jueves, 9 de septiembre de 2010

Dolió

Me habían avisado, pero no lo bastante. “Es muy duro ser padre”, repetían. Y no lo digo ahora por el corazón en un puño del día de ayer, el primero que dejábamos a la niña sola, los dos trabajando. Ni tampoco porque la puñetera, enmadradísima, no permita que nadie le dé los biberones. (Como la pille Aído, la encarcela, porque Carmencita no es partidaria de la paridad para nada.) Tampoco lo digo por el sueño interrupto. Ni tan siquiera, por aquello, tan advertido, de que uno iba a pasar a un segundo plano para Leonor. Lo verdaderamente durísimo ha sido oír a ésta decir a aquélla: “A mí nadie me ha querido tanto en la vida”.

Eso me dolió. Mi primer impulso fue echarme al monte de las disquisiciones metafísicas, que si la inteligencia, que si la voluntad, que si el amor es esto y es aquello; pero no iba a convencer a ninguna de las dos.

Guardé silencio.

Aguanté como un hombre.

11 comentarios:

Javier de Navascués dijo...

Uf. Me (nos) veo hace 17 años en esta anécdota. Se pasa.

Javier de Navascués dijo...

Uf. Me (nos) veo hace 17 años en esta anécdota. Se pasa.

Anónimo dijo...

Espere al momento en que le diga "con lo que me quería de pequeña", tendrá que consolarla.

LFU dijo...

Me temo que Leonor se equivoca. Ahora Carmen la quiere porque la necesita. Ya llegará el día en que la necesite porque la quiere, como le sucede a Leonor. Ese es el verdadero amor, que seguro recibió de sus padres.
Pero, en todo caso, doler, duele.
Abrazos

LFU dijo...

Me temo que Leonor se equivoca. Ahora Carmen la quiere porque la necesita. Ya llegará el día en que la necesite porque la quiere, como le sucede a Leonor. Ese es el verdadero amor, que seguro recibió de sus padres.
Pero, en todo caso, doler, duele.
Abrazos

Adaldrida dijo...

No sé qué nos pàsa a las mujeres, pero eso se lo he oído decir así, textualmente, a muchas. La última vez, una amiga que acaba de dar a luz a su primer hijo, vino a verme con él y con su novio, y delante del novio decía, señalando al bebé: "esto (sic) es el amor de mi vida. Ningún hombre me ha querido así". Y el novio hacía un gesto con los hombros como de asentimiento.
Luego tuve que darle la razón a ella, porque él es de esos hombres que dicen que no se casan porque como matrimonio no les darían las ventajas que ahora gozan como pareja, en cuanto a piso, futuro colegio público, desgravaciones... esto último me parece raro: otra amiga hace años me dijo que se casaba porque "Hacienda somos todos", toma romanticismo.

Y luego tengo el que lleva un año proponiéndole a su mujer un divorcio de mentirijillas, para pasarle una suculenta pensión y disfrutarla ambos. Están locos estos romanos.

Juan Ignacio dijo...

Enrique, si me permitís, creo que tu esposa se refiere al amor como hija que ella ha recibido.

Puedo equivocarme, pero tenelo en cuenta. No son lo mismo los dos amores. Si ese amor a ella le faltó, nunca podrías remplazarlo vos. Lo cual no te quita mérito, para nada.

Y si fuera como yo digo, más que por vos deberías preocuparte por ella, ¿no?

Un abrazo.

Manupé dijo...

Hay otra frasesita que también escuece:
Lo único que me duele de verdad, son mis hijos.

Y a ti te encontré en la calle, le faltó decirme.

Wesley Jackson dijo...

Y en eso envidio a las mujeres, qué quieres que te diga: porque tienen un vínculo con los hijos que, por mucho que queramos, los padres no tendremos...

Ramón Simón dijo...

A este anécdota se sumaran otras, y todas ellas nacen de "los gestos de los días".
Como este otro gesto , que ya te llegará Dios mediante, donde siendo la hora que es, las cinco y media de la mañana , anda uno despierto porque, mi hija de dieciocho años, acaba de llegar a casa con unas amigas para dormir, después de una noche de fiesta. . Horas de desvelo, de intranquilidad, donde la compañía es la letura de libros , una taza de café, y mucho cigarros fumados.

Saludos

Miriam dijo...

Ayer, el mossen nos contaba una anécdota de una pareja con un montón de años de casados. (comentario mio:vereis que la confianza da asco ja ja ja, pero la anécdota da para mucho)

Ella: "Te quiero mucho"
El: "uff"
(ella se mosquea por la reacción)

Pasan dos días y ella cae, lo entiende y vuelve al ataque.

Ella: "Te quiero.... todo"
El: "ahora sí"

(espero que al Mn no le importe que haya copiado la historieta)