lunes, 28 de mayo de 2012

Para mi lápida

Tras escribirme tantos epitafios, uno por libro, como mínimo, tan peinaditos y rimados, caigo en que lo que quiero que pongan en mi lápida del cementerio es sólo esto, por favor: 


VUELVO ENSEGUIDA


9 comentarios:

Ununcuadio Uuq dijo...

¿Puedo copiarlo?

Enrique García-Máiquez dijo...

¡Claro!

Nadie dijo...

Te has hecho budista. Que sí.

María dijo...

¿Estás seguro?

Enrique García-Máiquez dijo...

Qué bien verte por aquí, Nadie.

De budista, nada. La resurrección de los cuerpos es un dogma católico que muchos no saben que creen, a pesar de que se marcan el credo cada domingo por lo menos. Es uno de mis favoritos, desde luego.

Juan Ignacio dijo...

"Nadie", sin embargo, acierta.
Pues no volvemos aquí, como vio él.
Yo pondría entonces: "Atendemos en nueva dirección" o algo así.

Diego dijo...

¡Apocalíptico! ¡Esjatológico!

Enrique García-Máiquez dijo...

Juan Ignacio, yo me veo más a lo clásico, saliendo de la tumba para coger caminito hacia el Valle de Josafat, pero, en cualquier caso, me alegra que Nadie tenga razón (qué relativista suena, ay), y es muy buena tu propuesta de "Cambio de local". Gracias mil.

pedrete dijo...

Hombre, el comentario del cambio me hace recordar un chiste sobre unos bilbaínos, que ya se sabe que, según la fama, se atreven con todo. Se encuentran después de un tiempo sin verse, uno de ellos todo vendado y escayolado. El otro le pregunta la causa, y el primero le explica: ¿Te acuerdas de ese muro de cemento que hay donde la salida al campo, ése que pone "Se traspasa"? Pues lo probé con la moto y no es verdad, no se traspasa.