lunes, 11 de abril de 2016

Imagen


Como uno de los propósitos de mi curso de retiro es ser más ordenado, en cuanto llegué a casa, subí a deshacer la maleta. Y nuestra cama, con mi parte perfectamente hecha, plisada, sin una arruga, y la parte de Leonor usada y revuelta, me dio un vuelvo al corazón.

Qué imagen de la soledad. Incluso de la viudez, si he de ser sincero.

A pesar del impacto, deshice muy bien la maleta, lo que me permitió albergar esperanzas sobre la firmeza de mis buenos propósitos.