jueves, 2 de septiembre de 2010

No pude atraparlo

Me faltaban unos cuantos poemas para mi libro, y oía su música, los tenía en la punta de la lengua pero no me salían. Se me ocurrió escoger algunos poemas de otros (ya sabéis, los poemas más míos) que respondiesen a mis expectativas o necesidades y ponerlos idealmente en los huecos, para que llamasen a los poemas míos míos. Uno de los que puse fue este de Blanca Andreu:

Con diplomacia
como para una cena de embajada
camufladas de condes o notarios
de viudas ricas o de camareros
se cuelan en el pazo
las golondrinas.
Y con el barro
de la tierra
y su saber
de arquitectos celestes
construyen sus moradas en los techos
de las cuadras y el viejo portalón.
Luego salen,
con el deber cumplido
a dibujar palíndromos
que en chino dicen
ven
amor mío
atrapamesipuedes.

No hace falta decir que no pude atraparlo.

2 comentarios:

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

De momento, has atrapado una buena entrada y una excelente reseña, que no es poco. Y lo demás, se os dará por añadidura. O eso esperamos. Un abrazo.

el rebelde dijo...

Grande, feliz vuelta.. cuando saldrá ese libro y dónde?
una brazo