viernes, 23 de septiembre de 2016

Las listas se mueven


Viene una madre a preguntar si su hija entra o no entra en un ciclo formativo. Está muy detrás en la lista de espera, pero la madre me dice que no pierde la esperanza. Le digo: "Sí, las listas se mueven". Y me contesta, satisfecha y agradecida: "Por eso estoy yo aquí, porque las listas nos movemos". Cuando le explico que no me refería talmente a esa listura ni a ese movimiento, enrojece, se abochorna, le entran calores y hasta saca el abanico. Por más que le explico que es cierto, que además las personas listas no esperan a verlas venir, sino que se adelantan, no se le pasa el apuro.