sábado, 27 de diciembre de 2008

Susana y los viejos. Rembrandt

C.1636, Óleo sobre tabla, 47.2 x 38.6 cm. Royal Cabinet of Paintings, Mauritshuis, La Haya, y temporalmente en El Prado:

Yo, acercándome mucho: Pero, ¿dónde se esconden los viejos?
Leonor: Los viejos somos nosotros.

7 comentarios:

Alejandro Martín Navarro dijo...

Ole por Leonor!

Suso Ares Fondevila dijo...

¡Qué sean dos!

Fernando dijo...

¡¡Olé por los viejos!!

Maestro, ¿te gustó la exposición?? ¿¿Te conmovió el tremendo cuadro del arrepentimiento de Judás, en que en medio de la tiniebla del Templo hay un rectángulo de luz, donde los sacerdotes miran con asco a un patético y pelirrojo Judás, tirado en el suelo, junto con las monedas? ¿Viste cómo rebotaba la luz sólo en algunos objetos metálicos y cómo al fondo subía, en medio de la oscuridad, otro personaje????????

¿Usaste la audioguía??

Ángel Ruiz dijo...

Qué alegría que hayáis podido ver a Rembrandt.

Jesús Beades dijo...

A ver, que no sé si el comentario llega o no llega al otro no-blog:

¡¡PROTESTO ENÉRGICAMENTE!! El no-blogg me venía muy bien para no perderme ni uno de tus artículos. Ahora ¿qué voy a hacer? marearme búscandolos por ahí ¿eso quieres? Insisto: un blog es lo que quieras, y ese estaba muy, pero que muy bien. Daba un servicio muy útil, mucho más de lo que pueden decir otros blogs que lo pretenden. Pocas veces he descripado con mayor convicción, y enojo.
El libro recopilatorio se puede hacer de todos modos. El blog sigue siendo rápido y volandero. (Qué cabreo tengo...)
Voy a ver si me calmo, y pongo algún argumento más: eso de que se queden "en su prensa", cuando la prensa está en Internet, ¿qué significa? Este blog no era más que una colección de enlaces a esos artículos, es decir, algo que ocurre en internet continuamente, el hipertexto recomendador. Para eso está. Y bien que estaba.

Carlos RM dijo...

Más viejo es Rembrandt y mira qué joven.

Adaldrida dijo...

por una vez me uno a Beades, aunque sin cabreo. ¿Qué ha pasao con el no-blogg? ¡Que vuelva a casa vuelva por navidad