sábado, 30 de noviembre de 2013

Como en un espejo


En el Cielo veremos que veíamos todo como en un espejo. También los chistes. Aquel de que el mejor negocio del mundo es comprar a un argentino por lo que vale y venderlo por lo que se cree que vale, allí es al revés: el mejor negocio del mundo es comprar a uno (incluso argentino) por lo que se cree que vale y venderlo por el pretio magno de lo que en verdad vale. 


9 comentarios:

el rebelde dijo...

Ya sabes que yo soy de carácter agnóstico. A veces pienso que el Cielo del que hablas es hablar del cielo, o por lo menos uno de los cielos es estar aquí y pensar en él.

Enrique García-Máiquez dijo...

Y ya sabes que yo soy tan creyente que también tengo fe en el delicioso cielo que dices: oh, pensar en él, qué gloria.

Gracias.

Anónimo dijo...

Yo espero que en el Cielo de que hablas no se compre ni se venda a nadie. Ya hemos tenido bastante de eso por aquí; yo diría que demasiado. Si lo que haya en el Cielo es comprable, o sea, como aquí, podrá conseguir más no el que más valga sino el que más tenga, ese Cielo (que tan poco se parecería, por ejemplo, al del Dante) me resultaría más un castigo que un premio.

Enrique García-Máiquez dijo...

Ah. ¿Pero sí habrá sentido del humor en ese Cielo, no?

Anónimo dijo...

¿En ése, en el Cielo venal? No lo sé, pero lo dudo.

Anónimo dijo...

¿Guardará relación la intuición paulina de que vemos como en un espejo, y de los de su tiempo, con la platónica de que lo que vemos son sombras de la realidad?
Jilguero.

Ana Agüero dijo...

Gracias, Enrique.
El camino del cielo es un cielo y el camino del infierno es un infierno, que decían nuestros mayores. Es ya un cielo pensar en el Cielo y hablarlo juntos, porque forma parte del camino.

Tomás Salas dijo...

El cielo:lugar donde se resolverán todas las contradicciones.

L.N.J. dijo...

No olvidemos las fascinantes tormentas que se producen en él.