martes, 23 de septiembre de 2014

Ahora


Los niños están acostados y Leonor y yo vamos a cenar por fin. Aparece Enrique en la cocina, reclamando un cuento. Su madre le dice: "Ahora voy, estoy cenando con papá". Y Quique replica: "¡No, ahora!" La discusión, aunque de cuatro palabras, dos y dos, es espectacular: "Ahora voy", "No, ahora". "Ahora voy", "No, ahora". Y yo me río, orgulloso, de la sutileza lingüística de Enrique, que ha captado que, en esto del "ahora", hay muchos grados. 

(Me río, sí, hasta que me aplico el cuento.)


4 comentarios:

José Luis Ríos Gabás dijo...

¡Ah, la vida familiar con hijos pequeños! Los míos ya son grandes, sólo puedo ser abuelo.

Un abrazo

emboscao dijo...

Es curioso. En Benavente (Zamora) se dice "voy luego" cuando se tiene la intención de ir inmediatamente.

Anónimo dijo...

Pues en Benavente, creo, se atienen al significado originario de “luego”, que es “inmediatamente después”. Así, en El Polifemo: “el trueno de su voz resonó luego”. Y con “ahora” puede pasar lo mismo. El “ahorita” mejicano, según me cuentan, remite a un “después” muy indefinido.
Jilguero.

Sancho dijo...

Es un "ahora" como en el Evangelio y no hubo nunca ese ahora para él. Parecido a la respuesta al llamado a comer y uno esta leyendo un buen libro...ahora voy.... y se armó la gorda....