa adolescencia becqueriana -bueno, no estoy seguro de que sea correcta la conjugación del verbo- y pienso que saber leer y saber escribir son los mayores placeres y las mayores destrezas que podemos llegar a adquirir -si es que es posible- y disfrutar. Viendo tu trayectoria y gustándome mucho tu estilo y el de el Librepensador, me preguntaba si podías, desde tu globo, darme libros y escritos como esos de los que te leo disfrutar y hacerme recomendaciones.
Un borgiano -en sus comienzos- Jose María