jueves, 4 de febrero de 2010

Tres notas en el diario

Aprovechando una Moleskine que me regaló mi cuñado en Navidad, me he puesto a llevar un diario, una contabilidad B con respecto a este blogg, cada día menos diarístico. Se trata, por tanto, de apuntar, una tras otra (y con algún ocasional comentario entre paréntesis) las actividades del día. En esas estaba, cuando de pronto me leo haciendo estas consideraciones:
1- Cuando esto lo lea otro, ¿entenderá las notas?, ¿la letra?, ¿las alusiones?
2- ¿A quién le interesarán, en todo caso?
3-Es imposible escapar a la metaliteratura. Llevo poco más de un mes escribiendo un diario estrictamente privado, pura anécdota, valga la contradicción, y ya me estoy haciendo preguntas sobre el género.

4 comentarios:

Adaldrida dijo...

Es que no tenemos remedio...

Luis Valdesueiro dijo...

Si me lo permite, me suena a algo así como a inocencia perdida... Momento que el recelo aprovecha muy bien, obligándonos a juzgar, a mirar cómo miramos, lo mismo que si estuviéramos detrás de nuestra nuca...

Ramón Simón dijo...

En privado, Enrique, nos hacemos preguntas cuyas respuestas conocemos de antemano.
Saludos.

AnaCó dijo...

Se lo puedes mandar dentro de unos años a Philipe Lejeune, tiene el mayor archivo de diarios en Francia. Su lema es los leemos todos, no publicamos ninguno, salvo dentro de antologías que hacen cada 2 años, me parece. Así que ánimo, no te faltarán lectores. Te gustarían las jornadas a las que estoy asistiendo ahora sobre escritura autobiográfica. Esta tarde interviene Aquilino Duque, me hace ilusión conocerle en la realidad-real.