jueves, 13 de noviembre de 2008

A vuelta de correo

[Estreno sección en Rayos y truenos. En “A vuelta de correo” daré noticia de los libros que me llegan. Como no son tantos y yo soy tan buena persona, mi tentación es animar demasiado al remitente, a medias entre el agradecimiento y la empatía. Para vencerme, responderé aquí, a la vista (exigente) de vosotros.]

Kiko Méndez-Monasterio ha escrito la novela La calle de la luna. La sinopsis argumental la logra con una exactitud alucinante y profética esta soleá de José Luis Tejada en Cuidemos este son(Renacimiento, Sevilla, 1997; pág. 24):
Tú has de llegar paso a paso
de la calle de la Luna
hasta la del Desengaño.
A mí me gustaría que la novela me hubiese gustado menos, sinceramente. Habla de los años universitarios de mi generación, de una frivolidad que se hacía hielo, o nieve. La mía, mi frivolidad, era no frost, pero me he sentido bastante retratado y ya sabéis cómo me inquietan mis retratos. Sentir nostalgia me ha sorprendido, la verdad.

Aún más me ha gustado el novelista. M-M escribe digamos que de puta madre, con sentido del lenguaje y de sus ritmos. ¿Un ejemplo? Precisamente tanta palabrota (puta, joder, gilipollas, etc.), que suena fresca en la boca del estudiante recién llegado, pero imperceptiblemente, a medida que el tío va cumpliendo años y acercándose a la treintena, va cansando, tanta palabrota, que se solidifica y pesa. Conseguir un efecto tan sutil con un material tan basto tiene mucho mérito.

¿Una crítica? Hubiese pagado para que la novela acabase en la página 177, donde se está la imagen más rotunda y melancólica de La calle de la Luna. Habría sido un final redondo y a la vez abierto, con cierto atisbo de esperanza. Y con qué frase para el punto final: "Sí, matamos todo lo que queremos. Por querer poseerlo, lo matamos".

8 comentarios:

Anónimo dijo...

y con los libros retrasados de los que nunca supimos ni acuse recibimos, ¿te pondrás al día?

E. G-Máiquez dijo...

Ups, anónimo, cómo lo siento. ¿Hace mucho que cometí la descortesía? Debo alguna contestación, pero creo que sólo a tres libros recibidos últimamente. De los demás, me creía perfectamente en paz. Cambié de dirección hace un año, y quizá no me llegó. Y, además, soy un caos. Pero si encuentro algún libro al que deba contestación, sí, me pondré al día.

Anónimo dijo...

se te dio en mano, no revelo mi identidad para no azorarte más, a todos nos pasa.

Anónimo dijo...

Sobre el mismo libro. http://embajadorenelinfierno.blogspot.com/2008/10/presentacin-sorpresa-y-decepcin.html

E. G-Máiquez dijo...

Vaya. Vean el e-mail que acabo de recibir: Querido Enrique:
Estaba convencido de haberte enviado hace tiempo un original, “XXXX”, pidiéndote opinión. Pero como pasa el tiempo y no me has dicho nada me he puesto a buscar y no encuentro la remisión entre los “elementos enviados” de mi correo electrónico. De modo que no sé si te lo mandé o no. ¿Puedes decirme si lo recibiste?

Gracias y un abrazo,

Anónimo dijo...

Este "A vuelta de correo"
tan generoso y gentil
propiciará envíos mil
y en el buzón ajetreo.
Va a llegarle hasta el tebeo
por lo que yo me barrunto
y entre tanto libro junto
poner orden y concierto
ha de ser muy grande acierto
y muy delicado asunto.

ESPINELETE

E. G-Máiquez dijo...

Pues yo creo que no, admirable Espinelete. Me da a mí que voy a recibir menos libros...

Embajador en el Infierno dijo...

Que entrada más elegante. Muy bien.