miércoles, 31 de enero de 2007

Zapatero y yo

“Zapatero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos”. Cierro el libro, asustado por mi lapsus: ni Juan Ramón ni Platero se merecen esto. Abro Radiaciones, de Jünger, y encuentro: “Otros gusanos viven de la depredación, como es el caso de los poliquetos…” Uf. Cosas que ocurren por leer a los modernos, digo, y corro a refugiarme en Shakespeare. Entonces se aparece Hamlet, declamando: “Uno puede sonreír, y sonreír, y ser un villano”.

¡Cómo me afecta que nuestro presidente parezca dispuesto a proseguir con el proceso que él llama de paz a pesar de los asesinatos de Carlos Alonso Palate y de Diego Armando Estacio! Y lo mismo a muchísimos que veremos este sábado en la manifestación convocada por el Foro de Ermua. Sin embargo, no debemos caer en el mecanismo mítico —tan bien estudiado por René Girard— de creer que haya uno solo que sea el gran culpable de las desgracias e indignidades de la sociedad entera.

Cierto que ese mecanismo lo fomenta el mismo Zapatero haciendo una política muy centrada en su persona y talante. Nos insta a confiar en su palabra porque es suya: “yo pondré mi mejor energía, creedme, mañana estaremos mejor, etc.” Se ha empecinado en confundir un grave problema con una oportunidad y en asumir el protagonismo para apuntarse el tanto. Calvo-Sotelo, que de tonto no tiene un pelo, en su discurso de ingreso en el Consejo de Estado, le ha recordado al presidente unas palabras del Quijote: “Llaneza, muchacho, y no te encumbres”. Pretende avisarle de los peligros de engolarse y personalizarlo todo tanto. ¡Si hasta la Ley de la Memoria Histórica la hace por su abuelo!

El debate político, en consecuencia, se polariza artificialmente alrededor del personaje. Habría que evitarlo: él no es el único ni el último responsable de su negociación con ETA. Lo son el partido que lo sostiene, los poliquetos nacionalistas y sobre todo una opinión pública (“la democracia es un régimen de opinión pública”, nos enseñó Tocqueville) que no termina de querer mirar lo que pasa.

Voy contra mi interés al restar importancia a Zapatero, lo sé: dedicarle artículos críticos resulta fácil, divertido y asegura el aplauso de buena parte de los lectores, más la posibilidad cada vez mayor de dar con algún votante suyo que comparta la inquietud. Le critiqué como gobernante y volveré a hacerlo, pero interesa mucho no perder la perspectiva: si España y su ciudadanía sufren una crisis de identidad y de firmeza democrática frente al terrorismo, no es principalmente por su empeño. La raíz de los males es moral y educativa, aunque eso nos lleve más lejos y nos implique a todos.
[Grupo Joly]

17 comentarios:

Ignacio dijo...

Toda la razón, Enrique.

Y yo estoy igual: ayer, escuchando Don Carlo, el momento en que el de Posa le grita a Felipe II en sus narices, sobre su soñada paz final de Flandes: ¡¡¡La pace è dei sepolcri!!!... no pude sino preguntarme en qué estaba pensando Verdi.

Agus dijo...

Muy bueno.

Nadie dijo...

Efectivamente, Zp es el problema pero no es EL problema. Es decir, no sería el problema si no tuvieramos EL problema de que haya tantos españoles que no lo consideren (a Zp) un problema. Ese es EL problema.
Sé que es un chiste fácil pero, ¿qué te parecería como título alternativo a tu columna este?:
"Za-Platero y yo"

Anónimo dijo...

no deja de sorprenderme la monomanía que hay con zapatero . este señor no es mas que el presidente elegido por la mayoría de los españoles . igual que en su momento lo fue aznar y los otros . cuando han pasado casi treinta años desde el restablecimiento democratico en españa , aplicando algo de rigor histórico , se ve que nada ha variado sustancialmente de un gobierno a otro . simplemente detalles de politica economica y poca cosa mas , como ocurre en todos los paises europeos . zapatero no es una excepcion ni es tan distinto de los demas ni aunque quisiera podría causar tantos males como se le adjudican . si de verdad crees lo que dices en tu columna , no se por que dedicas tanto espacio habitualmente a criticar lo que según tu no es mas que el síntoma de un mal social , y no criticas mas a esa sociedad en la todos tenemos nuestro grado de responsabilidad , imagino que tu incluido . zapatero pasará como todos , dándole tanto valor negativo no haces mas que contribuir al mito de los hombres providenciales (en este caso negativo para ti ) que en una sociedad como la española no tienen ningún sentido . si de verdad quieres restar importancia a zapatero , simplemente no hables o habla menos de él . es fácil .

perdon por escribir tan mal .

nadie dijo...

¿Que sólo han variado detalles en política económica y poca cosa más?
usted está mal de la cabeza, o es sordo y ciego, o simplemente miente a sabiendas.

Anónimo dijo...

sr. nadie , yo creia que aqui se hablaba con educación y respeto , sin insultar a nadie por opinar en contra de la mayoria de los visitantes de esto blog de enrique .
si usted cre que estoy loco , soy sordo o ciego o soy un mentiroso por opinar distinto a usted me temo que será difícil que hablemos con educación , cortesía y amabilidad que yo creo que nunca estaán de más .

Inma dijo...

Yo también opino que ZP cae en gran error al encumbrarse tanto y hablar de sí mismo y de su supuesto brío y de su buena voluntad, que no nos prueban nada; y haría bien en seguir el consejo del Quijote, y aun también el de Gracián:

"No hazañero, sino hazañoso. Hacen muy de los hacendados los que menos tienen para qué [...] Siempre fue enfadosa la vanidad: aquí reída. Andan mendigando hazañas las hormiguillas del honor. Afecte menos sus mayores eminencias. Conténtese con hacer y deje para otros el decir. De las hazañas, no las venda. Aspire antes a ser heroico que a sólo parecerlo"

(De Oráculo manual y arte de prudencia, CCXXCV)

Verónica dijo...

No creo que este usuario anónimo esté loco, o sordo o ciego... Pero creo que se ha quedado corto (a sabiendas, o no) al hacer su apreciación personal acerca de lo que ha supuesto el gobierno zapateril para España. Que vivimos en un país distinto, en suma. En otra España (¡ay! las dos Españas de las que hablaba Machado). Estos fantasmas (la sombra de Caín), que creíamos definitivamente arrumbados, han vuelto a campar a sus anchas. Aunque sólo fuera por este motivo, Zapatero debería marcharse. Un Presidente debe gobernar -al menos intentarlo- para todos, y no sembrar la discordia, el enfrentamiento, la desunión (y luego, encima, decir que son "los otros", que no tenemos talante).

Vale, Enrique, todos podemos tener algo de culpa, pero que cada palo aguante su vela.

Por favor, que ZP se vaya de una vez. Así dejaremos de hablar de él. Nada me gustaría más.

Un saludo muy cordial a todos, especialmente a nuestro usuario anónimo.

Anónimo dijo...

por incomprensble que parezca para
ti , verónica , vivimos en el mismo
país . simplemente lo vemos de distinta manera . yo ni estoy enfrentado con nadie ni me identifico con ninguna de los dos supuestas españas , si las hubiere , ni mucho menos soy cainita ni abelita ( que feo esto ) . ni tengo ningun temor a que zapatero se vaya o permanezca ni a que gobierne el señor rajoy o quien el pueblo español tenga a bien elegir . mi tesis precisamente es que no hay para tanto aspaviento . pero si preferiría que zapatero no
" se vaya " ( ¿vayase señor
zapatero ? )sino que las elecciones decidan .
un saludo verónica , gracias por tu cordialidad especial para mi .

Verónica dijo...

Por supuesto, señor/a usuario/a anónimo/a, que todos acataremos el resultado de las urnas, faltaría más. El dogma de la soberanía popular, que ya sentaron los revolucionarios franceses, está totalmente metido en la mentalidad colectiva, e incluso reflejado en el Preámbulo de nuestra Constitución; de modo, que es casi "de perogrullo" sostener que todos estaremos al Presidente que los españoles elijan.

Lo que me parece que no es de recibo es que la legitimidad democrática de un Gobierno (legitimidad, en el caso del 14-M, cuando menos, cuestionada, pero ése es otro cantar) le otorgue carta blanca para hacer lo que se le antoje. También apunta nuestra Constitución que "la Administración pública sirve con objetividad los intereses generales" (artículo 103.1). De modo, que una cosa es la legitimidad de origen, y otra muy distinta la de ejercicio. Aquí es donde verdaderamente se plasma la "democraticidad" de un Gobierno, su sectarismo o, por el contrario, su vocación de servicio al bien de todos los españoles (DE TODOS). Si se pierde esa legitimidad de ejercicio, lo ético es abandonar el poder.

Respecto de la soberanía popular, le recuerdo que también Hitler ganó las elecciones en Alemania en 1934 ¡por mayoría absoluta!. O que también las gana en el País Vasco el PNV (salvando todas las distancias que Vd. quiera, que a lo peor tampoco son tantas). Y que la suma aritmética de los votos (como lo demuestran los dos ejemplos anteriores) no tiene por qué convertir en bueno un resultado. Sostener lo contrario nos aproximaría bastante a un régimen totalitario.

En definitiva, pues, que una de las notas que caracteriza más a un régimen auténticamente democrático es su reconocimiento y respeto hacia las minorías. Y en el caso del Sr. ZP, no es que desconozca el derecho de algunas minorías, sino que está gobernando (salga Vd. a la calle, por favor) contra el sentir de, al menos, la mitad de los españoles; así sucede en temas sensibles como terrorismo, Nación española o educación. Si le parece a Vd. poco, sigo diciendo (con perdón) que vivimos en dos Españas. Y bien que lo siento, créame.

Un saludo afectuoso.

Nadie dijo...

Perdón si me pasé, usuario anónimo. Lo retiro todo menos lo de sordo y ciego.

Anónimo dijo...

bien . como yo no veo otra manera de comprobar todo eso que me dices que las elecciones , quedamos a la espera .

pd: elecciones en alemania 1932-33
31 julio 1932 - NSDAP Nazi - 37'3 %
6 nov. 1932 33'3 %
30 enero 1933 - hitler nombrado canciller
27 febrero - incendio del reichstag
5 marzo 1933 - votos del NSDAP con hitler ya como canciller - 44 %

Nadie dijo...

Le pido disculpas, amigo anónimo. Me dejé llevar por la ira mezclada con incredulidad.

Verónica dijo...

Gracias por el dato, amigo anónimo. Siento haber errado en la fecha, torpe de mí. No tenía el libro a mano.

En cualquier caso, la esencia de mi mensaje la mantengo. A veces el resultado de los votos puede ser una perfecta calamidad. Y los dos ejemplos que citaba me siguen valiendo para ilustrarlo.

Pásenlo bien este fin de semana. Yo, por mi parte, me plantaré en la manifestación de Madrid convocada por el Foro de Ermua. Espero que tengamos ocasión de comentarlo.

Un saludo muy cordial a todos.

El Rebelde dijo...

Perdón por el intrusismo en esta discusión, no se si debo participar por la ignorancia que lleva anclada mi juventud, pero me ha parecido muy bonita la comparación que ha hecho Verónica del gobierno Nazi con el actual de España. Además cuando se gobierna para todos, TODOS, cuando esos todos te dicen que no entres en una guerra como la de Iraq y entras quizás es que te estés equivocando. No quiero defender incondicionalmente a ZP y estoy totalmente de acuerdo en el error en el que cae al encumbrarse de esa manera, pero me encantaría leer comentarios en los que la gente fuese capaz de ser crítica con sus posiciones y no hablase con tanta rotundidad porque muy pocos se salvan.
Yo por ahora y aunque no me sienta muy agusto ahí, me quedo con Zp antes que con el Partido Popular, que por cierto me parece que hace una oposición bastante mala.
Examen de actos y conciencia por favor!!!

Enrique me encantó Casa Propia, ¿para cuándo el próximo? Me han chivado que salen unas traducciones tuyas de un poeta brasileiro ¿¿es cierto???
Gracias por leerme y por perdonar mis faltas (si las tengo y si las perdonan, claro).

Verónica dijo...

No estaba comparando el actual Gobierno de España con el de los nazis. Me refería a la soberanía popular y los malentendidos a que puede dar lugar. Creo que había quedado claro, pero alucino que, a estas alturas, alguien todavía llegue a esa conclusión. Será que no me expliqué bien, lo siento.

En lo que sí estoy de acuerdo es en que el PP, en general, está haciendo una oposición pésima.

Y en que también a mí me encantó "Casa propia".

Por eso supongo que estamos los dos aquí, juntos pero no revueltos...

el rebelde dijo...

Bien, dicho y hecho, queda aclarado, me gusta estar revuelto. Seguramente fui yo el que leí mal Verónica, son las prisas y febrero mes de exámenes, més de estrés.
Me voy a leer el nuevo artículo de Enrique a ver como reacciona mi joven corazón de izqierdas. ciao