viernes, 4 de abril de 2008

¿Ojos que no ven?

Lo bueno, si largo, dos o tres o cuatro veces bueno. Con esta filosofía sigo avanzando demoradamente por el delicioso y didáctico Borges de Bioy Casares. A la altura de la página 1432, en la entrada del sábado 25 de marzo de 1972, anota Bioy.
Borges, que llegó ayer de los Estados Unidos, donde le dieron el título de doctor honoris causa de la Universidad de Michigan, está muy animoso. Borges: “El acto del doctorado fue evidentemente político. Si lo hubiera sabido, no iba. Nos dieron el título a cuatro personas: dos blancos, un piel roja y un negro. Yo creo que sólo por racismo, porque toman en cuenta las razas, nos eligieron”.
Me da la risa. Parece que Borges no contemplaba la posibilidad de que la causa de su doctor honoris fuese que lo contabilizaban de hispano, completando así la colección de las razas del continente. Él, desde luego, se cuenta, faltaría más, como blanco. No en vano lleva 1432 páginas dejándose caer con un racismo grande. Como cuando explica a unos brasileños que Brasil no le gusta porque está lleno de negros. "Eso no les agradó", constata después.

Pero no, el inteligente Borges no condesciende del todo al autoengaño. Justo antes de cambiar rápidamente de tema y comentar cualquier historia de Mariana Grondona, añade muy levemente:
“¿No es rara la proporción? Por lo menos sospechosa…"

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Qué pena, (para un izquierdista(/oso) como yo, quiero decir) que tantas cimas de la literatura hayan sido tan sumamente reaccionarias, como Borges, Claudel, Bloy, Kafka o Chesterton. Lo cierto es que eso es algo que descoloca al troll más pintado.

Salud

Troll

Carlos RM dijo...

Además de lo que tú destacas es inquietante esa asimetría, digamos, entre lo que Borges piensa y lo que Borges aparenta, o lo que Bioy supone de él. Y así pasará con todo[s], o casi: es para volverse neurótico (si uno no lo es ya).

Rocío Arana dijo...

vaya, a mí que me parece una pena (porque soy más bien derechosa), que muchas cimas sean no sólo de izquierdas sino iconos de la izquierda: Alberti, Miguel Hernández, Lennon, Silvio Rodríguez. Me haría fan si no fuera porque... me hartan sus fans, ¿no es triste?
Estuve ojeando u hojeando un libro de memorias de Sabina (que me encantan sus canciones), ¡y se lo dedica a Ángel González y a Pepe Caballero[Bonald, supongo]! Siempre lo mismo, pensé con tristeza, pero luego me reñí a mí misma, porque yo también cito siempre a los mismos: d´Ors, Mesanza, Cabanillas, EGM. Cada uno tiene sus debilidades contemporáneas.
Perdón: creo que me he pasado con el comment...