jueves, 20 de julio de 2006

Pepito Grillo

Pepito se ha encontrado con este dicho popular que ha hecho tambalear sus profundísimas convicciones democráticas. Dice:
Els llibres son mestres que no renyen i amics que no demanen.
¿Pero qué libros ha leído el autor del dicho que no le han interpelado, que no le han demandado un cambio, una mejora? ¿Qué tiene de malo que un maestro riña, si es su obligación? ¿Y qué es un amigo que no exige sino un coleguita? Pedro Salinas, que para algo era un poeta-profesor, exigía sin rodeos lo que todo poema verdadero:
Perdóname el dolor, alguna vez. / Es que quiero sacar / de ti tu mejor tú. / Ése que no te viste y que yo veo, / nadador por tu fondo, preciosísimo...”
Y Emilio Quintana escribió este homenaje a los libros que sí le parece bien (y tanto) a Pepito:

LAS HORAS SOLITARIAS

La Eneida
en doce claras y eglogales
mañanas de septiembre, en el salón
de casa, burgués y cómodo.
Blaise Cendrars, en cafés de Cracovia,
con gusto a galaretka y a café Murzynek,
a títeres antiguos y a peluche
(y, entre las páginas,
la carta de lector
del "Institut Français de Cracovie").
Leopardi en una pura madrugada en Tetuán.
Gombrowicz, Contro i poeti,
en un cuartucho estrecho y diminuto
--Pensión Eva (Milán)--,
esperando el avión de Barcelona.
La caverna del humorismo en el Hotel
Aguadulce de Almeria: levante, playa, brisa,
arena entre las páginas y protector solar
pringando la portada...

Serían incontables las horas solitarias,
esas felices horas en que yo
fui más bueno, más hermoso, más justo,
fui mejor.
Grillo objeta (¡cómo no!) que las horas que uno dedica a leer no son solitarias, pero entiende que desde fuera lo parecen y lo disculpa como recurso literario, como contraste.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

a saber las faraonas que os comeriais en casa de los duque, con el mateos es dificil salir de casa y no graduarse en amor y en rebeldia por cierto ......la que se sintio liberada de ti seria tu mujer ....un dia sin poetas en casa

E. G-Máiquez dijo...

Gracias: por lo de poetas en casa

Anónimo dijo...

de nada enrique yo siempre tan atento contigo

Enrique Baltanás dijo...

Espléndido poema el de Quintana.

Anónimo dijo...

perdon si he sido borde enrique ya no te digo nada mas a partir de ahora me voi a llamar dan brown

Mora-Fandos dijo...

El por añadidura, finísimo, te descansa de sólo leerlo. Y Pepito Grillo: los libros deben hacer un poquito de sangre, si son buenos. Si sólo hacen cosquillas, no perdurarán.

Y con respecto al anónimo, ya se ve que ha perdido mucho nivel y humanidad, de cuando escribía El cantar del mío Cid y el Lazarillo de Tormes. En mi blog tenemos reservado un cuarto oscuro para que reflexione, a ver si levanta cabeza.

Rocio Arana dijo...

Me encanta el poema de Quintana, ¿cuándo sacas el libro?

Juan Ignacio dijo...

A mi me gustó mucho lo de Pedro Salinas, que no quita mérito al resto (y no hace falta que yo lo diga). Gracias.