...........RESTAURANTE CHINO
Por favor, no te vayas.
Espera a que acabemos la Familia Feliz.
Come un poco de Pato Lacado y de Chop Suey.
No me pongas, amor, en evidencia
ante la concurrencia.
Pero, si quieres, huye,
Déjame.
Daré cuenta yo solo de esta cena agridulce.
Cuando tú te hayas ido,
Me envolverán las sobras.
lunes, 9 de marzo de 2009
Un tema generacional
domingo, 8 de marzo de 2009
Si me equivoco, el error no es mío
[Ah, a propósito: yo lo escribí con puntos y aparte y cursivas, como puede leerse en el trampolínk]
viernes, 6 de marzo de 2009
Un clavo ardiendo
Se me complica el día:Pero no era un haiku salvífico, ni mucho menos. El día seguía inútil. Inútil, sí, pero muy formal, porque iba cumpliendo lo que se esperaba de él, gestión tras gestión, sin solución de continuidad. En un atasco tuve, por suerte, un susto repentino. Con el viento largo y frío una palmera se agitaba talmente como la cabeza de Medusa: me quedé de piedra. Sólo los pitidos de los coches de atrás rompieron el maleficio o me lanzaron de nuevo al mío, que era el de un Sísafo burocrático con su carpetita de papeles de abajo a arriba.
tan solo un haiku
podrá salvarlo.
Al final de la tarde, cuando salía a hacer otra tanda de gestiones, me deslumbró un reflejo naranja, miré y:
Deja el sol últimoNo me salvará para la posteridad, como decía Borges de quien una tarde oyó cantar al ruiseñor, pero, bueno, era muy bonito ese interés del sol por no dejarnos a oscuras, y me iluminó lo que quedaba de día, que eran aún unas horitas.
un rayo en la farola.
Juega a encenderla.
jueves, 5 de marzo de 2009
Obsesión y Vuelo
Puedo declarar ahora con enorme satisfacción, que me equivoqué. El verso libre y corto, gracias sobre todo a un sentido muy fino del ritmo interno y a unos encabalgamientos altamente significativos, levanta el vuelo. De hecho es capaz de volar a pesar de un léxico poco ligero, lleno de palabrones poéticos, que pesarían como el plomo en cualquier otra poesía. Aquí hasta funcionan.
Sobre lo que nos cuenta, el título no podía ser más explícito: la obsesión por la muerte y el duelo por la del padre. Qué interesante la cantidad de poetas españoles, de Jorge Manrique a José Mateos, pasando por Juan Luis Panero, que han escrito obsesivamente sobre la muerte del padre. Un tema muy nuestro, parece.
Pero no nos vayamos por las ramas, o por las raíces. Ahí va un fruto:
SI ME ROBAS EL CIELO ME ROBAS
la vida, si me robas la tierra
la vida también robas.
En mi tierra déjame, déjame
en mi cielo. Los dos
son patria, un día
ya sólo tierra, ya sólo
cielo.
miércoles, 4 de marzo de 2009
Descubriendo Mediterráneos
Qué bien me hubiera venido leer la novela (que como novela no es gran cosa, pero como libro, ¡ah amigo!) en aquellos años míos de Universidad. Y qué pena no haber manejado el dato cuando hablamos de los nombres propios de Brideshead. Hace poco Manupé apuntó que tal vez Cordelia podría venir de Kierkeegard. Jo, en cada retorno una novedad.
Y así seguimos, descubriendo Mediterráneos. Otro: la deuda del Chesterton de Ortodoxia también con Newman. ¿Recuerdáis aquel épico fragmento en el que GKC explica que a los cristianos se les acusa simultáneamente de cobardes y de sanguinarios, de puritanos y de carnales, de pobres y de ricos, etc., según el punto de vista del que los mira, como a un hombre normal lo ve gordo un anoréxico y anoréxico un gordo? Bien, pues lean a Newman. Lean:
He becomes the paradox witch Scripture enjoins. This is variously fulfilled in the case of men of advanced holiness. They are accused of the most opposite faults; of being proud, and of being mean; of being over-simple, and being crafty; of having too strict, and, at the same time, too lax a conscience; of being unsocial, and yet being worldly; of being too literal in explaining Scripture, and yet of adding to Scripture, and superseding Scripture.
Newman me perdonará esta mediterranitis profunda. A fin de cuentas, él, tan británico, ergo tan atlántico, también descubrió en su momento el Mediterráneo, el mare nostrum, la madre de todos los mares.[Parrochial and Plain Sermons, Vol. V, Longmans, Green and Co., London 1891, p. 67. Para la traducción esperaremos a que el sabio Víctor García Ruiz llegue al V. V.]
Y qué alegría descubrir anoche que el mismísimo Papa de Roma está (o estuvo) leyendo a Newman con una pasión parecida [mucho mejor, pero parecida] a la mía. De rebote, Ratzinger me descubre otro Mediterráneo nuevo. San Agustín, con San Gregorio de Nysa, pensó al principio que, una vez convertido, todo sería una caída hacia la luz, como la de la gravedad, pero hacia la gracia. Enseguida se dieron cuenta, ay, que más que ascensus alado la cosa era un iter áspero, lleno de las curvas y los recodos de las reconversiones. Encuentro aquí otro motivo para seguir admirando a Dante, pues en la Divina Commedia, si uno cae, él no deja que nada se pierda: conjuga a la perfección la idea del iter [a través del inferno y en la primera parte del Purgatorio] con la del feliz ascensus [el segundo Purgatorio y, sobre todo, el Paraíso].
martes, 3 de marzo de 2009
Lo llevo en la sangre
Hazme promesa formal
de no faltarme en la vida,
pues eres una bebida
para mí fundamental.
lunes, 2 de marzo de 2009
mallo.zip
Ahora yo ya sólo aspiro a las enumeraciones.
*
La verdad es a veces tan verdad que se vuelve 100% cristalina y así innombrable.
*
Quién deja a quién si todos andamos diferidos de nosotros mismos.
*
Los recuerdos se construyen para el último día aunque nos engañe su gen de pasado.
*
Pero diga lo que diga Oriente, el mal existe, […]
*
Podría llamarlos pixelado nº 2, pero aquella noche devino puramente analógica
*
en otra cosa más compleja [que no complicada]
*
las flores con el tiempo (...) despuntarían al calor del PC
*
estética y ética son lo mismo, una pose ante el mundo.
*
Las fotos son recién nacidos que no crecen
*
siendo sincero no sé qué significa la palabra lluvia, ni la palabra ojos, ni perder ni ver, (…). Sólo sé que entre tus brazos fui una estrella mundial [bendita seas]
*
ingenua tarareas con la radio, to die by your side, such a heavenly way to die.
domingo, 1 de marzo de 2009
sábado, 28 de febrero de 2009
Alergia, alegoría, alegría
*La realidad, de paso, también alegoriza. Cruzo por un parque y oigo como una madre le grita a su hijo: “¡Gaizka, no empujes a tus compañeros!”. Tierno cachorrito del nacionalismo, qué pronto empieza.
*La verdad es una medicina.- Desde que hemos detectado la causa de mi astenia antihistamínica estoy muchísimo más alegre.
jueves, 26 de febrero de 2009
Los navegantes y el náufrago
miércoles, 25 de febrero de 2009
Al revés
(También puede leerse mi artículo haciendo click en la portada del último número, y yendo a la página 11 del pdf, justo al lado de José Jiménez Lozano, nada menos.)
Una historia ejemplar
Kamuru prometió que en un año la ciudad estaría edificada y sería, sin duda, la más bella del mundo, pero exigió del califa que le permitiera construirla con entera libertad, sin reparar en gastos, y que no se dignase a verla sino cuando estuviese totalmente construida. El poderoso califa, satisfecho del temperamento artísitico de su ingeniero, accedió.
Al expirar el plazo, Kamuru-l-Akmar pidió un año de prórroga, que el califa le concedió con gusto. Esto se repitió varios años. A los diez años el califa se encolerizó por fin, y todos los que nos hemos visto en tratos con la construcción hemos de reconocerle paciencia suficiente.
Sin embargo, al asomarse a las obras una sonrisa le borró el ceño adusto. “—Es la más hermosa ciudad que han contemplado ojos mortales! ¿Por qué no me avisaste, oh gran ingeniero, de que estaba concluida?”
Kamuru-l-Kamar inclinó la frente y no se atrevió a confesarle al monarca que lo que estaba viendo eran las casas que los artistas habían levantado para sí mismos mientras estudiaban los planos de la futura ciudad.
Hasta aquí la historia. Lo curioso es que caben varias interpretaciones del final: 1) El proyecto era tan sublime que, aunque no se llegó a construir, contagió a todos los trabajadores y éstos hicieron casas bellísimas. 2) Esos mismos hombres eran unos egoístas y sólo se preocuparon de su disfrute, embelleciendo sus viviendas y pasando de Abderrahmán. 3) Los artistas eran tan excelsos que hasta sus efímeras casetas les salían extraordinarias. 4) Abderrahmán, nada más asomarse a las obras, vio que aquello había sido un timo pero prefirió hacerse el tonto a asumir que lo era. 5) El califa, cohibido por el prestigio y la trayectoria internacional de Kamuru-l-Kamar no se atrevió a dudar de la hermosura de aquel lodazal y, en una versión inversa del cuento del traje del Emperador, decidió proclamar que todo era extraordinario.
Que la historia narrada por Marco Denevi (o por Omar-ben-Budur), tenga tantos finales posibles no es un fallo, sino todo lo contrario. Viene a decirnos, quizá, que ante cualquier prestigio artístico tenemos que interrogarnos a nosotros mismos y a nuestra sensibilidad. No es oro todo lo que reluce y hay palacios que en el fondo no pasan de casitas, pero a veces lo que reluce sí es oro o hay casitas más valiosas que palacios. Debemos juzgar con tiento.
domingo, 22 de febrero de 2009
La maldición del poeta
y, aun más, en la vida: sólo
se reconoce en sus versos.
viernes, 20 de febrero de 2009
El recurso del método
—Mi inspiración ha muerto...
Pero me sorprendí a mí mismo con un ignoto reflejo monárquico, vitoreando ipso facto:
—¡Viva mi inspiración!
Como aquí hay confianza, confesaré que me hice gracia, que falta me hacía. Es un buen método, además, contra todo desánimo. Primero se pone uno no sólo en lo peor, sino en lo irremediable. Pongamos un ejemplo [absolutamente hipotético]:
—Mi amor ha muerto...
Y de rebote, el remedio instantáneo:
—¡Viva mi amor!
Y así sin parar:
—El periodismo ha muerto...
—¡Viva el periodismo!
O:
—España ha muerto…
—¡Viva España!
Etc.
jueves, 19 de febrero de 2009
El barbero en el Tangaraño
... es un morbo muy malo el de las fotos
*
... y no hay derecho a cargar a nadie con emociones ajenas.
*
Esto de los recuerdos que saltan así de pronto es un regalo, es como volverse a encontrar un objeto perdido que en el reencuentro parece que brilla más que cuando lo tenías y no te dabas cuenta.
*
De las palabras que no suenan no me fío ni un pelo.
*
Yo no lo entiendo porque ya no me intriga.
*
... conseguí olvidar, sí , a veces se dice, se apunta uno ese tanto hasta incluso con cierta convicción, ¡qué jactancia adornarse con plumas de un dios tan arbitrario!
*
.... sólo lo que es directo se te mete en el alma a la primera.
*
... poder hablar era quererse
*
“¿Te has dormido, di? ¡Di! ¿Cuánto tiempo llevas dormida?”, es desesperante hablar al aire, el mayor desprecio que te pueden hacer.
*
Digo te miraba porque a veces se mira hablar y otras se oye.
*
... a ver si te crees que las cosas que te cuento esta noche con su dejillo de filosofía las sé porque las he leído en un libro, no hijo, ni hablar, antes de ser palabra han sido confusión y daño.
*
... si vas a a un psiquiatra a contarle los males de tu alma y eres capaz de contárselos medio correctamente, de qué te sirve ya el psiquiatra.
*
... de cualquier amistad o de cualquier amor lo verdaderamente inherente y particular es el lenguaje que crea según va discurriendo, mejor dicho el lenguaje es la relación misma porque al inventarse se configura el amor sobre él, igual que no se puede separar el caudal de un río de su cauce. [...] puro texto ha sido mi historia con él.
*
... desde pequeña me ha asaltado la tentación de despertar a la gente que quiero, […], no lo puedo remediar: esa expresión ausente y extraviada de los ojos que aún no han entendido los límites entre aquello que ven y lo que en el sueño veían es algo que adoro de una forma maligna.
*
… con lo que consuela decírtelo, consuela tanto que deja de ser verdad.
miércoles, 18 de febrero de 2009
Autocitas
martes, 17 de febrero de 2009
Sic transit
La alegría de recordarlo —tras un considerable esfuerzo— fue una decepción. El tal L. —caí— había tenido un minúsculo desencuentro literario conmigo. Hasta ahí, normal. Pero luego me informaron de que en la revista que dirige tachó mi nombre de un artículo. Como para variar yo era inocente y el otro se había portado raro, rencoroso y, de remate, ridículo, me entraron unas ganas enormes de contarlo todo con pelos y señales.
Sucedía, sin embargo, que mi fuente de información me pidió que esperara dos meses: el tiempo suficiente, supuse, para cobrar el salario por el artículo censurado. Me pareció justo y apunté el plazo en la agenda.
Eso fue en su momento. Nada más que sesenta días después se me había olvidado hasta el nombre del protagonista, y de mi rabia no quedaba ni sombra. Sic transit ira mundi. Sin los dos meses de reposo yo habría entrado como un hipopótamo en una cacharrería. Sin embargo, fíjense ahora qué serenidad, que parezco Epicteto, hasta con enseñanza moral y todo.
domingo, 15 de febrero de 2009
¿Elogio del lujo?
En legítima defensa.
viernes, 13 de febrero de 2009
Mote
—Uff, qué día más duro…
L. asintió y sumó:
—En realidad, toda la semana.
—Vaya mes.
—¡Y el año, qué!
—La vida es dura...
Aquí ya empezamos a sonreír. Bienaventurados los que tienen humor negro porque siempre acabarán riéndose.
Lo cual me hizo recordar una anécdota mía de la infancia en la que puede que brillara el talento que ahora me busco con tanto afán. Llegó mi abuelo muy agobiado de sus negocios y se quejó:
—Qué lucha…
A lo que yo, que tendría a la sazón seis o siete años, repuse:
—Pero qué lucha tan buena, ¿verdad, abuelo?
Anoche, al recordarlo, sin dejar de reírme, me puse serio Sería un lema de la casa, un mote del escudo precioso; y un gran título para una autobiografía: Qué lucha tan buena. Lo difícil es ganárselo, merecérselo.
jueves, 12 de febrero de 2009
1000
Bien; en 1000 entradas ha habido, ay, de todo, como he comprobado en mis propias carnes al preparar la antología Lo que ha llovido, que saldrá en Númenor próximamente (¿o tendría que decir aproximadamente? Las cosas de la imprenta/ van muy lentas). Pero sobre todo, lo que ha habido es el mucho bien que me ha hecho el blogg. Mucho. No sé si voy contra mi interés al confesarlo, ni me importa. Gracias al blogg he podido sentirme, ¿qué sentirme?, dejemos las humildades para cuando no estemos de miliversario, he podido ser escritor las 24 horas y no de higos a brevas o a salto de mata. Y luego está la confianza que me habéis ido dando en mis opiniones y en mi prosa, que eso es impagable (o irremediable). Joseph Joubert confesó: “Tengo el espíritu y el carácter frioleros; necesito la temperatura de la indulgencia más dulce”, y yo soy de su estirpe.
Por eso, hoy os celebro a vosotros, lectores de mi blogg. La poesía es lo fatal, pero esto, que ya digo que me ha hecho tanto bien, no lo habría escrito sin vuestro empuje. Y cuando digo “vuestro” cuento a todos. Tanto a los que rebotan (pum) de Google una vez (y punto) como a los más asiduos. Y entre los asiduos, aquellos que entran una temporada con un entusiasmo digno de mejor causa y luego desaparecen con la misma contundencia con la que llegaron. A ésos los entiendo mejor que a nadie. Si fuésemos la Hidra, podríamos tener más autores de cabecera, pero teniendo una sola cabeza (y bastante ocupada) lo más sensato es leer a un autor hasta que nos dé lo que tiene o lo que queramos cogerle, y luego ir por la música a otra parte.
Y qué decir de los insensatos, dulce compañía. O sea, de los que estáis aquí como yo, desde el principio, con una constancia que cada mañana me maravilla. El marido de nuestra madrina Frances Blogg os habría escrito la brava balada o el brindis vibrante que merecéis; yo, a estas horas de la mañana, levanto por vosotros mi taza de café. Que dure otros mil años, quiero decir, mil entradas, qué diantres, quiero decir, mil años.
miércoles, 11 de febrero de 2009
Prefiero perder
martes, 10 de febrero de 2009
Golpe de pecho
He descubierto que me estremece más el arte que la vida. Y que eso lleva a veces a una brutal falta de tacto. Camino hacia mi casa, por ejemplo, regodeándome en que me resta media tarde para dedicarme a la novela que me traigo entre manos, y en eso que de una inesperada esquina surge un conocido.
El conocido demuestra un interés muy notable en contarme detenidamente de su hija, que tenía un novio que a él no le gustaba y que, efectivamente, salió rana y que dentro de pocos días hace una exhibición de baile por bulerías (la niña) en el Teatro Municipal. Con cierta dificultad, tras comprarle dos entradas, logro desembarazarme, no sin haber dado antes unas muestras bastante evidentes de impaciencia.
Ahora, en casa, por fin, leyendo en silencio, me arrepiento. Por qué no habré sido capaz de interesarme con la narración del hombre y su hija y su novio al menos como lo hago con la novela o con cualquier película. Después de todo, no son historias muy distintas.
Cuestiones estilísticas aparte, es, me temo, porque un hombre de carne y hueso exige atención, sí, pero también cariño, caridad, entrega, y eso es justo lo que cuesta. (Ya avisé que yo no iba a quedar muy bien hoy, pero es lo que hay.)
lunes, 9 de febrero de 2009
Inquietante
domingo, 8 de febrero de 2009
Adivina, adivinanza
sí, pero
¿qué poeta?
Los sauces con ser sauces/ no dan tal sensación de desconsuelo.
*
Quererte es incurable / (o quiero que lo sea).
*
Creo que estoy tocando la verdad,/ se me han puesto las puntas de los dedos/ llenas de espinas.
*
Los muertos no padecen amnesia.
*
Cuando termino un poema a mi gusto/ me doy las gracias.
*
—Ni describo ni escribo a las flores,/ ya están hechas poema—.
*
La soledad de dos, cuando uno sólo ama.
*
Me temo estar imitando a escritores/ que aún no han nacido.
*
He muerto ayer y resucito ahora.
*
Aquí ahora sentada/ arrodillada al aire/ —dando gracias—.
*
Perdonar es como hacer un milagro.
*
El amor es un sitio para estar;/ alrededor/ se borran los caminos.
*
Voy a olvidarte y enseguida vuelvo.
*
Poetas tristes, dejaros de bobadas.
*
El amor me ha vendado antes de herirme.
*
¡Jolín con Strauss! (perdón, es que sonaba de fondo.)
*
Se lleva bien la soledad conmigo.
*
¿Acaso la belleza no tiene corazón?
*
Todo lo que ya soy y aún no merezco.
*
En el verso hay más sangre que tinta.
*
Tus palabras se han sentado a mi lado.
*
No dejes de abrazarme hasta que nunca...
viernes, 6 de febrero de 2009
Otro elogio de la lectura
Sin embargo, gracias a mi mujer o, siendo más precisos, a los Reyes Magos, el horrible y reincidente sueño se ha esfumado. Los Reyes me trajeron unas zapatillas de piel tan elegantes que parecen unos mocasines de esos finos que lucen los madrileños y que tienen en el talón unas gomas con bultitos para conducir con más seguridad. Como ya no pasaría nada si fuese a trabajar en zapatillas, he dejado de soñar con ello.
A cambio me he puesto a soñar con que envío a ALBA un artículo onírico, con faltas de lógica, de sintaxis y de ortografía, como dictado por Magdalena Álvarez y por Miguel Ángel Moratinos al alimón. Me veo en la mañana del viernes (con o sin zapatillas, eso ya da lo mismo) leyéndome con estupor y vergüenza propia. ¿Cómo pude mandar esto?, me pregunto, tirándome de los pelos hasta que me despierto, sudoroso, y suspiro, medio aliviado.
Entre que se cumple o no esa pesadilla probable, la vigilia va haciendo de las suyas. Ayer metí la pata como hacía tiempo (dos o tres semanas) que no la metía. Supongo que no sueño con meteduras de pata (con independencia de que la pata acabe en zapatilla o en botín acharolado) porque ya las meto bien despierto.
Un motivo de peso mío para amar la lectura es que, mientras uno lee, está calladito, en su casa y soñando despierto. En este sentido, es indiscutible que los libros mejoran el mundo. Con la crisis auguran que aumentará la lectura, porque es un ocio barato. Ojalá. A mí, aunque costase un riñón, ya me compensaría. Y además se puede hacer en zapatillas.
jueves, 5 de febrero de 2009
Llorando, sí
En Tudela de Navarra, imponían una Medalla al Mérito individual a un esforzado hijo de aquella ciudad. Presidía el acto el general Millán Astray y, como es natural, allí estaban todas las autoridades, civiles, militares y eclesiásticas, además del padre del voluntario condecorado, que era un tipo famoso por su entereza y vocabulario. Alguien gritó, llevado de su entusiasmo:Ni que decir tiene que "el Pite" nos dio de paso una lección magistral de poética.
—¡Que hable "el Pite"!
"El Pite" era el padre. Millán lo empujó a primer término. "El Pite" estaba lloroso y no podía arrancar. Eso asombró a uno de sus paisanos que, sin contenerse, lo manifestó en voz alta:
—¡Andá, si "el Pite" está llorando...!
A lo cual respondió el viejo con dignidad varonil:
—Llorando, sí, pero con muchos cojones...
miércoles, 4 de febrero de 2009
Sujetalibros
De pronto, sin embargo, me iluminó una sombra. Había encendido una velita aromática de olor a nardo que nos regaló mi suegra. Estaba sobre el buró, delante de unos libros. Esos libros los aguanta un juego de dos sujetalibros que nos trajeron los Feu. Es un perrito de hierro, un teckel concretamente, como la perrita que tenemos, que se llama Pukka. Uno de los sujetalibros es la cabeza y el otro la cola, de modo que cuantos más libros haya más perro—salchicha se vuelve el teckel, que se va alargando. Todo eso está en casa de siempre, pero ahora, la vela proyectaba sobre la pared la sombra del perro, y con la viveza de la llama, que palpitaba, parecía que el animalito jadeaba, ladraba (en silencio) y hasta meneaba el rabo de contento.
Sí, ya sé que era una sombra nada más, pero cómo me entretuvo y consoló. Además, estos son mis temas, no la gran economía. Unas sombras chinescas, la luz de una llamita y un sabor raro y hondo, como embobado, a infancia, muy parecido a la felicidad.
martes, 3 de febrero de 2009
Ultramar [o Y dale con los alumnos]
Pero no vine a hablar de mí, sino de nuestro idioma. Hace unos días, una alumna que nació y vive a quince kilómetros de mi casa me hizo una pregunta en un andaluz tan cerrado que yo no lograba entenderla. Fue su compañera colombiana la que me la tradujo a un castellano cristalino. Con perdón de todo nuestro muestrario de nacionalistas, tuve un acceso de orgullo, y para colmo, me acabé recitando los versos de Dámaso Alonso: “Hermanos, los que estáis en lejanía/ tras las aguas inmensas, los cercanos/ de mi España natal, todos hermanos/ porque habláis esta lengua que es la mía:// yo digo “amor”, yo digo “madre mía”/ y atravesando mares, sierras, llanos/ —oh gozo—, con sonidos castellanos/ os llega un dulce efluvio de poesía”.
lunes, 2 de febrero de 2009
La venganza
domingo, 1 de febrero de 2009
Curso matrimonial completo en un verso y medio de Muñoz Rojas
...........¡Ya, qué darse
para siempre!
[José Antonio Muñoz Rojas, Cancionero de la Casería, en Obra completa en verso, Pre-Textos, Valencia, 2008, p. 183]
viernes, 30 de enero de 2009
El haiku natural
............. Posible
como la flor ingrávida
del almendro, la dicha.
jueves, 29 de enero de 2009
Metedura de pata
miércoles, 28 de enero de 2009
El pillín es Miguel Martínez-Lage
Me extrañó, sin embargo, que se me hubiese pasado la cosa cuando leí Vida en Life, quiero decir, en V.O. ¡Con lo que yo le aplaudo a Pla esa frase famosamente suya! Así que me he ido al viejo libro y en la anotación del Friday, 5 April 1776, en la página 733 de Boswell's Life of Johnson, Oxford University Press, London, 1965, se dice: "Volumes would be required to contain a list of his numerous and various acquaintance, none of whom he ever forgot".
Ahora uno se podría poner borgiano y celebrar que Pla haya influido por fin en el doctor Johnson o, como mínimo, en el bueno de James Boswell. Pero lo más plausible es que aquí el pillín (pillado) sea Martínez-Lage, editor y traductor de la edición de El Acantilado. Estupenda, por cierto.
Ah, pillín
Claro que quien avisa no es traidor.
lunes, 26 de enero de 2009
El lunes la dieta
si más tarde o más temprano
he de quedarme en los huesos?
domingo, 25 de enero de 2009
sábado, 24 de enero de 2009
La errata creativa
No hay vida tan breve que no queda en ella una eternidad.Mi felicidad no es por un consuelo de tonto, aunque bien podría, sino porque se me ocurre esta corrección:
No hay vida tan breve que no quede de ella una eternidad.Naturalmente es una ultracorrección, pero ¿qué esperaban?
viernes, 23 de enero de 2009
La tortuga y la liebre
—No tan rápido, liebre —le espetó la tortuga, —que aquí el amigo chochín, que no desperdicia una oportunidad para un buen debate, te va a explicar que gané yo.
—Efectivamente —disertó el chochín, tras pegar un buen trago a su jarra de cerveza, —hay dos maneras de alcanzar un sitio: dar la vuelta al mundo, como has hecho muy meritoriamente, hip, hip, hurra, o quedarse en él. La tortuga se quedó y, como salta a la vista, llegó antes.
—Arsa —palmeó largatijo
—Pero, pero... —saltaba nerviosamente la liebre, —¿y hasta el horizonte, qué?
—Eso digo yo —dijo el chochín con pico de choteo, —¿llegaste tú acaso?
La liebre, que era sincera y tenía un gran corazón, reconoció bajando las orejas:
—No, no. De hecho me extrañó encontraros aquí sin haber cruzado antes la línea del horizonte.
Terció la tortuga:
—A la debida distancia [y siempre conviene guardar las debidas distancias, dicho sea entre corchetes] cualquier punto de la tierra es el horizonte... Por supuesto, ¡también esta meta lo es!
—O sea, que —zanjó la zaragüeya— en el principio está el final....
—He perdido, he perdido, me han dado con el Esopo en la cabeza. Y ahora, ¿cuál es tu condición para el derrotado, tortuosa tortuga?
—Oh, que descanses, y que, cuando recuperes el resuello, nos cuentes tranquilamente, con todo lujo de detalles, lo que has ido viendo en tu vuelta al mundo, porque algo de mundo habrás visto, ¿no?
—¡Claro que sí! —saltó de júbilo, sorpresa y amistad la liebre. —De hecho, en la sabana vi cómo me adelantaban un antílope y un guepardo... ¡A una velocidad impresionante, uf!
jueves, 22 de enero de 2009
La liebre y la tortuga
Arrímate a mi queréEntonces, cuando menos lo esperaban, saltó la liebre, y se puso a fardar de que era el animal más rápido del mundo. Los demás la felicitaron y, cumplido el trámite, trataron de retomar su conversación, pero ella insistía en el autobombo. “Qué veloz soy, cuánto lo soy, oh, mucho más que vosotros, pobres criaturas retrasadas”.
como las salamanquesas
s’arriman a la paré.
Arañada en el caparazón de su orgullo (o de su paciencia), la tortuga le propuso una carrera. “Será universitaria, ji, ji”, replicó con desdén la liebre. “No, no, ¡olímpica!”, sentenció parsimoniosa la tortuga.
La liebre que, gracias a las fuerzas del progreso, estaba algo alfabetizada, murmuró entre dientes: “Ésta idiota se cree que no conozco mi Esopo y que voy a dormirme en los laureles. Esta vez no, ni con un ojo abierto”. Acto seguido subió la apuesta: “Vale, competiremos, vacilante tortuga, pero si gano tienes que dejar que te incruste unos rubíes con la palabra “LOVE” en el caparazón. Serás un regalito para mi pareja, ¿hace?”.
“¡Qué cosa tan horrible!”, exclamó la tortuga, que se llamaba Cordelia, “pero la acepto si me permites fijar las condiciones de la carrera”. “O.K.”, contestó la liebre con suficiencia y dominio del inglés. “La carrera será”, dictaminó Cordelia, “hasta el horizonte y vuelta”. “O.K.”
La abubilla dio inmediatamente la salida: “Uno, dos y... tres”, gritó, bajando la cabeza cada vez con más brío, como una bandera de Fórmula 1. Salió la liebre disparada, repitiéndose el nombre de Usain Bolt para no caer en el craso error de mirar a los lados y perder así unas milésimas de segundo que la separasen de la gloria de un récord imbatible. En posición de salida, la tortuga había puesto cara de esfuerzo, pero no dio un solo paso. Cuando la liebre estuvo un poco lejos, comentó: “Cuánta razón tienen los que aseguran que su cola trae suerte. A mí me alegra tanto... verla alejarse”, y volviéndose con una satisfecha lentitud hacia el lagartijo, le animó: “Nos estabas contando que...”
miércoles, 21 de enero de 2009
Un poema de Sociedad Limitada
........................COSAS DE LA POESÍA
Qué suerte que Ella sea así de caprichosa,
qué suerte que no mire los méritos, que no
le avergüence entregarse a tipos como yo,
que sea porque sí, como la rosa;
qué suerte que no exija papeles triplicados,
ni saber alemán, ni traje gris,
que en Calahorra se encuentre tan bien como en París,
que no la embauquen nombres, premios ni doctorados.
Sólo que tú le gustes —con veinte o con setenta,
feo o guapo, listo o bobo...— y, plaf, se te presenta
deslumbrante, rendida y sin porqué,
del mismo modo que (según se cuenta)
una noche grisácea de los años 50
se presentó Ava Gardner ante Mario Cabré.
[Miguel d'Ors, Siete poemas de Sociedad Limitada, Vitolas del Anaïs, Granada, 2008]
martes, 20 de enero de 2009
Menos da una piedra
Aunque ya que hablamos de aires, podemos coger al menos un solo verso [uno sólo] y admirarnos de lo gran poeta que es con un detalle muy pequeño. En un poema de atmósfera aérea, describiendo un despegue, nos cuenta d'Ors lo que oye en el avión: Les habla el Comandante Echevarría. Bien, parece un verso de nada, puro desarrollo argumental, y lo es, pero traten ustedes de buscarle un apellido mejor. Con Echeverría, además de llenar el endecasílabo, que eso ahora no importa, se nos da una imagen (¿la ven?) del comandante repeinado, señorín, todavía en forma, ligoncete, un poco de Bilbao, etc.
lunes, 19 de enero de 2009
Verlo
coge violetas
con su nieta.
[No llega a haiku,
............................... no,
la rima es excesiva,
..................................sí,
y la imagen muy tópica,
vale,
..........ya,
pero hay que verla.]
domingo, 18 de enero de 2009
Hechos reales
Estaban, además, buscando un libro, y no haciendo un trabajito de pladur en el local. Doble alegría, pues. El libro era un regalo para la mujer del más alto, y yo, que soy un firme partidario de la institución matrimonial, triplicaba de gozo.
En esto, el alto ve en el mostrador un libro del famoso Calatayud, juez de menores. Se vuelve para su compañero y acompañante, señala el volumen y dice: “Este sí que es un libro bueno”. Contesta el otro: “Bueno…” Insiste el alto: “Te gustaría: va de la educación de los hijos”. Contesta el otro: “Con los míos, tengo de sobra”. El alto, incansable, al menos en la librería, contraataca: “Es el juez que pone a los menores a hacer trabajos sociales, como barrer, limpiar grafitis o sacarse el graduado”. El bajito, entonces, se vuelve más interesado, y pregunta: “Y ese juez, ¿de dónde es?”. “De Córdoba [sic]”. “Ya decía yo que de aquí no era. En Cádiz a ése lo habrían molío a palos”.
Dicho lo cual, se fueron, hemos de suponer que a seguir trabajando.
sábado, 17 de enero de 2009
Una historia de amor
EL ANCIANO ¡Anita, por Dios, que aún no me he muerto, que estoy en casa, jubilado, todo el día pegado a ti!
LA ANCIANA: Hombre, Paco, eso ayudará algo, qué duda cabe, pero, en cualquier caso, tiene su mérito.
viernes, 16 de enero de 2009
Juguetitos
También antes se jugaba, digo yo. Y sí, efectivamente, entre las nieblas de mi memoria, recuerdo que antaño los señores jugaban al billar o a las cartas (al bridge los de más elegancia, al mus los demás). Pero esto de ahora es mucho más frenético por varias razones.
La primera razón es una coartada. Nos decimos muy serios que los aparatitos nos sirven para el trabajo, oh, y así nuestra conciencia se tranquiliza. No son caprichos, qué va, sino herramientas fundamentales para el desarrollo profesional en un entorno competitivo, tecnológico, globalizado y en permanente evolución.
Luego, la tecnología funciona como una bola de nieve. Uno consigue el último programa de simulación de vuelo, pongo por caso, pero el ordenador viejo —viejo quiere decir de dos años— ya no tiene potencia suficiente y, por tanto, no queda otro remedio que cambiarlo. El nuevo (o semi nuevo, porque tiene ya dos semanas) viene con un sistema operativo mucho mejor (que hay que aprender a usar) y entonces necesitamos cambiar los drivers de la impresora o comprarnos otra. Así eternamente.
Algunos programas facilitan el trabajo, cierto. Pero si uno hiciese bien las cuentas y sumase las horas que gastó en informarse de las nuevas ofertas, la instalación del software, el stress de los virus y de las misteriosas pérdidas de datos comprobaría que, en el mejor de los casos, lo comido se va por lo servido.
Haciendo abstracción del tiempo, siempre nos quedará la ilusión. Este artículo lo he escrito en mi nuevo notebook de 2 GB de memoria RAM, con Digital motion camera y tres puertos USB. Lo he tenido que escribir deprisa y distraído con las nuevas funciones que ofrece a cada rato, pero ¿no notan ustedes cómo ha mejorado mi estilo en comparación, no digo ya con Camba o Pemán, esos pobres prehistóricos, sino con respecto a mis artículos de las semanas anteriores, redactados sólo con 1 GB de RAM? Aunque no, no, mejor no me contesten… No maten la ilusión de un niño (grande, pero niño).
jueves, 15 de enero de 2009
240 €
A través de un periplo un poco raro he llegado a la página de http://www.enriquegracia.net/ y me encuentro entre sus aforismos este:Como en casi todo, lo peor de la poesía es que alguien negocie con ella.Un poco más abajo tiene un apartado que se llama: "Correccion [sic] y valoración de originales": 240 euritos por leerse el libro de un cliente. Y si se hacen correcciones, un poco más.
martes, 13 de enero de 2009
Apontamentos de História Sobrenatural

.......DATA
Duas laranjas
Um copo d'água ao lado
As moedinhas da luz en torno
Perto
A folhinha marca 13 de janeiro.
Cara B
Ahora la sensación es la contraria. Los regalos he de ganármelos con el sudor de mi frente. No se trata sólo de que hayamos vuelto ya al trabajo con todas las de la ley, sino que con los regalos propiamente dichos también hay que esforzarse un montón. Los libros que todavía tengo apilados en una esquina habrá que ordenarlos, por supuesto, y leerlos, entenderlos y memorizarlos. A los aparatos electrónicos debemos descifrarles sus crípticos manuales, desliar sus cables, montarlos... Uf, ¡cuánto nos queda por hacer! Hasta los próximos Reyes, más o menos. Todo regalo tiene su retroceso, su cara B. Y viceversa: todo trabajo es un regalo (con la crisis, esto se ve claramente).
lunes, 12 de enero de 2009
El pábilo pasmoso
Y en un momento de la conversación, va el señor y le comenta a mi madre: "Siempre te he tenido por una persona muy inteligente. Hace veinte años, cuando yo estaba recién llegado al Puerto, se te ocurrió algo que no he olvidado".
[La conozco como si la hubiera parido, y noté su respingo de horror. A mí, y deben ser las leyes de la herencia, me pasa igual. En cuanto alguien va a recordar un comentario mío del pasado se me abren las carnes. Pienso: "¡A ver qué chorrada dije, Dios mío!"]
El señor importante nos puso en antecedentes. Hace veinte años mi madre, él y otros personajes que no se recordaron pero que allí estarían, discutieron sobre el Rocío, arsa, y sobre si la romería era religiosa o sólo una coartada para el jolgorio generalizado de gentes poco piadosas. El señor recordaba perfectamente, ¡con las palabras exactas!, lo que a mi madre se le ocurrió para zanjar aquella discusión, que fue: "La caña cascada no la quebrará, el pábilo vacilante no lo apagará". Por lo visto, cada vez que sale el tema, el señor cita admirativamente a mi madre: "Como dijo una vez la boticaria: 'El pábilo...'"
"¡Oh!", exclamamos mi madre y yo al unísono.
domingo, 11 de enero de 2009
Lección

viernes, 9 de enero de 2009
Una obviedad a Ovidio
Pero lo cortés no quita lo valiente, y hay que reconocer que el clásico escribió una chorrada (con excelente literatura, eso sí) en Fastos I 150 ss.
Yo se lo explicaré a Publio Ovidio Nasón. Comienza el Año Nuevo con estos fríos porque ahora, al principio inapreciablemente, la luz empieza a ganarle segundos a la oscuridad. Los principios son así: la vida nace en el misterio del vientre materno y no cuando la muchacha con diecisiete esplendorosos y obvios abriles retoza en ídem por el campo recogiendo florecillas.
Recordarlo viene muy bien para nuestros propósitos para el 2009, tan invisibles (apenas, en el mejor de los casos, una anotación en la agenda), tan debiluchos y algunos —a estas alturas ya— tan desmejorados. Pensemos que, como acabamos de celebrar por todo lo alto, el mismo Dios quiso tener un nacimiento humilde y diminuto. El gran Ovidio, de haber conocido este episodio, más divino que sus apabullantes metamorfosis, no habría caído en su pregunta retórica.
La primavera es una exaltación y cuando llegue exultaremos, como es natural. Pero los comienzos, querido Ovidio, son, de tan pequeños, casi invisibles; son delicados y vulnerables, quizá un poco fríos, pero con una fuerza latente que sostiene las plenitudes por venir.
jueves, 8 de enero de 2009
miércoles, 7 de enero de 2009
A jorobarse
lunes, 5 de enero de 2009
Cantar del Rey Baltasar
branco seremo,
panderetico tocan, bailemo.
Ushiá, sanguaranguá,
gurugú vu, gurugú va.
Vistamo de cururaro
pues a tiempo hemos venido,
que el branco será vendido,
e lu negro el rescataro.
Dioso viste de encarnaro
todos el luto quitemo.
Tamboritico toca, bailemo.
Ushiá, sanguaranguá,
gurugú vu, gurugú va.
[Alonso de Ledesma, el divino, aunque culquiera diría
que Nicolás Guillén]
domingo, 4 de enero de 2009
Voy contra mi interés al enlazarlo
2) porque le hago toda la publicidad que puedo a la estupenda versión de Ángel Alonso que ha venido a hacerme bien la puñeta. Yo ya tenía traducido más de medio libro de quintanares, que se quedará en la memoria de mi ordenador, flotando ingrávido.
sábado, 3 de enero de 2009
Roma & Japón
Estas días me ha llegado uno de Antonio Fontán. Con estos envíos, el ilustre periodista y político celebra las fiestas, y hace bien: unos mandamos villancicos y otros ensayicos. Cada cual lleva al Portal lo que le sale natural. A mí es la primera Navidad que me lo manda, y lo siento porque hay títulos de Navidades pasadas que suenan estupendamente: El descubrimiento de Hispania (Navidad, 1988), Pérdida y recuperación del latín (Navidad, 1991), Antonio de Nebrija, Príncipe de los humanistas españoles (Navidad, 1992), La Hispania de Isidoro (Navidad, 2001), Erasmo, Moro, Vives (Navidad, 2002), Erasmo, Maquiavelo, Moro (Navidad, 2004) o Cervantes y su Quijote (Navidad, 2006). También tiene encanto, por otra parte, que, siendo éste el primer año en que Fontán es Marqués de Guadalcanal, mientras él estrena su título, yo estrene título suyo. Concretamente, Hispania y los hispanos en el siglo I d. C. (y el viaje del Apóstol Pablo a España). He disfrutado mucho leyéndolo. Hace un repaso de la presencia hispana en la Roma del siglo I, en las letras y en la política, y apuesta de paso por la visita paulina. A mí, me ha reavivado mi latinidad, como quien dice, y, entre líneas, me recitaba a Rubén Darío:
Y no sólo estoy viajando en el tiempo, sino en el espacio, hacia las japonerías. Abel Feu me ha dado el último de los cuadernillos de su Colección Haiku, escrito por Juan Bonilla, y titulado con mucha gracia y poco más: Li-po-timias. Mis favoritos, entre otros bastantes buenos, son estos dos:.......EHEU!
Aquí, junto al mar latino,
digo la verdad:
siento en roca, aceite y vino,
yo mi antigüedad.
¡Oh, qué anciano soy, Dios santo,
oh, qué anciano soy!...
¿De dónde viene mi canto?
Y yo, ¿adónde voy?
[...]
y.......UNA CARRERA
Te echo una carrera.
De aquí hasta el horizonte
y luego vuelta.
Aprende de las aguas del estanque:
cuando les tiran piedras,
se sonríen.
viernes, 2 de enero de 2009
Erre que erre con las piedras
No saldrá nada. Anoche mismo me di cuenta de que los cálculos blancos y negros son cosa de paganos. Los cristianos estamos destinados a las piedras grises. Lo explico. No hay día negro-negro para nosotros: todo es para bien, Dios escribe derecho con renglones torcidos y un buen arrepentimiento endereza cualquier jornada. Pero albo tampoco hay ningún día: un buen pagano (y Dios los tenga en su gloria) con estar bien comido, bien bebido, bien filosofado y sin cefalea, vive felicísimo. Nosotros siempre debemos rezar más y preocuparnos más por los prójimos, que son, uf, innumerables. El justo, como usted debe de saber por experiencia, peca siete veces al día.
Una vez visto claro, quiero decir, gris, me entró la duda de por qué el aplaudible Pla llamaría a su diario El cuaderno gris. Ahora no recuerdo si el cuadernillo donde lo escribió tenía las pastas de ese color, pero sea como sea, el título es un acierto grande. El diario de un hombre de nuestro tiempo y de nuestra cultura irremediablemente será gris.
(Aunque hay grises preciosos: gris marengo para caballeros, gris perla para señoras.)
jueves, 1 de enero de 2009
Cuidado
y no lanzarla con las prisas sobre
todo si uno no cumple el requisito
que a estas alturas es inalcanzable.
miércoles, 31 de diciembre de 2008
¡Feliz año viejo!
Y no olvidéis el proverbio viejo y claro que clama Deyaneira en Las traquinias: "Llamar a un hombre [o a un año, añado yo] feliz o infeliz... Eso no se puede saber hasta el día de su muerte". Así que ánimo, muchachos, que en estas horas nos jugamos el 2008.
Mañana nos deseareamos feliz año nueve.
martes, 30 de diciembre de 2008
Consejos y propósito
lunes, 29 de diciembre de 2008
La voluptuosidad del hipocondriaco
domingo, 28 de diciembre de 2008
Una higa de coral
Yo le mando a mi zagal
una higa de coral
para que no le haga mal
el ojo del rey malvado,
.....que enojado,
.....y emperrado
.....el menguado
de niños es sanguijuela.["A la chiribirivuela", villancico anónimo]
sábado, 27 de diciembre de 2008
Susana y los viejos. Rembrandt
viernes, 26 de diciembre de 2008
El tabique indiscreto
miércoles, 24 de diciembre de 2008
Feliz Navidad

Este año no me sale
el villancico... ¿Y por qué
me tendría que salir?
¿Tengo yo la sencillez
de los pastores o el vuelo
del Arcángel San Gabriel
o entono como los coros
angélicos de Belén?
Pero como soy grafómano
no me logro contener
en un prudente silencio
y a todos jaleo: ¡Olé!
Viéndome se ríe el Niño
y entonces suspiro: Amén.
martes, 23 de diciembre de 2008
Tabaco y cine
Lo he visto claro en My Blueberry Nights, la última de Wong Kar Wai. Aunque nadie lo diría, se trata de una película muy apropiada para las Navidades, que os recomiendo efusivamente. Además de la preciosa fotografía (rozando el preciosismo sin caer en él), de las constantes sorpresas del guión, de la suave banda sonora, del humo del tabaco, además de todo eso, la historia esconde —y va mostrándonos poco a poco— un trasfondo de esperanza.
Y todavía más. Desconozco las lecturas de Wong Kar Wai, pero ¿quién no ve en la escena del beso una variación del delicado poema "Berceuse" del JRJ del Diario de un poeta recién casado? Y la frase final, que resume toda la película, ¿no es una paráfrasis de la filosofía de G. K. Chesterton, concretamente de ciertas ideas de Ortodoxia y del argumento entero de Manalive? Si no influencias, son confluencias que nos muestran una honda sensibilidad similar. Mientras tanto, las carreteras y las barras fijas de los bares son la metáfora de la cuerda floja por donde atraviesan los personajes. La cruzan limpiamente hasta el final.
lunes, 22 de diciembre de 2008
Raúl Pizarro
Luego, releyendo el libro, he visto que la historia de su boda inminente apenas si sale en su diario, que no condesciende a la anécdota biográfica. La categoría de estos poemas está en su textura emocional. Yo, entrando en el capítulo de mis manías personales, destacaría la finura de su adjetivación y su ojo para los pájaros. De lo primero, un botón de maestro:
Un gorrión... Aparece suavementeEse "fuertes", tan sencillo como suena, retrata perfectamente al limonero, que parece de alabastro oscuro, y más en contraposición a la levedad del gorrión. De árboles, Raúl Pizarro sabe tela, y hace todo un recorrido botánico-poético bajo ciruelos, nísperos, jaboneros, alcornoques, nogales, sauces y la sombra del ciprés.
y pasea por las ramas fuertes del limonero.
Pero vayamos con los pájaros. Ya tenemos al suave gorrión, también aparece "el pincel distinguido de cualquier golondrina, / su acrobacia veloz, ágil, resuelta", y otro gorrión en un día de bochorno. La sorpresa mayúscula me la ha dado el minúsculo chochín, que yo decía que en español no cabe en un poema, y que Rául consigue nombrar con mano experta en esta refrescante estrofa:
La luz llegaba rota a la orilla del río,
hermosamente ............. rota,
y bajaba entre trinos
de mirlos, mosquiteros y chochines.
Para que esta nota de lectura no se quede sólo en un repaso raudo al ritmo de mis obsesiones personales, paso a copiar entero un poema que tiene toda la delicadeza de un haiku:
..........2 DE OCTUBRE
Las azaleas
que transplantamos
todavía resisten, languidecen
en la terraza,
recibiendo unas pocas atenciones.
Sus pétalos pequeños me reprenden
con piedad.
domingo, 21 de diciembre de 2008
Adagio
Armamos entre todos bastante ruido con el asunto de la fluencia de un blog. ¿Tiene que tener un ritmo de actualizaciones, sí o no? Yo defendía (y defiendo) que sí, pero no defendía mi ritmo, que es o era un presto, allegretto o allegrissimo... En realidad, uno tiene claro que sin silencios no hay música, y que sin remansos, los ríos son torrenteras.
Otra opción a tener muy en cuenta es la posibilidad de un ritmo interactivo: que sean los visitantes los que mantengan viva una entrada mientras van haciendo comentarios. Darles su tempo, su tiempo. Fue muy revelador el comentario de Glez. Romano en el que se hacía eco de las quejas de algunos de sus lectores que no pueden seguir el ritmo de las entradas.
Yo he ido concluyendo, y una de mis conclusiones es que ahora me toca adagio. No sé si seré capaz, porque tiendo a confundir el teclado con una batería, pero, para empezar, voy a eliminar mis propias interferencias. He abusado de colgar links a mis artículos, que son ya cuatro por semana, como mínimo. Eso ahoga cualquier blogg, así que para que esos trasvases no alteren el cauce, me los voy a llevar a una piscina con su trampolínk y todo, por supuesto.
(Sólo seguirán aquí las columnitas de La Gaceta porque por su tamaño y su tema, las concibo como entradas de Rayos y truenos.)
viernes, 19 de diciembre de 2008
Una entrada menor
jueves, 18 de diciembre de 2008
Licencia de sombra
Y suma (restando) y sigue:
Versos estremecedores los hay a puñados. Ya que empezábamos con Pedro Sevilla, mirad cómo acaba un poema a él dedicado: “Sólo que ni tú podrás consolarme”. Qué homenaje tan bonito y tan triste, tan tembloroso, ¿no? Hacia el final del libro se descubre un veta irónica (“Para vivir” [p. 64] o “En clase de informática” [p. 71]), que nos promete muy buenos momentos con su próximo libro. Me dice que quizá salga pronto...................SOMBRA MÍA
No sé cómo te las arreglas
para estar siempre en mí.
Ni quién te dio
licencia de sombra.
Sólo sé que permaneces
en el verso
escoltando esta letra, tan tuya.
miércoles, 17 de diciembre de 2008
Del Gran Teatro al Polipoly
martes, 16 de diciembre de 2008
Lectores
Se ha convertido en un tópico literario asegurar que conocer a los escritores en persona conlleva una gran decepción. Por supuesto. Pero habría mucho que contar también sobre la impresión que produce conocer a algunos lectores. Aquel que al pedirte una cita te había asegurado que te admiraba muchísimo, cuando llega, en realidad, ha leído tres poemas tuyos en una antología, pero tiene gran interés en que le corrijas su libro inédito, que trae en un grueso sobre, que deposita en tus manos. Otro, en cambio, sí te leyó a fondo y te aprecia mucho, tanto —pondera, abriendo los brazos— como a Antonio Gala.
Me había extrañado mucho siempre que Luis Cernuda, cuando era un poeta consagrado, dedicase un poema a su lector futuro, uno y poeta, en el que ponía todas sus esperanzas; pero cada vez le entiendo mejor y con más melancolía; y eso que yo, sin ser tan consagrado, tuve más suerte y tengo unos pocos lectores estupendos, contando con mi madre y mi mujer. No son demasiados, pero bastan, y me hacen alentar la ilusión de que haya alguno más, silencioso, al otro lado de la página. Muchas gracias.
lunes, 15 de diciembre de 2008
domingo, 14 de diciembre de 2008
¡Manda condones!
Y además con adaptaciones curriculares. El anuncio conviene verlo para hacerse una idea de la gente que nos manda. Va de un hip-hop, y eso, aunque suena a ejercicio de aerobic, es un tipo de cante, así como suburbano. Oyendo la letra, lo indiscutible es que en el Ministerio de Sanidad creen que para entenderse con los jóvenes hay que hacer como los que se dirigen a los niños pequeños en diminutivos y diciendo el gua-gua y la caca; pero con voz de malote y en plan rollos, koko y stop. Y con musiquilla: “Tronco, yo no corono rollos con bombo, yo sólo con condón, con condón y floto pronto [...]. Con koko, yo gozo mogollón”.
El que flota mogollón es el ministro. Que Sanidad, frente a los 112.138 abortos en 2007 no tenga otra ocurrencia que salir con esta música, alucina, tronco. En primer lugar, porque a estas alturas, tras tantas campañas a favor del dogma de la goma infalible, no ha parado la sangría. En el último año los abortos han aumentado más de un 10 %. A muchos les parece el preservativo la panacea, pero el problema es que no lo es. Tras tanto mandar condones y recomendar condones y regalar condones, viendo cómo suben los abortos año tras año, ya podrían plantearse otras alternativas, aunque fuesen coordinadas con los clásicos anuncios del condón, y a modo de prueba.
En segundo lugar, esa forma brutal de frivolizar una concepción (“yo no corono rollos con bombos”) no es manera de concienciar acerca del valor de una nueva vida ni de responsabilizar ante los embarazos. De hecho, parece una apología implícita del aborto, ¿o no? Aunque venirles con la trascendencia del lenguaje a los creadores del hip-hop, es pedir peras al tronco, colega.
Por más vueltas que le den al koko, no se concibe (con perdón) una educación sexual que merezca los nombres nobles de "educación" y de "sexual" si no se funda en la dignidad de las personas, en el misterio (casi intangible) de los cuerpos, en un pasmo continuo ante la maravilla de la vida, en el milagro frágil del amor. Claro que para hablar de eso hacen falta mucho más que condones.
[Diario de Cádiz, 14-12-08]
sábado, 13 de diciembre de 2008
Feisbuqueando
viernes, 12 de diciembre de 2008
Sin entrada
-El llavero...No quiero entrar en más detalles penosos, pero entre otras cosas, se me ha olvidado el pen drive donde llevaba la entrada de hoy.
-La bufanda y el paraguas
-El maletín de profesor
-El portátil
-Los libros que voy a poder leer según las horas libres que tenga entre clase y
clase
-La cartera
-El dinero para dentro de la cartera (debo ya en la cafetería tres (¿o son cuatro?) cafés)
-El pen drive
-El móvil
-El cargador del móvil
-Los altavoces que me prestó un alumno para mi clase en
Madrid del jueves de la semana pasada y que todavía no le he devuelto.
-El CD con El viaje de Chihiro que me prestó una alumna a finales de octubre
-El llavero del IES con las llaves de las aulas y de mi departamento
-La tarjeta de fotocopias
-El Purgatorio en traducción de Dorothy L Sayers, que me ha pedido Aurora Rice
-Los exámenes corregidos de Soldadura
jueves, 11 de diciembre de 2008
Otro jueves
Llego al sitio y empiezo a dar vueltas. Muy cerca, pero en dirección prohibida, descubro un sitio tan amplio que incluso yo podría meterlo a la primera. Pero para llegar aquí tendré que dar toda la vuelta a la manzana. ¿Me lo quitarán? Desde Adán y Eva, las manzanas son peligrosísimas. Acelero un poco, lo que puedo: delante tengo un coche verde y lento y, más allá, otro blanco. El blanco no puso el intermitente: uno menos. El verde, sí. ¿Lo habrá visto él también? Le piso los talones.
En el paso de cebra se nos interpone una familia numerosa. Mientras empujan el dificultoso carrito, he de hacer un esfuerzo por mantenerme fiel a mis principios profundamente natalistas. Me mantengo. Cuando vuelven a cruzar para recoger al abuelo, que espera al borde de la acera, ponen a prueba mi frontal rechazo a la eutanasia. La rechazo. Ya han cruzado todos, por fin, y acelero. Doy una curva cerrada y allí está esperándome mi sitio, el mío, todavía. Aparco a la segunda. Miro el reloj. Seis minutos tarde. Casi puntual. Uf, respiro. ¿Quién dijo que los jueves son rutina?
miércoles, 10 de diciembre de 2008
martes, 9 de diciembre de 2008
Poetas, pájaros
lunes, 8 de diciembre de 2008
La batalla de Lepanto
domingo, 7 de diciembre de 2008
Justificaciones
sábado, 6 de diciembre de 2008
viernes, 5 de diciembre de 2008
Lenguaje no verbal
*
Ayer, en la estación de tren, según salíamos, un hombre de unos treinta y muchos años saludaba con una cara radiante de ilusión por encima de mi hombro a alguien que venía detrás de mí. Pensé: "Con menos años, sería su novia, pero..." Me volví, curioso, y vaya, efectivamente, estaba saludando a su madre.
A cambio, en El Puerto, vi hace unos días a un matrimonio que durante su paseo se había encontrado con otra señora. Se habían parado los tres a saludarse animadamente. Algo no encajaba, sin embargo. Me fijé mejor y pude comprobar que el marido estaba vuelto, como con sorpresa y alegría, hacia su propia mujer.
