viernes, 22 de abril de 2016

Bibliomancia al revés


No soy yo el que adivina el futuro con los libros, sino ellos los que me explican mi pasado inmediato. Ayer, metí una o dos patas. Abro el primer libro de la mañana, y allí advierte san Josemaría Escrivá de Balaguer: "Hay que ser más fijones". O sea, que tengo que estar más pendiente.

Caigo por la pendiente de la autoimprecación. Y cuando abro Memorias de África, esto de la baronesa: "El orgullo es la fe en la idea que Dios tuvo, cuando nos hizo".

La fuerza con que lo leo me interpela me distrae de lo que leo. Pero, exigiéndome, me consuela.