domingo, 21 de agosto de 2016

Waugh!






































El Waugh más caústico y más certero se encuentra en este cuento de 1953 que no había leído  y que leí ayer en el tren con una admiración sólo comparable a mi hilaridad y con el corazón en un puño. Debería ser lectura obligatoria en 1º de Reaccionario.