lunes, 16 de abril de 2012

Tengo buen ojo para los amigos

Porque mis amigos son joubertianos, me miran de perfil

4 comentarios:

Ignacio Trujillo dijo...

Lo que dice el artículo es exacto, lo digan tus amigos o, aunque dudo que existan, tus enemigos. Un abrazo.

Enrique García-Máiquez dijo...

Los enemigos son los que sólo te ven por el perfil tuerto, y me temo que los tengo, claro, aunque espero que sin hacer sangre, sólo por equilibrar.

También tengo amigos que no son joubertianos: me miran fijamente a los dos ojos, el bueno y el malo.

Luego estáis los joubertianos, que yo agradezco tanto, porque como el maestro: “Tengo el espíritu y el carácter frioleros; necesito la temperatura de la indulgencia más dulce”.

Y finalmente y para poner las cosas en su sitio está la inmensa mayoría, que no es que me mire de reojo ni que no me mire, es que no ve en absoluto, como es natural.

Anónimo dijo...

Contigo es fácil ser indulgente. Sale de forma natural.

Enrique García-Máiquez dijo...

No sé si es un comentario indulgente, anónimo, o afiladamente epigramático. En el segundo caso, yo me lo he buscado. Muchas gracias.