domingo, 28 de diciembre de 2008

Una higa de coral

Yo le mando a mi zagal
una higa de coral
para que no le haga mal
el ojo del rey malvado,
.....que enojado,
.....y emperrado
.....el menguado
de niños es sanguijuela.

["A la chiribirivuela", villancico anónimo]

5 comentarios:

E. G-Máiquez dijo...

Y ojo, mucho ojo que tal vez Herodes no fuese tan terrible como nos lo parece ahora. Leo en el blog de AMN una entrada que se me había transpaginado sobre El duelo de Athenea y me encuentro oportunamente explicado que hasta para el salmista era moneda corriente y materia de oración machacar a los hijos de los enemigos. Visto lo cual, lo del aborto se queda sin analogías y es un paso atrás hacia la barbarie sin precedentes.

Máster en Nubes dijo...

Destruir cualquier rastro de los que eran enemigos, a sus descendientes, era así. Pero nosotros, a nuestros propios hijos, y en las dimensiones que hoy tiene el aborto, creo que es un "fenómeno" totalmente nuevo. Posiblemente sucida.

Enrique Baltanás dijo...

plas, plas, plas,
y no se me ocurre más
que añadir.

Anónimo dijo...

¿Qué más se puede decir para que la gente reaccione?

Jesús Beades dijo...

Oye, en el no-blogg no puedo dejar comentarios, ignoro el motivo, así que

GRACIAS MIL (con mayúscula también, claro).