martes, 29 de abril de 2008

Presbicia

El último libro de Luis García Montero, Vista cansada (Visor, 2008) tiene un poema, "Nube negra", que quiso ser canción de Sabina:
Cuando busco el verano en un sueño vacío,
cuando te quema el frío si me coges la mano,
cuando la luz cansada tiene sombras de ayer,
cuando el amanecer es otra noche helada,
[…]
sólo puedo pedirte que me esperes
al otro lado de la nube negra,
allí donde no quedan mercaderes
que venden soledades de ginebra

al otro lado de los apagones
al otro lado de la luna en quiebra,
[etc.]
Otro poema, "No se viajar sin ti" aspira a tener un toque d’Ors (véase "Media vida"):

A media noche estaba a medio ser
en medio de la nada.

No sé viajar sin ti,
ni contarte las cosas por teléfono.
Pero hay que reconocer que en general los poemas procuran ser de Luis García Montero.

..........DUDAS

Vas a ser un perdido.
No me importa.
Me parece más triste
no saber dónde estoy.

Y a mí me entran las dudas —a lo mejor por eso se titula así. Un perdido es exactamente el que no sabe dónde está. ¿No querría haber dicho quizá el insigne poeta: “Me parece más triste / no saber lo que soy”? Vamos, digo yo…

A pesar de su empeño, tampoco me entusiasma Luis García Montero como poeta amoroso por lo que tiene de convencionalismo burgués. Sus poemas de amor resultan demasiado satisfechos de sí mismos, demasiado orondos [“y que seas tú quien decida / lo que voy a ponerme” —p. 125—, “Y que nadie me pida explicaciones. / Razón de amor. Quien lo probó lo sabe” —p. 130—, etc.]. Quizá él no se dé cuenta de que hay que darle más mordiente a la cosa porque ya se considere rompedor per se: por su segundo matrimonio y la ruptura al fondo. Y, ojo, ojo, que no lo digo yo, que a mí plim, sino él mismo, desde Completamente viernes:
Nada sabe de amor quien no ha perdido
por amor una casa, una hija tal vez
y más de medio sueldo,
empeñado en el arte de ser feliz y justo,
al otro lado de tu voz,
al sur de las fronteras telefónicas.

Vista cansada, con todo, tiene aciertos. Yo no debo de saber nada de amor, pero también estoy empeñado en el arte de ser justo, así que me hace muy feliz aplaudírselos. Faltaría más.

El título me parece extraordinario, un símbolo perfecto, lo mejor, y no insisto porque se lo homenajeé sin querer, sin darme cuenta, al usarlo en un artículo mío hace unos meses.

Descubrí luego dos versos muy jugosos en la página 63:
Juan Carlos, el teórico, descubría dos versos
en los malos poemas y en las buenas canciones.
Y finalmente tiene un poema completo muy chulo, que me emocionó, entre otras cosas, porque lo leí con el telón de fondo de Los bárbaros de Baricco. Con cualquier telón de fondo, creo yo que funcionará bien:

..........RESUMEN DE LOS HECHOS

He hablado con la muerte por teléfono

y he recibido e-mails de amor que se borraron
sin dejar una lágrima de papel amarillo.
Nadie olvide los tiempos, pero nadie se engañe:
al final sólo importan el amor y la muerte.

11 comentarios:

Agus Alonso-G. dijo...

Has acertado de pleno, Enrique. Precisamente ese poema que quiere ser sabiniano lo leyó el otro día en la FNAC, en un encuentro con Sabina. Subrayó la influencia, más que la influencia.

Eduardo del Pino González dijo...

Aquí un admirador del escritor, y seguidor (subsecivamente!) de sus escritos sucesivos en el blog.

La presbicia nos acecha, Enrique. A mí ha empezado a manotearme en la espalda mientras corro. Estoy en el momento en que puedes leer sin gafas, y te recomiendan que ejercites el salto ocular: enfoque de lejos y cerca; cerca y lejos; lejos y cerca... Esto daría para escribir no poco. Y no digamos la lupa. Eso daría por sí mismo para un blog: De letras con aumento!

Por cierto que celebro el nuevo libro de Inmaculada Moreno (tengo que conseguírmelo).

Tu primer escrito sobre la vista cansada, con su haiku, me llevó a escribir en mi blog "Vista cansada y etimologías" (http://www.eduardodelpinogonzalez.blogspot.com/search/label/Etimolog%C3%ADas).

A propósito de presbicias y etimologías, está claro que vamos camino de ser "presbíteros". ¿Habrá alguna manera de mantener la buena vista que siempre hemos tenido?

Mery dijo...

Pues con García Montero tengo sentimientos encontrados, como suele ocurrir en muchos casos, no es nada nuevo. A veces me encanta su cotidianeidad, hasta me parece prodigiosa, y a veces lo encuentro del todo corriente, como si no puliera sus versos.

Pero aplaudo tu visión de estos versos que nos acercas, enlazándolos con otros personajes con gran maestría.
También aplaudo los comentarios de mis antecesores , los arriba firmantes.
(Estoy yo muy festiva, por lo que veo)

Jesús Beades dijo...

El Día del terrible Juicio, sin duda serás recompensado por esta generosa labor de aplaudir a quien se lo merece, en aquello exacto en que se lo merece (y ni un verso más). De esto hablamos largo y tendido (largos comentarios tendidos en los blogs) hace más de un año, me parece (quizá dos) a propósito, cómo no, del ínclito Sabina. Ese poema final está muy bien. Pero en general, uf...

Juan Ignacio dijo...

Muy interesante. En el caso del "perdido" se puede explorar algo por el lado de que en otros idiomas los dos verbos son uno solo, ser y estar. O pensar que no es lo mismo estar perdido sabiendo que estar perdido sin saberlo.

Pero como dijo el sabio oriental... "yo qué sé".

Anónimo dijo...

DUDAS

Vas a ser un perdido.
No me importa.
Me parece más triste
no saber dónde estoy.

No es lo mismo "ser un perdido" que "estar perdido". Desde luego que tienen algo que ver, pero no es lo mismo. Así, al ser cosas tangiblemente diferentes y diferenciables, el poeta prefiere (puede hacerlo al no resultar repetitivo) "ser un perdido" (una frase muy de padre riñón a jovenzuelo rojeras -por algo se enuncia en segunda persona-) a no saber dónde está.

E. G-Máiquez dijo...

Sí, anónimo, tienes toda la razón, pero ¿dónde está la gracia entonces del poemita?, y sobre todo ¿dónde está la relación entre ser un perdido y sí saber dónde se está? A no ser que se nos quiera decir que sólo los que son unos perdidos saben dónde están, porque van con los signos de los tiempos, etc. Pero entonces no es el padre riñón el que es un moralista perdido, precisamente.

Auberon Quinn dijo...

LGM no está mal, gracias por compartirlo. Pero quizás convenga distinguir entre "cotidiano" y vulgar -el matiz es sutil y sin embargo enorme-.
En cuanto a sus ideas sobre el amor, tengo mis dudas:
¿Que el amor por amor lo amado pierda? No lo comprendo, si al amor le damos un único sentido - y muy terreno-. Mas Agustín enseña -y la experiencia- que dos amores diversos, opuestos y excluyentes, hicieron dos ciudades, y asediaron y arrasaron y araron y sembraron de sal, hasta una vara, la enemiga -y su comarca entera-.
Pero Agustín, ya se sabe, vivió en el mundo antiguo...

Anónimo dijo...

Uf, eso ya debe responderlo el señor García Montero.

Se trata [simplemente, pero no como (usted?) insinúa(s) de simple-mente] de un jueguito ingenioso -feliz en mi opinión- al respecto de eso de "ser un perdido y sí saber dónde se está". Siendo más concretos, el poeta no dice saber donde está: se deja entrever más bien que no lo sabe quien le llama perdido (y eso es "más grave" que serlo).

Uséase, se trata de una suerte de "y tú más" pero en metafísico y con ribetes cínicos -ya ves-.

La gracia desde luego que estriba en eso del "ser un y/o estar perdido" y lo sabe(s?) perfectamente, (señor?) (Enrique?) García-Máiquez: detectar la intríngulis para luego minimizarla haciendo como que no se ha visto(es decir, como que no se ve; o como en este caso, como que no hay nada que ver ) y así cuestionar el conjunto es un truco bastante viejo.

Y ay mamina, quién me mandaría a mi abrir la boca y meterme en discusiones de bachilleres.

[[(-El-) (anónimo) de /antes/]]
;-)

E. G-Máiquez dijo...

Me alegro mucho de que para usted, anónimo de antes, sea un jueguito feliz e incluso hasta ingenioso. Disfrutará una barbaridad, pues, con Vista cansada. En defensa propia alegaré que no he usado de ningún truco ni siquiera bastante viejo: yo -será la presbicia- simplemente no le cojo el chiste a ese jueguito (anónimo de antes dixit) ni a otros poemones más graves, pero como no los puedo comentar todos, opté por el más breve a modo de epítome. En lo que sí que he sido exhaustivo es con mis elogios. Los aciertos que aplaudo son los que son. Y, hombre, quiero decir, anónimo de antes, no se preocupe, a veces estas discusiones de bachilleres, aunque le supongan rebajarse un poco, tienen su interés.

Rocío Arana dijo...

¡¡¡PEDAZO DE RESEÑA111 (Ahora caigo de un guindo, pero es que lo he leído ahora... a las mil de un domingo. (el ripio es broma.)