martes, 15 de abril de 2014

Espejos enfrentados, de Álvaro García


Me ha gustado mucho, como suyo, el último libro de Álvaro García: Ser sin sitio. Tiene tres poemas largos en verso blanco que, de alguna manera, defienden el pabellón de su apuesta estética de los últimos libros, pero el cuerpo central del libro son sonetos. Una historia de amor en sonetos. En todos hay momentos de esplendor, pero el que más me gusta es este tan hecho de cotidianidad moderna y tan barroco a la vez. Que ustedes lo disfruten: 


ESPEJOS ENFRENTADOS 

 Uno enfrente del otro, dos espejos 
te vigilan de frente y por la espalda; 
sucesiones de ti se hacen guirnalda 
en fuga interminable de reflejos. 

 Paseo por la tienda, no muy lejos, 
mirando prendas que el verano salda. 
Te multiplicarán ahí sin falda 
en su impotencia de mirones viejos. 
º 
 Entre tú y yo tan solo la cortina 
se agita con el roce de tu giro: 
tu cuerpo que se mueve al otro lado, 
º 
 el golpe de tu codo. Se adivina 
tu cuerpo sometido. Si abro y miro, 
me mirará un espejo importunado.
º