domingo, 11 de septiembre de 2016

Retruécano conyugal



Yo protesto de todo, menos de Leonor; y Leonor no protesta de nada, menos de mí.


(Contento con mi retruécano-piropo, se lo enseño a Leonor, pero protesta.)

16 comentarios:

El lejano dijo...

Es difícil y delicado comentar cosas entre cónyuges, pero digamos que para mí, que sigo el blog desde hace más o menos un año, cada vez que aparece Leonor en él, es por algo negativo - lo cual da, a la larga, una imagen poco simpática de ella (cosa que es, imagino, lo contrario de lo que quisiera su autor).

Enrique García-Máiquez dijo...

Ups. Gracias por la advertencia. Aquí veía yo su admirable paciencia con todo y casi todos, claro, aunque si doy esa imagen en el blogg al menos se entenderá su excepción.

Anónimo dijo...

Pues yo no estoy de acuerdo con "el lejano"...

Aunque no siempre con la asiduidad deseada, llevo leyendo el blogg algo más de cuatro años y no tengo la misma impresión. Más no significa necesariamente mejor y quizás sea que yo incorporo mi propio filtro, no lo sé, pero, yo no lo percibo así. Las referencias tanto a Leonor como a los niños me parecen las de un hombre profundamente enamorado. Tanto es así que yo me la imagino, guapísima, listísima, trabajadora, ... En una palabra "fantástica", que seguro que lo es..

No sé si es normal llegar a formarse una imagen tal si lo que dominan son los rasgos negativos. A lo mejor es que yo soy un romántico. Dios quiera que no un cursi :-)

¡Felicidades por una familia tan bonita!

Enrique García-Máiquez dijo...

Yo estoy muy conforme con el comentario de Anónimo, claro que no puedo ser muy juez siento tanto parte. Muy agradecido, en cambio, sí puedo estar.

Gonzalo García Yangüela ن dijo...

😅😅😅😅😅

Ana R Aguero dijo...

Qué curioso. Cuando empecé a leer el blogg, hace ya más de 9 años, tenía una impresión ligerísimamente parecida a la de El lejano... Yo estaba soltera entonces y me extrañaban algunos textos (yo sé bien que tú te alegras/ cada vez que me equivoco, creo recordar que acababa uno).
Pero hace cinco años me he casado, felicísimamente, y ahora comprendo ese humor tan fino, conyugal, que antes se me escapaba.
Ojo que es mi experiencia de lectora, intransferible: no era la imagen de Leonor la que me aparecía oscurecida (ella se me representa por aquí más luminosa incluso que la M. de los diarios de Trapiello, que ya es decir) sino determinadas afirmaciones conyugales...

Enrique García-Máiquez dijo...

Gracias, Ana. Tu comentario me viene muy bien para mi vago proyecto de poesía conyugal. Pero que muy bien.

Enrique García-Máiquez dijo...

Me viene bien toda la conversación, eh, así que hago extensivo mi agradecimiento al resto de los contertulios.

El lejano dijo...

@ Ana R Aguero

"Pero hace cinco años me he casado, felicísimamente, y ahora comprendo ese humor tan fino, conyugal, que antes se me escapaba."

Yo llevo casado 36 años y soy hombre. De ahí que no tengamos la misma manera de comprender las ironías del autor del blog en sus comentarios sobre su mujer.

Carmelo Cuesta dijo...

Lejano se más cercano y perspicaz y advierte que Leonor es una mujer fuerte e inteligente capaz por sí sola como para poner en su sitio a Enrique si es que esas pretendidas ironías que a ti te parecen tan mal, también se lo pareciesen a ella. En fin que la imagen que yo tengo de ella a través de los escritos conyugales de Enrique es esa, la de una mujer realista, dulce y con las ideas claras que es la que hace que su marido baje al mundo desde sus ensoñaciones. Y lo dice un hombre con 18 años de matrimonio, 3 hijos y 5 de seguidor asiduo este blog, no se si son galones suficientes, aunque. Yo creo que no son necesarios para este debate.

Enrique García-Máiquez dijo...

El comentario de Carmelo me ha recordado que hace años que no hablo en mis artículos ni aquí de mi suegra, ni lo haré, porque un día Leonor musitó: "Ya".

El lejano dijo...

@ Carmelo Cuesta

Si me hubieras leído bien hubieras visto que mis dos comentarios son neutros y no replicarías a cosas que yo no he dicho. En el primero explico la imagen que puede tener alguien que sigue el blog desde hace un año sobre una persona de la que se habla en él. Y he escrito: "para mí". Debería estar, pues, claro que yo no estoy diciendo que todo el mundo deba tener la misma impresión que yo sobre el tema. En el segundo contesto a alguien que dice haber cambiado de opinión después de haberse casado.

Tú puedes explicarnos tu visión sobre el asunto, pero no rebatir mis impresiones, puesto que no son más que eso: impresiones. Y las impresiones, personales y sinceras, no se rebaten, puesto que no son opiniones.

Carmelo Cuesta dijo...

¡Ah,qué sutil matiz ese entre impresiones y opiliones! impresiones que además son neutras. Es neutra, por supuesto, esa "impresión" tuya de que la esposa del bloguero sale por aspectos negativos que dan una imagen poco simpática de ella. Pues nada hombre,sigue en tus impresiones neutrales que yo reitero mi opinión positiva sobre las anotaciones conyugales de Enrique. Y a continuar en tu lejana y neutra superioridad.

El lejano dijo...

Desbarras, Carmelo...

Carmelo Cuesta dijo...

No hombre, no: Discrepo que es lo que a ti no te gusta cuando se refiere a tus opiniones.Y aquí termino.

El lejano dijo...

Me encanta que discrepen sobre mis opiniones, pero no sobre mis impresiones. Porque sobre éstas no hay nada que discrepar.