domingo, 21 de mayo de 2017

Basallote


Entre mis múltiples prejuicios, desconfiar del poeta que no me llega de la mano de un poeta o de un crítico, sino de su familia o de un compañero de trabajo. Los prejuicios tienen de bueno que es mucho más fácil curarse de ellos que de nuestros juicios y uno lo hace incluso con un prurito de orgullo.

He leído los haikus de Francisco Basallote (Vejer de la Frontera, 1941-2015) porque su sobrina Caridad, que se merece que nos desprendamos de cualquier prejuicio como quien se quita el sombrero para saludarla, me prestó En los senderos del bosque, publicado en 2008 por la Sociedad Vejeriega de Amigos del País. Y me he alegrado muchísimo.

Mi selección:
 No dará más naranjas. 
De un solo tajo 
dos leños secos.
*

El cielo azul 
ha descendido al seto 
de las lavándulas.
*

Ensimismado, 
el cisne sólo existe 
en su reflejo.
*

Un haijun lava 
su túnica en el río 
y sus recuerdos. 



2 comentarios:

Caridad dijo...

Enrique, cuanto me alegra que que te haya servido de brainstorming y que hayas disfrutado de de algún rompimiento de gloria. Muchas gracias por este post. Un abrazo, Caridad.

Ignacio dijo...

Querido Enrique:

Los prejuicios tienen más cosas de bueno.

Como explica un colega tuyo (de bloggs), físico de buena cúltura humanística y valiosísimo blogg, desgraciadamente alicaído en los últimos tiempos:
https://pseudopodo.wordpress.com/2007/01/27/en-defensa-del-prejuicio-de-burke-a-scruton/

Sabemos, con San Pablo, que sólo podemos gloriarnos de nuestros pecados. Con algunos sabios sabemos que no debemos avergonzarnos de unos sensatos prejuicios.

Un abrazo. Mil gracias, como siempre, por tu labor.

Ignacio