viernes, 10 de julio de 2009
Elogio de los semi-seguidores
El primer comentario a mi entrada de ayer, anónimo y animoso, decía: “Qué divertido. Semi-seguidora de tu blog, porque soy como tus alumnos, que no entiendo casi nada, estas historias cotidianas me chiflan. Gracias. Y arriba ese ánimo, hombre!” Pues muchísimas gracias, señora o señorita. Es a lo que aspiro: a unos cuantos semi-seguidores. Como todos, soy poliédrico, y no todos mis lados pueden gustar a todos, naturalmente, y ya me doy con un canto en los dientes con que alguno sí. Quizá ni casen entre ellos, mis lados, aunque yo —seamos sinceros— me veo de una pieza y muy jerarquizadito, pero vaya usted a saber. Sé que a ciertos amigos que me estimo mucho les incordian esas mismas entradas cotidianas mías y de mi anónima, y preferirían que aquí hablásemos siempre de hipálages, hipérbatos y metonimias. Pero con unos comparto la fe, con otros la frivolidad, con aquellos la literatura y con algunos (últimamente) la melancolía. Bien está si algo nos une de vez en cuando, sobre todo, si un puñado de vosotros os armáis de paciencia y me vais perdonando los otros extremos. (Podría ponerme estupendo y decir que ya me falta la seguidora total, la absoluta, pero os mentiría, y eso no. Mi madre también era una semi-seguidora, claro que más forofa y paciente que nadie.)
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6 comentarios:
Me ha gustado mucho lo tus alumnos. Y la melancolía corriendo entre los rayos y truenos.
A este semiseguidor
viene a agradar casi todo
salvo si desciende al lodo
de Política. Qué horror
para aliviar el sopor
acceder cualquier mañana
y comprobar con desgana
que a alto vuelo literario
se prefirió comentario
de Zapatero o Bibiana.
ESPINELETE
Habrá comprobado usted
que últimamente ando menos
esos prados poco amenos
de Bibiana o ZP.
La política también
está acabando conmigo.
Espinelete, el abrigo
busquemos de libros sabios
como El tiempo entre los labios
de Jiménez, que es su amigo.
Guau!! Soy la semi-seguidora anónima que ayer escribió venciendo el complejo y la timidez (no se van ni con los anónimos) y hoy me encuentro este regalo de elogio a los que son como yo. Muchas gracias Enrique.
Yo me apunto a la paciencia.
Pues a mí tanto como las entradas me gustan los comentarios, por ejemplo el del anónimo Espinelete y tu misma respuesta, Enrique. Felicidades a los dos.
Pues yo soy fiel seguidora con mucho gusto de tus blog aunque participe tan poco. Admiración un poco desde la oscuridad. Besos Enrique.
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