domingo, 25 de noviembre de 2007

El dolor del antólogo (y II)

Creí que la serie sobre Pedro Sevilla iba a tener tres entregas, pero ayer con La luz con el tiempo dentro (1996) descubrí, con sorpresa, que lo tengo todo más claro: los sís, los nos. Hoy, con Tierra leve vuelve la pesadumbre. Qué pena dejarme fuera estos versos:

De “Huertas de San Vicenç”:
Mordido por el tiempo, lejano de la luz,
reconforta saber que hubo un pasado
feliz e irrepetible.

De “Demonios”:
Podríamos vencerlos, escalar la alta noche
y dejar que la luz nos acribille…

Pero dime qué haríamos entonces.

Y de “Día de lluvia”:

el murmullo apacible de esta lluvia

4 comentarios:

Juan Manuel Macías dijo...

Qué suave tacto de eternidad. Merecerían ser anónimos. No conocía a este poeta. Gracias.

Rocío Arana dijo...

Mmmm...

Dal dijo...

Creo que se dice "síes" y "noes".

E. G-Máiquez dijo...

Se dice como tú dices, sí, pero...