martes, 13 de septiembre de 2011

Dios perdona. ¿Y tu?


Así reza el inmenso cartel que han colocado a la derecha del altar de mi parroquia. Quizá se trate de un ejercicio práctico. Yo me pasé la misa debatiéndome si perdonar o no al que se había comido el acento. Una cosa es segura: me sirvió para ver lo misericordioso que es Dios, efectivamente, y lo poco (poquísimo) que lo soy yo.  

5 comentarios:

Javier de Navascués dijo...

Un consuelo verte levantado a esta hora y escribiendo... (y me perdono a mí mismo por la misma razón)

Anónimo dijo...

Puede que la falta de acento tenga un objetivo: que practiques el perdón. Todo puede ser.
Jilguero

Mora Fandos dijo...

Es el "primum primi", no te preocupes; pero llévate una tilde para el próximo día, porque si persiste, la cuestión puede volverse "imperdonable", y un desdoro para la propia parroquia.

Ignacio Bonoso Romero de Contreras dijo...

Bien visto, Máiquez. Por cierto, dado que usted maneja horarios intempestivos, apúntese a Canal Plus que ponen a esas horas los partidos del mundial de rugby. Lo malo es que acabará enganchándole.

Anónimo dijo...

Ese tu sin tilde es para un yo sin corona, para que ni se me ocurra que perdonar es algo así como "rebajarse"
Ese tu no tiene corona porque es dudoso que ese yo esté a la altura.
Este mensaje, si pleno de ortografía, nunca hubiese salido de casa.
En cambio, con su error tonto y persistente, se ha hecho famoso y ha alcanzado la circulación.
Felix culpa...