miércoles, 5 de marzo de 2014

Nada es perfecto


Qué gozo más liberador, la humildad. Sería perfecta si no tuviese tanto fundamento. 


4 comentarios:

L. N.J. dijo...

Hola Enrique,me ha gustado muchísimo este título y la frase.
Quizás las personas que sean humildes no se den cuenta de nada, ni siquiera del contenido que les damos otras en su humildad. Es su forma de pasar por la vida.
Son personas maravillosas.

Hernán J. González dijo...

Leon Bloy se oponía a este tipo de pensamiento, y arguía (no recuerdo ahora dónde) que provenía de una confusión de conceptos.
De otra manera, habría que concluir que (pongamos) la Virgen María no tenía humildad, o que si la tenía erar infundada.

Enrique García-Máiquez dijo...

Me temo que no me expliqué bien. La humildad más perfecta es la infundada. Puede serlo, precisamente, por no confundir conceptos: es ma humildad basada en mirar a Dios y no tanto a los defectos propios. Chesterton lo explicó mejor:"El hombre más magnánimo: el que es grande y sabe que es pequeño".

L. N.J. dijo...

Enrique, te leo y sé que eres creyente. Pero me gustaría saber ¿cómo es la humildad mirando a Dios?.

Gracias