lunes, 7 de mayo de 2012

Dentistas

En mi dentista entro siempre con la boca semiabierta, como para ir ganando tiempo. Es la infalible sonrisa por lo apropiado de su apellido: el doctor Quijada. Luego, la anestesia hace el resto, y puedo seguir sonriendo. Mientras él se ganaba el pan con el dolor de mi diente, pensé que la mejor publicidad es el boca a boca. Para todos, y ya la quisiera yo para mi libro, pero para un dentista un poco más. Se lo tendría que proponer como eslogan para un buzoneo, pensé, a cambio de una rebaja: "Dentista Quijada. Su mejor publicidad, el boca a boca", pero no me atreví. A la salida, se me iba pasando el efecto de la anestesia, ay, pero vi el cartel de otra dentista de mi pueblo, la Dra. Pulido, y me animé: también me pareció un nombre brillante y pertinente.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Ja, ja. ¿Y que me dices del médico para adelgazar de Jerez? Dr. Pluma.
Aquello si que era humor grueso.

J

Juan Ignacio dijo...

Por estos lados hay una empresa de limpieza (que presta servicios en empresas de oficinas) que se llama "Todoli". "Qué poco original", dije, cuando la conocí. "Todoli ha de ser 'todo limpio' apocopado", pensé. La sorpresa fue cuando me enteré que el dueño llevaba el apellido "Todoli".

Anónimo dijo...

En El Puerto había una agencia de transportes (cosario) que llevaba el apellido de su titular: Cosario Tardío
Jilguero

Enrique García-Máiquez dijo...

Tampoco está nada mal que el Concejal de Fiestas de nuestro pueblo se apellide Alegre.

Anónimo dijo...

También es de destacar, cuando se dedicó la feria del Puerto a Oporto, que coincidieran el concejal Alegre con el concejal Feliz (Vladimiro)
Jilguero

gatoflauta dijo...

Recuerdo, cuando yo era estudiante, que al principio de un curso iban adjudicando los puestos del taller por parejas, un alumno de la lista de cada uno de los dos cursos. Se comprenderá (y compartirá) la carcajada cuando escuchamos "Alegría, con Amor". Y no me lo invento, que conste.