miércoles, 20 de julio de 2011

Disculpas

Con qué alivio he comprobado que a los diez años o así se pasa una etapa de agudo  humor negro. Los hechos son los siguientes. Entretenido por los andares (de la manita) de Carmen, he pisado a la hija de unos cinco años o así de una conocida. Siendo uno chestertónico, la niña no le ha visto la gracia y ha lanzado un alarido terrible e inconsolable. Nosotros salíamos de la piscina y ellos también: me ha dado tiempo para oírla llorar. La madre, educadísima, me aseguraba que lloraba porque llevaba muy tonta toda la mañana con un dolor de cuello. Ya en la puerta, seguía llorando, aunque a mí se me habían acabado las disculpas y a su madre las excusas. Una señora que entraba ha preguntado qué le pasa, qué, tan terrible a esta poobre criatura afónica. Tanto la madre como yo hemos visto una oportunidad para recomenzar. Dice ella: “Le duele mucho el cuello”. Digo yo: “No, es que la he pisado yo, yo, sin darme cuenta”. Y dice el niño de la que entraba: “¡¡En el cuello!!”, mirándome con cara de guasisusto. Nos hemos reído todos, menos la niña llorosa y la madre del niño, que ha entrado disculpándose, avergonzada. Y así vamos echando el verano.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola....soy italiana, no sè que GUASISUSTO significa...

E. G-Máiquez dijo...

Grazie mille per la visita. Quella parola non esiste in spagnolo, e significa che il ragazzo si mise la faccia incredula ma in fondo rideva con battute.

David Luque dijo...

Muy buena la entrada. Me he divertido mucho leyéndola. Mis felicitaciones.

Fernando dijo...

Enrique, no me queda claro si veraneas en El Puerto o en Cambridge.

E. G-Máiquez dijo...

Justo cuando me llegó tu duda, dear Fernando, andaba traduciendo esto de Quintana: "Se cuenta que en cierta ocasión Joao Ribeiro, llevado de su curiosidad como lingüista, preguntó al embajador del Reino Unido como se decían, en inglés, tales y tales palabrotas. Le respondió el digno representante de su Majestad Británica: "No se dicen".

En resumen, que estaba casi en Cambridge.

Gonzalo dijo...

Jaajajaja.

Me he reído mucho con esa acepción poco literaria de chestertónico y a carcajadas con la exclamación del niño.