martes, 30 de diciembre de 2008

Consejos y propósito

Amigos y maestros me desaconsejan el blogging. Argumentan que es perjudicial para mi creación poética. Aunque el paternalismo le repatea al hijo díscolo que todos llevamos dentro, yo agradezco muchísimo esos desconsejos. Imaginad que me animaran: "Dale al blogg, muchacho, y así, por lo menos, no cometes poemas..." Los agradezco y reconozco que me pasa (escribo menos poesía), pero abrigo dos capas de ilusión. Como la Navidad es tiempo de ilusiones, las cuento. La primera, que escribir menos cantidad sea mejor porque los poemas que me salgan sean sólo los invevitables. Y la segunda, que el problema del blogg no sea tanto el blogg, pobrecillo, como la vanidad, para variar. Si escribiese y punto, no me distraería apenas. Lo grave es volver a contabilizar las visitas, y volver a mirar si Ángel me enlaza en su columna dórica de la derecha, y sopesar cuánto gusta, si gusta, la cosa y defenderla a sangre y fuego en los comentarios si no gustó... Propósito para el 2009: hacer, en mi blogg, una entrada por salida. Limpiamente. No enredarme en la red.

15 comentarios:

Suso Ares Fondevila dijo...

Para mi el blog es una gimnasia literaria. No pretendí ni pretendo otra cosa. Pero ¡cuánta razón tienes con lo de la vanidad y lo de no enredarse en la red!

Alejandro Martín Navarro dijo...

Yo es que no entiendo esa manía de que el blog quita de escribir (¿no es escribir lo que hace uno en su blog?). Gracias a ir por ahí "blogueando", leo mucho más que antes y, sobre todo, muchas cosas que no sabría en qué libros buscar: prosas poéticas, comentarios a libros, anécdotas, poemas recién salidos del horno... Y entrar al trapo de los comentarios o meterse en otras discusiones ayuda a aclarar las propias ideas (y a aceptar las ajenas, llegado el rarísimo caso).

Por cierto, Enrique: escribiste un comentario a una entrada de mi blog y yo, al moderarla, la borré accidentalmente. Lástima, porque fue antes siquiera de leerla. Es que soy un poco torpe todavía con esto...

Ángel Ruiz dijo...

Dice A. T. que si le critican a uno por escribir mucho es que no tienen otra cosa que criticar y creo que es tu caso: eres un ejemplo evidente de que se puede escribir mucho y bien (y a los estreñidos literarios supongo que les debe de doler).
Y la poesía llegará, porque ya conoce tu casa y ha estado siempre muy a gusto en ella. Y mejor que te encuentre trabajando a que se presente y tú sólo puedas balbucear excusas poniendo a Bartleby de pantalla.

batiscafo dijo...

Qué cierto lo de la vanidad. De hecho, ya que sale el tema, yo tengo mi espinita desde este verano. Así somos...

Néstor Aparicio dijo...

Como me quedo fuera de las categorías de amigo y maestro y además soy un egoista de tomo y lomo, te pido que sigas... Quizá sea un ruego.

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Es casi un tópico que los escritores deban pedir perdón por escribir lo que escriben. Desde don Juan Manuel, que tuvo que excusarse por escribir cuentos, algo tan ajeno a su condición, hasta, digamos, García Montero, que argumentaba por qué escribía poemas de amor en épocas de lucha antifranquista (con esto, por supuesto, no te estoy comparando con ellos; al menos -si se me permite la maldad- no con el segundo...). Así que no hay que excusarse y sí hay que escribir. Así, además, das prestigio a esta nueva forma de literatura, a estas tus "blogueradas"

Fran dijo...

Difícil propósito el de evitar la pequeña vanidad de nuestra huella en internet. Suerte.

Manupé dijo...

Yo no puedo, ni debo postularme como experto en García-Maiquez, pero me gustas más (entiéndaseme bien) en Casa Propia que pongamos por caso cuando escribiste Ardua Mediócritas.
Si es fruto de la evolución personal, del trabajo como columnista o como dice Suso Ares Fondevila, de una gimnasia literaria llamada blog, no me corresponde a mi juzgarlo.
Un vistazo a tus primeras columnas y tus primeras entradas aquí no resisten la comparación con la mayoría de las escritas en los últimos seis meses.
En cuanto a la poesía, hasta que no vuelvas a publicar y ya van cuatro años, no veremos "todo el mal" causado por el blog. Si me permites el exceso, no creo que escribir aquí te quite calidad como poeta.

Yo soy el que me oculto. Cuando escribo,
tú vives y eso es todo. Como te dijo Becquer:
Poesía eres tú
Y yo el poema.

Casa Propia.

Saludos.

Adaldrida dijo...

mientras el propósito no sea dejarlo, lo que quieras.

Juan Ignacio dijo...

Sin duda que es una pena pensar que nos perderemos muchas cosas que no van a estar...

E. G-Máiquez dijo...

Ay, no me vais a dejar quejarme, con el gustirrinín que da. Me consoláis tan bien que acabo más contento que unas castañuelas (o que una padereta, ahora). Gracias a todos.

Jo, Manupé, pues me temo que estás hecho un experto. Yo también siento mucho más mía Casa propia que Ardua mediocritas, y quisiera seguir saltando. Pero Casa propia lo escribí antes de la explosión del blogg. A pesar de eso, tu comentario me ha animado muchísimo, no te creas.

Qué bien que se perdiera mi comentario, Ale, porque creo que era un simple aplauso. Así quizá en tu imaginación te crees que aportaba algo más que mi admiración.

Me temo Batiscafo que te refieres a mi rebaja de enlaces. Ahí tengo un problema. Veo que los enlaces con Google Reader se han vuelto un poco inútiles y quise reducir los míos a lo mínimo, cortando por los que menos actualizabáis. No estoy contento de cómo me quedo, la verdad, y no sé si quitarlos todos o si volver a la lista larga de los blogs que visito.

Mery dijo...

Ni caso.
Quizás doy la razón en un punto: no enredarse en la red, al menos, no enredarse con frusilerías.
Un abrazo y Feliz 2009

Benita Pérez-Pardo dijo...

mmm. Eso de "no enredarse en la red" también es un buen propósito.
Tengo que enredar menos y venir más por aquí...

Benita Pérez-Pardo dijo...

POr cierto, no dejes el blog que de qué vamos hablar los demás.
Acabo de llegar hasta aquí por un enlece que me ha dejado Altea con Feliz Año Nueve!.
Vamos, que queremos tener temas para escribir!

Jesús Cotta Lobato dijo...

Creo que el tuyo es el mejor consejo que se le puede dar a un blogero. Por otra parte, no creo que la bitácora te impida escribir poesía. AL contrario, es como echar leña a una chimenea que, cuando menos te lo espere, dará muchísima lumbre.Feliz año