martes, 2 de agosto de 2016

Anagnórisis sexuada


Mi lamentable desconocimiento de los formalistas rusos me impide asegurar que ya lo han estudiado ellos, como será lo más normal. Se trata de esa constante de la literatura en que una chica se disfraza de joven y hasta un momento dado no se descubre su verdadera identidad (sexual). Son siempre momentos esplendorosos. El teatro clásico está lleno de ellos, y se dice que es porque las chicas no podían actuar y tal y cual. Pero la narrativa también se recrea en esa confusión desconfundida. Y en el primer cuento gótico de su primer libro, "Los caminos de los alrededores de Pisa", la baronesa Blixen muestra, junto a todas las características que serán las de su obra, todas, también una anagnórisis sexuada de una intensa emoción, que luego es doble, seguida de otra anagnórisis, ésta sexual, por cierto. Creo que esa técnica o recurso narrativo emociona tanto porque retrata, simboliza y resume el deslumbramiento que produce la feminidad en su esplendor, ya sea porque una chica ha crecido, ya sea porque, de pronto, la miramos con ojos asombrados. Me encantaría que los formalistas rusos o los que fuesen no le hubieran puesto nombre, porque "anagnórisis sexuada" me parece muy apropiado.