martes, 7 de febrero de 2017

No soy creativo



—No eres creativo, papá, no eres nada creativo... —me decía Carmen, más resignada que enfadada.

Yo no entendía a cuento de qué venía esa primera denuncia de mi hija, así que, humildemente, pregunté.

—No me has dejado coger el palo [y era verdad, hacía cinco minutos le había obligado a dejar en el arcén el palo que había trincado de un campo] porque no sabes la de cosas qué se pueden hacer con un palo y la de cosas que puede ser un palo y la de cosas que se pueden dibujar con un palo en el suelo. Papá, tú, desde luego, no eres nada creativo.

Independientemente de que en el colegio se les esté yendo la mano con la educación en la creatividad, la niña tenía razón.