viernes, 5 de marzo de 2010

Se busca

He convivido con la duda más de veinte años. Estando yo en primero o segundo de Derecho, ganó el premio de poesía de la Universidad de Navarra este poema:

NO HAY AUSENCIA

...............Cerca.
Tengo tanto de ti
en mi interior
que estando yo conmigo
tú estás siempre presente.

Ni lo leí. Alguien me lo recitó y se quedó grabado ipso facto en mi generalmente mala memoria. En aquellos tiempos no era tan forofo de la poesía como después, no tenía ni idea de lo que era un tanka, eso lo aprendí años más tarde y tardé más aún en descubrir que ésa era, más o menos, la forma del poema, y no había pasado por la experiencia vital que refleja. Lo tomé por un poema romántico y nada más, quizá con un punto místico, que está muy bien. Tras la muerte de mi madre, estos cinco versos me han revelado su honda verdad inagotable. Hasta genéticamente tengo un 50 % de ella en mi interior, aunque eso importa mucho menos que su permanente presencia.

Mi duda no es por qué me lo aprendí entonces de memoria si lo necesitaba ahora, cuatro lustros después. La poesía se gasta esos misterios y esos caminos secretos. Se trata de ver si ustedes me ayudan a localizar al autor del poema, cuyo nombre olvidé o no supe nunca.

Estoy muy agradecido: quisiera saber a quién.

9 comentarios:

Javier de Navascués dijo...

Creo que fue una profesora ayudante de filosofía en aquella época, María García Amilburu. A mí también me impresionó ese poema.

E. G-Máiquez dijo...

Qué maravilla, Javier. Seguro que sí, pues recuerdo que era autora y filósofa. Qué descanso saber a quién tengo que dar las gracias. Ahora podré seguirle la pista.

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

El poema es, en efecto, estupendo. Sencillo y profundo. De los que hacen guardar silencio tras la lectura. Gracias, Enrique, por compartirlo. Y a Javier, claro, por desvelar el nombre de la autora.
Un abrazo a ambos.
P.S: Nos acordamos de ti ayer en la presentación del libro de Rocío Arana. El domingo intentaré escribir algo sobre esto en el blog.

Ángel Ruiz dijo...

También se puede leer a partir del 'intimior intimo meo' de san Agustín, que yo creo que es la base del 'vivir quiero conmigo / gozar quiero del bien que debo al cielo' de la oda I de fray Luis, como se comprueba En De los nombres de Cristo, donde explica que vivir consigo es vivir con Dios en el interior (los Francisco Rico de turno se quedan tan contentos diciendo que es influencia estoica, pero es mucho más).
Y para que mi interpretación fuera la buena habría que olvidarse de 'cerca' y de 'tanto': en realidad yo sólo quería colocar aquí lo de fray Luis, que me tiene deslumbrado.

E. G-Máiquez dijo...

La lectura agustiniana es posibilísima. Yo es la que hice durante veinte años. Y qué buena la tuya de fray Luis, que te agradezco mucho que coloques aquí.

Y tampoco habría que olvidarse tanto del "tanto" ni del "cerca", que apuntarían más a las limitaciones del "recipiente". Una lectura no impide la otra, sino que se enriquecen mutuamente.

AF dijo...

¡La poesía! Una desconocida que escribe eso y un Gamoneda Premio Cervantes.

Anónimo dijo...

joe, con las malas memorias de Enrique y de Javier. Cualquiera les hace nada a estos...
yo liaría un poco más el yo, el mí... Algo así:

Tengo tanto de ti
dentro de mí
que estando solamente
conmigo yo, tú
estás presente siempre.
JG-M

Adaldrida dijo...

Precioso el poema. Y la entrada.
Y sí, te eché muchísimo de menos.

Andoni Rentería dijo...

Moraleja: qué sería de la poesía en este país sin (algunos) concursos literarios.